Sailor Moon no me pertenece.
Promesas inconclusas.
La venganza comienza.
- ¿Cuándo vas a hacer lo que te pedí?- Beryl estaba tendida en el sofá, su ropa estaba esparcida por todo el suelo.- Quiero que lo hagas cuanto antes.
- Mmm. . .
- Te estoy hablando Ojo de Tigre. . .- Beryl lo miro con furia.
- Ya lo sé.
- Entonces respóndeme.
- Lo hare cuando yo quiera, no me das ordenes preciosa.
- Maldito te dije que lo quería cuanto antes. . .
- Sabe he estado pensando, en esta ciudad se puede vivir con tranquilidad, podría quedarme aquí un par de años.
- Ni lo sueñes a penas la mate te largas de aquí.
- Solo si vienes conmigo.
- Me quedare con mi esposo, este es mi lugar.
- ¿O sea que me dejaras de lado otra vez?
- Sabes que lo nuestro es sola una aventura Ojo de Tigre.
- Eres mi mujer. . . Mía Beryl.
- Soy la esposa de Darien. . .
- Te dejo.- Ojo de Tigre la miro con furia.- Maldita sea ese maldito te dejo y tu aun lo sigues. . . Aun quieres estar con él. . .
- Solo haz lo que te pido, mata a esa maldita.
- Lo hare, pero desde ahora te lo advierto, no me iré sin ti.
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- Dejame entender. . . Setsuna acababa de escuchar todo el relato de la rubia y aun así a penas si comprendía la mitad de la cosas.- ¿Vas a casarte con Darien Chiba, y tomar a su hijo Endymion como tuyo?
- Sé que es muy complicado de entender, pero lo amo Setsuna. . . Tú conoces la perfección mi historia con Darien.
- Mmm. . . Lo que realmente me preocupa es lo que me has dicho al ultimo, Beryl siempre ha sido una mujer con claras falencias de cordura, pero ahora estará más que dispuesta a quitarte a Darien, sobre todo si dices ya que sabe que se casaran.
- No voy a dejar que me aleje de Darien, menos ahora que estoy embarazada de él.
- ¿Qué estas qué. . .?
- Ups. . . Lo siento olvide decirte eso también, estoy embarazada, tendremos un bebé con Darien.
- Entonces vas a dejar de trabajar aquí. . .
- Solo cuando sea estrictamente necesario, presentare mi permiso maternal cuando cumpla los siete meses y medio y pretendo volver.
- Me alegro, eres muy buena maestra.
- Lo sé, y me gusta enseñar, ya lo hable con Darien, él me dijo que jamás me pediría que hiciese algo que me hiciera infeliz.
- Comprendo.
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- Hijo dime algo.- Neherenia estaba frente a su hijo, ambos estaban en la sala de estar, ella bebía como siempre su habitual taza de té mientras su hijo leía.- ¿Por qué estás tan empeñado en un matrimonio tan apresurado con Serena? ¿Acaso hay algo que no me has dicho?
- Mamá. . .- Darien miro a su progenitora una vez que aparto el periódico que estaba leyendo.- Dime que es lo que quieres saber.
- ¿Serena esta embarazada? ¿Voy a hacer abuela?
- Si mamá, mi Serena esta embarazada, vamos a tener un bebé dentro de algunos meses.
- Oh querido no sabes lo feliz que estoy por ti, al fi podrás estar con ella como siempre lo has querido, como tu esposa.
- Por eso queremos casarnos dentro de pocos meses, a lo sumo dos, ya hemos solicitado el permiso en el juzgado de familia.
- Sabes que cuentas conmigo para ayudarte a organizar todo.
- Lo sabemos mamá, de hecho Serena vendrá dentro de poco para hablar contigo, quiere que la ayudes, sus padres no llegaran hasta un par de días antes de la boda.
- Claro que ayudare.
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Endymion salto del auto a penas el señor Artemis estaciono en la casa, quería ir con su padre, había conocido a la novia de aquel maestro llamado Seiya, era un chica muy hermosa, por lo tanto ya no había peligro de que ese hombre les quisiese robar a su mamá.
