Acá les dejo el capítulo 12. Nuevamente gracias por todos sus reviews. ¡Espero que les guste!
Capítulo 12: Celos
Hermione permaneció inmóvil unos segundos, incapaz de contener las lágrimas que comenzaron a desbordar sin cesar de sus ojos marrones. Aquella escena la estaba destrozando ¿por qué le había hecho eso? O mejor dicho ¿por qué se había ilusionado de aquella manera? Se sintió estúpida, engañada…pero era lógico, ¿cómo iba Draco Malfoy, el muchacho más atractivo de Hogwarts, preferir quedarse con ella, Hermione Granger, una comelibros sabelotodo, cuando tenía a alguien como Daphne Greengrass? Decidida a no seguir contemplando aquella situación, giró sobre sus talones y se dirigió al castillo. Justo cuando creyó que nada podía ir peor, se topó en uno de los pasillos con Blaise Zabini y Theodore Nott.
-Granger-saludó Blaise-¿qué sucede? ¿Por qué lloras?
-Déjenme en paz-gruño la castaña, dispuesta a esquivarlos pero Theo la detuvo.
-Dinos que te pasa.
-No se hagan los estúpidos, es evidente que lo saben. No crean que pueden burlarse de mí.
-Lamento informarte que no tenemos idea de lo que te sucede-le respondió Nott.
-De acuerdo ¿quieren saberlo? Vi a si pequeño amigo besando desaforadamente a Daphne Greengrass. Ahora, no me estorben y díganle al estúpido de Malfoy que no se le ocurra volver a dirigirme la palabra nunca más.
Cuando a llegó a su Sala Común, encontró que Harry, Ron y Ginny conversaban al lado de la chimenea. Cuando Al verla en aquel estado, sus tres amigos comenzaron a atacarla con preguntas.
-¿Qué ha sucedido, Herms? ¿Por qué lloras de esa manera?-le preguntó la pelirroja.
-Fui…fui…-los sollozos le dificultaban hablar-Fui al la…lago tal y como me había dicho Malfoy. Y…cuando lle…llegué-intento decir.
-¿Qué pasó?-le preguntó Harry.
-Lo vi besando a Greengrass.-dijo rompiendo en un llanto desesperado.
Ron se puso tan colérico que sintió como la sangre le hervía debajo la piel. No iba a permitir que nadie dañe de aquella forma a su amiga, y menos aún aquel estúpido que se hacía llamar el Príncipe de Slytherin. Se puso de pie de un salto brusco y observó a Hermione y a los demás.
-Esperen aquí-dijo dirigiéndose al orificio de salida de la torre.
-Ron ¡No!-intentó detenerlo su hermana, pero al ver que no le hacía caso miró a sus amigos y les pidió-Será mejor que lo siga, no se muevan de aquí.
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Draco buscaba una manera de explicarle a Hermione porque había llegado tarde, pero ¿creería su historia? Es verdad que la anécdota era disparatada, pero eso no significaba que fuese mentira. Yendo al Gran Comedor para encontrarse con sus amigos, rezó para que la muchacha no se enfureciera demasiado. Después de todo, él no tenía la culpa.
-¿Qué demonios te pasa, Draco? ¿Se puede saber por qué mierda le has hecho eso? Granger está destrozada.-preguntó Theo casi furioso.
-No ha sido mi culpa.-respondió el ojigris.
-Oh, no, por supuesto que no.-atacó el italiano.
-¿Se puede saber porque coño estás siendo así de sarcástico?
-Por tu habilidad de echar a perder todo lo que vale la pena, estúpido-le contestó.
-¿Qué mierda les pasa? Ya les dije que no ha sido mi culpa.
-¿Ah, no? ¿Y entonces de quién fue?-inquirió Theo con un tono de dureza en la voz.
-¿Y yo como voy a saber? Si lo supiera ya lo habría matado. Pero esperen, entiendo que Granger esté enfadada, sé que no le gusta nada esperar. Pero ¿por qué está tan destrozada como ustedes dicen? Es decir, solo he llegado tarde, le puede pasar a cualquiera.
-¿Eh? ¿De qué hablas?-preguntó Blaise alzando una ceja. Evidentemente se había perdido de algún detalle.
-¿Cómo de qué hablo? Si me están regañando por haberla dejado plantada en la torre…
-¿A qué te refieres con eso? ¿Cómo que la dejaste plantada?-insistió el moreno.
-Merlín, Blaise, andas lento esta noche. Como es usual, había arreglado con Hermione para encontrarnos en la Torre de Astronomía, pero no sé como diablos terminé encerrado en un armario. Logré salir de allí gracias a un estudiante y me dirigí hacia la Torre lo más rápido que pude. Cuando llegué ella ya no estaba.
-Oh, no.-mustió Nott-Ésto no es nada bueno…demonios, ésto está muy mal.
-¿Se puede saber que carajo está sucediendo?-gritó Malfoy.
-Vale, Draco…no sé como decirte esto…-soltó Theo.
-Habla de una buena vez-le ordenó el ojigris.
-Encontramos a Granger llorando porque al parecer te vio besándote con Greengrass a orillas del lago.
