Clan 12: Integración
Para una parte terca de Toph muere lentamente al ser obligada a estarse muy quieta en ese banco de madera en medio de su habitación, resopla de mal humor pero no dice nada cuando siente que la están envolviendo en capas de tela suave por manos hábiles de las pocas mujeres de su clan.
Muchos halagos arrullan el entorno silencioso de las señoras en su mayoría con hijos quienes están en el jardín trasero en ese momento jugando, la maestra tierra quiere hacerse de oídos sordos cuando empiezan los sutiles comentarios sobre lo bien que se vería y como impresionaría al resto de los shinobis presentes con su belleza.
Ignora abiertamente los intentos de emparejarla, en otro tiempo fuera divertido e interesante… pero a estas alturas hay mejores cosas en las que pensar, como su clan y la distribución del terreno que se asegurara ubicar tan pronto termine esto.
Cuando este todo tranquilo, entonces comenzara a pensar en eso.
Por ahora su objetivo es arrastrar a Madara y Harashima a elegir un lugar donde iniciar las bases para el nuevo hogar, no importa si todavía hay asperezas entre ambos líderes como para empezar a hablarse de manera amistosa tan pronto.
Hay un cepillar en su largo cabello sacándola de sus planes conspiradores, hace muecas por los estirones al que es víctima aun cuando lo hacen con cuidado y trata de no morder con sus comentarios las buenas intenciones de su gente.
Hay muchas manos, nota borrosamente por culpa del banco de madera… algunas flotan en su rostro, quitan su flequillo comenzando a colocarle frescas capas de lo que asume maquillaje y hay algo siendo rociado que huele divertido.
Seguro puede escuchar a Katara o Suki en modo princesas en este punto, el mero pensamiento le trajo una discreta sonrisa aun cuando un nudo en su cabello bastante terco fue estirado con fuerza.
El exterior se escucha calmado, pero esta esa ligera vibración de los preparativos en el jardín principal… hay emoción de anticipación, puede sentir a cada miembro de su hogar aun las mujeres que la visten emocionados cuando por fin el objetivo por el que los reunió para fundar un clan se está haciendo realidad.
Llama su paciencia para soportar todo este proceso, por lo menos hasta que siente a alguien observando que no debería de estar ahí… solo por cuestión de práctica sabe quién es -¿Se supone que debes estar aquí?- dice en tono de advertencia.
Un bufido, el sonido ligero de un aterrizaje y la desaprobación en oleadas de las mujeres por tal invasión que es fácilmente ignorada… pero por supuesto que Tobirama en su gran altura solo se recarga al lado de la ventana con los brazos cruzados, su ropa es formal en colores azules y blancos sin algún arma visible arreglado para el evento con ese rostro apático poco dispuesto a conversar… dando ese barrido estándar al entorno además de tratando de no mirar largamente a la menuda dama a la que están arreglando.
Hay un ligero sonrojo de mortificación, pero el Senju reina en no mostrarlo aun cuando las mujeres que si pueden ver se divierten… solo por orgullo no se retira al haber venido en un mal momento, no ayuda que no haya vergüenza en la susodicha.
Toph entrecierra sus ojos por el silencio de esa presencia molesta -Estas vetado del complejo- le recuerda.
El gesto apático del hombre solo arquea la ceja algo que se pierde pero aun así lo expresa en oleadas traducido como un "Crees que me importa" -Los Uchiha están controlados, por lo que se… no puedo molestarlos con mi presencia- excusa monótono.
La maestra tierra suspira por paciencia, sus brazos los siente adormilados -Entonces ¿Qué quieres?- lanza al ser girada a una de las manos que le está arreglando el cabello.
-Soy tu escolta- dice Tobirama ahora muy entretenido con todo lo que están haciéndole a esta feroz mujer, casi parece irreconocible y le recuerda cómo se comportó con los Uzumaki… hay un aire noble que ha discutido con sus hermanos, pero nadie conoce mucho de su pasado para ponerle un nombre a sus ademanes.
