Capitulo 12: "Shipping"
Son cerca de la seis de la tarde, los ruidos de gruñidos y madera se escuchan en medio del parque de Magnolia mientras dos conocidos magos de Fairy Tail practican sus habilidades con espadas. Cana y su "maestro" Arlen, ella tiene en su manos una espada recta, de mediana longitud, él una versión no letal de sus espadas usuales.
Están practicando desde la última hora, comenzando con unos ejercicios de calentamiento, luego golpear al aire y, para terminar por hoy, una práctica mano a mano entre ambos.
Durante su mes de entrenamiento Cana se volvió buena con el arma, ataca y se defiende en intervalos irregulares, denotando una actitud agresiva hacia Arlen quien grácilmente esquiva y bloquea todo lo que ella le lanza. Todavía falta entrenamiento de todos modos, dado que Arlen consiguió dar un buen golpe a la espada de ella y la mandó a volar a varios metros de allí.
- Bueno- Bufó el algo cansado – Estas mejorando-
- Gracias, maestro...- Hizo una pequeña reverencia de broma mientras ríe.
- Atacas demasiado, con mucha fuerza, tus movimientos son erráticos... te falta técnica, pero lo básico está-
- Bueno, no puedo competir con alguien que trabaja usando sus espadas- Caminó a agarrar su arma de entrenamiento, Arlen el dio la espalda.
- No, pero lo haces bien... es decir, comparándote con un niño de cinco años...- Sonrió de manera burlona – Tal vez algún di...- Su frase fue cortada por dos brazos que lo tomaron del cuello desde atrás, sosteniéndolo fuertemente, pronto sintió que se cerraban, dejándolo casi sin aire.
- ¡Ahora si te pasaste!-
- Cana... yo...- Ella siguió apretando, ahora los papeles se intercambian, Arlen no puede hacer nada ante la fuerza física de su compañera, y transportarse por luz solo la llevaría con él.
- Dime ¿Qué piensas de mí ahora?- Volvió a apretar por unos segundos, Arlen tosió.
- Eres la mejor espadachín de todo Fairy Tail, mejor que yo...-
- ¿Y?-
- Y eres mejor maga que yo- Intentó pensar en otra cosa, pero Cana volvió a apretar su cuello – Y eres la mujer más hermosa de todo el gremio-
Satisfecha lo soltó dándole un empujón en el proceso, el mago de luz cayó tendido en el pasto, luego se sentó pasándose una mano por el cuello en señal de dolor, a lo que Cana simplemente se cruzó de brazos, como si lo que hizo hubiese sido lo correcto, y lo fue.
- Eso te sacas por pasarte de listo-
- La más hermosa- Volvió a repetir el, antes de recobrar su media sonrisa habitual – Después de Erza, Lucy, Juvia, Mira...- Empezó a listar con sus dedos.
Cana, furiosa de nuevo, se abalanzó sobre él, pero Arlen desapareció en un rayo de luz y reapareció a unos metros de ahí, todavía contando.
- Laki, Lissana, Levy, incluso Virgo, y ni siquiera es humana- De nuevo rio a propósito, Cana se levantó y fue por él, solo para caer en el mismo truco, Arlen reapareció a varios metros de ella con sus dos manos en su cadera.
Al reaparecer por tercera vez y esquivar un ataque inminente escuchó una risita a su lado, miró a su derecha para encontrar a la Asuka riendo, junto con sus padres Bisca y Alzack. El chico de pelos rojos sonrió a la niña, quien la mira entusiasmada al verlo aparecer por todo el parque.
- Hola c...-Levantó una mano para saludar, pero recibió un golpe con una bellota en la cabeza que lo envió al piso, aventada por Cana desde lejos.
Cuando cayó, Arlen vio que Asuka se le acercó confundida, entonces se levantó y se arrastró tras ella, cubriéndose de una aterradora y enojada Cana que se acerca - ¡Asuka! Ayúdame, protégeme de esa bruja- Chilló él, Asuka enseguida sonrió apuntando con su arma de juguete hacia adelante.
