Me ha encantado leer vuestros reviews y ver cuanto os ha gustado la historia, aunque no comente mucho lo que me decís, porque siempre publico un poco apurada ;P pero los leo y me anima mucho ver que hay gente que se engancha a las historias que traduzco. Y pues nada, este es el último capi de esta parte, y en breve empezaré a publicar la tercera, pero lo haré más esporádicamente, y les pido paciencia, porque la autora aun está en ello, y sólo hay publicados unos pocos, que la creatividad e imaginación cuesta más que traducir jajaja y parece que me he adelantado demasiado y ahora os toca esperar igual que a mi, pero bueno, para hacer la espera más amena, tengo intención de traducir otras historias AU para compartirlas :D :D y ya nada, disfruten del final de Cortejo Deplorable.
Capítulo 12
Merlin sabía que Arthur estaba herido, y estaba empeorando, pero el gran y tonto idiota estaba actuando como si no fuera nada, así que no fue tan sorprendente que se cayera de rodillas tan pronto llegaron a Ealdor. Merlin limpió la herida y lo vendó, y lo dejó descansar en su vieja cama. Él se sentó en una esquina de su habitación, mirándolo, sin siquiera ir a ver a su madre, a quien no había visto en demasiado tiempo.
Ella estaba fuera hablando, con los demás que habían traído con ellos, eran bandidos de verdad, pero Merlin podía decir que era buenas personas. Ellos simplemente habían mal juzgado a Arthur, aun no veían el bien en él. Merlin temió, cuando escuchó a Arthur soltar un triste suspiro, que quizás ahora mismo, Arthur no estaba viendo el bien que había en él tampoco. Merlin quería decir algo, pero no sabía el qué, esos dos últimos días habían sido confusos.
La puerta se abrió de golpe justo cuando Merlin abría la boca para hablar, y un flash púrpura lo pasó, se sentó más y miró a la extraña figura que resultó ser Gwen que se apresuraba a la habitación atacando a Arthur con un abrazo. Literalmente, atacarlo, Merlin se sorprendió de que ella no saltara directamente sobre él.
"¡Estaba tan preocupada por ti, Arthur!" decía, sonando histérica y Merlin se preguntó ligeramente (y por ligeramente quería decir muchísimo) que estaba haciendo ella ahí.
"Estoy bien, Guinevere," dijo, riendo un poco mientras se sentaba en la cama. Merlin quiso decirle que sería mejor y menos doloroso que se quedara tumbado, pero decidió callarse. "¿Cómo has llegado hasta aquí?"
"Me separé de Leon cuando los hombres de Morgana nos atacaron en el bosque," explicó Gwen aún un poco en pánico. "Yo esperé que estuvieras aquí, no sabía a dónde más ir."
"Pensé que aquí estaríamos a salvo…"
Merlin quería gritar mentiroso, porque fue idea suya la de ir a Ealdor y no de Arthur. Pero contuvo su lengua, cuestionándose si Arthur siquiera recordaba que estaba en la habitación.
"Eres tan inteligente, Arthur," caviló Gwen, inclinándose para abrazar a Arthur una vez más. "¿Pero qué haremos? Morgana ha tomado el control de Camelot, ¡la mitad del pueblo estaba en llamas!"
"Pensaremos en algo…" Arthur se alejó del abrazo y tomó su mano, atrayéndola a sus labios. "Juntos."
Merlin se mofó, en voz alta. El enfermizo par se giró a mirarle, él les miró.
"Oh, Merlin, no te vi ahí," dijo Gwen un poco avergonzada mientras se levantaba de la cama. "También estaba preocupada por ti, me alegro de que estés bien."
"Seguro…"Merlin se cortó y se levantó, de repente quería pegarle a algo. Miró a Arthur y él simplemente estaba ahí extendido, con las manos de Gwen aun entre las suyas y Merlin se preguntó como había sido tan estúpido todo este tiempo. Rodó los ojos y caminó hacia la puerta. "Os dejaré a solas, no quiero ver nada más."
