Capitulo 12

Nunca digas nunca

-Lo mismo que tu mi vida, llegaban al éxtasis de su amor. Después de llegar ella se vestía y lo vestía, con muchos detalles, sonreían. Candy se asomaba a ver a su pequeño que continuaba dormido.

- Amor cuéntame de las rosas que trajiste,

- Sabes hace tiempo escuche decir a John que podían poner color a las rosas, solicite unas con color verde intenso, como tus ojos, sabía que te encantarían cuando supieras que nunca las han hecho tan intensas, solo verde suave, pero estas fueron una petición especial, para mi esposa,

- Albert están tan bellas y originales, que me hace pensar que somos el uno para el otro.

– Porque lo dices Candy, se acercó a la salita de a un lado, sacó un ramo preciosos con rosas en azul cielo, divinas y le dijo,

-Estas son para mi esposo, porque lo amo tanto que de solo ver al cielo me hace sentir la mujer más feliz del universo, tal vez por eso es que mi hijo se parece tanto a ti, estaba siempre pensando en ti, nació igual a su padre.

Albert veía las rosas tan originales, Candy traía un florero, ponía las rosas verdes en su escritorio, dejaba las azules para su marido y este al tomarlas, la jaló, la beso muy apasionado, le dijo

- ¡Eres el amor de mi vida Candy!

Pasaban las horas ambos comieron los alimentos que trajo Albert, Candy estaba sentada en el sillón con el pequeño William en los brazos, jugando mientras Albert en el escritorio, le adelantaba a todo lo que había pendiente, sabía que hoy se quedarían hasta tarde, Candy puso las flores en la mesa, arreglo todo, sentó a su pequeño en la cajita muy acolchonada, este se reía como si manejará un auto y su madre le decía, sonidos de carros, empujaba su cajita y el niño la miraba como enamorado de su madre, Albert volteo a verla, se sonrío, haciendo que su hijo lo viera, soltó su primera carcajada, ambos lo disfrutaron mucho, se quito el sello de las puertas y tocaban la puerta al tocar el pequeño William se daba una carcajada,

- ¿Candy estas bien? soy Anthony, voy a entrar, Albert estaba en su escritorio, se abrió la puerta, Candy de inmediato la volvió a cerrar.

Anthony lo vio sorprendido, corrió con él,

- ¡Tío! lo abrazó efusivamente, Albert lo abrazaba sabía que nadie debía verlo pero él es su sobrino, lo ama, mientras Candy lloraba con su hijo en brazos, el niño sonreía no comprendía nada de lo que pasaba, Anthony volteo a ver a Candy, le vio a su hijo en los brazos, soltando a Albert fue con Candy para tomar al pequeño bebe que no existía hasta ese momento, era hermoso, dijo

- Mi pequeño príncipe, mira qué hermoso eres, lo cargo con un brazo, con el otro abrazó a Candy. Acercándose a su Tío.

George abrió la puerta, Archie y Alister entraron vieron a los cuatro en el frente, se quedaban mudos, ante lo que veían, Anthony estaba con sus tíos y su hijo, era una hermosa postal, de inmediato

- Abrazaron a Albert sonreían, no podían dejar de hacerlo, George cerró la puerta, dijo

– No salgan de aquí, voy a revisar, Archie, Alister ya saben porque los traje aquí, Candy pensó que por Albert pero Alister dijo

—Elmer Legan se está tratando de escapar parece que trae un arma. George no quiere que nos tome por rehenes.

Ya le avisé a Patricia que estaba afuera para que se vaya a la casa y no regrese, le dije que estuviera bajo precaución, me dijo que esta con Ann. Albert al escuchar se preparó este ya lo esperaba, dijo

-Candy pásate al área del privado de inmediato. Albert tomó en sus brazos a su hijo, les dijo

- Entren, en este privado había un estudio y una salita más escondida,

- Ya Candy se estaba poniendo tensa, Albert explicó

– Esta área es contra balas, por eso está escondida, tomen asiento, George sabe de este lugar, Candy estaba de pie, Albert la jaló y la sentó en sus piernas, le dio a su hijo. Manteniendo su mano en su cintura y ella se recargaba en Albert para relajarse, en eso Archie dijo

– Tío te ves muy bien para haber estado muerto, tu hijito es hermoso, Candy, fue clonación y todos sonreían. Albert jugando dijo

-Candy dijo que ustedes, le harían un estudio de ADN a mi hijo para comprobar que era un Andrew. Anthony soltó una carcajada, por Dios si es idéntico a ti, como crees que dejaría que ofendan así a mi Tía Candy. Candy sonriendo dijo

– Que curioso, Albert dijo que mi hijo le recordaba todo el tiempo a ti Anthony. Este sonreía, Alister dijo

– En las fotos de niños son idénticos Anthony y Albert, son muy difíciles, nadie sabe realmente quién es quién, entre ellos Candy. Esta dijo

– Yo no los confundo por nada, mi esposo es el más guapo, todos se reían por lo que decía. Anthony se defendió, dijo

