Declarativa: SMeyer es dueña de los personajes, RuthlesslyYours escribió esta historia y yo sólo traduzco.

Capítulo 12

Lo dejaría todo por ti

BELLA

Me sentía como una adolescente de nuevo; nerviosa, incómoda, confundida... a ciegas y completamente enamorada del chico más guapo del colegio. Pero no era ninguna adolescente. Era una mujer adulta sentada en una gigante cama tamaño King, con un recipiente de M&M's pretendiendo ver America's Next Top Model, cuando en realidad sólo estaba revisando mi teléfono.

Llama. Por el amor de Dios, llámame.

Quería llamarlo, pero no quería ser insistente. Había leído su correo al menos una vez cada par de horas. Él era como una droga para mí y sus palabras eran la dosis que necesitaba para evitar una severa desintoxicación. Mirando la lluvia, suspiré antes de tomar mi teléfono y rápidamente marcar antes de que me arrepintiera.

Llamó durante un par de segundos antes de que terminara la llamada y aventará el teléfono de vuelta a la cama.

"¿Qué está mal conmigo?" Grité con mi rostro enterrado en mis manos. Cayendo sobre las almohadas, me quedé allí recostada tratando de respirar. "Es decir, no es como si hubiera dicho que me amaba. Tan sólo fue…"

Me detuve cuando mi teléfono sonó, el tono de llamada era el tema de Bad de Michael Jackson, el tono de Edward. Saltando, regué los M&M's por toda la cama pero no me importó. Me abalancé por el teléfono, con el temor de que él colgara antes de que tuviera oportunidad de contestarle.

"¿Hola?" Intenté sonar tranquila, pero no funcionó.

"¿Estás bien?". Me preguntó, comprobando que no había conseguido ni tantito sonar tranquila.

"Sí, ¿por qué preguntas?".

"Tú me llamaste."

Mierda, él no quería hablar conmigo. "Um sí…pero fue un error. Siento mucho haberte molestado".

"No me molestaste, en realidad estaba esperando que me llamaras."

"¿En serio?" Pregunté rápidamente.

Se burló; "No me marcaste por error, ¿No es así?"

"Fue un accidente."

"¿Entonces por qué suenas nerviosa? ¿Debería colgar?"

¡Ugh! Él era tan… lo extrañaba.

"Está bien. Te llamé y luego colgué."

"Desearía que no hubieras colgado."

Sonreí ampliamente; "Me alegra que me hayas llamado de nuevo."

"Pasé todo el día con mi teléfono al otro lado de la habitación para que no estuviera tentado a llamarte."

Mi rostro estaba sonrojado. Podía sentirlo. Él no tenía idea de lo que me estaba provocando.

"¿Por qué no me llamaste? Me pasé todo el día engordando con chocolate mientras veía modelos en la televisión."

"Es tu día libre." Se rió, sonaba tan libre y feliz.

¿Acaso yo era la razón de eso? Dios, esperaba que sí.

"¿Desde cuándo empezaste a preocuparte por mis fines de semana libres?"

"Cuando me di cuenta de que quiero que seas feliz. Me pediste tomarte el fin de semana libre y si eso es todo lo que tengo para darte, lo haré, sin importar como me haga sentir eso."

Suspiré profundamente, pasando mi mano por mi cabello; "¿Acaso está contigo Nicholas Sparks diciéndote la cosa perfecta que decirme?"

"¿Nicholas quién?" Preguntó, honestamente confundido y no estaba seguro si reír o llorar.

"El autor del Diario de Noah."

Silencio.

"Dios mío Edward, ¿Siquiera ves películas? Es una de las historias más populares allí afuera."

"¿Es una película o un libro?"

"Ambos." Me reí.

"Necesito leer algo de romance, todo parecía tan increíble."

Parecía. Usó la palabra en pasado.

"Prefiero describirlo como mágico." Añadí.

"O trágico."

Rodando mis ojos, suspiré; "Una verdadera historia de amor jamás es trágica porque al menos ellos experimentan el amor, ¿Cierto?".

"¿Incluso cuando duele?".

"Incluso cuando duele. Así que gracias por ser romántico." Era en verdad la primera vez que él había estado sin demandar inmediatamente sexo.