- Hola abuela. . .- Noto a penas entro en la cocina que algo andaba mal.- ¿Qué ocurre?
- Querido no vayas a la sala, Beryl esta aquí.
- ¿No me va a llevar verdad?- Pregunto asustado.
- No mi cielo, tu papá no va dejar que eso pase.
- Quiero ir con él y echar a esa mala mujer.
- Lo mejor es que no mi pequeño.- Luna le sonrió.- Quédate aquí con nosotras.
- No. . . Voy a donde esta mi papá.
El niño camino despacio hacia la sala, quería estar presente cuando su padre mandara afuera a esa mujer, aun en el vestíbulo podía oir la voz de esa mujer, todo parecía indicar que estaba gritándole a su papá.
- Eres mi esposo. . . Nunca podrás hacer que me aleje de ti. . .
- No te quiero cerca de mi mujer, y mucho menos de mi hijo, Endy ya ha sufrido mucho por tu culpa. . .
- Era la única manera de tenerte a ti a mi lado.
- Desde el primer momento no hiciste más que utilizar a Endy, haces que sienta desprecio por ti.
- Tenia que alejarte de Serena de algún modo. . .
- Me arruinaste la vida hace seis años, obligándome a casarme contigo, pero ya no más aléjate de todos nosotros.
- No lo hare, vas a volver a mi lado, y si es necesario secuestrare a ese mocoso, ustedes dos van a volver conmigo, quieran o no.
- Ninguno de los dos es una posesión tuya Beryl. . .
- No me importa, aunque tenga que cargar con esa molestia que llamas por hijo, te voy a tener a mi lado.
Endymion retrocedió horrorizado ante las palabras de ambos adultos, de no ser por su existencia padre y la maestra Serena nunca se hubiesen separado, él había llegado a arruinar la vida de su padre. Tenía que huir de casa, solo de esa forma su padre podría volver a tener la vida normal de antes, pero no tenía idea de a dónde ir, Malachite había ido de viaje a visitar a su abuela afuera de la ciudad, de modo que la única casa a donde podía era a casa de su madre.
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Cuando la campanilla del horno sonó la joven fue hasta la cocina, sus galletas de chocolate estaban listas, tomo una mano de cocina y saco la bandeja.
- Mmm. . . Huelen delicioso mi amor.- Pensó en su bebé.- Vas a hacerme subir mucho de peso mi cielo.
Deseaba tanto tener una niña, pero lo que más quería era que Endymion aceptara al nuevo bebé, eso era lo que más le importaba, saco del refrigerador algo de lecho y se dispuso a hacer una buena bandeja de bocadillos, iba de camino hacia la sala cuando sono el timbre de su casa.
- ¿Podrá ser Darien?-
Pero cuando abrió la puerta no era él, sino Endy, miro en todas direcciones buscando el auto de Darien, pero todo lo que encontró fue la bicicleta en medio de su patio delantero.
- Mamá. . . Arruine la vida de mi papá.- El niño se abrazó a ella llorando desconsoladamente.
- Ven mi amor. . . Explícame eso que no entiendo.
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Darien salió del cuarto de su hijo convencido de que su pequeño debía estar en la cocina o en alguna parte de la casa, tras haber sacado a la fuerza a Beryl de su casa se habia refugiado en el estudio y leyó una y mil veces la resolución de la demanda contra Beryl hace ya tantos años, la mujer no parecía querer respetar la orden de alejamiento, y tenía que hacer algo y pronto.
-¿Mamá has visto a mi hijo?- Miro a la mujer mayor.- No lo encuentro.
- Creí que estaba contigo, cuando llegó a casa hace un momento fue al estudio. . .
- Seguramente me oyó hablar con Beryl. . .- Algo en su interior se removió.- Hay que buscarlo, tengo un mal presentimiento mamá.
- Si hijo.
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Oyó todo el relato de su pequeño, al principio algo incomprensible por los sollozos del niño pero una vez que logro calmarlo comprendió palabra por palabra el sufrimiento de su pequeño.
- Mi cielo tú no hiciste nada malo. . .
- Si no hubiese sido por mi ustedes dos estarían juntos desde hace mucho.