-¿Hace cuánto fue eso?-preguntó Malfoy con a voz quebrada.
-Recién-contestó Blaise.-Estábamos viniendo para aquí cuando nos topamos con ella por el pasillo.
-Eso es imposible…si yo acabo de volver de la Torre.
-¿Y entonces a quién vio?-preguntó Nott, no porque no creyera lo que Malfoy decía, sino porque intentaba encontrar una explicación posible.
Draco iba a contestar cuando vio que se acercaba Ron Weasley. Estaba hecho una furia y parecía muy dispuesto a abalanzarse sobre él. Lo habría lastimado sino hubiese sido por el hecho de que Blaise y Ginny se interpusieron entre ellos.
-Te voy a romper todos los huesos, infeliz-le gritó el pelirrojo.
-Ron ¡para!-le pidió Ginny mientras intentaba sostenerlo.
-No se te ocurra ponerme un dedo encima, Weasley, porque lo lamentarás-le amenazó Malfoy.
Ron alzó su puño para pegarle en la cara, pero Blaise lo detuvo.
-Ron, no lo hagas.-le suplicó el moreno.
-Blaise, por favor, quítate del medio. No es asunto tuyo.
-Sí que lo es. Antes escúchame.
-¿Cómo quieres que me quite del medio? ¿Después de lo que le hizo a Herms, cuando ella confiaba en él?-gritó. Luego mirando con odio al ojigris le dijo.-Tú no la mereces.
Draco lleno de cólera avanzó hacia el pelirrojo, pero Nott lo tomó por la túnica y gritó:
-¡BASTA! Parecen animales. Tú, Weasley, deja de ser tan testarudo y escucha. Y tú, Draco, cálmate un poco.
-Por favor-le pidió Blaise poniéndole una mano en el hombro a Ron.-Tienes que escuchar ésto.
-Anda, Ron, no perdemos nada con oír lo que tienen para decirnos-mustió Ginny.
-Bien, pero que sea rápido.
Draco tragó saliva. Tenía que buscar la manera de contar lo que pasó sin que pareciera una locura. Esperó unos segundos antes de hablar.
-Yo no he besado a Daphne. No estoy con ella desde el día que McGonagall nos encargó el trabajo.-se defendió el rubio.
-Hermione afirma haberte visto.
-Pues no era yo. Mira Weasley, sucede que yo…
Y entonces, Malfoy sintió haber recibido un regalo del cielo. Vio a la persona que podía desmentir toda la situación.
-Oye, niño-gritó-Sí, tú, el de Hufflepuff.
Un chico menudo y de cabello castaño claro se acercó hacia ellos con la cabeza gacha. Evidentemente le intimidaba estar frente a cinco alumnos mayores que él.
-¿Me vas a descontar los puntos que me has dado hoy?-le preguntó con un tono de voz muy bajo.
-¿Por qué le has dado puntos?-le preguntó Ron.
-Calla, comadreja. Tú ¿cómo diablos te llamas?
-Nicholas, Nicholas Stone.
-Bien, Stone. ¿Podrías contarle lo que sucedió hoy?
-Por favor-le pidió Theo mirando con dureza a su amigo por no pedírselo con educación.
-¿Te refieres a cuando te saqué del armario?-preguntó el muchachito.
-Sí-contestó Malfoy con impaciencia.-Anda, cuéntalo.
-Por favor-volvió a pedir Theo.
-Sí, sí…por favor.-dijo Draco rodando los ojos.
-Pues…estaba caminando por el pasillo, y entonces escuche que alguien gritaba. Seguí el sonido hasta un armario y adentro había alguien que me pedía que abriera la puerta. Así que eso hice, y entonces salió él-dijo apuntándolo a Draco-Me dio 10 puntos por haberlo ayudado, parecía muy apurado.
-¿Y a dónde se fue?-le preguntó Ginny.
-No estoy muy seguro…solo vi que se dirigía a una de las escaleras con forma de caracol. Esas que están ahí cerca de las torres de Gryffindor y Ravenclaw.
-Bien, gracias-le dijo el ojigris.-Ahora, vete.
Ron se quedó incrédulo frente a la anécdota, al igual que Ginny.
-Entonces… ¿Quién ha besado a Daphne?-inquirió la pelirroja.
-No lo sé, pero tenía que parecerse mucho a Draco para que Granger los confundiese-soltó Theo.
-¿Cómo llegaste a parar ahí?-le preguntó Ron.
-No tengo ni la más puta idea… Solo recuerdo que habíamos terminado de practicar Quidditch y cuando llegué a nuestra sala común, Millicent vio que tenía sed entonces me ofreció de su jugo de calabaza. Esperen…BULSTRODE, ¡me drogó! No recuerdo que más pasó desde que bebí lo que ella me dio.
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-Que tienes que creernos, Herms-le insistió Ron
-No-contestó ella cortante.-No es que no les crea a ustedes, no le creo a él.
-Pero hablamos con un testigo, Herms-dijo Ginny
-No me importa. No te olvides que él sabe mentir, tranquilamente podría haber extorsionado a aquel chiquillo para que dijera eso. No quiero saber nada más con él, ahora, si no les importa, me iré a la cama.