- ¡Arlen Ingram! Deja de escóndete tras una niña y ven a enfrentarme como un hombre- Dijo la maga de cartas, antes de que un par de proyectiles del arma de juguete aterrizaran en sus pechos.
Asuka miró su arma, extrañada porque esta no haga nada de daño, miró a Arlen – No, está acolchonada en esa zona, no pasará nada- Dijo cerrando sus ojos y negando con la cabeza.
Cana gruñó en una mirada realmente aterradora, a la que Arlen realmente tuvo miedo, luego se sentó frente al matrimonio y volvió a su estado normal – Lo siento, Bisca, Alzack... ¿Cómo están? ¿Disfrutando un día en el parque?-
- Si, un poco de aire libre no daña a nadie- Mencionó el hombre, tomando la mano de su esposa.
- Asuka se interesó en ustedes practicando- Miró su hija, quien está jugando con el arma de madera de Arlen – Decidimos quedarnos un rato-
- Me alegra haberlos entretenido- Rió Cana – Es mucho más entretenido si ALGUIEN no fuera tan arrogante-
- Lo siento- Arlen miró hacia el suelo, simulando arrepentimiento, obviamente no logró convencer a nadie de que realmente lo sentía. El karma se burló de él cuando Asuka le dio un golpecito en la parte trasera de la cabeza con la espada.
- Ten cuidado o terminarás logrando que mi hija se decante por espadas en vez de armas de fuego cuando sea mayor- Mencionó Alzack, con una doble intención en mente.
Enseguida Arlen le retrucó - ¿Oh si? Tal vez sea una mejora, es mucho más difícil y divertido que "apuntar y disparar"-
-¡¿Si?!- Alzack volteó.
- ¡Sí!-
- ¡¿OH SI?!-
- ¡Vamos a la pista Cowboy!- Arlen desapareció del grupo, apareciendo parado donde él y Cana practicaron antes, sus dos espadas aparecieron en sus manos.
- Disculpen chicas, tengo que atender esta llamada- De igual manera Alzack felizmente se alzó y comenzó a correr contra su recientemente declarado enemigo, comenzando a disparar.
Bisca rió apoyando su rostro en su mano y su codo en su rodilla, con su cabeza hacia un lado – Debo darle las gracias a Arlen, no he visto a Alzack así de energético en años, parece que su pequeña rivalidad lo revitalizó-
- La típica competición de "quien tiene las armas más grandes"- Mencionó Cana, sin ningún tipo de escrúpulos por la niña presente.
- Cana- Exclamó la de pelo verde.
- Discúlpame-
Afortunadamente Asuka está muy enfrascada en el combate entre su padre y Arlen como para prestarle atención al doble sentido de las cosas.
De vuelta en el gremio, Lucy y Anna entraron en l lugar, abriéndose paso a la barra donde Mirajane las observa llegar con su sonrisa habitual, limpiando una copa. Ambas se sentaron al mismo tiempo, suspiraron al mismo tiempo y se veían igual de agotadas.
- ¿Como fue la misión?- Preguntó la albina
- Natsu causó problemas, peleó con Gray por... no sé que... y terminaron destruyendo una parte de la ciudad que fuimos a ayudar- Dijo Lucy.
- Tuve un pequeño problema, durante el entrenamiento... inundé una granja y ahogué los cultivos- Anna miró hacia abajo decaída, al igual que la rubia a su lado.
- Ya estarás mejor, ambas...- Dejó el vaso y les alcanzó a ambas unas bebidas d fruta, sabiendo que ninguna de ellas toma alcohol - ¿Dónde está tu hermano?-
- En el parque, con Cana-
Mirajane dejó una leve risita antes de apoyarse en la barra frente a la pequeña pelirroja – Tengo una pregunta Anna-
- Claro-
- ¿Que hay entre Cana y Arlen?- La pregunta intrigó a Lucy, Mirajane torció la cabeza con un dedo alzado – Se que tienen algo entre manos- Guiñó un ojo – Pasan mucho tiempo juntos, a solas-
Anna se detuvo a pensar en la pregunta, miró hacia arriba – Mi hermano y Cana- Estuvo un rato pensando sobre el tema, Lucy y Mira la observaron pensar por un rato hasta que sus ojos se agrandaron y se sonrojó - ¡No! – Se llevó las manos a la cabeza y la apoyó en la barra - ¿¡Por qué preguntas eso!?-
- Parece que alguien tiene una mente sucia- Lucy rió antes de tomar un poco de su jugo.
