Disclaimer: Todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Personajes y escenarios de Kishimoto-sensei; trama de mi propiedad.
¡Miau!
"He estudiado a muchos filósofos y a muchos gatos. La sabiduría de los gatos es infinitamente superior".
- Hyppolite Taine
12. La "casi-violación" multitudinaria de Sakura.
Sus ojos no paraban de observarme, y desnuda como estaba, no pude más que agacharme e intentar cubrirme para que él apartase la mirada de una vez. No lo quería admitir, pero su mirada me había dejado completamente roja; momentáneamente sin habla.
Por suerte, Kakashi-sensei dejó de mirarme para sacarse su chaleco de jounin y tendérmelo para que cubriera mi desnudez. Yo lo cogí y me lo puse inmediatamente, sonrojada hasta la raíz del cabello. Mi ex-sensei parecía estar con otra cosa, mirando hacia el lado contrario y rascándose la cabeza.
No pude evitar pensar que quizá seguía teniendo pulgas. Y que la razón de éstas no era que hubiese permanecido con el gato por algún tiempo.
-Ka-Kakashi-sensei –Tartamudeé, para luego pensar que Hinata Hyuuga me estaría maldiciendo por lo bajo por hablar igual que ella.
Él se hizo el perdido durante unos segundos, pero enseguida me contestó:
-¿Qué quieres, Sakura? –Su voz sonaba extraña, casi como si tratara de evitar cualquier contacto con ella.
-Tenemos que contárselo a la Hokage, creo que esos gatos van detrás de mí –Susurró Sakura, llena de temor.
Enseguida, maullidos de todas las clases comenzaron a sonar en dirección contraria a Sakura, lo que alertó los sentidos de ambos. Sin esperar un sólo segundo, Kakashi tomó el pergamino que había dejado caer al suelo cuando su alumna se le apareció. Con prisa, la tomó de la mano.
-¡Vámonos! –Atinó a decir, antes de salir con ella corriendo hacia la ciudad.
&
"Me llamo Sasuke Uchiha, soy el renegado más joven de toda Konoha, el que perdió su pelo por culpa de un gato y ahora usa un peluquín heredado de Orochimaru; el que tuvo que perder la virginidad obligatoriamente por culpa de un gato y el que llevó a ése gato a Konoha por accidente".
"Porque sí, yo traje ese gato a esta ciudad hace una dos semanas, entre mis pertenencias, sin darme cuenta. Después él hizo lo demás. Se infiltró en casa de Sakura Haruno al parecer un gato abandonado, para luego hacerlo en casa de Kakashi, y finalmente causar el caos en toda Konoha".
"Como ya había dicho, lo encontré mientras vagaba, muerto de hambre, buscando una posada donde refugiarme. Taka se había disuelto -como también dije- por una absurda pelea, y no tenía adónde ir. Abandonado en esa caja en medio de la nada, me pareció un inocente gatito y me lo quedé".
"Durante unos días me trató bien, pero luego la cosa comenzó a ponerse extraña: Revisaba mis pertenencias, me arañaba, me acosaba, hasta que juntó a un montón de gatos para sacrificarme".
"¿Para qué? Lo acabé descubriendo hace un mes, después de revisar unas antiguas escrituras en una biblioteca local: Ese era el gato ninja más poderoso y malvado de todos los tiempos, temido por demonios, humanos y animales; incluso por los de su raza. Gracias a aquel pergamino -y también a un pueblerino bastante guapo- conseguí liberarme de mi virginidad, con lo que conseguí liberarme de aquel maldito gato para siempre".
"Pero por lo visto no fue así, porque me siguió, metiéndose en mi mochila y tomando como víctima a Sakura Haruno, mi antigua compañera de equipo.
Por suerte, robé aquel papel con la información y lo tuve en mi poder hasta el momento de dárselo a Kakashi Hatake -mi antiguo maestro- esta tarde".
"¿Pero qué pretende? Sobre eso, el pergamino dice":
"El gato siempre busca un cuerpo en el cual residir. El gato toma el cuerpo, pero cuando el éste muere, el gato vuelve a su forma y busca otra víctima de la que apoderarse. Hasta ahora el gato ninja maldito nunca ha conseguido apoderarse de la víctima adecuada, así que casi todas han acabado muertas, pero en cuanto consiga una, tratará de dominar los cuatro países y con ello de todo el mundo".