-Herms, espera.-intentó detenerla Harry.
Al día siguiente Harry, Ron y Ginny les contaron a Neville y a Luna lo sucedido. Extrañamente todos le creían a Malfoy. Es decir, es cierto que era un gilipollas, pero también lo conocían y se habían dado cuenta de que el ojigris realmente quería a su amiga. Hermione esquivó a Draco todas las veces que éste quiso hablar con ella, y ni siquiera se molestaba en buscar una excusa, simplemente decía "fuera de mi vista" o "no me interesa hablar contigo". No importó cuanto trataron sus amigos de convencerla de que le diera una oportunidad y escuchara lo que tenía para decir, ella siempre hacía oídos sordos.
Cuando Pansy se enteró de la anécdota, le juró al rubio ayudarlo con la situación. Si hubiese sabido que todo fue un plan de Daphne y McLaggen, habría sido capaz de dejarlos internados a los dos. Parkinson no solía molestarse en defenderse cuando la atacaban a ella, eso ya había dejado de preocuparle desde hace tiempo. Pero cuando se trataba de gente que perjudicaba a sus seres queridos, se ponía realmente furiosa.
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-Draquito, amor mío-intentó decir Daphne seductoramente.
-Hola-contestó cortante.
-Escucha una cosa…la otra vez me dijiste que hablaríamos pero no cumpliste tu promesa-mustió Daphne haciendo un puchero.
-Oh, pues, me olvidé.
-Vale. ¿Por qué no lo hacemos ahora? ¿Te apetece ir a mi cuarto?
-No, no me apetece en lo más mínimo.
-Oh, vamos, sabes que quieres.
-Te he dicho que no, y ahora deja de estorbarme.
-¿Por qué estás así? Antes hubieses aceptado sin problemas, pero desde que volví de Navidad, estás raro.
-Pues ya me aburre tener sexo contigo ¿vale? Me tienes harto, esfúmate ahora mismo.
Daphne puso mala cara, no iba a dejar que las cosas terminases así. Había algo que los Malfoy y los Greengrass tenían en común, y eso era que siempre conseguían lo que querían.
-Pues ya verás que terminarás siendo mío.-le dijo la rubia al oído, y luego se fue.
Sin que la pueda escuchar Malfoy respondió:
-Antes prefiero estar muerto.
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Hermione estaba en el jardín mirando el lago. Ese lugar le recordaba a su primera charla con él, no le gustaba estar ahí y sin embargo allí se encontraba.
-Oye, lindura. ¿Qué te pasa? Te he visto mal ayer.
-Cormcac-se limitó a decir Hermione.
-Es por qué te has perdido la visita a Hogsmeade conmigo ¿verdad? No te preocupes por eso, ya podremos ir y seré todo tuyo.
-Oh, genial-respondió sarcásticamente.
De repente vio a una figura masculina pararse en frente de ellos. Un muchacho bastante alto, de cabellos rubios y ojos grises la miraba.
-Granger ¿podemos hablar?
-Te he dicho un centenar de veces que no. No quiero oír nada de lo que tengas para decirme.
-Granger, por favor, escúchame.-suplicó Draco.
-Te ha dicho que no. Vete-le dijo Cormcac con una sonrisa de superioridad.
-¿Y tú quién demonios eres para decirme lo que tengo que hacer?
-Pues es simple, capullo. Mione no quiere hablar contigo, así que piérdete.
-¿Mione?-rió sarcásticamente-¿Te llama Mione?-preguntó mirándola- Vamos, Granger. Sé que detestas que te digan así.
-Pues él sí me puede decir así-no supo porque contestó eso. Era verdad, odiaba que la llamaran así.
-Vale, ¿Qué eres? ¿La nueva chica de ese gilipollas?
-Sí-tampoco supo porque respondió eso.-Lo soy.
Cormac parecía estallar de felicidad. Estaba funcionando todo a la perfección: Hermione era suya.
-Demuéstralo-siseó Malfoy.
Y entonces Granger hizo algo que no quiso pero se sintió obligada a hacer. Tomó a Cormcac por la corbata, y atrayéndolo hacia ella, lo besó. Cuando Cormcac comenzó a responderle el beso, ella separó sus labios y volteó su cabeza para mirarlo a Malfoy. Draco sintió algo que nunca en su vida había sentido: era como haber tragado 10 kilos de plomo y sabía tan amargo como tener en su boca cien grageas de mal gusto. Por primera vez en su vida, experimentaba lo que era tener celos. Haberla visto a Granger dándole un beso como ese a aquel pedante, lo destrozó por completo. Ahora sabía que había sentido ella al pensar que lo vio besándola a Daphne y comprendió porque se puso tan furiosa. Y entonces, MgLaggen dijo algo que lo enfureció y deprimió todavía más.
-Wow, Mione. No recordaba que besaras tan bien.
¿Y? ¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado. Gracias a SunakoChan14, a Natalie G o Linfoncito, a Mama Shmi y a HermsP cuyos comentarios me animan mucho. DEJEN SUS REVIWES.
