Disclaimer: No me pertenecen ninguno de los personajes de Harry Potter :(
A/N: Por fin otro capítulo más! Ojalá les guste :)
CAPÍTULO 12: BESOS Y UNA HUIDA INESPERADA
-Zabini- saludo Theo acercándose a su compañero. Blaise bufo molesto, durante toda la semana había estado intentando llamar su atención pero él prefirió ignorarlo. No tenía ganas de hablar con su compañero. Si bien eran amigos, últimamente enfurecía cada vez que veía al castaño.
-Nott- respondió el saludo aunque de forma fría.
-A dónde vas con tanta prisa- preguntó conociendo la respuesta -No estarás tratando de bajarle la novia a tu amigo no?-
Blaise enrojeció por aquella sugerencia y resopló molesto -No digas estupideces Theodore-
-Vaya vaya me sorprende tu actitud- sonrió satisfecho por su reacción –Y por si te interesa... tu noviecita anda buscándote- hizo un sonido con su lengua y siguió al notar la confusión de su amigo.
-La haz descuidado bastante- lo observó detenidamente -No será que...-
-Lo que haga o deje de hacer no te importa Nott-
Theo rio socarronamente -Merlín Blaise me ofendes-
El pelinegro estaba tratando de controlarse -Ya te había dicho que ella no es mi novia- ensombreció su mirada.
-Fue cosa de una vez y terminó hace mucho. Se lo dejé muy claro- recuperó su tono calmado e irguió su postura.
-Ya veo...- asintió Theo sin dejar de sonreír ni por un segundo -y que hay de Lisa? o Rose? o Jessica, Juliana, Danielle, Denisse, Ariana, necesito seguir?- se mofó nuevamente haciendo enojar al pelinegro.
-Espero que no porque la lista es realmente larga- comentó atento a sus manos.
-Qué demonios quieres Nott- bramó furioso acercándose amenazadoramente para quedar frente a frente.
-Oh yo nada- fingió inocencia -Sólo te informaba- se alzó de hombros desinteresado. Limpió una falsa mancha de polvo del hombro de Blaise y le sonrió.
Blaise de inmediato siguió su camino empujándolo a un lado mandándole una gélida mirada y Nott solo profundizó su sonrisa al verlo alejarse.
Draco Malfoy se encontraba recostado sobre la cama suspirando una y otra vez. Observaba fijamente el techo de su habitación ahora ocupada solo por él. Se acomodó en una posición semi-sentada poniendo un par de almohadas bajo su espalda, dejando que las sabanas cayeran dejando expuesto su pecho desnudo.
Se frotó los ojos cansado, la noche anterior había retornado algo más tarde de lo que esperaba y cuando por fin llegó a su habitación no pudo conciliar el sueño hasta casi las tres de la mañana, pensando en una única persona. Hermione Granger.
Ya no valía la pena seguir negándolo, dejó escapar una pequeña sonrisa, su otro yo había ganado. Pero era posible dejar atrás todo lo que había causado? Todo lo que había hecho? Aun le parecía imposible la idea de que Hermione lo hubiera perdonado tan facilmente. Ni siquiera sabía si en realidad lo había hecho. Incluso desde el inicio del año la seguía tratando como… como a alguien inferior, prefirió pensar.
Unos golpes en la puerta lo sacaron de sus pensamientos, sin responder aun, una melena castaña se asomó mirando el interior de la habitación hasta cruzar miradas con el rubio.
–Puedo?- preguntó la gryffindor. Él pudo notar cómo se debatía si entrar o simplemente irse.
-Pasa- dijo con voz ronca.
-No te ves muy bien…- se acercó ella a la cama sentándose en el borde. –Terriblemente en realidad- mostró una sonrisa ladeada.
-Como siempre tan amable- comentó sarcástico al mismo tiempo que bostezaba.
–Me tardé demasiado en regresar anoche- notó que su rostro tomó cierto color y sin querer él también –Es decir… bueno…- tosió un poco esperando así aclarar su garganta.
–Anoche me topé con Filch que vigilaba los pasillos fuera de nuestra torre y bueno… no pude entrar hasta que se fuera…- añadió.
-Ah claro…- fue la única respuesta de Hermione que asentía inconscientemente -Cómo se suponía que hablaría con él si ni siquiera podía mirarlo a los ojos?- Mordía su mejilla interna inquieta, tratando de evitar recorrer con la mirada el virtuoso cuerpo del slytherin que parecía no importarle estar descubierto frente a ella. No hacía falta imaginar cómo se sentiría su piel bajo sus manos, ya sabía cómo se sentía, lo sabía muy bien.
–Verás…- se concentró en sus piernas tensas –Quiero saber si somos…- negó con la cabeza negando el rumbo que tomaba su pregunta y lo miró fijamente por primera vez desde que entró. –Hasta donde pretendes llegar con esto?- preguntó ahora jugando con las sabanas que se colaban entre sus dedos.
Malfoy pareció analizar seriamente la pregunta, debía escoger las palabras correctas o todo se iría por un tubo. Y la verdad era, que hasta hace un momento él también se preguntaba lo mismo. Una relación entre ellos parecía imposible, un innegable y asegurado desastre.
Frunció el ceño para luego relajarlo ante otra realización. -Pero qué tal si no lo era? Sin duda sería un completo shock para todos, más aún para Potter y Weasley- No pudo evitar imaginar su reacción, ver sus rostros desencajados cuando descubrieran todo -No tendría precio-.