Se da cuenta que está mirando intensamente solo por la burla en los ojos de esas mujeres, les frunce el ceño… odia que se tomen libertades pero con la amistad que Hashirama ha desarrollado al parecer no le tienen miedo aun cuando su propio clan le saca la vuelta en sus malos momentos.
-¿no es suficiente con todo mi clan como testigo?- replica Toph agudamente, trata de lanzarle una mirada ciega de muerte pero la sostienen y regañan por el movimiento.
Cansada con un sonido estrangulado cuando alguien ajusta la faja, suspira impaciente y puede sentir aun borrosamente que hay diversión en el austero invasor.
-Mejor tener un respaldo shinobi- dice en el mismo tono sin emoción a pesar que para la ciega es muy claro que esta entretenido con su sufrimiento.
-Sabes que es una reunión pacifica- le dice como si hablara con un tonto, dicha subestimación le dio el pico de molestia que quería del acosador.
-No seriamos shinobis si confiáramos fácilmente- dice resueltamente el peliblanco.
Le están haciendo algo a sus pestañas, hay otras manos ajustándole la faja y otras tantas en su cabello encajándole sabrá los espíritus que -Son unos paranoicos- le dice cuando su boca es liberada.
-Se vive más-Tobirama indica con experiencia.
-¿Itama no era mejor opción?- pregunta con el ceño fruncido porque le mandaran al más molesto de ese trio de hermanos.
El Senju no se molesta en contestar.
Hay silencio largo, las mujeres empiezan a retirarse una a una hasta solo quedar la mayor entre ellas de nombre Kana cuyos rasgos eran delicados vestida sencillamente pero para la ocasión -Vamos mi señora- apura con cuidado ofreciendo su mano para ayudarla a bajar del banco.
Toph suspira de alivio al sentir el suelo debajo de sus pies ahora limpios, casi la obligan a ponerse zapatos pero Kana logro convencer al resto que nadie miraría para darse cuenta de esa falta -pensé que duraría para siempre-
Un bufido es lo único que el Senju expreso como burla por su exageración moviéndose al lado de Toph quien levanto la ceja en su dirección pero no recibió nada más que otro silencio como respuesta.
Su humor no se agrio por esta presencia molesta que al parecer estaba dispuesto a ser su sombra otra vez, era un hermoso día y uno grande en eso… su hogar seria la cede del tratado de alianza entre dos clanes shinobis dándole el gran honor de ser su testigo "civil" considerando que muchos aun miran su pequeño clan muy por debajo.
-Hoy es un gran día- dice al aire con una sonrisa enorme llena de esperanzas en dirección a su acosador al momento de salir del complejo -¿Listo para cumplir ese tonto sueño?- se burla.
Tobirama volteo los ojos arrepentido internamente por subestimar esas tonterías que grito en medio de un campo de batalla… si, quizás aun estaría alerta para cualquier hostilidad… pero hoy en día se estaría formalizando ese plan que una vez de niños lo habían discutido entre sus hermanos, solo levanto ligeramente sus labios en una sonrisa en respuesta.
XXXXX
Es un evento formal, hay una pancarta colgando en color esmeralda con el bordado dorado del símbolo del reino tierra… no es como si alguno de los presentes lo conociera, pero guardan su curiosidad cuando los dos líderes se enfrentan con las pancartas del símbolo de su clan en sus respectivos respaldos.
Habían llegado unos momentos atrás, la división entre ambos era fuerte y todavía una desconfianza natural por dos enemigos jurados es ligeramente perceptiva... sin embargo también hay cansancio junto con esperanza entre los diversos miembros de los clanes shinobis.
En medio esta la dama encargada del evento, vestida en los colores verdes y amarillos luciendo muy elegante hasta hermosa que casi deben de hacer doble toma para colocarla como la chica del bosque que alguna vez vislumbraron en el último combate.
Extrañamente tiene a Tobirama Senju como su sombra al igual que los Uchiha desertores y los samurái cada uno vestido para la ocasión en un pintoresco conjunto de personalidades que parecen formar ese grupo.