"Ah, bueno me alegra que no la esté totalmente cagando."

"¿Cagando qué?" Pregunté. Uno de los dos tenía que decirlo.

"Lo nuestro. Mi correo fue… no estoy seguro de qué decir".

"Te amo." Casi se me salieron los ojos de las cuencas mientras mi cerebro maldecía mi boca. Ni siquiera había pensado en decirlo. Las palabras tan sólo se me escaparon. "Umm. Mierda. Mierda. Ugh mierda. Edward por favor, tan sólo olvida que yo…"

"Voy para allá."

"¿Qué?" Salté sobre mis pies. "No puedes, quiero decir si puedes y quiero que lo hagas, pero estoy hecha un lío."

"No me importa." Dijo seriamente; "Quiero decírtelo a la cara."

"¿Decírmelo?" Sonreí.

"Decírtelo." Se burló. "Estaré allí en veinte minutos, hecha un lío o no."

"Te estaré esperando."

"Dilo de nuevo, nena."

"¿Qué?"

"Dilo de nuevo."

"Ya lo dije y no lo repetiré hasta que te vea."

"¿Por favor?"

Suspirando, alejé el teléfono de mi oído por un momento antes de hablar; "Te amo, Edward Cullen."

"Que sean quince minutos." Fue todo lo que dijo antes de colgar.

"¡SÍ!" Grité, brincando en la cama y pateando todos los M&M's. Sólo tenía ganas de rodar por todos lados y disfrutar la euforia que actualmente estaba experimentando. Era así como él me hacía sentir y esta noche también lo quería".

Sintiendo mis piernas, me paralicé; "Mierda."

Apresurándome al baño, saqué mi navaja y crema depiladora.

¿Y si no se refería a estar enamorado de mí?

¿Y si se asusta?

Y luego estaba Tanya… y su familia entera.

Dios, ¿Cómo podrá salir conmigo y tener una esposa al mismo tiempo? ¿Qué putas estoy haciendo?

Cepillando mi cabello, intenté, realmente intenté pero simplemente todo era demasiado complicado. Lo quería demasiado y no sólo sexualmente. Quería ser la persona al que él recurriera para todo. Y ya no quería ser sólo su amante. Estaba enamorada de Edward Cullen.

Finalmente estaba terminando de limpiarme cuando miré el reloj, y tenía tan sólo un par de minutos antes de que Edward llegara. El tiempo pasó volando y mi corazón estaba a punto de salirse de mi pecho. Hice lo mejor que pude al limpiar la cama antes de sentarme en la orilla de ésta.

Tomando mi diario, mis manos temblaron mientras escribía;

9 de julio,

Querido Diario,

Confesión número ni siquiera sé cuál: Siento como si estuviera a punto de estallar. Como si hubiera una energía reprimida en mi interior muriéndose por salir. Jamás había estado enamorada. ¿Amores platónicos? Sí. ¿Pero enamorada? No. Una parte de mí, una muy pequeña parte de mí, está preocupada de que esto se trate sólo de lujuria. Es decir, fue en eso precisamente que nuestra relación se cimentó. Sí, hablábamos pero nunca de cosas importantes. Pero si las personas podían enamorarse tan sólo con verse, entonces ¿No podíamos hacer lo mismo al acostarnos? Sólo lo he deseado a él y espero que él sólo me haya deseado a mí de esta manera. Ah… estoy tan confundida. Demonios. ¿Cómo es posible que me sienta así? Nada será igual después de esta noche.

Bella.

Se le ha hecho tarde. Pensé al mirar el reloj.

¿Tal vez está atorado en el tráfico? ¿Y qué pasa si ya no desea venir?

"No, Bella. No, respira." Murmuré.

Diez minutos se convirtieron en veinte. Y luego una hora se convirtió en dos. No iba a venir. Joder. Yo tenía… era una jodida idiota. Él aún no estaba listo para esto. Debí haberlo sabido.

Sentí como si apenas hubiera cerrado los ojos durante un momento cuando el teléfono sonó. Pero eran las dos de la mañana.

"Mira, si estás llamando para disculpar tu jodido trasero."

