Un día normal (Viernes)
HISTORIA
—La Tierra en ese entonces era como una gigantesca bola de queso fundido —prosiguió Bryan su explicación—, encerrada en una cápsula delgada de gases que giraban a gran velocidad y producían rayos. Por supuesto, no había mucha vida en ese entonces; más que bacterias a las que les gusta sufrir.
—Profesor —comenzó Gary levantando la mano—, .¿de qué queso?
—… ¿queso? .¿Quién está hablando de queso? —se extrañó el elevado catedrático.
—Usted.
—¡Eso era una metáfora, burro! —saltó Bryan tras meditar unos momentos—. ¡.¿Cómo vas a creer que la tierra era de queso?.!
—Bueno, la luna es de queso.
—… a prefectura.
—¿Eh?
—¡Que vayas a prefectura y les digas que te mando porque andas diciendo que la luna es de queso en mi clase!
—Pero…
—¡Sin peros!
— · — EN PREFECTURA — · —
—… ¡SI SERÁS IDIOTA! ¡LA LUNA NO ES DE QUESO!
—¿Quién dijo que la Luna era de queso? —se sorprendió Claude, entrando.
—¡Este tarado! —señaló Nakuru a Gary.
—¿Y por qué le están gritando en vez de corregir su error con atención y paciencia?
—Porque así es más divertido —respondió Flint con presteza, garrapateando una serie de cosas en una hoja de papel.
—…y porque ésa es la filosofía del modelo educativo de la BegaPreparatoria Para BegaProfesionales —bufó Nakuru—. Así que no intentes cuentearnos.
Claude se enjugó una lágrima imaginaria.
—¡Crecen tan rápido…!
—… y… calcio —terminó de garrapatear Flint, y le extendió la hoja de papel a Gary—. Ésta es la composición exacta de la Luna, con todo y el porcentaje de proporción de cada sustancia. Como verás, no coincide con ningún queso.
—¿Entonces, qué es?
—Ah, averiguarlo será tu tarea especial. Así aprenderás más y sentirás la satisfacción de un trabajo arduo bien hecho. Ahora ve a clase.
—Mmmmh… bien.
—¿Qué pusiste en ese papel? —preguntó Claude, severo.
—La composición química de la Luna.
—¿La escribiste de… de memoria?
—¿Soy la neta, o qué?
—¡Waaaaaaah!
—Bueno, en realidad no. Tengo un acordeón aquí —dijo Flint, señalando un pedazo de papel azul con una tabla en él, pegado en su escritorio.
—… ah, ya me parecía a mí.
LÓGICA
—Entonces, para controlar la mente tenemos que refrenar nuestros naturales ímpetus de hacer muchas cosas. Entre ellas, hablar antes de tiempo. Normalmente queremos quedarnos con la última palabra y…
Bryan confundió a sus alumnos con palabrerías una vez más. Tan confundidos los dejó, que creían que habían entendido cabalmente la lección.
MATEMÁTICAS
Garland nunca llegó al salón.
LITERATURA
—Bueno, bueno, hubo algunos contratiempos y no pudimos tener el examen para cuando lo habíamos programado, así que espero que hayan estudiado mucho en estos días que no tuvimos clases porque voy a aplicarles el examen hoy.
—¡.¿QUE QUÉ?.!
GEOGRAFÍA
Mistel nunca llegó al salón.
RECESO
Méndez pasó como quien no quiere la cosa cerca de donde estaban los REOS de primer semestre, y como quien no quiere la cosa dejó caer una servilleta y siguió su camino.
—Oigan, es bueno —señaló Ozuma, asombrado de la discreción y sutileza mostrada por Méndez, acercando la mano para levantar la servilleta discretamente.
—¡DEJA ESO AHÍ! —bramó Nakuru detrás de él.
—Yo… yo sólo —balbuceó Ozuma.
—¡Pues me vale! .¡Méndez, trae tu rebelde y contaminador trasero aquí y recoge la basura que tiraste!
—Ya voy, ya voy… —respondió Méndez, asombrosamente calmado para sorpresa de sus compañeros de tortura. Recogió el papel con indiferencia y lo tiró a la basura—. ¿Feliz?