"Como si esto no fuera suficiente, hace unas semanas descubrí lo que necesitaba para contrarrestar a ese gato y hacerlo dócil".
"Pero, por supuesto, eso no lo voy a revelar. Quiero divertirme un poco más, sobretodo viendo cómo Sakura y Kakashi se las apañan para asumir lo que hay escrito en el pergamino"...
&
Sakura Haruno y Hatake Kakashi seguían corriendo por la ciudad como si les fuera la vida en ello. Por lo menos ya no tenían a aquella muchedumbre rabiosa encima de ellos, como días antes, pero si a muchos gatos cerca, casi pisándoles los talones.
Sakura quería cambiarse antes de que alguien la viera y Kakashi quería llegar a su casa lo antes posible. Sin embargo, no podían hacer ninguna de las dos cosas, porque la Hokage esperaba noticias en un corto plazo de tiempo, y ya que ya las tenían, lo mejor era dárselas. Con suerte, les quitaría al fin el duro castigo de limpiar los bajos fondos de Konoha y deshacerse de aquellos abueletes pervertidos de la residencia.
Sin embargo, las cosas no fueron tan bien, porque Tsunade, a aquella hora, dormía sobre su escritorio. Pero claro, eso Sakura y Kakashi no lo sabían, y entraron sin hacer demasiado ruido a la torre de la Hokage. Se deslizaron por los pasillos, hasta encontrarse a Shizune, trabajando en un escritorio frente a la puerta.
-¡Sakura, Kakashi! -Corrió a verles, notando al acercarse que ella estaba desnuda-. Yo no os recomiendo pasar.
Pese a las advertencias de Shizune, ambos traspasaron la puerta al despacho de Tsunade, que tenía un aura oscura, que junto a una neblina hacía recordar a una nueva película de terror. La vieron con los brazos y la cabeza sobre la mesa, elevando la cabeza y mirándoles fijamente a los ojos.
-¿Qué diablos queréis? -Preguntó, un tanto alcoholizada.
Ambos temieron un nuevo castigo, pero en cuanto ella vio a Sakura, salió de su cabreo infundado y su alcoholización y se levantó de la silla para comprobar que estaba bien.
-¿Por qué mierda no le has dado ropa, Hatake? -Exclamó la vieja bruja-. ¡Sé que disfrutas de esto, no lo niegues estúpido pervertido!
-Nosotros... No... -Trató de decir Sakura, pero Tsunade no la dejaba hablar.
-¡Shizune! -En un santiamén, su ayudante apareció por la puerta.
-¿Sí, Hokage?
-Llévate a Sakura y dale algo de ropa -Dijo, mirando de reojo a Kakashi.
-Está bien.
Pese a los intentos de Sakura por quedarse y escuchar la conversación, Shizune se la llevó a rastras de allí. Y es que, sin quererlo, había leído un poco del pergamino que Kakashi había recogido del suelo cuando habían salido corriendo del bosque.
Las palabras Maldición y Gato estaba en su mente.
Y sobretodo quería respuestas.
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-¿Y bien, Kakashi? -El renombrado tragó saliva, contando con los dedos los segundos que tenía para responder-. ¿Cuál es el reporte de la misión?
Sabía del humor retorcido y la mala leche de la Hokage, así que le convenía responder rápido.
-Salimos más o menos a las doce de la noche, y cuando fui a investigar al bosque me encontré con Sasuke Uchiha, quien me dio un pergamino con bastante información sobre "La maldición del gato".
La Hokage le miraba ahora con ganas de saber más, ligeramente sorprendida porque se hubiese encontrado con aquel individuo y que éste le hubiese prestado ayuda; ayuda que pocos días antes le había negado a ella, largándose sin darle la información necesaria.
-¿Cuál es ese pergamino, Kakashi? -Kakashi jugó con algo en su bolsillo, conteniéndose de destrozarlo con las manos. Era importante que ella lo encontrase entero cuando lo leyera, así que hizo lo imposible por sacarlo de su bolsillo.