"Srta. Swan, habla Roger." Dijo de manera extraña.

"¿Roger? ¿Él te pidió que me llamaras? ¿Estás jodiendo conmigo."

"Necesita ir Hospital Memorial de los Hamptons de inmediato. Edward tuvo un accidente."

No podía respirar. El teléfono cayó de mis manos pero no podía respirar.

Dios mío.

-CoaBW-

Me había llevado una eternidad en llegar al hospital. No me había dado cuenta cuán abundantemente estaba lloviendo. Pero si sabía exactamente lo que él tuvo que conducir para llegar conmigo… Ay Dios. Para cuando llegué allí, ya los medios de comunicación estaban haciendo notar su presencia allí.

"Lo siento señorita pero esta es un…".

"Está bien, déjela pasar." Emmett me saludo desde la sala de espera.

"¿Emmett, qué está pasando? ¿Dónde está él? ¿Está bien? ¿Qué pasó? No lo entiendo." Luché para contener las lágrimas que se estaban formando en mis ojos.

Suspiró, deteniéndose antes de que pasáramos la puerta doble de la Unidad de Cuidado Intensivos; "La policía está diciendo que él se pasó un alto y perdió el control del auto después de estrellarse contra otro vehículo. Bella, él está bastante lastimado, dicen que estaba consiente en la escena del accidente. Pero tuvo un paro dos veces debido a la presión en su cráneo…"

"¡Emmett, ¿Está bien él?!" Grité.

Frunció el ceño, abriendo la puerta donde el resto de los Cullen esperaban… llorando; "Está en coma Bella y no tienen idea de cuándo despertará."

Lo escuché. Sabía que todos estaban allí presentes. Pero mis pies me llevaron hacia la ventana de su habitación en vez de reconocer a alguien siquiera de los presente. Horas atrás estábamos bromeando sobre Nicholas Sparks y ahora… y ahora… presionando mi frente contra el vidrio, lloré ante la imagen de él. Sus dos piernas estaban fracturadas junto con su brazo izquierdo. Le habían rasurado el cabello, y su cabeza estaba vendada. Incluso su rostro perfecto estaba cubierto de laceraciones y moretones.

¿Cómo es que todo cambió tan repentinamente? No lo comprendía. Apenas había hablado con él. Le había dicho lo mucho que lo amaba. No lo comprendía.

"Quiero-quiero entrar." Comenté limpiándome las lágrimas.

"Quiero que te vayas."

"Dándome la vuelta, vi a Tanya mirándome.

"Tanya por favor, no hagamos esto aquí."

"¿Qué parte del maldito vete no entendiste?" Me gritó.

"Tanya, detente." Rose puso una mano en su hombro pero Tanya se apartó.

Caminó hacia mí; "Eres una puta. No eres parte de esta familia, no importa cuánto desees serlo. Yo soy su esposa. No tú. Lo que significa que soy médicamente responsable de él."

"¡Él se iba a divorciar de ti!" No tenía ningún derecho de decidir por él.

"¡Sí, la famosa canción de la puta! No importa, por ley, todavía soy su esposa y le estás provocando a él y a mí estrés con el simple hecho de estar aquí." Miré al resto de la familia y luego de vuelta a ella. Por primera vez, claramente me di cuenta de dónde estaba yo… lo que valía. Nada. No era parte de la familia, ella tenía razón. No tenía ni voz ni voto.

"Tanya, por favor."

"¿Por favor? ¿Te acuerdas de cuando te pedí de favor que dejaras de follar a mi marido? ¿Recuerdas lo que me respondiste?" Me tomó del brazo, llevándome hacia la puerta, con sus uñas rojas enterrándose en mi piel.

Nos quedamos solas afuera de la puerta… lejos de la habitación de Edward.

"Vas a desaparecer." Me siseó; "Vas a renunciar o te voy a despedir y jamás mostraras la cara en cualquier parte cercana a nada ni nadie que tenga que ver con el nombre Cullen de nuevo."

"Tú no puedes hacer eso. Puedes sacarme de este hospital pero no podrás sacarme de mi casa." Estaba lista para sacarle los ojos.

Frunció el ceño y sus ojos parecieron oscurecerse; "Si no desapareces, haré que le desconecten el ventilador a Edward."