—¡No me contestes, muchachito! .¡A prefectura!
—¡Ya voy, ya voy!
—… de veras que es bueno —repitió Ozuma, sacando el papel que Méndez había escondido entre sus cejas al inclinarse a levantar la servilleta, después de que el rebelde y la prefecta se hubieran ido.
—Déjate de estupideces y léelo —gruñó Rick por lo bajo.
—… "Hay una reunión extraordinaria de maestros y administradores. Va para largo. Los veo ya-saben-dónde en 20 minutos."
GEOGRAFÍA
— · — EN EL CO-REOS — · —
—¿También se suspendieron sus clases sin aviso, cierto? —preguntó Méndez rápidamente.
—Sí, creím…
—Bien, bien, entonces debe ser algo realmente urgente e imprevisto. Debemos actuar ahora. ¡Que comience la operación Pollos Rostizados!
Fue Rick el que se atrevió a romper el silencio que siguió a eso.
—Ése es el nombre más estúpido que he escuchado en mi vida.
Méndez se vio imposibilitado para responder. Escuchaba pasos. Delicados, rápidos, sigilosos. Como los de un ninja bien entrenado.
Pero no había problema. Era en el piso de arriba. Pasaron y se fueron. Regresó a la realidad después de que Tyson hubo agitado la mano frente a él una, dos, veintitrés veces.
—¡Oyeeeee Méndeeeeeez! .¿De qué va eso de la operación, eeeeeh? .¡Contestaaaaaaaaaaaaa!
Méndez agitó la cabeza y procedió a responder.
—Bien, comenzaremos atacando el…
MÚSICA
— · — EN PREFECTURA — · —
—Todos guardan silencio. Flint se concentra. Si logra meter esta bola habrá ganado el campeonato mundial de golf…
—Oye, ya cállate —le espetó Flint a Bryan—. ¡O enfrentarás mi furia apocalípti…!
Diciendo esto, había agitado el control remoto del Wii®, lanzando su pelota en la dirección contraria.
—Oh, demonios.
La pelota golpeó un árbol y cambió de dirección en 180 grados.
—Oh, genial.
La pelota se dirigió al green, y tocó tierra a diez centímetros del hoyo. Siguió avanzando hacia él.
—Yes sir!
Y se detuvo dos centímetros antes de llegar.
—… bega-holy crap.
—¡Y Nakuru tiene la oportunidad de ganar el campeonato! Se prepara…
—Cállate, Bryan —espetó Nakuru—. ¡Intento concentrarme!
— · — EN ALGÚN LUGAR DE LA BEGAPREPARATORIA — · —
Daichi se separó de la pared por la que escurría agua. Ya no tenía sed. Se palpó la barriga, anormalmente crecida, preocupado. Nadie creería que había sufrido un abandono y encierro terribles sin que ninguna mano humana se apiadara de él. Nadie se tragaría el cuento de "las ratas me traían comida".
Aunque, pensándolo bien, tal vez nunca saliera y no tendría que contarle su trágica historia a Derechos Humanos.
BEGARRUSO (VOCABULARIO)
— · — EN PREFECTURA — · —
—Hoy no era un buen día para el golf —dictaminó Flint, sentándose.
—Ocho golpes sobre par no es mala suerte. Es que no tienes habilidad —señaló Ian.
—¡.¿Me dices eso a mí, que he logrado el par global en los nueve hoyos?.!
—Eso fue pura suerte.
—… ignoraré eso por el bien de tu diminuta y narizona persona.
—¿CÓMO ME LLAMASTE?
Mientras tanto, Nakuru y Brooklyn estaban ocupados desempatando el campeonato de golf (ambos habían obtenido un golpe sobre par en la serie de nueve hoyos)
—… ¿Qué demonios hacen todos aquí? —se extrañó Claude, entrando—. ¿No deberían estar dando clases y buscando a Daichi y OTRAS COSAS POR LAS QUE LES PAGAN?
—Pagan una miseria y no tenemos prestaciones —refunfuñó Tala.