- ¡Una mente pura de niña! Que ustedes llenan mencionando esas cosas...- Mirajane volvió a reír por la adorable reacción, al igual que Lucy, Anna se recompuso y volvió al tema en cuestión – No creo que mi hermano tenga el cerebro lo suficientemente grande para darse cuenta de esas cosas, a parte ambos se tratan como hermanos...-
- Tiene razón, se pelean y golpean como si fueran amigos-
- ¡Contacto físico sin vergüenza! Esto es por de lo que pensé- La chica de pelos blancos apretó su puño, mostrando real determinación en el asunto.
- Realmente te metes en esas cosas Mira- Lucy no estuvo nada sorprendida por la reacción de su amiga, pero su comentario pasó desapercibido.
- Estaba guardando este plan para... cierta persona...- Miró de reojo a Lucy con una sonrisa picara – Pero creo que tu hermano necesita mi ayuda- Se acercó a Anna y puso la mano en la barra - ¿Me ayudarás a juntar a tu hermano y Cana?-
- Si ayudo a mi hermano... estará más tiempo con ella y... me molestará menos-
- Eso es una manera de verlo-
- ¡Hagámoslo!- Ambas, Mirajane y Anna pusieron sus manos juntas y las subieron gritando, la más adulta chocó sus manos preparándose para la acción. Volteó y tomó un papel y una lapicera del mostrador tras ella, lo puso en la mesa – Lucy, escribe-
- ¡Espera! ¿Por qué yo?- La rubia intentó salirse temprano del plan, pero Mira y Anna inflaron sus mejillas, mostrando que realmente estarán molestas si Lucy no ayuda, ella bufó tomando el papel – De acuerdo –
Pasaron varios minutos desde ese encuentro entre las tres magas, media hora, antes de que los tortolitos en cuestión entraran por la puerta principal del gremio. Bisca y Alzack por un lado, él parece algo deprimido, Cana y Arlen a su lado con Asuka sobre los hombros del pelirrojo. Llegaron hasta Mirajane, quien disimula su emoción lo mejor que puede mientras observa discretamente a Anna y Lucy, quienes están sentadas en una mesa cercana.
- Hola Mira- Asuka fue la primera en saludar, seguida por los demás adultos.
-¿Como están todos? ¿Estaban en el parque?- Respondió ella.
- ¿Como sabias eso?- Los cuatro quedaron algo sorprendidos por las habilidades deductivas de la camarera, ella dudó con una risa falsa y nerviosa.
- ¡Adiviné!- Dijo, Lucy y Anna se golpearon sus caras con la palma de la mano - ¿Que estaban haciendo?-
- Papá y Arlen pelearon en un duelo- Asuka fue la primera, lo dijo feliz, no afectada por el resultado – Arlen ganó-
- Bueno, tu padre opuso una dura resistencia, el es bastante fuerte- No es cierto, Arlen no tuvo problemas para vencer al mago de armas, pero Asuka lo miró extrañado, luego sonrió a su padre.
- Mi papá es muy fuerte-
- Lo es- Arlen también observó de reojo a Alzack, quien le dio un "gracias" por lo bajo.
- Cana- Mirajane chasqueó sus dedos antes d sacar algo de abajo de la barra – Alguien dejó esto aquí para ti- Dejó una carta frente a ella, Cana la miró antes de tomarla.
- ¿Para mí?- La abrió y comenzó a leerla, Arlen mientras tanto comenzó a contar sobre el combate y el entrenamiento que realiza con Cana. Mirajane asintió con cada palabra, Bisca y Alzack realmente prestaron atención, hasta que fueron interrumpidos por Cana mostrando la carta a Mira.