- Mi amor ni pienses eso,- Tenía ganas de matar a aquella mujer, por decir todo eso.- Tu padre y yo nos íbamos a separar si o si, yo fui a estudiar a Londres y tú padre se quedó en este país.
- Londres queda muy lejos. . .- Observo el niño.
- Exactamente, pero quiero que tengas algo en claro.- Serena le sonrió.- Fue gracias a ti que tu padre y yo estamos juntos ahora.
- ¿Por mi?
- Si, por ti, tú nos uniste mi amor, si no hubieses llegado como mi alumno Darien y yo no habríamos podido volver a unirnos como pareja.
- Mmm. . . Aun así. . .
- Aun así nada mi amor.- Le acaricio la mejilla.- Eres lo más importante entre tu padre y yo, eres nuestro tesoro y no voy a dejar que sigas pensando en las crueles palabras de esa mujer.
- ¿Tú me quieres mamá?
- Claro que sí, eres mi hijo, te quiero mucho y estoy feliz de ser tu madre.
- Gracias. . .
- ¿Endy mi amor, le has dicho a tu padre que venias aquí?
- No, hui apenas pude.
- Voy a llamarlo, toma más galletas y leche.
- Si. . .
Se acercó a la mesa del teléfono y tomo su móvil, esperaba que Darien no estuviese molesto ante la desaparición de su hijo, después de todo Endy había hecho lo correcto a ir con ella.
- ¿Serena mi amor? Lo siento tengo un problema, no puedo hablar ahora. . .
- Endy está aquí conmigo.- Le dijo rápidamente ante de que él le colgara sin darle tiempo de hablar.
- ¿Lo dices enserio?
- Escucha. . .- Le dijo todo lo que Endymion le había dicho.- ¿Podrías venir por favor? Creo que lo haría sentir bien escuchar tu versión.
- Salgo para allá ahora mismo.
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Serena estaba abrazada a un somnoliento Endymion cuando oyó un auto aparcar fuera de su casa, ese debía ser su novio, le sonrió al pequeño antes de ir a la puerta, al abrirla vio a un pálido Darien, era evidente que había estado asustado por la desaparición de su hijo, se le acerco lentamente y le tomo ambas manos.
- Ven. . .- Susurró.- El pobre llego muy afligido.
- Esa maldita. . .
- Deja eso, nuestro hijo nos necesita.
- Si. . .
Ambos adultos se sentado uno a cada lado del pequeño, con mucha paciencia le fueron explicando a Endy la historia, aunque naturalmente solo apegados a la versión que momentos antes había comentado la rubia, no iban a comentar con el niño algo que ni los dos mayores podían comprender.
- Yo no quiero que nadie me separe de ti papá.- Sollozo el pequeño, luego miro a la rubia.- Ni de ti mamá, quiero que seamos una familia, quiero tener hermanos. . .
- ¿De verdad mi cielo?- Serena miro a los ojos a Darien, quizá ya había llegado el momento.- Endy mi amor, hay algo que tenemos que decirte.
- Dime. . .
- Mi amor yo. . . Tú. . .- La joven no supo que decir, de pronto las palabras se le atoraron en la boca.
- Endymion. . . Serena está embarazada, está esperando un bebé, pronto tendrás un hermanito.
- ¿Es niño o niña?- Pregunto el pequeño con evidente alegría.
- Aun no sabemos mi cielo.- Sonrió la rubia, algo tímida lo miro.- ¿Te agrada la idea?
- ¿Podré cuidar de mi hermanito?
Aquella pregunta fue tomada con mucho alivio por ambos, al parecer Endy aceptaba de buena forma, el niño se abrazó a Serena y le sonrió.
- Te quiero mamá.- Le dijo él.
- Y yo a ti. . .
- ¿Puedo quedarme aquí contigo esta noche?
- Claro que si.- Abrazo a su hijo y luego miro a su prometido.- Tu también puedes quedarte.
- Por supuesto. . . Solo debo llamar a mi madre, quedo muy nerviosa.