Se me detuvo el corazón mientras la miraba.

"Me haré valer de lo que sea y conseguiré que le desconecten el ventilador. Tal vez le explique a los doctores que Edward decidió hace mucho tiempo que no valía la pena vivir dependiendo de una máquina. De cómo este no era el tipo de vida que deseaba para él."

"¡Carlisle y Esme se opondrán a ello!"

"¿Carlisle y Esme? ¿Las mismas personas a las que él apenas les hablaba? ¿Qué juez en su sano juicio dirá que ellos lo conocían mejor que su propia esposa?"

Estaba hablando en serio. Estaba hablando jodidamente en serio.

"¿Cómo puedes hacer esto?" Murmuré, todavía no estando segura si estaba soñando esto o no. Esto era una locura.

"¿Qué cómo puedo hacer esto? ¿Cómo puedes hacerlo tú? ¿Cómo pudiste quedarte allí de brazos cruzados mientras él me amenazaba. Azotó puertas en mi cara y te atreviste a dormir con él en mi propia casa."

"Él podría despertar mañana." Dije, siendo eso lo único con lo que podía contar.

"Mañana será demasiado tiempo desde este momento. Las cartas han cambiado. Soy la persona más importante en la vida de Edward, no tú. ¿Me estás entendiendo? Ya no eres tú. Nunca lo fuiste."

Las lágrimas cayeron sobre mi rostro cuando di un paso hacia ella.

"Él despertará, lo presiento en mi alma."

Sus ojos se estrecharon y sus labios se retorcieron en algo semejante a una sonrisa; "Es gracioso como tu alma no presintió que él iba a tener un accidente en primer lugar." Miró la sala de espera; "John, por favor enséñale a esta cosa la salida y asegúrate que jamás se acerque aquí de nuevo. Eso incluye todas nuestras casas. Ella ya ha provocado demasiado dolor."

Él asintió; "Señorita, necesita irse."

"Jódete Tanya. Jódete hasta los más profundos abismos del infierno. Espero que te mueras." Le grité.

"Y aún así seré la Señora Cullen." Sonrió ampliamente antes de darse la vuelta y dejarme afuera de las puertas mirándola.

"Señorita necesita irse, usted no pertenece aquí."

Pero sentía como si lo hiciera. Sentía como si estuviese traicionando a Edward al irme. No quería poner a prueba la amenaza de Tanya. Tenía que irme. Tenía que irme muy lejos y no podía volver.

Tenía que irme por él.

Tres Meses Después

Me senté en la sala de espera acariciando el pequeño bulto de mi estómago. Había lágrimas en mis ojos… no estaba segura de por qué. No tenía idea de cómo ser madre. Ni siquiera podía hacerme cargo de mí misma. Tanya se había asegurado de eso. Cada tarjeta de crédito que Edward me había dado era inservible. A penas tenía dinero suficiente para la comida y la renta, era un desastre total. Esto era lo correcto a hacer. No podía ser madre. ¿Qué tipo de vida tendría mi hijo a mi lado?

"¿Srta. Chambers?" La enfermera llamó. Odiaba ese nombre. Se sentía como un constante recordatorio de cuán bajo había caído. Me puse de pie, mirando hacia el pasillo de donde ella había salido y luego de vuelta a mi abdomen. "Sé que esto es difícil y aterrador. Pero todo estará bien."

"No," lloré secando mis ojos; "No estará bien."

"Srta. Chambers."

"Lo siento, tengo que irme." Tomando mis pertenencias, me apresuré a salir de la clínica.

Iba a tener a este bebé, iba a encontrar una manera. Yo sólo no podía, era la única prueba de que había habido tiempos felices en mi vida, a pesar de lo jodido y lo confuso que todo había sido. A pesar de ello estaba feliz. Era parte de Edward y de mí, no podía terminar esta vida.

A pesar de lo jodida que estaba mi vida, esta era la prueba de que yo había experimentado la felicidad.


N/T Vaya giro ¿no? Prometo apurarme. Nos leemos el lunes o martes. Gracias por leer y comentar.

Gracias Elvia.

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JJMcAvoy

xoxo Cin