- ¿Quien trajo esto?- No está nada impresionada o sorprendida, de hecho parece algo irritada.
- No puedo decirlo, pero mira en la última parte- Otra vez, el comentario llamó la atención.
- ¿La leíste?- Preguntó Cana
- ¡No! Pero la mejor parte... siempre viene al final- Silencio incomodo.
Cana salteó la cursilería para llegar a la última parte de la carta, la narró en voz alta – "Ven a verme hoy a las ocho, si es que tus sentimientos me corresponden" La dirección está anotada debajo- Arlen echó a reír enseguida, Asuka lo siguió, aunque no estuvo muy segura de la razón, Cana lo miró con algo de indiferencia, mostrándole la carta - ¿Escribiste eso?-
- ¿Yo? ¿Por que querría escribir algo así de cursi?- El tono no fue de celos, ni de nerviosismo, así que Cana no sospechó de él – Parece que tienes un admirador- Se acercó a ella con sus dos manos juntas y sus labios en forma de beso - ¿Lo amas? ¿Se van a casar?-
- ¡Cana y el extraño, sentados en un árbol!- Asuka dijo, divertida por la situación - ¡Be-san-do-se!- Fue acompañada por Arlen en la última palabra.
- No voy a ir- Dejó la carta en la barra, Mira, algo molesta por los comentarios de Arlen, insistió.
- Vamos Cana, el pobre vino hasta aquí después de escribir esto, al menos dale la oportunidad-
Cana solo suspiró, ahora mismo no está saliendo con nadie, aunque le fastidie ir, tal vez conozca a alguien que la haga feliz, sus ojos se centraron discretamente en Arlen, quien está bajando a Asuka de sus hombros al suelo... al notar que lo está viendo volvió su mirada a la barra, algo ruborizada.
- ¿Sabes que sería gracioso?- Mencionó Arlen – Que sea Laxus-
El comentario causó risa en Bisca y Alzack, algo de vergüenza en Cana y, por alguna razón, Mira.
- Eso sería inesperado- Mencionó Bisca.
- ¿Pueden imaginárselo, escribiendo algo así?-
Mientras Arlen ríe, Cana lo observa atenta – Iré en una cita y a él ni le importa- luego sacudió su cabeza -¿Y qué?- se paró y avisó con un rápido saludo que se va a cambiarse y bañarse para la cita en una hora.
Mira la observó irse, conociendo a Cana, está molesta, sus ojos se concentraron en el mago de luz, quien ve a Cana alejarse algo preocupado, no pudo evitarse sonreír, el plan marcha bien.
Son cerca de las ocho, Arlen se encuentra en su casa leyendo un libro de ficción, pero realmente no presta atención desde hace dos minutos, observa el reloj en su pared. Se pregunta por Cana, quien será el tipo con el que se está viendo, también se pregunta ¿Porque me importa tanto?
El tren de pensamientos descarriló al escuchar entrar a Anna, quien lo miró enseguida mientras cierra la puerta de entrada.
-¿Pasa algo Arlen?-
- Nada, solo leo-
- Claro- La muchacha procedió a sentarse frente a él - ¿Te sientes solo?-
- ¿Solo? ¿A qué viene la pregunta?-
Anna se detuvo un poco, miró a la mesa golpeando sus dedos contra ella – Me doy cuenta de lo que te pasa Arlen, te conozco desde hace años...-
- Si vas a molestarme, mejor no digas nada, no gastes tu aliento-
- No te enojes- Ella apoyó sus manos sobre su cara, como si estuviera avergonzada - ¡Te preparé una cita a ciegas!-
- ¿A c-ciegas? ¿En que estabas pensando?-
- Con una amiga mía, te veía tan solo que simplemente se presentó la oportunidad...-
Arlen suspiró, dejando su libro sobre la mesa, luego negó con su cabeza – Debes pensar las cosas antes de hacerlas... ahora debo ir para no hacerte quedar mal-
Anna asintió de nuevo, sus ojos grandes como los de un perro – Lo siento-
Su hermano la miró con una sonrisa, no hay manera que se enoje con esa cara, y ella lo sabe – Solo espero que no sea muy pequeña, eso será muy raro-
- ¡Genial!- Su tristeza y arrepentimiento se desvanecieron enseguida - ¡Que te diviertas!- Casi que lo empujó fuera, no tuvo tiempo de cambiarse, sigue con su ropa que usa en el gremio, pero nunca fue de mirar los detalles para las citas... nunca fue de tener muchas de hecho.
