¡¡De nuevo les doy la bienvenida mis queridos lectores!! ¿Han tenido una bonita semana? Ay, yo espero que sí. En mi club de fans de Itachi ya todas están conmocionadas porque les avisé que subí nuestro fic colectivo a esta misma página bajo el título "El cumpleaños de Itachi". Claro que tuve que hacerle varias modificaciones de ortigrafía y estilo, pero ya están disponibles los dos primeros episodios por si gustan leerlo. Una vez que estén allí, coméntenme please *w*

¡¡Vamos al fic de una vez!!

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BAJO LOS PÉTALOS DEL CEREZO

SAKURA POV

Una lluvia de suaves pétalos rosas caía graciosamente sobre los terrenos de la primaria Konoha, cuyos niños iniciaban un nuevo curso escolar. Entre esos pequeños se encontraba una niñita de peculiar cabello rosa, similar al de los cerezos que rodeaban la escuela. Sus ojos verdes reflejaban la timidez y el temor de adentrarse a un nuevo mundo del cual no estaba segura si podría adaptarse, sobretodo porque siempre le hacñian burla por su frente amplia. Aún así, sus miedos fueron relegados cuando vio a un polluelo de alondra en el suelo y de inmediato lo tomó sobre sus manos.

- Pobrecito, ¿te has caído de tu nido?.- la pequeña volteó hacia en enorme cerezo hasta que su mirada dio con un montón de ramitas.- No te preocupes, te llevaré de vuelta con tu mamá.

Determinada a cumplir con su palabra, la pelirrosa se guardó la avecilla en su bolsillo y subió con mucho cuidado por el tronco del cerezo, llamando la atención de unos compañeros suyos y de una alarmada maestra que no tardó en buscar al conserje para que trajera una escalera y bajara a la imprudente niña. Ella se detuvo en la segunda rama a la izquierda, sacó al polluelo de su bolsita y con mucho cuidado lo depositó en su nido donde le esperaban otras dos crías más.

- No te vuelvas a caer de ahí, pequeñín.- dijo al ver lo contento que se había puesto el pajarito.

Por un momento se quedó observando a los polluelos hasta que escuchó a una maestra pidiéndole que bajara y luego sus pequeños ojos verdes dieron con unos ojos oscuros que la miraban fijamente… eran hermosos y el niño que los tenía lo era aún más. Él parecía estar asombrado en un principio pero luego frunció el ceño y tal impresión distrajo a la pelirrosa, quien resbaló y cayó al vacío…

O mejor dicho, al piso de su habitación.

- ¡¡Ay!!

Ese golpe en el trasero y la cabeza más el enredo de sábanas acabaron por despertar a Sakura, quien comenzó a frotarse las zonas de dolor con cierto pesar.

- Ese recuerdo ya empieza a causarme dolor... literalmente…

La ojiverde volteó a ver el reloj que marcaban las 8 de la mañana, su uniforme estaba colgado en la puerta perfectamente limpio y planchado, pero lo que realmente la hizo levantarse de golpe fue la fecha en el calendario: 12 de marzo… Con mucha prisa hizo su cama, se dio una ducha, se colocó el uniforme y comenzó a peinarse.

Cuando desperté esta mañana, lo primero que noté es que hoy es el día de mi graduación. Yo, Sakura Haruno, entré a la academia Konoha cuando tenía 7 años y desde entonces Sasuke Uchiha ha ocupado un lugar especial en mi corazón. Sasuke tenía algo que los demás no, pero para mí fue difícil acercármele. Aún si fuera en escritura de kanjis, deportes o en matemáticas, Sasuke no perdía contra nadie. Pero sería demasiado decir que él encajaba perfectamente en el salón. Los niños se dan cuenta de inmediato cuando alguien es diferente a ellos. En desafío a las miradas curiosas de sus compañeros, Sasuke los ignoraba con un gesto de disgusto en su casa. Él peleaba silenciosamente y un día empezó a tomar el autobús en vez de llegar a la escuela en auto. Eso hasta que un día coincidimos en la parada y platicamos… Creo que ahí fue cuando por fin Sasuke se sintió un poco más aliviado. Es extraño que justamente el día en que deje la preparatoria me venga a la mente el día en que vi a Sasuke por primera vez…