"No te preocupes, Merlin," le dijo Gwen cuando se dirigía hacia la puerta. "Sé como atender a Arthur."
Bufó de nuevo, "No lo dudo…"
Estaba enfadado, y este era un estúpido momento para estar enfadado, pero lo estaba y no podía evitarlo, quería pegar a algo… o quizás a alguien. Se contuvo de dar un portazo cuando salió, encontrándose con su madre. Estaba sentada sola, gracias a dios, y sonrió, a pesar de su enfado, cuando se acercó a ella. Ella sonrió, un hermosa, increíble y materna sonrisa, que casi le hizo querer llorar cuando se sentó a su lado.
"Te he echado de menos, Merlin."
"Yo también te extrañé," admitió, porque era verdad, todo el tiempo. "He estado lejos demasiado tiempo." Suspiró y tomó su mano. "Puede que cuando esto acabe… Vuelva."
"No seas tonto," le dijo su madre. "Perteneces a Camelot."
"No estoy tan seguro de ello."
"¿Por qué dices eso?" preguntó. "Sabes que lo haces, Arthur te necesita."
"Tiene a Gwen ahora…"
"¡Merlin!" empezó, pero fue interrumpida por un fuerte galope de caballos afuera. Un hombre envuelto en una roja capa Pendragon paró frente a ellos y saltó de su caballo. Merlin se apresuró a su lado.
"¡La perdí en el bosque!" anunció, mirando a Merlin, en un estado en que Merlin nunca había visto a Leon antes. "No sabía a donde más ir, o buscar…"
"Está aquí," dijo Merlin con calma, tomando a Leon por los hombres para relajarlo. Soltó un fuerte suspiro de alivio. "No está herida, está con Arthur."
"Gracias al señor," murmuró Leon, más para sí mismo, y entonces miró a Merlin. "Tienen a Gaius, no pude salvarle, ni a Gwaine… ni Elyan." Soltó otra suspiro, y este era tembloroso. "No llegue a ellos a tiempo."
"Está bien, pensaremos en un plan," le dijo Merlin, finalmente dejándole ir y (rub) acariciando su cabeza revuelta. Esto era un completo desastre. "¿Por qué no vas a asearte? No iría a ver a Arthur ni a Gwen ahora mismo… nunca sabes con que te puedes encontrar."
Ambos compartieron una mirada de auténtico disgusto antes de que Leon le palmeara la espalda y fuera hacia el lago de las afueras del pueblo, llevando a su caballo con él. Merlin se giró a su madre y ella le estaba sonriendo.
"Puede que Arthur no te necesite más, o eso es lo que dices, pero claramente eres necesario allí," se levantó y le abrazó. Tocó su cara, con gentileza, de la forma en que una madre lo haría, antes de alejarse. Merlin, en su mayor parte, intentó no caerse mientras se sentaba.
Se preguntó cuando su vida volvería a ser simple… si es que alguna vez lo fue.
Tenían a Gaius, tenían a Gwaine… ellos tenían a sus amigos y de repente estaba enfadado de nuevo. Merlin encontraría la forma de sacarlos, de salvarlos, y si Arthur estaba demasiado ocupado enrollándose con Gwen, bueno entonces… Merlin lo haría solo, no sería la primera vez. Merlin estaba destinado a hacer estas cosas solo, a estar solo.
Cuando Merlin volvió a la casa, era casi de noche, y estuvo muy agradecido de encontrarse a Gwen sentada en la cocina con su madre.
"Leon desea verte," le dijo, siendo más o menos verdad. Leon no le dijo que quería verla, pero sabía que lo quería, así que era imposible que fuera una mentira. Ella asintió y se levantó.
"Arthur está dormido, trata de no despertarlo."
"Vale," asintió, pero no podía importarle menos lo que Arthur estuviera haciendo. Vio como Gwen salía y su madre le tendió un bol de una cosa gris.