Hay susurros, sobretodo del lado Uchiha cuando se llega al acuerdo del retorno de los desertores a sus lugares al lado de su clan.
No hay palabras dichas, Hashirama Senju ofrece su mano con un porte regio siendo recibido por Madara Uchiha con el mismo respeto y cantidad justa de su propia voluntad… la dama, Toph Beifong sonríe bellamente instalándose entre los dos grandes hombres para colocar su delicada mano encima de las estrechadas.
No saben cómo encaja el peculiar clan que no es shinobi, pero parece que sus líderes están firmes en incluirla de alguna forma siempre que pueden.
-Entonces así empieza- dice en un tono controlado que fue escuchado para todos de una divertida dama del bosque -Muchos años de espera- acusa dándole un vistazo al Uchiha.
Madara arquea la ceja pero no rompe el silencio, Hashirama solo sonríe salvajemente.
Fue un inicio peculiar, pero para todos los testigos fue claro que hay una base firme para iniciar esta alianza por el futuro de las siguientes generaciones.
XXXXX
Madara está incómodamente saltando de árbol en árbol con la brisa de la tarde golpeando su rostro, mira a su lado y Hashirama le sigue el paso con facilidad practicada ambos con la ropa formal de su recién inaugurada alianza.
Años viéndose como enemigos que era difícil volver a los despreocupados amigos que se conocieron a las orillas del rio… pero parece que no habrá tiempo de adaptación, no cuando su amiga los empujo a buscar emocionada el punto donde iniciaran sus viviendas en conjunto.
Toph está montando una ola de tierra en el suelo, moviendo los arboles desde sus raíces del camino como si fuera así de fácil… su ropa está empezando a ensuciarse pero aun esos arreglos elegantes parecen aferrarse a su rostro y contorno.
Habilidades que el Uchiha nota con alegría.
Por otra parte, para Madara casi quiere golpearse la cabeza en el árbol más cercano, en verdad que sus amigos son despreocupados al aceptarlo así de fácil ¿Cómo alcanzaron esta edad sin morir en el camino? Razono que a base de pura suerte.
Ambos parecían tener eso en grandes cantidades.
Tampoco puede ignorar que son muy capaces de defenderse.
Aterrizando momentáneamente en el árbol, Madara controla su respiración y esconde su molestia, no porque le irrite la facilidad con que sus antiguos amigos lo recibieron a pesar de como termino la última vez que se habían visto.
Aún recuerda la sangre de Toph y su rostro pálido con culpabilidad.
Pero ¿Cómo lograron perdonarlo? ¿No tienen esa necesidad de buscar retribución contra Izuna? ¿Por qué lo aceptaron tan fácil en sus cartas? ¿No le dudaron? Aunque seguro Tobirama no dejo de mirar suciamente a su hermanito, pero Toph y Hashirama parecían ser los menos molestos, dejar esa vengativa vena como si fuera insignificante.
Sus amigos en verdad no encajan en esta realidad, duele cuando se siente que no pertenece entre ellos cuando apenas razono que los Senju no mataron a sus hermanos por gusto... sino por necesidad.
-Se te va a quemar el cerebro- canta Toph desde el suelo con burla.
Madara tiene un tic en su ojo de molestia por el insulto, aunque seguro quiere preguntar como supo que estaba pensando -Metete en tus asuntos- regresa al aterrizar con gracia para saltar rápidamente en sucesión, ignora la risa no disimulada de Hashirama.
-Mah no seas enojón- canta el idiota Senju con ademanes burlones en su dirección.
Tenía mucho sin hacerlo, pero solo para su viejo amigo le muestra el dedo de en medio con un dejo de dignidad.
Siguen en silencio, es imposible no pensar en cómo dejo a Izuna atrás, con su joven rostro lleno de condena por lo que considera un insulto a años de guerra, antes de venir tuvieron una discusión muy fuerte... pero el resto de su clan lo apoya, así que no se resistió mucho cuando sus amigos lo empujaron fuera del complejo Beifong tan pronto terminaron las formalidades.