Cuando Sakura terminó de arreglar su cabello, ella bajó para desayunar algo ligero y encontró a toda su familia reunida al final de las escaleras. Su padre sostenía una cámara de video porque deseaba grabar con detalle el día en que su hija dejaba el hogar para iniciar una nueva etapa en su vida. Recientemente, Sakura había decidido mudarse a un departamento con Sasuke para quedar más cerca de la universidad, lo que parecía conveniente porque así podría dormir más y se tomaría su tiempo por las mañanas para arreglarse y almorzar. Cuando sus progenitores lo supieron parecían estar de acuerdo, aunque como se esperaba del señor Haruno, él casi lloró porque creía que era muy pronto para que Sakura se fuera, pero tras una conversación con su mujer, se resignó a la idea de que ya había llegado la hora de que su hija se independizara.

- ¡Saluda a la cámara, nee-chan!.- dijo Yuuichi vistiendo formal para asistir a la graduación aún cuando eso significaba estar de pie puesto que sólo los padres acudían al evento.

- Ay, estas cosas me dan pena.

- No seas tímida, hija. ¡Sonríe!.- la animó su madre.

- Papá, ¿estás llorando?

- No, sólo estoy embargado de felicidad, Sakurita.- se excusó el señor Haruno y Sakura sonrió con nostalgia.

En la mansión Uchiha, Sasuke y sus padres ya se encontraban listos para ir a Konoha Gakuen para la graduación pero la razón por la que todavía no abordaban el auto que los llevaría a la escuela era Itachi. Era muy raro que él se quedara dormido aunque él tenía una muy buena excusa para dicha falta, pues la noche anterior se había desvelado realizando un papeleo de la empresa y apenas alcanzó a dormir seis horas. Justo cuando bajó la escalera acomodándose la corbata, Sasuke se puso de pie y lo señaló acusadoramente.

- ¿Sabes la hora que es. Itachi?.- lo regañó bastante molesto.

- Tranquilo. Sólo me retrasé diez minutos y apenas son las ocho y cuarenta. ¿Cuál es la prisa?

- Itachi está en lo cierto.- afirmó Mikoto.- La ceremonia comienza hasta las nueve y media.

- Y mientras esa hora llega, Sakura me está esperando en la escuela.- dijo Sasuke jalando del brazo a Itachi hasta que llegaron al auto.

En Konoha Gakuen, Hinata, su padre y hermana menor se estaban tomando una fotografía en la entrada para que formara parte del álbum familiar. A pesar de que el señor Hyuuga no era muy apegado a su hija mayor, se notaba que él estaba muy orgulloso de que ella se graduara con las mejores calificaciones de su clase (aparte de Sasuke) y que fuera a estudiar Administración de Empresas en Todai. Tan pronto la morena iba a formarse con sus compañeros, Naruto la asió del brazo y se veía bastante emocionado.

- ¡Hinata! ¿No es emocionante que ya nos vayamos a graduar de aquí?

- S-sí, Naruto-kun… pero me gustaría decirte algo…

- ¿Qué?

- Naruto-kun, yo… tú me… me gus…

- ¡¡Hinata!!

La aludida casi se cae de espaldas cuando escuchó a Sakura llamarla, interrumpiendo accidentalmente su confesión de amor al rubio.

- ¿Aún no ha llegado Sasuke?.- preguntó la pelirrosa volteando para todos lados.

- No. Pensé que el temee vendría contigo, con eso de que ya no le dedicas tiempo a tu queridísimo amigo de toda la vida.

- No seas exagerado, Naruto. ¿Para qué me necesitas si estás muy bien acompañado?.- dijo Sakura socarronamente refiriéndose a Hinata.

- ¡Sa-Sakura!

Hinata se puso muy roja por el comentario de la ojiverde y Naruto pensó que ella estaba triste por la graduación y no tardó en confortarla. Los tres fueron a formarse antes de entrar al auditorio de la escuela pero entonces llegó Sasuke, ganándose una buena reprimenda del rubio. El moreno se disculpó con su novia por "llegar tarde" y ella simplemente le sonrió porque ya los maestros les estaban pidiendo acomodarse para ocupar sus asientos. Mientras esperaba en la fila a que entraran al domo, Sakura se quedó callada aún cuando Ino le estaba haciendo la plática, y es que todo le parecía tan común que la verdad no veía mucha razón para emocionarse.