"En realidad deberías despertar a Arthur para que comiera," le dijo. "Necesita su fuerza."
Merlin no quiso decirle que seguramente no comería… lo que fuera que era eso de todas formas. Simplemente lo tomó y fue hacia su habitación. Para su sorpresa, el gran idiota no estaba durmiendo en absoluto.
"Esperaba librarme de comer eso," dijo, con una mueca, mientras se sentaba en la cama, sin camisa y un vendaje manchado de sangre. Merlin supuso que Arthur no sabría lo enfadado que estaba con él, bueno… pronto lo descubriría.
"No se puede permitir nada mejor," le ladró Merlin. "A lo mejor deberías ir a pedirle a tu hermana algo para comer, si es que no te atraviesa antes de que abras la boca."
"¿Qué pasa contigo?" le preguntó Arthur, con el ceño fruncido. Merlin sacudió la cabeza, rodando los ojos.
"Nada."
"Te conozco mejor que eso…"
"No, no lo haces," le escupió Merlin. "¡No me conoces para nada!"
"Merlin…"
"Aun planeas casarte con ella, ¿no es así?"
"¿Qué…?" preguntó Arthur, con el ceño aun más fruncido. "Dije que no lo haría…"
"Oh, así que recuerdas eso," dijo Merlin, evitando mirar a Arthur, dirigiendo la vista hacia el suelo. "Pero aun le permites que se abalance sobre ti cuando estoy justo aquí."
"No pude evitar eso, ella sólo estaba feliz de verme."
"Ella cree que estás enamorado de ella, ¡que será tu reina!" Merlin volvió a mirarle, echándole una mirada terrible, que temió quedara marcada en su cara. "No seré tu calentador de cama real, Arthur, y eso es todo lo que quieres de mi, ¿verdad?"
"No…"
"Sí, claro," Merlin se giró y fue hacia la puerta. "Puede que tu seas ese tipo de rey, pero no pretendo ser ese tipo de sirviente. Lo que fuera que quisieras tener conmigo…. Ve a buscar a otro para tenerlo."
Se marchó entonces, sin molestarse en mirar atrás.
Merlin acechaba por los pasillos del castillo, en guardia, buscando a Gwen. La había escuchado gritar unos pocos segundos atrás y aunque ahora mismo no le gustara demasiado, por ser la ladrona de Arthur, era su amiga y haría todo lo que pudiera por ella. Morgana era despiadada y aunque Gwen solía ser su amiga también, la mataría en un instante. Aunque afortunadamente, gracias a Merlin, Morgana estaba en ese momento herida y sin poderes. Vale, no era responsable de la herida, pero había bloqueado su magia.
"¡¿Qué hice para que me odiaras tanto?!" escuchó a Gwen decir y se detuvo, justo frente a una puerta, una puerta rota. Podía escuchar el choque de las espadas al golpearse y supo que estaban peleando. Se revolvió en el lugar, esperando para actuar, Morgana era la mejor espadachín, era sólo cuestión de tiempo.
"No es lo que hiciste, es a lo que estabas destinada a hacer," le dijo Morgana, sonando sin aliento y cansada. Merlin se revolvió de nuevo. "Y lo siento Gwen, pero no puedo dejar que eso pase…"
Hubo silencio entonces, y Merlin supo que era el momento; rodeó la puerta y usó su magia. Morgana nunca lo vio venir, concentrada en tratar de apuñalar a Gwen. Voló hacia atrás, trozos de muro y techo cayendo sobre ella. Entro más en la habitación y tocó el brazo de Gwen, asegurándose de que estaba bien.
"¿Estás bien?" preguntó, a lo que ella asintió, mirando confusa hacia delante.
"Sí… ¿qué ha pasado?"
Fue hacia delante, a los escombros, dónde Morgana debería estar y no vio nada más que pedazos destrozados de los muros del castillo, suspiró.