Anna cerró la puerta, con una sonrisa malévola en su rostro, el plan continua su marcha. Esta sonrisa fue interrumpida por golpes en la puerta, al abrir encontró a su hermano.
- Deberías decirme a donde ir- Sonrió luego de darle un golpe en la cabeza a su hermana.
El muchacho avanza por la calle apurado para llegar al restaurante designado para la cita, "Sweetie", la mesa en el exterior donde se encuentra una chica esperándolo. Dobló la esquina para ver el local abierto, las luces iluminando el pequeño patio fuera del lugar, con varias mesas ocupadas.
- Ahí está, solo me acerco, pido perdón y me largo- Arlen suspiró al ver una mujer sola con un menú tapándole la cara y la mesa el resto del cuerpo.
Cana, quien es la chica sorpresa, mira el menú desconcentrada, intentando evitar el contacto visual directo con su cita desde el principio... también decidiendo que tomaría para avanzar la noche.
- Disculpa, vengo por la... cita- Dijo Arlen en un tono desanimado mientras cuelga su chaqueta en la silla, sentándose en frente, reclinado hacia adelante – Debo decirte algo- Antes de continuar, se detuvo al escuchar a la chica reír, o intentar aguantar la risa.
- Eras tú- La grave pero femenina de Cana logró que él se sorprendiera, mientras ella baja el menú – No puedo creerlo- Se rió, antes de darse cuenta de que está actualmente por iniciar una cita con él... ruborizándose un poco.
- ¿C-Cana?- Arlen dejó de reclinarse, inspeccionó a la maga de cartas, quien está sorprendentemente arreglada, llevando una camiseta azul oscuro de cuello largo en vez de su usual brasier a la vista, unos Jeans ajustados en sus piernas, su pelo atado con una cola de caballo - ¿Tu eres la amiga de Anna?-
- ¿Amiga? ¿De qué estás hablando?-
- Anna dijo que me preparó una cita a ciegas con una amiga suya...-
- ¿No escribiste la carta?- Cana apoyó sus dos codos en la mesa, pidiendo explicaciones.
- ¿Carta? ¿La carta de hoy? ¡No!-
- Mirajane dijo que alguien dejó esa carta... y...-
Los dos guardaron silencio, mirando la mesa, mientras todas las piezas del rompecabezas se juntan, pasó un minuto de silencio, luego se miraron mutuamente, asintiendo.
- Nos engañaron- Dijo ella
- Sip-
Otro momento de silencio, donde Cana comenzó a inspeccionar el área, Arlen lo hizo también, finalmente la morocha pudo encontrar tres cabezas escondidas mirando la acción desde un callejón a espaldas de Arlen, las tres se escondieron, no a tiempo para evitar ser vistas.
Cana sonrió – Las vi-
- Nos la hicieron... debo admitirlo-
- ¿Puedo tomar su orden chicos?- Una joven mesera se acercó a ellos, los dos dudaron, pero finalmente Cana tomó la iniciativa ordenando una botella de vino del menú que vio antes. Una vez que se alejó la muchacha, prosiguieron con su plan.
- Haz que te ríes- Arlen dijo, Cana asintió luego comenzó a reír levemente, simulando que una broma funcionó – Ahora tómame de las manos- Los dos pusieron sus dos manos sobre la mesa, juntándolas, acercando sus cabezas uno al otro.
- ¿Que hacemos ahora?- Una vez cerca, hablaron en voz baja.
- ¿Donde están?-
- Un callejón a dos casas de aquí-
Arlen guardó silencio un rato, luego sonrió – Tengo una idea- Así, los dos siguieron su conversación en voz baja.