Pero hay libertad, piensa al aterrizar con gracia en uno de los árboles frondosos… ríe disimuladamente cuando Hashirama aterriza de cara en el suelo cuando el árbol al que apuntaba como siguiente objetivo le fue movido por la tierra control -el karma- señala ligeramente.
-¡TOPH!- Llora el Senju en el suelo con un puchero obligando a reanudar la carrera cuando es obvio no tendría un respiro para sus patéticos modos depresivos.
El Uchiha le lanza una mirada por encima del hombro de burla, pero casi pierde el mismo camino cuando también su árbol siguiente le es movido -¡TOPH!- amonesta al aterrizar titubeante en el suelo duro.
Por supuesto que la maestra tierra los mira por encima del hombro con un gesto presuntuoso, continuando su carrera como si nada.
-No es muy gracioso cuando eres víctima- canta Hashirama al pasarlo de largo.
Madara lo fulmina con la mirada al saltar al árbol más próximo en un intento de perseguir a Toph quien parece dispuesta a dejarlos atrás, razona que en verdad es muy pronto para olvidar esos años de hostilidad pero de nuevo no evita sentirse libre, más relajado y sin un peso que no sabía cargaba.
Llegan a la meseta, puede con esfuerzo escuchar el viejo rio y sonríe suavemente al ver como Toph está parada delante de la piedra con ojo reflexivo.
-Pido mi casa ahí...- señala la chica la pared -y todo lo del frente- ahora hace ademanes con las manos para disimular la hectárea que desea.
-¿La montaña?- dicen ambos al mismo tiempo, no viendo una construcción fácilmente dicha... parece que su amiga lo ha estado pensando por más tiempo que ellos mismos.
-Puedo hacer la casa principal escarbándola- se encoge de hombros fácilmente Toph como si no viera lo complicado del asunto -pondré un balcón con vista a todo el lugar- dice casi imaginándolo -ustedes también pueden tomar parte de la montaña ¡es muy grande!- asegura confiada.
-Nah prefiero los arboles- señala a lo lejano, también tomaría una hectárea para su propio complejo y se imagina siendo vecinos nuevamente... aunque admite que hay un encanto con tener un balcón en la montaña como su amiga lo piensa hacer.
-Todavía estarás creciendo mi jardín- señala poco sutil la maestra tierra.
-Eso es injusto- llora Hashirama recordando como su amiga era muy exigente con la altura de sus árboles y hasta la forma.
Un bufido, cruzando sus brazos y sacudiéndose la nariz llena de tierra -Como si me importara- replica sin emoción -¿Tomaras el otro lado?- pregunta a Madara con un arqueo de ceja.
El Uchiha también voltea a mirar el bosque con ojos agudos, su amigo tomo el lado derecho de Toph entonces asume que le están dando a escoger donde ubicarse -¿enfrente?- dice incierto.
Sonríe dándole un codazo amigable Toph al austero shinobi de cabello negro, el senju mira divertido -bueno, como quiera estaré conectándolos por toboganes-
-¿Qué dije de los toboganes?- espeta el portador del sharingan con acidez, entrecerrando sus ojos acusadores.
-No lo recuerdo, perdiste esa discusión cuando nos diste la espalda- despide la niña ciega con facilidad y hasta aburrimiento.
Abre la boca indignado, mira a Hashirama y parece apoyar descaradamente el comentario -¿Estarán echándome en cara eso?- no evita señalar amargamente.
-Por supuesto ¿perder la oportunidad de burla?- Toph por supuesto no pierde la ocasión de lanzarle una sonrisa arrogante llena de sarcasmo.
-Hagan lo que quiera, pero cualquier tobogán en mi complejo esta quemado- amenaza, ya imagina a su hermanito con el grito en el cielo por las invasiones... ahora que lo piensa bien ¿puede retractarse? Quizás poner su complejo de clan muy lejos de sus amigos.