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- Si hijo. . . No te preocupes, claro que si.- Neherenia corto el teléfono.- Esta bien, escucho algunas estupideces que dijo esa maldita y corrió a los brazos de Serena.
- La señorita Serena es la mejor madre.- Murmuro Artemis.
- Y lo mejor de todo que es el niño ya sabe que tendrá un hermanito. . . Esta muy contento.
- Eso significa que pronto habrá boda.- Comento Luna sonriendo.
- Tendremos que tener cuidado, y mantener todos los detalles de la boda en silencio.
- Por supuesto.
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- Ya se durmió.- Serena sonrió mientras se enderezaba.- Mi pobre pequeño, llego muy afligido.
-Gracias.- Darien le tomo las manos a su mujer.- No sabría que hacer sin ti.
- Mi amor. . . Lo hago porque quiero mucho a mi hijo.
- Y a mí. . . Me amas a mí.
- No seas arrogante. . .- Lo miro sonriéndole.- Salgamos de aquí, dejemos al niño dormir.
La pareja salió del cuarto que le habían asignado al niño, aun tenían mucho de que hablar, sobre todo ahora que toda la familia sabía de su embarazo. Querían casarse cuanto antes pero la presencia de Beryl no hacía más que afectar la vida de los demás.
- La policía dice que ella no puede acercarse a Endy, si la deje entrar a casa fue porque quería dejarle en claro eso, pero la maldita no hiso más que decir palabras hirientes hacia mi hijo.
- Darien no te hagas mala sangre, Beryl aunque sea una molestia ya no tiene poder sobre ti, eres mío, solo mío y no voy a dejar que esa mujer te saque de mi lado.
- Eres muy posesiva mi amor.
- Ven. . . Estoy un poco cansada, quiero irme a dormir.
- Con todo el susto del día creo que envejecí un buen par de años.
- Estas igual de guapo que cuando eres más joven.- Murmuro en broma la rubia, mientras ponías las manos en el rostro de su novio.- Aunque ya tienes algunas arrugas. . . Vaya me casare con un viejecito.
- Ya veras. . .
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- Lo sé. . . Me iré en poco tiempo, solo tengo que convencer a mi mujer de que se vaya conmigo.- Ojo de Tigre hablaba por celular.- No será difícil.
El hombre corto la llamada y se volvió hacia la puerta principal del apartamento, Beryl había prometido ir a verlo esa tarde, tendría unos momentos para convencerla de que se fuera con él una vez que acabase con aquella rubia que tanto odiaba su mujer. Sabía que no iba a hacer fácil, que seguramente Beryl le diría una y mil vece que prefería quedarse a luchar por Darien, aquel maldito pelinegro que le había quitado el amor de su mujer.
- Te traje comida.- Beryl a los pocos minutos entro.- Espero que te guste.
- ¿Lo has cocinado tu?- Miro las bolsas de papel que había sobre la mesa.
- Claro que no, hay muchos buenos restaurantes cerca de aquí.
- Mmm. . . ¿Vas a quedarte la tarde completa?
- ¿Qué tienes para ofrecerme?
- Todo lo que tú quieras, esta mañana una amigo mío me envió algunos nuevos producto. . .
- Quiero probarlos. . .
- Ven conmigo.- Le extendió la mano.- Yo tengo lo que necesitas.
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- Esa mujer no puede llamarse madre.- Concluyo Seiya a la mañana siguiente cuando Serena le comento el problema.
- El pobre Endy es quien más sufre. . . Lo bueno es que aquí en el colegio parce olvidarse de todo eso.
- Y eso es lo mejor. . . ¿Por cierto como te has sentido?
- Muy bien, los malestares ya son menos frecuentes. . .
- Ten cuidado.- Seiya agudizo su mirada.- Se acerca esa mujer.
- Buenos días Serena, Seiya. . .- Gea les sonrió.- ¿Cómo han estado?
- Muy bien. . .- Le sonrió, desde hacía días estaba notando como su relación con aquella enfermera estaba mejorando, por lo que había oído estaba saliendo con alguien del pueblo, así que ya no había motivo para estar enemistados.