-Vamos Candy, que él no pasaría jamás en una pasarela como tus valientes sobrinos, todos saltaban la risa, Albert más, dijo

-Que bárbaro y todavía lo presumes, que te gusto mucho caminar y modelar Anthony, este dijo

-Hay tío por favor, Grandchester es mejor que los Andrew y va a ir con las mejores chicas, no, como crees que se quedará con mi Daisy. Candy bajo la cabeza escondiendo su risa, no decía nada. Abrazando a su pequeño lo besaba cariñosamente, el niño soltaba las carcajadas haciendo reír a los demás, Candy dijo

– Vamos hijo los ves muy grandes, pero son solo tus primitos, no ves que acaban de perder a dos primitos muy consentidos de ellos, más se reían, Alister dijo

– Si lo dices por los Legan, acaban de quedar fuera de la familia. Pero jamás fueron los consentidos de nosotros, solo de la Tía Abuela, pobre, ni siquiera son su familia, los únicos son Albert, Anthony, y este bebe. Candy se le borro la sonrisa dijo

– Que curioso, es mi familia, ella no me los va a quitar. Se quedó seria, Albert veía la carita de su hijo, no le dijo nada, sabía lo que había enfrentado ella mientras el no estuvo. Candy para tranquilizarse dijo,

-Bueno mientras esto se termina, tendremos un baile este fin de semana, una pasarela de vestidos elegantes de nuevo diseño… Candy sintió una opresión en el pecho, dijo… nadie puede hablar respecto de Albert y mi pequeño William, ustedes no saben nada, porque mami se enojará si vuelven a tocar a papi y a su hijito. Esta vez, envió todas las inversiones a África. Todos soltaban de risas. Hablo en serio chicos. Candy se puso seria viendo a su hijo y a su esposo. No podrán mencionarlos ni con sus esposas, ni con nadie, ellos no están.

Albert sonriente, dirigiéndose a su pequeño dijo

- Lo bueno hijo, es que tus primos son muy experimentados para el modelaje, ahora tu mami será su representante, todos soltaban de risas. Alister se ponía todo rojo, porque su tío los había visto modelar y agregó,

-Hijo mío tu madre y yo trataremos de que estudies una carrera distinta a la del modelaje, es muy redituable para un Duque, pero no para un Andrew todos volvían a soltar las risas al ver a su tío hablarle a su hijo, el pequeño se le quedaba viendo como si le entendiera.

Candy se sonreía más tranquila por lo que se le ocurría a Albert, todo estaba muy relajado y continuaba

-Hijito nunca te burles de los demás por casarse sin avisar, no vaya a ser que te toque hacer lo mismo. Los tres se agachaban, se reían ya no podían decir más tenía toda la razón. Pero no se detenía ya los tenía muy bien revisados, dijo

-Es una responsabilidad portar vigilancia continuamente, pero es mucho mayor cuando se trata de un bebe. Ahora les mostraba la pulsera del niño y de Albert a Alister, este se ponía de pie. Continuaba

- Por eso mami, siempre revisa todo ahora nadie puede ver los códigos de nosotros, pues tu mami es muy inteligente, aprendió de tu primo, que no debe manejarlo en un edificio, cuando este puede no ser el único que los adquiera, hay que revisar siempre todo. Se volvía a sentar Alister soltando el aire. Candy movía la cabeza de un lado a otro. Albert los vio a ellos, dijo,

-Candy nunca dejo de estar vigilada, el satélite es Andrew, podían haberle vigilado mucho más, lo bueno es que ustedes recordaran que ella ponía muchas reservas, gracias a esto, ella encontró muchas soluciones ,algo privacidad, a pesar de estar vigilada, hay que saber que no siempre se puede confiar en todos, ella no me dio por muerto, me tiene aquí, pero ustedes no me han visto, eso es muy importante en este momento, les prometo que todo se solucionará de inmediato, no quiero que Candy siga trabajando por mí.

Pasaron el tiempo con la plática, Albert los ponía al tanto de otras actividades muy importantes, los tenía muy entretenidos, extrañaban sus reuniones. Albert y Candy ahora se parecían mucho en cuestión de negocios, pero con Albert ahí Candy solo escuchaba, ella no decía nada en absoluto ella era su esposa, estaba de acuerdo en todo con él. Salieron tomando precauciones, los sobrinos bien advertidos pues temían por su tío y su hijo.

Pasaron varios días, en efecto, se descubrió mucho más de los secuestros, dando con la cabeza principal, el FBI lo atrapó. Albert y Candy no daban crédito a lo que pasaba, nada menos que los Legan padre y madre, tenían ahora una compañía completa nueva a expensas de los Andrew, todos estaban involucrados, socios corporativos y mucho del personal que había trabajado en el corporativo Andrew, fue una pesquisa enorme, de muchos que deseaban hacerse ricos sin hacer nada.