Ahora que lo pienso… la graduación es una ceremonia en la que sólo te dan un diploma. ¿Hace falta hacerlo tan dramático? Vaya, y yo que estaba tan sentimental ayer…

Sakura volteó a ver a Sasuke y recordó que la noche anterior se había puesto a llorar porque iba a echar mucho de menos su vieja escuela, por lo que buscó consuelo en su novio y él la escuchó hasta que pasaron de las doce y la mandó dormir. La pelirrosa lo tachó de cruel pero éste le dejó claro que el hecho de quererla no significaba hacer tanto melodrama por una etapa que superaría pronto. Después enfocó su vista en Naruto que peleaba con Kiba, seguramente por algún asunto sin importancia y por último, alcanzó a escuchar a sus padres hablar con los Uchiha, quienes por lo visto se llevaban bien.

Supongo que la graduación significa bastante para nuestros padres. Naruto armando jaleo como siempre… y Sasuke parece que le da igual el tema. Supongo que a mi también… vaya, y eso que es el día de mi graduación.

Momentos más tarde, los graduandos comenzaron a marchar para hacer su entrada al auditorio y ocuparon sus asientos entre murmullos y sollozos. La ceremonia comenzó con unas palabras de aliento de la directora Tsunade que aún cuando no iban dirigidas con su usual tono de voz severo, hizo que los estudiantes se pusieran tensos. Después, una chica de segundo año que les dio un discurso de despedida se soltó llorando a medio hablar y su tristeza se contagió a la mayoría del alumnado, excepto claro por Sakura y sus amigos. Luego empezó la repartición de diplomas en orden alfabetico empezando por los hombres y después dando cabida a las mujeres.

Sakura se había mantenido silenciosa hasta que a Hinata le tocó pasar al frente para finalizar todo con una oración a sus compañeros. Se notaba a leguas que estaba nerviosa y un poco decaída, pero también parecía querer cumplir con su papel como presidenta de su clase… por última vez.

- Hoy se va una generación impetuosa y trabajadora, de alumnos entregados que supieron hacer un derroche inteligente de energía y de talento, derroche que ha sido esencial para el crecimiento de nuestra escuela…- en ese punto comenzó a sollozar pero entonces Sasuke intervino oportunamente para alentarla con unos gestos y juntos leyeron el discurso.

- Como representante de los alumnos, tengo el honor de decir estas palabras a nuestros maestros. Gracias por habernos guiado todo este tiempo. Hoy egresamos y lo hacemos con los bolsillos llenos de motivos para trascender. El pensamiento humanista está dentro de nosotros, démosle vida mediante nuestra responsabilidad y humildad, pero no toleremos nunca las faltas de respeto a nuestros sueños.

- Recordemos siempre que el principal objetivo de la educación no es aprender algo para ganar más y más dinero, sino transformarnos en mejores seres humanos. Os deseo salud y la mejor de las suertes. Representante del Cuerpo Estudiantil, Hyuga Hinata y…

- Uchiha Sasuke.

Como si todos hubieran sido afectados por alguna especie de hechizo, los aplausos resonaron en el auditorio y hasta Naruto se puso de pie para chiflar y echarle vítores a Hinata. Tan emocionado estaba que llegó al punto de treparse a la tarima para abrazar a la morena, que por timidez se desmayó, cayendo al suelo junto al rubio para espanto de todos.

Aunque me cueste admitirlo, Naruto sí que supo darle a esto un final de fotografía.

Al principio me pareció aburrido, pero he acabado animándome bastante.- comentó Kiba cuando todos salieron de la graduación.

- Has estadio genial, Hinata.- dijo Ino con mucho denuedo.- Tú también, Sasuke-kun.

- Justo como esperaba de mi novio.- comentó Sakura recuperando los ánimos.

- ¿Les parece si hacemos las fotos en la arboleda?.- preguntó Kaoru Kanzaki, que era amiga de Naruto y una excelente fotógrafa.

- ¡Claro, Kaoru-chan!.- aprobó el rubio.

Sakura, Sasuke, Hinata, Naruto, Kiba, Shikamaru, Ino, Chouji, Shino, Sai y Kaoru se encaminaron a la arboleda para tomarse varias fotografías que se emplearían tanto en el anuario escolar como para uso personal. Las hicieron dividiéndose en mini-grupos de amigos, luego en duetos y por último una imagen en la que todos cupieran perfectamente. Kaoru les pidió las direcciones a cada uno para poderles hacer entrega de sus fotos y se fue corriendo puesto que su familia la llamaba. Los demás también ya se preparaban para irse cuando Naruto los detuvo.