-Éste -Le entregó la información antes de que sus dedos le traicionaran. Mientras Tsunade leía, no pudo evitar hacer un comentario sobre lo que estaba pensando, lo que había estado remeneando en su cabeza desde que había leído ese dichoso papel-. Creo, con mucho pesar, que Sakura ha caído en la maldición de ese gato.
Tsunade levantó la vista, demasiado seria.
-¿Estás seguro que esta es la única solución?
-Por lo visto, sí.
&
Mientras tanto, espiándoles tras la ventana, un rubio bastante cabreado se ruborizó intensamente al oír las palabras Sakura y virginidad en la misma frase.
Con un movimiento rápido y ágil, saltó de la torre, saltando por los tejados y recorriendo las calles con renovada fuerza de espíritu.
-¡Yo te haré perder la virginidad, Sakura! -Gritó a pleno pulmón Naruto, mientras corría por la ciudad-. ¡No te preocupes, yo te salvaré de la maldición!
No fue de extrañar que media Konoha se enterase -nuevamente- de lo que sucedía con Sakura.
El rumor de que Sakura debía dejar de ser virgen para la quitarse aquella maldición de encima, se corrió por la aldea como pólvora. De nuevo, volvían a oírse todo tipo de rumores por la aldea, cada cual más descarriado que el anterior...
"¿Que Sakura busca un tipo para perder la virginidad?"
"¿Que Sakura y Kakashi perdieron la virginidad con un gato? ¡De Sakura me lo imaginaba, pero no de Kakashi!"
"¿Sakura fue violada por un gato? ¡No puedo creerlo!"
"¿Kakashi y un gato violaron a Sakura? ¡Increíble!"
Y así la gran mayoría, sonsacando el morbo a toda la población, que esta vez no estaba furiosa, sino excitada; sobretodo la pobleción masculina.
Por eso aquella misma noche, muchísimos pueblerinos se reunieron frente a la torre de la Hokage, preparados con parcantas con una Sakura despelotada dibujada en ellas y la frase: ¡Ayudemos a Sakura a perder la virginidad!
Otras tenían frases como: ¡Contra la violación de gatos!
Y así sucesivamente, cosa que llegaba a cansar.
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-¡Caray! -Exclamó la Hokage, después de un rato de esperar a Sakura. Mientras se bebía una botella de Vodka barato -el presupuesto no llegaba a más- se dedicó a asomarse por la ventana. Pero aquella tercera vez que se asomó a esta, lo que vio le gustó bastante-:Parece que han venido a adorar mi trabajo como Hokage.
Enseguida salió de su ensoñación al leer las pancartas. Kakashi se puso serio -más de lo que ya estaba- y también se encaminó hacia la ventana, asomándose a esta sin ningún miramiento.
Se quedó helado. Jamás había visto tamaña excitación, ni siquiera a tantos hombres reunidos en el pueblo; y por supuesto, jamás había visto a una población que se movilizara tan rápido como aquella.
Lo dicho, si todos ellos fueran ninjas, serían una arma de destrucción masiva.
Sin embargo, aquellos cartelitos libidinosos le estaban sacando de juicio. ¿Qué significaba aquello de "Ayudemos a Sakura a perder la virginidad"?
Eso tenía que acabar. Él se encargaría como fuese.
En cuanto ella entró, Kakashi la miró de arriba abajo: Su ex-alumna llevaba una peluca marrón que no le cubría el pelo del todo, y un batín floreado junto a unas zapatillas de estar por casa. Kakashi reprimió la risa, viendo la cara de cabreo que tenía Sakura.
Shizune la había cambiado de arriba abajo para que nadie la reconociera cuando pasease por Konoha. Vista la multitud pervertida y acosadora del exterior, lo mejor había sido disfrazarla.
-Entonces, ¿tendré que ir así por toda la villa? -Preguntó la muchacha. Como si no fuese suficiente la vergüenza de las últimas semanas, ahora tenía que salir vestida como una vieja hortera por toda Konoha. Realmente, nada podía ir peor en ese momento.