-Que amargado- Hashirama replica con un puchero -vamos Madara ¡será divertido!- aplaude infantilmente -además es aburrido caminar- señala como si fuera razón suficiente para convencerlo de que una aberración de esas invada su territorio.
-¿Qué edad tienes? 5 años- espeta el Uchiha con acusación y gravedad, aunque sabe que a esa edad seguro ya tenían su primera muerte entre manos.
-Nunca se es muy grande para jugar- dice en defensa Hashirama.
-Te lo estoy diciendo como testigo que en verdad... el chico blando no le interesa las barreras de la edad para esas cosas- dice sin humor Toph provocando una oleada de depresión del más sensible de los tres.
-Bueno seguro por estatura entras en la categoría- se burla ácidamente Madara, señalando que hay una diferencia de altura entre el trio donde ella se ve tan pequeña.
Toph intenta golpearlo sin éxito -No estoy tan baja- señala acusador -son ustedes que crecieron a lo tonto- espeta furiosa, porque en verdad era más alta que cualquiera de su clan pero a comparación de los hombres... bueno no hay mucha defensa en el lugar, quizás Kenshin es la única excepción -por lo menos mi cabello no es espeso- bromea.
Madara tiene una vena saltada incrédulo que alguien pudiera burlarse de su cabello que es su orgullo, Hashirama en este punto está a carcajadas recargado en el hombro de su amiga en confabulación... tiene el descaro de señalar su lacio cabello con ese gesto presuntuoso a juego.
Si antes le da nostalgia como lo tratan, ahora seguro está pensando en no solo retractarse de la ubicación de su clan, sino de la propia alianza.
-Ya, no seas sensible-Toph dice entre risas bravuconas.
-No soy sensible- gruñe el Uchiha a un paso de sacar un kunai.
-Como sea- despide desinteresada Toph, quitándose a Hashirama del hombro para volver su atención al bosque que aunque no vea... parece posible darse una imagen -Los Senju al lado y los Uchiha al frente... hubiera deseado quedar en medio, pero me gusta la opción-
-Bueno hay posibilidades que crezca nuestro sueño- dice Hashirama mirando el entorno del bosque y haciendo mentalmente el presupuesto para empezar a trabajar su nuevo hogar antes de abandonar el que ahora ocupan.
Quizás abandones una larga historia en su antiguo hogar, pero la intención era empezar de nuevo.
Madara mira el bosque oscuro, el olor ligero a sangre seca y humedad, se obliga a salir de su mal genio al imaginar los tres clanes conviviendo en armonía... no es una ambición muy lejana en este punto y hay calma en su alma -¿Crees?- pregunta curioso.
-Hay muchos clanes al pendiente- dice Hashirama reflexivo.
No era una mentira, sabe el austero Uchiha y da una discreta sonrisa de anticipación, entonces sienten la tierra moverse volteando justo en el momento en que Toph parece estar haciendo su camino en la montaña sin ningún aviso de advertencia.
-Bueno, parece que nuestra amiga está entusiasmada- dice Hashirama con un silbido -¿Qué te parece despejar los terrenos que tomaremos?- pregunta invitador.
Madara se encoge de hombros, aceptando... después de todo no quería enfrentarse a Izuna tan pronto.
Sería la primera vez que estarían cambiando un área sin necesidad de sangre.
XXXXX
Tobirama e Izuna se miran uno al otro con oscuros gestos, pero se detienen de cualquier intercambio social porque no están en ese nivel y saben nunca lo estarán.
Ambos se odian desde las entrañas, aunque es una emoción mas intensa en el Uchiha que en Senju... este ultimo es mas como la necesidad de dejar en claro que no perdona lo que hizo la ultima vez aun cuando lo niegue en voz alta.
Izuna odia mas esto, que se le de importancia a esa niña civil y aun su rival parece protegerla de sus miradas.
Cuando llegan al final del evento, el joven quería regresar a su verdadero hogar y tener otra palabra con su hermano quien parece sordo a sus razones validas para rechazar estas tonterías.