- Me gustaría que pudiésemos tomar el té hoy en la tarde Serena.- Murmuro la otra mujer.- Una salida solo de chicas.
- Esta tarde Serena y yo iremos a comer con mi novia.- Intervino Seiya.
- Oh ya veo, será para otro momento. . .- En ese momento el móvil de la enfermera sonó y tuvo que alejarse.
- No comprendo. . .- Serena miro a su amigo.- No tenías que ser tan grosero con ella. . .
- ¿No te das cuenta de que está detrás de ti con malas intenciones?
- Pues no. . . A mí me parece que podemos ser amigas ahora que ya no está interesada en mi hombre. . .
- Saca esa idea de tu cabeza, ella está detrás de ti por algo. . . Serena promete una cosa.
- ¿Qué cosa?
- Que no le dirás nada de tu embarazo.
- Seiya pronto todo el mundo lo sabrá.- Se llevó ambas manos a su vientre.- Mi bebé está creciendo muy rápido. . . Dentro de poco será evidente que tendré un hijo.
- Solo hazme caso, estoy seguro de que Darien piensa lo mismo que yo. . .
- ¿Por cierto irán esta noche a cenar con nosotros? Darien quiere conocer a tu novia. . .
- Lo que él quiere es tener la certeza de que no tengo motivos para estar cerca de ti como hombre. . . Tu novio es muy posesivo.
- Darien es así, ya te lo había dicho.
- Mmm. . . Mientras no sea agresivo contigo.
- Claro que no lo es, me cuida mucho, más ahora con mi embarazo.
- Por cierto.
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Gea no daba crédito a lo que estaba escuchando, Serena estaba embarazada, no podía creerlo, tenía que informárselo cuento antes a Beryl, ella sabría qué hacer, era casi una suerte que hubiese podido estar cerca cuando la maldita rubia había dicho la frase "mi embarazo"
- Contesta. . .- Murmuro con nerviosismo mientras le marcaba a su amiga.- Contesta. . . Contesta maldita sea. . .
- Dime. . .- La voz de Beryl, algo extraña se hiso escuchar.
- Tengo terribles noticias. . . Serena está embarazada, lo acabo de oír de sus propios labios.
- Maldita sea. . . Esa zorra sabe jugar sus cartas. . .
- Tenemos que hacer algo, lo que sea, seguramente ellos se casaran y ya no tendré oportunidad con Darien.
- Tranquila Gea. . . Tengo un haz bajo la manga. . . Escucha esto es lo que tenemos que hacer. . .
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- Mmm. . . Que delicioso. . .
- Deja eso, es para los invitados.- Darien aparto un bol con fruta.- Cuando llegue Seiya y su novia no quedara nada si te lo sigues comiendo todo.
- Darien no seas cruel conmigo. . .- Murmuro la rubia, con el mentón temblando.
- Mi amor. . . No llores. . .- El pelinegro la abrazo.- Sabes que no puedes comer a deshoras. . . El medico fue categórico en eso.
- Pero es un antojo y ya sabes lo que sucede cuando un antojo no es satisfecho. . .
- Mi amor sabes que no creo en eso. . . Que mi bebé tenga rostro del antojo que no pudiste satisfacer suena muy raro.
- Darien. . .- Unas lágrimas pequeñas ya se asomaban por los ojos.- No me quieres. . . Eso es lo que sucede, ya no me quieres porque me estoy poniendo gorda. . .
- Serena mi amor, si no fuese porque tendremos invitados en menos de medio hora te llevaría a la cama para demostrarte cuanto te amo.
- ¿Me seguirás queriendo cuando ya no podamos estar juntos?- La rubia puso su cabeza en el pecho del hombre, podía sentir el ritmo del corazón del hombre.
- Oye no solo te amo porque disfrute estar contigo bajo las sabanas, sabes que cuando éramos novios hace seis años te amaba así como te amo ahora.
- Darien. . . Dices cosas tan hermosas, me hacen querer llorar más. . . Malditas hormonas. . .
- Toma.- Le tendió un pañuelo, desde que había detectado aquellos cambios en el humor de su mujer siempre llevaba consigo unos cuantos pañuelos.