- ¡Hey todos, me gustaría decirles algo!

- ¿Ahora que, usuratonkachi?

- ¿Qué les parece si hacemos una fiesta esta noche en el canta-bar que está junto a Ichiraku? ¡Ya hice reservaciones y les prometo que estará genial!

- Lo siento, Naruto. Hoy tengo cita con mis padres.- se disculpó Shino retirándose.

- Ese Shino siempre me ha parecido raro.

- Creo que yo tampoco podré ir, Naruto-kun…- murmuró Hinata con un dejo de tristeza.

- ¡¿Qué?! ¡¿Tú también, Hinata?!

- E-es que mi padre…

- Por favor di que si vas a ir… no puedes dejarme solito…

- Bueno… lo intentaré.

A Sasuke no le apetecía la idea de ir a celebrar su graduación simplemente porque ya conocía lo insoportable que se ponía Naruto pero antes de poderse ir, la voz de Sakura lo hizo detenerse inmediatamente.

- ¡Yo sí iré!.- accedió entusiasmada la pelirrosa.- ¿Vienes, Sasuke-kun?

- Eh… sólo porque no quiero dejarte en manos de estos bobos.- aceptó Sasuke a duras penas.

Mientras todos se ponían de acuerdo para los planes de celebración, el moreno vio a Itachi no muy lejos de ahí conversando con una chica de cabello castaño, rostro dulce y ojos cafés que él no reconocía. Al parecer al Uchiha mayor no le molestaba su presencia y eso le pareció sospechoso a Sasuke porque nunca había visto a Itachi platicar con una mujer que no fuera su madre o alguna prima. Es más, él no le conocía ninguna novia y su padre ni siquiera pensó en conseguirle una prometida, dejándole el campo libre para una aspirante a esposa. Una vez que su hermano se despidió de la colegiala, Sasuke lo arribó con una mirada sospechosa.

- ¿Quién era ésa, Itachi?

- ¿Ésa?.- inquirió el susodicho enarcando una ceja pero sin romper su calma.- Era Amane Hazakura.- la tranquilidad de Itachi sacaba de sus casillas a su hermanito.

- ¿Ahora vas a tirarte a una de mis compañeras en vez de irte a trabajar?

- Ese no es tu asunto, Sasuke.

- Asaltacunas.

- Basta.- trató de callarlo Itachi.

- Pedófilo.- continuó Sasuke.

- Cállate.- sentenció el mayor comenzando a fastidiarse.

- ¿Qué tanto discuten, chicos?.- preguntó Sakura integrándose.

- Nada, es sólo que acabo de ver a Itachi seduciendo a mi futura cuñada. Está claro que si la embaraza tendrá que casarse con ella.

- ¿Por qué no eres un poco más abierto a otras posibilidades? ¿Qué te hace pensar que yo embarazaré primero a una mujer?.- contraatacó Itachi sonriendo.- Recuerda que el que irá a vivir con su novia serás tú.

Cielos, justo cuando acabo de salir de una situación pesada, Sasuke empieza a echarle la bronca a Itachi… ¿es que no puede estarse en paz con él? Pero bueno, supongo que eso es lo que hace que ellos dos sean tan unidos…

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Más de la mitad de los amigos de Naruto acudieron al bar-karaoke "Hoshi Enka" y como el rubio lo había prometido, reservaron una cabina para divertirse de lo lindo cantando rolas conocidas de formas distintas, incluso Ino se inventó un nuevo ritmo para la canción "Long Kiss Goodbye" que fascinó a sus amigas y a su novio Sai. De alguna forma, Naruto pudo conseguir cervezas para que todos brindaran pero Kiba no era muy tolente al alcohol y pronto comenzó a buscarle pleito al ojiazul.

El alboroto comenzó a incomodar mucho a Sasuke, que hasta la fecha se había mantenido al margen de la fiesta. Sin embargo, cuando Kiba empezó a decir que Hinata era su novia y le tocó uno de sus senos, Naruto tomó medidas más drásticas.

- No la toques.- dijo Naruto muy enojado y agarrándole la muñeca a Kiba.

- ¿Eh?

- ¡Te digo que no la sobes de esa manera!