Pero su sorpresa es ver a Madara yéndose con ese par de tontos sin decirle a donde.
El resto parece tomar estas desapariciones de sus lideres con facilidad, aun Tobirama solo dio un vistazo casi resignado para dedicarse a ese otro hermano del que no recuerda su nombre... pero Izuna no.
No ve a Madara hasta entrada la noche, tan sucio como si se hubiera revolcado en lodo antes de llegar.
¿Que clase de aspecto esta mostrando? como puede caer tan bajo solo por la influencia de ese par de tontos.
Su adorado hermano solo le dio una mirada cansada, le dijo que platicarían en la mañana y que por ahora solo deseaba descansar.
Entonces en la oscuridad de su habitación, fue la primera vez que tuvo contacto con ese ser que salio de las sombras... alguien que entendía su miseria, que era la voluntad de esa guerra que nunca debió parar y que se presento como Zetsu Negro.
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Tiempo después...
Es una noche fresca cuando está sentada a la orilla de la meseta sin molestarse por la oscuridad penetrante donde la luna no parece ser suficiente para iluminar, a pesar de la altura en la que esta no hay vértigo ni pánico al ondear sus pies en el vacío.
Esta arreglada de gala nuevamente aunque ahora con un vestido típico del reino tierra que fue difícil de hacer confeccionar pero las mujeres de su clan son hábiles... era lo mínimo que podía vestir para esta ocasión especial.
Resopla con tristeza, si afina sus oídos podría escuchar la vivida fiesta que se celebra en la pequeña comunidad de tres clanes, hoy fue el matrimonio de Hashirama con una tal Mito Uzumaki y no estaba preparada para que doliera de esa forma.
Como con Sokka cuando se dio cuenta que gustaba de Suki.
La mujer era muy gentil, amable y obviamente entrenada como una kunoichi de esas que hay más cada día... no puede odiarla, pero al parecer no evita envidiarla ¿Quién adivinaba que guardaba esas emociones cuando juro tenia mejores cosas en que pensar?
¿Ella no es bonita? Pregunta internamente con esas insólitas inseguridades por su aspecto.
Parpadea una lágrima solitaria, bufa enojada consigo misma y suspira para centrarse en no deprimirse, en resignarse y estar feliz por su buen amigo que ha establecido buenas bases con los Uzumaki.
Mejor pensar en otras cosas.
Hay negociaciones en pie con los Nara, Akimichi y Yamanaka que están dispuestos a iniciar una alianza además de mudarse cercas del complejo... con esperanza podría empezar a parecer un pueblo.
Respira el aire fresco de la noche con tranquilidad, feliz de la distracción de que habrá más vecinos a los que molestar.
Esta ciega pero imagina lo que se pierde por su discapacidad, la vista se la han descrito como casas salpicadas entre los arboles uno al lado del otro hechas de madera con techos coloridos, en ocasiones hay gente saltando de un árbol a otro y casi no hay odio entre los viejos clanes rivales.
Claro si ignoras abiertamente los intentos de Izuna Uchiha por ser la discordia andante.
Madara la tiene difícil controlando a ese espíritu maligno.
Por otros mejores pensamientos, su propio hogar todavía falta trabajo, pero ya tiene un espacio considerable escarbado en el interior de la montaña y estará trabajando en las fachadas o detalles superficiales ¡Se esforzó para simular un templo del aire! Claro que le falta lo más genial de colgar boca abajo en un barranco, pero debe conformarse.
El resto de su gente se acomodó entre los arboles de su hectárea.
Que decir que es más grande, porque resulta que sus enviados a los Uzumaki regresaron casados por lo que ahora no solo son clientes... sino familia de alguna forma indirecta, cabe decir que su casa ahora está muy protegida con esas cosas divertidas que hacen con tinta.
-No estás en la fiesta- espeto una voz a sus espaldas, Madara se acerca con su propia vestimenta de gala y un rostro apático.