- Gracias, te quiero mi amor.
- Así pareces una niña pequeña.
- ¡Darien!
En ese preciso instante sonó el timbre de la puerta, de modo que tuvo la excusa perfecta para huir de la cocina antes de terminar mucho peor, sabía que muchas veces no tenía mucho tacto con su mujer, pero es que se trataba de que su mente volaba siempre que estaba con ella.
- Hola Darien.- Seiya llevaba de la mano una peliroja muy joven.- Ella es Kakyuu mi novia y futra esposa.
- Bienvenida Kakyuu.- Le sonrió a la mujer joven.- Por favor pasen, Serena ya está en la cocina preparando los aperitivos.
La rubia salió de la cocina llevando una bandeja con bocadillos, Seiya le había dicho que Kakyuu era una joven muy sana, por eso había trozado fruta, además tenían muchos jugo naturales, Darien le había prohibido estrictamente beber cualquier bebida alcohólica, de modo que ahora solo tomaba aguda mineral y jugo.
- Y dime Kakyuu, Serena me dijo que quieres ser maestra.- Murmuro Darien.
- Hare los exámenes dentro de un mes, para nivelar conocimientos, si me va bien, seré aceptada en casi todas las universidades.
- Mi novia obtendrá las mejores calificaciones.
- Y cuando acabe la universidad podrá trabajar con nosotros en el colegio.- Dijo Serena sonriendo.- En esta ciudad no llegan muchos profesores, y los que hay siempre tienen mucho trabajo.
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- Esta es la casa.- Beryl detuvo el coche en medio de la calle.- Por lo que sé vive sola, aunque de vez en cuando mi marido pasa la noche con ella. . .
- Ex marido Beryl.- Ojo de tigre miro la casa que su mujer le señalaba.- ¿Dices que vive sola?
- Esmeralda me dijo que sus padres se fueron a vivir a otra ciudad por trabajo, y que la maldita zorra vive sola.
- Entiendo. . . No creo que haya problema. . .
- Quiero que hagas un trabajo perfecto, como los que siempre haces.
- Conoces mis resultados, soy el mejor. . . Pero también sabes que tengo tarifas. . .
- Ya sabes que te puedo dar lo que quieras.- Beryl le sonrio.
- Quiero que una vez que termine con esto te vayas conmigo a la capital.- Ojo de tigre la tomo del mentón para obligarla a verlo a los ojos.- Sabes que tengo todo lo que necesitas, soy lo que quieres, en el fondo lo sabes.
- No digas estupideces.- La mujer se aferró al volante.- Una vez que haya recuperado a mi marido dejare todas las drogas. . .
- Lo has dicho siempre. . . Y cada vez que dices vuelves a mis brazos y en especial a mis bolsillos.
- Mi marido no dejara que vuelva a eso. . .
- Beryl entiende. . . ¡Darien no te ama!- Enfadado por completo el rubio.- Déjalo maldita sea, yo te voy a dar todo lo que quieres.
- Al único que quiero es a Darien.- Beryl encendió el auto cuando vio que una pareja estaba llegando a la casa de Serena.
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- No me quiero ir.- Murmuro Darien mientras se vestía.- Pero tengo que hacer el turno de la noche.
- Lo sé.- La rubia se estaba poniendo el pijama, si no iba a dormir con Darien tenía que estar vestida.- Pero nos podremos ver mañana. . .
- Pasare por ti, vamos a desayunar y luego podemos ir por Endy, hay varios estrenos en el cine, y sin contar que hace pocos días inauguraron el nuevo parque de diversiones.
- Lo sé, Endy me ha pedido que lo llevemos, iba a decírtelo hace unos momentos pero me tomaste en tus brazos y mira como acabamos.- Serena se sonrojo mientras veía tras ella la cama desecha por completo.- Es tu culpa.
- No recuerdo que te quejaras.- Provoco el pelinegro mientras se levantaba.- Ya se hace tarde. . . Ven
- No me des ordenes.- De todas formas le hiso caso.- ¿Qué quieres?
- Esto. . .