- Naruto-kun…- Hinata parecía nerviosa y con miedo a que algo feo se fuera a desatar entre ellos.

- ¿Qué coño estas diciendo? ¡No me ofendas de esa manera!

Y justo como Sasuke pensaba, Kiba le asestó un puñetazo en la cara a Naruto, quien se lo regresó sin dudarlo. Pronto comenzaron a darse de golpes hasta que sin querer el castaño le dio en la cara a Shikamaru, quien cayó encima de Sai. Éste pensó que todo se trataba de algún juego amistoso y le pegó a Chouji. Todo se salió de control y las chicas huyeron de la habitación dejando a Sasuke a cargo. Sin embargo, él acabó repartiendo unos cuantos porrazos en defensa propia. Minutos más tarde, llegaron los encargados para correrlos del lugar y cobrarle a Naruto y a Sasuke una carísima cuenta por la comida, las bebidas y los daños causados. Esto por supuesto no le hizo ninguna gracia al moreno, contrario a su rubio amigo que se moría de la risa por todo lo ocurrido.

Para empeorar todo, Sasuke tuvo que hacerla de conductor en la camioneta de Naruto porque era el único que no estaba alcoholizado. Después de que Kiba vomitó en el auto, el Uchiha se arrepintió de haber conseguido su licencia de conducir y Sakura le dio un beso para calmarlo de momento.

Después de dejar a Naruto en su casa, Sasuke y Sakura se fueron caminando hasta su modesto apartamento que por ahora sólo contaba con una mesa de cuatro sillas y dos simples futones. Llamaron a sus padres desde la casa del ojiazul para explicarles la situación y ellos les permitieron pasar la noche fuera de sus hogares porque tampoco podían pasar a recogerlos. Estaban tan cansados que nada más pusieron un pie en el departamento, extendieron los futones y se acostaron.

Es tan emocionante dormir junto a Sasuke-kun, esto no es como al otra vez. ¡Ahora estamos juntos! Aunque creo que todavía no me siento lista para dar "ese paso" aún. Se ve tan lindo cuando duerme…

- Sasuke…

- Um…

- ¿Recuerdas el día en que nos conocimos?

- Sí…- el moreno abrió un poco los ojos.- Recuerdo a una niñita extraña que me preguntó si yo traía un paraguas aún cuando el día estaba perfectamente soleado.

- ¡Es que no sabía como hablarte!

- Espera que aún no termino.

- ¿Eh?

- Gracias a esa niña, me sentí completamente aliviado de que alguien me dirigiera la palabra de una forma normal. Sin ninguna clase de envidia ni agresión por el mero hecho de tener talento natural para las cosas.

- Yo recuerdo que el día en que te conocí, estaba ayudando a un pajarito a volver a su nido. Estando allá me sentí orgullosa por lo que hice, pero cuando vi tu mirada… pensé que estabas molesto y eso hizo que cayera.

Sasuke se rió por lo bajo y le pellizcó un cachete a Sakura.

- ¿Pensaste que estaba enojado?

- Sí, ceñiste la mirada. Lo recuerdo bien.

- Pero no estaba molesto, de cierta forma te envidié porque esperaba que el primer día de clases yo fuera el centro de atención pero resultó contrario cuando te caíste de allá arriba y te lastimaste el brazo. Lo creas o no, los celos desaparecieron y de inmediato sentí… angustia… pánico de que algo malo te fuera a ocurrir.

- ¿En serio?

- Sí. Creo que inconscientemente yo ya estaba enamorado de ti.- contestó Sasuke besándole afectuosamente.- Duérmete que mañana comenzaremos con la mudanza y no quiero escucharte decir que te da flojera.

Convencida de que eso finalizaba perfectamente el día, Sakura se acurrucó en el pecho de su novio y cerró los ojos. Era relajante oírlo respirar, sentir su aliento golpearle la frente y escuchar los fuertes latidos de su corazón. Estaba segura de que él estaría siempre con ella para protegerla igual que el príncipe azul que tanta importancia tenía en los cuentos de hadas.

Mi Sasuke…

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¡¡Okey!! Ahora que ya acabé con mi deber de escritora, me retiro a descansar. Se recibe toda clase de reviews (excepto flames) y se aprecia el interés que tienen por el fanfic.

¡¡Mata Kondo Ne!!

Firey Girl Out.