Lucy, Mirajane y Anna están observando desde el callejón, entusiasmadas por todo el asunto, ocultaron sus cabezas de nuevo, manteniendo a la rubia como la única vigía. Mira tomó las manos de Anna.
- Te lo dije, funciona...-
- Esto es bastante emocionante, jugar a Cupido...- A Anna le vino a la mente la imagen de Wendy y Romeo, sus compañeros – Tienes que enseñarme tus secretos Mira-
- Claro, me alegro que alguien al fin reconozca mis talentos-
- Eh, chicas- Lucy llamó – El "pichón" abandona el nido del amor...- Los nombres en código no son su fuerte, de ninguna de las tres.
Arlen se levantó y corrió dentro del local, mientras las tres chicas observaron extrañadas, las tres pensaron lo mismo: "Probablemente irá al baño o a ordenar algo", dijo la albina antes que las otras.
Así pasaron cinco minutos, luego diez... Mira observa algo enfadada, mientras Lucy y Anna se encuentran apoyadas en la pared junto a ella, el frio de la noche comienza a afectarlas. La chica incluso trajo la botella de vino y dos copas, una de ellas rápidamente fue llenada por Cana.
- ¿Dónde está? ¿Huyó?- Preguntó Mirajane, golpeando su pie contra el pavimento – Oh no-
- ¿Qué pasa?- Ambas Lucy y Anna se asomaron también, encontraron a Cana muy sonriente, con la copa de vino en su mano, la levantó en señal de brindis.
- ¿Nos vio? ¿Está brindando con nosotras?- Lucy no entendió la situación.
Mira juntó sus manos en alegría – Está tan contenta que le ayudamos...-
En ese momento las tres chicas sintieron un frio tremendo en sus cuerpos, una gran cantidad de agua cayó sobre ellas, causando que peguen un grito de susto mientras se alejan del callejón empapadas. Del techo de una de las casas bajó Arlen, cargado por Agro, con un balde en su mano.
- Las tengo- Sonrió él
- ¿¡Qué demonios te pasa!?- Lucy se miró su ropa, toda empapada y traslucida, sin mencionar el frio que le ocasiona a esta hora.
- ¿Agro? ¿Qué haces?- Anna también tiembla de frio.
El Exceed cruzó los brazos con una sonrisa victoriosa – Al servicio de la venganza- Luego tomó vuelo para regresar a su sueño nocturno en la casa.
- ¡Vuelve aquí gato!- Anna intentó salir tras él, pero miró atrás enojada - ¡Tu!- Señaló a su hermano - ¡Voy a atraparte luego! ¡Prepárate para sufrir y cuestionarte día y noche sobre mi paradero! ¡Sufre mientras la daga de la venganza pende sobre tu cuello de un hilo!- Se alejó gritando, tapando lo mejor que pudo para evitar que se vea su ropa interior de color oscuro.
Mirajane y Lucy la acompañaron, las tres se perdieron doblando la esquina - ¡Eso nos sacamos por ayudarlos!-
- ¡Tengo frio!- Se escuchó antes de que desaparecieran.
Arlen rió fuertemente, volteó para encontrar a su compañera del mismo modo, luego del pequeño segmento de comedia volvieron a sus asientos, dejando a un silencio placentero.
- ¿Que hacemos ahora?- Arlen llenó su vaso con vino.
- Bueno, ya que estamos aquí, podemos disfrutar...- Cana se volvió a llenar la copa con una sonrisa triunfante - ¿Que dices guapo?-
- Bien por mi...- Acercó su copa al medio entre ambos – Salud, por las bromas-
- Que nunca sean menos despiadadas- Respondió ella.
Un pequeño capitulo de relleno, se me ocurrió la idea y creí que seria divertido publicarlo antes de entrar de lleno en nuestra siguiente aventura.
Gracias por leer y recuerden dejar comentarios, ayudan a continuar.
Nos vemos en la siguiente, ¡traigan protector solar!
Ciao