"No lo sé," mintió.
Ambos se apresuraron hacia donde habían dejado a Arthur antes, cuando le habían dejado peleando contra un gigante hombre calvo, el doble de su tamaño y Merlin temió que no debió dejarle. Sólo tenía a otras dos personas ayudándole y parecía que el hombre podía comérselos como aperitivo… puede que a los tres.
Una vez entraron a la habitación, lo primero que notaron fue a Arthur, que había sido lanzado contra un pilar, con los ojos mirando al suelo, dónde el hombre calvo estaba muerto. Habían suaves lloros viniendo de otro set de pilares, donde Tristan e Isolda, (antes bandidos, pero ahora amigos de Arthur y Camelot,) estaban, pegados juntos, Isolda estaba sangrando y lloraba, mientras Tristan acariciaba su pelo.
"Nuestros sueños…" lloraba ella. Tristan claramente intentaba confortarla, murmurando cosas que Merlin no podía escuchar. Merlin quería hacer algo, pero no sabía como. "Abrázame…"
No pudo soportarlo, se giró, mirando a Arthur en su lugar, que también le estaba mirando a él.
La batalla había terminado, Morgana se había ido y todos en Camelot estaban ocupados, o trabajando en limpiar el castillo o asegurándolo. Todos estaban haciendo algo, menos Merlin. Estaba ahí sentado, no podía quitarse el sombrío sentimiento que le asolaba desde la muerte de Isolda. Le gustaba ella, era amable y valiente, y Merlin sabía, que Tristan estaba con Gaius ahora, tomando esta situación mucho peor de que lo él estaba haciendo, pero no podía evitarlo. Los caballeros pasaron alrededor de él, hasta había visto a Gwaine unas cuantas veces y a Elyan una vez, que aparentemente había sido torturado por Morgana. También había visto a Gwen y Arthur pasar un par de veces frente a él, ninguno de los dos había parado, y él tampoco quería que lo hicieran. Quería hacerse una bola y dormir, tanto como fuera posible; estos últimos días habían parecido años.
Supuso que se había dormido, porque cuando abrió los ojos estaba oscuro, y entró en pánico, sentándose y encontrándose con Arthur inclinándose hacia él.
"¿Qué estás haciendo en el suelo?" le preguntaba Arthur, y Merlin parpadeó unas cuantas veces, tratando de quitarse la borrosidad de su visión. "¿Por qué no has ido a los aposentos de Gaius?"
"Tristan se queda aquí esta noche…" Se apagó Merlin, evitando mirar a Arthur desde que mencionó a Tristan. "También dormiré en el suelo allí."
"Levántate," Arthur le ofreció una mano y Merlin la tomó, siendo rápidamente alzado. "¡Vamos!"
"¿A dónde vamos?"
"A mis aposentos," replicó Arthur, llevándole por el pasillo. "Puede que no quieras ser ese tipo de sirviente, pero aún eres mi sirviente."
Merlin sintió su estómago revolverse por las palabras de Arthur. Más o menos se las habían apañado lo suficiente mientras planeaban la batalla; no se había dicho nada más sobre eso, en realidad. Cuando Merlin estaba centrado en Arthur sintiéndose un rey estúpido, en vez del brillante que en realidad era, lo que hizo que Merlin se inventara un montón de mentiras y Arthur sacara una espada de una roca…. De todas formas era su espada, él simplemente no sabía eso.
"Arthur," intentó explicar, mientras era forzado a entrar en sus aposentos, estaba oscuro dentro, el fuego no se había encendido, ni las velas. Como fuera, se sentía terrible por lo que había dicho, cuando estaba enfadado. "Lo siento…"
"No," Arthur sacudió la cabeza, Merlin difícilmente podía decirle debido a la poca luz que entraba en la habitación. Pero no podía dejarlo así, tenía que decírselo a Arthur. Decirle que debería casarse con Gwen, que Merlin no lo merecía, lo que fuera que eso había sido, o podría haber sido, simplemente no lo merecía.