—¡No todo en la vida es dinero!
—… ni que viviéramos en una película de Barbie —se burló Kai.
—¡TÚ! .¡A TI NI SIQUIERA TE GUSTA CONVIVIR! .¡NO DEBERÍAS ESTAR AQUÍ! —le gritó Claude, fuera de sí.
—Si nadie trabaja, yo tampoco.
—No. Claude tiene razón. No todo en la vida es dinero —soltó Flint, con la mirada perdida en el techo y los pies sobre el escritorio.
—¿QUE QUÉ? .¿IDEALISMO? —Nakuru se volvió de golpe y consiguió un hoyo en uno—. ¿QUIÉN ERES TÚ Y QUÉ HICISTE CON FLINT?
—El mundo… —de repente, la aludida se sentó bien y puso la mirada perdida en algún punto del horizonte de la ventana que estaba frente a ella—. Yessir! Busca la libertad, y el mundo se extenderá ante tus ojos —recitó, con determinación, se paró sobre su escritorio y paseó la vista por todos los presentes—. Si el sueño sin fin guía vuestros espíritus, .¡CONQUISTADLO! .¡Lleva las convicciones más allá de tu bandera!
Y diciendo esto, bajó del escritorio de un salto y salió de la oficina con esa misma aura de determinación, dejándolos a todos pasmados.
Tras un rato, Tala también se levantó, como herido por el rayo.
—¡Tiene razón!
—Esa loca nunca tiene razón —bufó Bryan.
—¡No! Creo que lo que quiso decir con eso… ¡es que tenemos que declararnos en huelga!
—¡.¿De qué les sirve declararse en huelga si de todos modos no trabajan?.!
—Esa es la clave. ¡Debemos hacer una huelga al estilo japonés! —soltó Mistel—. ¡Eso es lo único que Boris jamás esperaría de nosotros!
—¡Sí! —asintió Tala.
—Bueno, si eso quieren… ¡empiecen ya! —exclamó Claude, deseoso de que movieran sus haraganes y quejosos traseros a trabajar.
—Nah, mejor mañana —dijo Spencer, tras un rato en que nadie hizo nada. Nakuru y Brooklyn habían empatado otra vez y decidieron dejarlo para otro rato.
—Bueno, nos vemos —sonrió Brooklyn desde la puerta, y se dirigió… a algún lugar indeterminado.
ECOLOGÍA
— · — EN EL CO-REOS — · —
—Ah, conque aquí están —saludó Brooklyn, llegando de repente.
—Broo… ¡Brooklyn! —jadeó Méndez—. ¡.¿Qué haces aquí?.!
—La mitad de mis alumnos están aquí, así que… creo que daré clases aquí.
—No… ¡no puedes hacer eso! —siguió Méndez, asustado.
—¿Eh? .¿Por qué?
—Porque… porque… ¡porque se supone que ni siquiera deberías habernos encontrado aquí!
—¿En serio? —prosiguió Brooklyn con su imperturbable sonrisa.
—¿Có-cómo lo hiciste?
—Ah, le pregunté a las ratas.
—…
—Así que…
—Espera, Brooklyn. No puedes darnos clases —espetó Rick—. Llegas quince minutos tarde.
—Oh, es verdad. Bueno, nos vemos —se despidió Brooklyn, y se fue.
—… eso estuvo cerca —suspiró Méndez, una vez que se hubo asegurado de que Brooklyn estuviera lejos.
ED. FÍSICA
—Así que, ahora que ya está todo claro… ¡comencemos! —bramó Méndez, y los REOS se dispersaron.
ÉTICA
Matilda llegó al salón y lo encontró completamente vacío.
—¿Eh? Pero… ¿no era mañana?
— · — EN PREFECTURA — · —
—… ¿debería explicarles porqué dijo eso de las convicciones y la bandera? —se preguntó Nakuru en voz alta—. Con eso de que mañana es el día OT…
— · — EN LA AZOTEA DE LA BEGA-PREPARATORIA — · —
—Yessir, mañana el clima será perfecto.