Se sacaron documentos, papeles firmados donde tramaron todo, la Tía Abuela estaba muy disgustada, no quería ni verlos, ella era hija de su difunto esposo, no era una Andrew, solo hijastra, sus nietos al igual que su yerno, quedaron fuera del ámbito familiar, toda su fortuna fue decomisada de inmediato ella quedaba sola ahora en la mansión de Chicago, sin derecho a estar ahí se iba a Inglaterra con la cabeza baja porque al final ni su propiedad quería tomar la dejaba a nombre de Candy porque ella no se sentía merecedora de nada, ella se sentía muy mal al confiar en la disque familia cuando los verdaderos familiares de ella los trato con la punta del pie, muy triste, pues la critica a sus sobrinos fue muy dura por modelar y cometer escándalos.

Candy por más que la perdonó, no se acercaba a ella, solo le recordaba aquella ocasión en la que le dijo que le quitaría a su pequeño, mejor cambiaba de tema o se salía del lugar. Elisa se fue a Europa junto con Neil, este último estaba casado con Susana quien le dijo que tenía un hijo suyo, después lo perdió, pero la verdad nunca existió solo lo hizo para casarse con él, ambos se fueron a Dinamarca, allá realizarían su vida con la familia de su padre.

Candy se asocio con varias compañías de ropa y lencería, se multiplicaron las ganancias, mejoraron las inversiones de tecnología, se abrió mercado en el área de comunicaciones y transportes marítimos, hasta en la tecnología aeronáutica. Ahora Albert y ella planeaban trabajar juntos, pero de momento disfrutaba de ser el mejor Padre.

-Albert, no que la ropa no es buen negocio, mínimo hay mayor ingresos, sonreía. Mientras Albert le contestaba por el celular

-Amor, eres una Andrew…sabes donde debes invertir, donde ganar… estoy muy orgulloso de mi esposa.

La entrevista de James, estuvo genial, vieron entrar a su esposa, vestía con el cabello recogido y una peluca, después se la quitaba frente a las cámaras, colocaban otra donde estaban juntos en un aeropuerto. Aquella ocasión donde dijeron que era su novia. Ambos sonreían esa foto salvó muchos comentarios, la fecha estaba antes de que William Andrew desapareciera, ella es hermana de Candy el su cuñado. Eran familia de la dama Andrew.

Después pasaban donde los Hermanos White eran hermanos de niños, luego otra fotografía de ellos ya mayores, una foto de Tom y Minzy en su luna de miel, otra de Lisa y Jim en su casa cocinando sonrientes, la modelo luía hermosa, el matrimonio le sentaba de maravilla, pero realmente ella sabía que estar junto a su Jim, le sentaba de lo mejor. La menor de las White estaba en un video escogiendo muebles con Anthony Brown Andrew. La verdad estaban casados legalmente Anthony no iba a permitir que Terry se la quitará. En todas las fotografías Anthony parecía cuidar a Daisy, este jamás se imagino celoso de una dama, cuando todas eran quienes se preocupaban por celarlo a el, ahora el estaba hecho un león por su mujer.

Todo esto levantaba la bolsa de inversiones, como subieron e incrementaron los negocios registrando la marca DDT-27 Activa tu corazón como exclusiva Andrew, preguntaban qué significaba, Candy se sonreía, dijo DDT es mi esposo 27 el día que me propuso matrimonio, activamos nuestros corazones. Sonreía suave. Nadie hablaba de Albert todavía nadie lo daba con vida, lo que si hacían un romance entre ella y el Duque Terry Grandchester, ella dijo

–Imposible. Sonreía sin hacer más aclaraciones. Mientras Terry sonreía, decía- Nadie dijo que sería fácil, me gustan los retos, sonreía.

Fueron invitados a modelar de nuevo, pero ahora a beneficio de los niños contra el cáncer, se cobraba una cantidad enorme, la televisora de los Andrew sería la única con exclusividad, Candy planeo algo ahora con solo los caballeros, los reunió una tarde sin avisar a sus hermanas les dijo del plan, ellos se reían, aceptaron de inmediato, pero ellas estarían invitadas a una fiesta de gala, cuando los vean será la sorpresa como ellas se las hicieron a ustedes cuando desfilaron, ellos sonreían. Archie dijo

- Invitarás a Terry. Candy se quedó seria, dijo

-–Lo invitará Anthony. Este se molestó, dijo

–-Estas segura, ella sonrío, dijo

—Permítanme hablar con Anthony, le enseño un video en su computadora de ese día en el que Terry estuvo ahí Anthony sonrío moviendo la cabeza,

-Eres una tramposa y yo que de inmediato obligue a Daisy a casarnos. Decía Anthony, ella dijo

–Funcionó mi plan, ella ya es tu esposa. Sonrió Candy el dijo

-Es solo legal entre ella y yo. Ambos sonreían.

Llegó el día esperado por la pasarela con esto deducirían todos los impuestos de las ganancias multiplicadas de los Andrew, solo en Caridad. Dejando a los Andrew en la cima.