"Deberías-"
"Te quiero."
"…¿qué?" la boca de Merlin cayó, y su corazón amenazó con salírsele por la garganta y caer también. Miró a Arthur, intentando formar palabras. ¿Arthur le quería?
"Te quiero," dijo de nuevo Arthur, Merlin no podía creer que lo hubiera dicho la primera vez, sonó hasta más confiado esta vez. "Nunca serás ese tipo de sirviente para mi."
"Yo… no lo entiendo," murmuró Merlin, podría golpearse a sí mismo, por la falta de cosas por decir, si tuviera suficiente aire en su cuerpo para moverse con propiedad.
"Merlin," dijo Arthur, colocando una mano en el costado de Merlin y la otra en su cuello, acercándole. "Casi te pierdo antes, no soportaría perderte de nuevo, esta vez, quizás para siempre, sin…"
"¿Sin…?" Merlin le urgió a continuar, sin aliento.
"Sin decirte lo que realmente siento por ti," continuó, Merlin sonrió entonces, sin ser capaz de pararlo, tampoco es que lo hubiera intentado. Fue hacia él, pero Arthur le detuvo, con un dedo presionado en su boca, donde sus labios deberían estar. "Merlin," Merlin frunció el ceño, confuso. "Quiero que entiendas, que nunca te trataría de una forma menos de la que te mereces. Sé que dije que no lo pensaría dos veces, si fuera egoísta y tomara una reina, pero eso sólo es porque te quiero."
"Tienes que parar de decir eso," Merlin sacudió la cabeza, hacía cosas extrañas en su interior cuando Arthur lo decía, y no estaba demasiado seguro de si le gustaba o no… pero le gustaba, le gustaba de verdad.
"¿Por qué?" preguntó Arthur, un poco preocupado. "¿No me crees?"
"Claro que sí," sonrió Merlin, mordiéndose el labio. "Sólo suena extraño, oír decírtelo."
"Es extraño decirlo," admitió Arthur, sonriendo de nuevo, estirando la mano que había estado a un lado de Merlin para recorrer con suavidad los dedos por su mejilla. "Duerme conmigo esta noche…" pidió, pero antes de que Merlin pudiera contestar, añadió. "Sólo dormir, después de todo lo que ha pasado hoy, quiero estar cerca de alguien."
"Claro," asintió Merlin. Le ayudó a quitarse los pocos trozos de armadura que llevaba y Arthur le ofreció una mano, que Merlin tomó, siendo llevado por propia voluntad hacia la cama. Cuando se hubieron acostado y Merlin tenía la cabeza en el hombre del rey, suspiró. "Yo también te quiero, lo sabes, ¿no?"
"Lo sé," contestó Arthur, abrazando a Merlin, acercándolo a él.
"Sólo quería asegurarme de lo que sabías…" dijo Merlin, Arthur pasó los dedos suavemente por el pelo corto de Merlin, y de repente pensó en Tristan e Isolda, suspiró. "Esto no ha acabado, lo sabes. Morgana aún está ahí fuera, en algún lado…"
"Lo sé," dijo Arthur de nuevo, pero sonaba en paz con ello. Merlin no estaba seguro de sentirse del mismo modo sobre ello.
"¿Sabes que Agravaine está muerto?" preguntó Merlin, lo sabía porque había sido él quien le mató. Tomó aire, y Arthur pasó los dedos por su brazos, mientras seguía por su pelo, casi como confortándole.
"Lo sé…"
N.A. (Este es el último capítulo de esta parte y ahí os dejo algo para pensar, ¿cómo sabía Arthur que Agravaine estaba muerto antes de que Merlin se lo dijera? Y algo más, pueden asumir que Mithian y su padre volvieron a su reino, aunque no se mencionara. Porque lo olvidé. El próximo se llamará Enamorados, será publicado en unos días. ¡Gracias por leer!)