Ella bufa, cruzándose de brazos sintiéndolo sentarse a su lado con ese porte tan controlado -al parecer tú tampoco- señala sutilmente -sabes que se dará cuenta si faltan dos de sus mejores amigos-
-Creo que somos sus únicos amigos- dice sin emoción más como contundente Uchiha.
-No seas cruel con el chico blando- ríe Toph dando un codazo juguetón -es un buen tipo- asegura confiando en lo que sale de su boca, hay dolor de nuevo pero lo golpea duramente.
Madara la mira largamente, niega para ver el paisaje colorido -Hay algunos problemas con los civiles-
-Lo sé, estaré tratando con ellos en el transcurso de la semana- dice con un suspiro resignado, hay pocos civiles empezando a vivir cerca de ellos... principalmente aquellos que son proveedores ya sea de alimentos, telas y cualquier otra cosa que se pudiera necesitar para vivir.
De alguna forma misteriosa se convirtió en el portavoz de esa gente normal, todavía no hay una buena fama para los shinobis a sus ojos y su clan no está en mejor posición pero al parecer es la menos peor.
-Solo, no los entierres- advierte Madara ligeramente divertido, recordando dicho evento tan vivido en su mente.
Toph voltea los ojos rendida -Solo fue una vez- bufa con un torcer de boca.
-Una muy significativa- aclara el Uchiha divertido.
-Tuvieron la culpa- señala en defensa la ciega.
-No hay duda en eso- está a su favor sin dudar, la gente civil nunca está en su consideración pero al parecer si eran necesarios si querían hacer funcionar este sueño que parece estar creciendo cada día.
-¿Te escapaste de tu sombra?- pide divertida la maestra tierra.
Madara hace una mueca aunque ya no se ofende por el mote despectivo que su amiga usa para su hermanito -Izuna no estaba dispuesto a salir de su habitación el día de hoy-
-Todavía esta difícil ¿verdad?- dice con simpatía la maestra tierra.
El suspiro doloroso del Uchiha es la única respuesta que recibe.
-Creo que debemos regresar- murmura Toph con su porte regio al ponerse de pie, extrañamente es ayudada y agradece pero no es soltada.
-Sabes que puedes contar conmigo ¿verdad?- Madara dice en un tono serio.
La maestra arquea la ceja, pero le sonríe divertida -por supuesto- dice con confianza -como si pudiera dejarlos de lado- indica con un resoplido.
El Uchiha la sostiene de su mano con suavidad, aprieta antes de dejarla caer para empezar su camino de regreso a la parte baja de esa meseta.
Toph se queda ahí parada unos segundos frunciendo el ceño por la extrañeza del cabeza hueca pero se encoge de hombros, probablemente se sienta solo, piensa como válida respuesta del comportamiento irregular del amigo.
Deben de regresar a la fiesta antes de que Hashirama empiece a llorar por su ausencia, seguro Tobirama estará encantado de rastrearlos para traerlos como el tirano que es.
Aunque ahora que reflexiona, Tobirama es un personaje muy complicado que no pasa un día que por lo menos no se lo tope una vez... eso si, se lleva divertido con Madara y en ocasiones Itama se une para ver el duelo de insultos muy corteses que se comparten.
Es una buena vida, razona al descender junto a su buen amigo silencioso.
Cuando llegan a la fiesta no oculta su diversión al en verdad escuchar a Hashirama llorando por su ausencia de una manera dramática, ser abrazados como si fueran a desaparecer también fue divertido... Mito solo les informo que estaba muy borracho.
Si, alguna parte de su corazón se volvió a partir... pero no abandonara a sus amigos por eso.
Ya los perdió una vez, no lo volverá a perder.
Es tierra, fuerte, terca y aunque duela no llorara por lo que nunca fue.
XXXXX
Fin del capítulo.
Algo corto! Pero es lo que alcance a escribir.
No se preocupen ya vienen aunque sea la aparición de los Bijuu que tengo entendido son seres libres en esa época.
Konoha esta en sus bases, todavía no esta reconocida por el shogun.
Neah20 fuera...