Bajo la mirada escrutadora de la alta mandataria de Konoha, Kakashi pronunció algunas palabras al oído de su alumna:
-Vamos, Sakura, te lo contaré todo por el camino -Ambos caminaron directamente hacia la puerta, pero la vieja los paró:
-Llévala a tu casa y no os mováis de allí -Su rostro estaba inamovible, como si con esas palabras hubiese firmado un consentimiento escrito para que
Kakashi hiciese algo totalmente en desacuerdo con la situación, pero que cambiaría aquella relación maestro-alumna que ambos tenían.
Después de salir, se dirigieron a la puerta. Pero Kakashi no contaba con algo: él era el mayor rival de la población masculina de Konoha.
Y también lo buscaban.
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Acarició el lomo de aquella gata por unos instantes antes de volverse a su amante. Lo que tenían él y Sasuke era una especie de romance, aunque a veces desaparecía por días y no sabía nada de él. Esa noche, sin esperarlo, había vuelto. Como consecuencia, ahora la cama estaba deshecha, y ambos se encontraban tendidos en ella, sudorosos y abrazados.
Sasuke Uchiha le había contado le había contado lo de la maldición, y sus horribles experiencias, el cómo y cuándo había perdido aquella mata de pelo que había tenido anteriormente, más diversas cosas que ahora quería comprender y quizá algún día, cuando lo hiciese, dejarlas en un rincón del olvido por ser demasiado impactantes.
También le había contado del poder innato de aquella gata, y que ésta era la solución a los problemas de Sakura -y no sólo perder la virginidad, como ponía en aquel pergamino entregado a Kakashi-.
Sonrió. Después de todo, quizá podría ayudar a la "fea" en algo.
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En cuanto abrieron la puerta, una gran multitud se les abalanzó y tuvieron que correr. Le habían reconocido, sólo a él por suerte, así que ahora corrían a gran velocidad por las calles, tratando inútilmente de huir de aquella marabunta de hombres con cacerolas, cazos y sartenes, dispuesto a matar si hacía falta.
-¡Corre, Sakura! -Le gritó Kakashi, notando que se rezagaba.
-¡Con estas putas zapatillas no puedo hacer nada! -Gritó ella, notando que le fallaba un pie y se le torcía el tobillo dolorosamente.
Viendo que se había caído, Kakashi no dudó en cogerla en brazos y seguir corriendo, con tan mala suerte, que debido a la posición, a Sakura se le cayó la peluca que llevaba, dejando al descubierto su identidad.
Como parecía no haber bastante con los hombres que les seguían, pronto se oyeron maullidos de gatos que se aproximaban rápidamente, alertados quizá por el gran escándalo en la ciudad. Ahora ya no sólo eran hombres los que les seguían, sino también temibles gatitos con zarpas muy afiladas y peligrosas.
-¡Corra, sensei!
Escuchando esto, Kakashi tuvo una idea, una que quizá le costaría un puñetazo de Sakura. Pero bueno, estaría bien ponerla en práctica a pesar de lo que ocurriera.
Lo primero que hizo fue pararse en seco, para luego enfrentarse a la gran multitud que les seguía los paso.
-¡Escuchad! -La multitud paró de repente, escuchando lo que tenía que decir el ninja copia-. ¡Esta mujer es mía y yo seré la que quite su maldición!
Al tiempo, Sakura vislumbró los carteles, mezclándolos con las palabritas que había visto en el pergamino, y formándose una idea que no quería creer cierta...
"¿Kakashi-sensei quiere… quiere…?
Continuará...
Nota: ¡Hola! Bueno, no es la gran cosa, pero espero que después de tan largo tiempo sin actualizar (¿siete meses?)os haya gustado al menos un poquito. Pasa que perdí la inspiración para esto, y me disculpo por haberos hecho esperar tanto, pero enserio no encontraba nada de inspiración para continuar. Sin embargo, aunque tarde acabaré esta historia u.u
En fin, muchísimos saludos y gracias a las/los que seguís leyendo. Os lo agradezco ^-^.
Agradecimientos especiales a: Jesica-Haruzuchia, Chio-Miau, Isa Cab, Artemisav, K008, Lady sC -Maaya-, Wendolyne, Imani Ki'Nara, Lizeth2, Eleos Argentum, Angy-Hatake, Marjugagu y Hatake Kanae.