Darien tomo con fuerza la boca de su mujer, odiaba dejarla sola, sobre todo en la noche, pero tenía responsabilidades con el hospital en donde trabajaba, y donde le gustaba estar también, ya había hecho planes, en poco menos de dos meses Serena y él serian declarados marido y mujer.
- Darien. . .- Susurro la rubia mientras se derretía en los brazos de su novio.
- Mmm. . . Eres deliciosa mi amor.- La aparto un poco, necesitaba salir pronto de ahí o ib a llegar muy tarde.- Duérmete pronto, no te quedes despierta mucho tiempo.
- Si señor. . .
- Yo vendré mañana muy temprano.
- ¿Tienes la llave verdad?
- Claro que si.- Darien la sacó del bolsillo de su pantalón.- Voy a entrar muy sigilosamente y cuando despiertes estaré a tu lado en la cama. . . Ya me tengo que ir.
- Si mi amor.
La rubia lo acompaño hasta el primer piso de la casa, no le gustaba que Darien se tuviese que ir, pero ahora que iba a convenirse en su esposa dentro de poco tendría que hacerse a la idea de que algunas noches las iba a pasar sola en la cama, aunque para su alegría no estaría tan sola, ya que Endy iba a estar en el cuarto de junto.
Antes de irse a la cama Serena paso por la cocina, quería tomar un vaso de leche, otro de sus antojos, puesto que la leche nunca había estado en la categoría de sus alimentos favoritos.
- Mmm. . . Y quizá algunas galletas. . .
En ese momento su tranquilidad fue interrumpida por el sonido del timbre, al percatarse de que eran más de las once y media de la noche y ver que solo hace un par de minutos Darien se había ido supuso que solo podría ser él, de modo que se apresuró a ir a la puerta.
- Apuesto a que te has olvidado de algo. . .- Murmuro entre risas mientras abría la puerta, pero al ver que no era su Darien se puso seria.- ¿Si?
- Busco a Serena Tsukino. . .
El hombre era sumamente sospechoso, Serena pudo detectar por su forma de vestir que no era de esa ciudad, debía de venir de lejos, inmediatamente pensó en sus padres, algo debía de haberles pasado.
- Soy yo. . . ¿Sucede algo malo?- Se aferró a la puerta.
- Nada malo, de hecho no tengo nada contra ti.- El sujeto se acercó más, agarrándola de la muñeca con fuerza.- Pero estas en medio del camino.
- Suélteme. . .- Por más que intento luchar la joven fue incapaz de soltarse.- No sé quién es, pero llévese todo si lo que quiere es robar. . .
- Te quiero a ti. . .
- Yo. . .
El desconocido comenzó a arrastrarla hasta la salida, aterrada quiso gritar, pero el hombre fue más hábil en leerle sus pensamientos y le tapó la boca, forcejeo con fuerza pero eso tampoco la ayudo, cuando fue llevada hasta un auto temió lo peor. ¡La estaban secuestrando!
- Lo siento preciosa, pero no haces más que estorbar.
El hombre le dio una sonrisa antes de taparle los ojos y amárrale las muñecas detrás de la espalda, solo después de eso la subió al auto, la dejo en el asiento trasero de eso estaba segura, no tenía la más mínima posi8bilidad de huir, mucho menos cuando sintió el auto encenderse y emprender el camino.
- Darien. . .- Sollozo con miedo.
-. . . No lo volverás a ver. . .
DEJEN SUS REVIEWS.
Agradesco los comentarios de ustedes:
Mayilu – Adileyne – Naiara Moon – Milenia Angels – Falkis – Yesqui2000 – Sandivivaelanime – Serena Potter Pataki – Princessqueen – SalyLuna – Serenity86 –Luxy1985 – NixSophie – Lady Susi – Nadya – Faby Usako-Chiba-T – Christydechiba – Usagi13Chiba – Marianux – Anali88.
Amigas como ya muchas los habían leído en mi Facebook (fifoTsukino) tuve que dejar de escribir por motivos familiares, afortunadamente las cosas han salido bien, de modo que me anime a continuar esta historia y seguir preparando otras. Espero que este nuevo capitulo les guste, buen comienzo de semana. Saludos!