-Debo admitir, que estoy algo confundido aún- se acomodó en la cama sentándose completamente flexionando sus piernas y dejando caer sus brazos de forma relajada sobre ellas –Y me imagino que tú también lo estás-
-Sí creo que sí…- respondió ella solemnemente.
Respiró de forma profunda para apaciguar su ansiedad -Pero creo que está más que claro que ambos sentimos algo uno por el otro- Hermione simplemente asintió.
–Sé que los prejuicios aún están presentes entre las casas, pero creo que debemos romper esa barrera para que esto funcione- ella lo miró confundida, no entendía a lo que se refería.
El notó la confusión en su rostro –Me refiero…- respiró hondo –Que simplemente salgamos-
Aunque sus palabras en definitiva no eran las más románticas para cuando un chico invita a una chica a salir, Hermione pudo ver más allá de ellas. Era fácil darse cuenta que el rostro tranquilo e impasible de Malfoy era solo una máscara que ocultaba lo que en realidad sentía, y aquella vibración anormal en su voz lo delataban de inmediato.
Ella sabía bien que Malfoy había estado con muchas, que digo muchas… demasiadas chicas. Pero sabía también que con ninguna de ellas había durado más de una o incluso dos semanas. Imaginarse a sí misma con Draco Malfoy era por demás complicado y arriesgado. Si se aburría de ella y la dejaba como a las demás? Sí, aquel era el resultado más lógico y fehaciente, y por supuesto para nada tentador para ella. Sin embargo, también existía una pequeña posibilidad de que no sucediera eso con ella.
No había respuesta para ninguna de las preguntas que se formulaban en su mente. -Pero qué se puede lograr en la vida si no nos arriesgamos?- pensó con tanta concentración que sintió una punzada en la cabeza –Nada- susurró llamando la atención del rubio.
–Estás seguro?- confirmó su respuesta girando su cuerpo hacia el suyo para visualizarlo directamente. Él asintió.
-Entonces salgamos- dijo intentando suprimir las ganas que tenía de abrazarlo.
-Sabia decisión Granger- dijo con un tono calmado y con aquella sonrisa ladeada sexy que solo le quedaba bien a él. Sujentando su cintura, la atrajo a su cuerpo para tomar posesión de sus labios.
Complacido con el gemido que emitieron sus labios, la pegó más a él entrelazando sus dedos en su suave cabello castaño y con su pecho fue empujándola a un lado terminando abajo de él.
El rubio profundizó el beso terminándolo lentamente y la observó. Ella aún permanecía con los ojos cerrados, sus labios ligeramente abiertos y con un poderoso color rosa los teñía demostrando sin vergüenza lo que había sucedido.
Pudo notar que poco a poco iba frunciendo el ceño pues él no la besaba de nuevo. Cuando finalmente abrió los ojos ella se sonrojó. Aun se encontraba sobre ella apoyándose en sus brazos para que su peso no le incomodara, con una mano acomodó su cabello detrás de su oreja. Todos aquellos años desperdiciados por creencias estúpidas sobre la sangre. Para qué? Sólo para alejarlo de la criatura más perfecta que pudiera haber conocido.
Y si Draco nunca hubiera aparecido… Nunca habría descubierto la verdad.
-Eres hermosa Hermione- susurró mirando sus ojos color caramelo centellear.
Ella levantó su rostro y le dio un beso corto en los labios ampliando su sonrisa. -Tú tampoco estás nada mal- le guiñó el ojo haciéndolo reír.
-Creo que deberíamos bajar a la sala común. Traje el desayuno para ustedes y dejé a Draco solo. Temo que ya haya arrasado con todo-
-Segura que no quieres quedarte aquí?- preguntó el rubio apoyando su cuerpo más contra el suyo dándole pequeños besos a lo largo de su cuello.
-Admite que te encanta estar a solas conmigo Granger- enfatizó su apellido.
-Dudo mucho que eso pase Malfoy- respondió intentando ignorar sus besos.
–Ya te dije que soy el Dios del sexo?- insistió con una mirada intensa fija en ella.
-Y cómo podría olvidarlo si lo mencionas cada cinco minutos- respondió burlonamente.
–Puedo comprobarlo sabes?- susurró en su oído hundiendo su rostro en su cuello y pudo sentirla temblar. Rio complacido.
–Eso quieres?- susurró de nuevo por la falta de respuesta de la gryffindor.
-Por más tentadora que sea tu idea- respondió la castaña recobrando su voz –Creo que lo mejor será que bajemos- apoyó las manos en el pecho del rubio acariciándolo y dándole un suave mordisco a su labio logrando que gimiera suavemente sobre ella.
Siguió hasta que sus brazos rodearon su cuello observándolo maravillada pues debía admitir que el slytherin era en extremo atractivo. Jugó con sus mechones rubios acariciando su rostro, sentía una inmensa felicidad al estar a su lado, entre sus brazos. Cómo es que había dudado de acercarse a él?
–Estás segura?- preguntó él insistente con una sonrisa seductora –Porque parece que no quieres alejarte de mí perfecto cuerpo. Y la verdad no te culpo-
Hermione rodó los ojos y golpeó su brazo –Ese gran ego tuyo me va a volver loca- exclamó haciendolo a un lado para sentarse. Besó rápidamente sus labios y se alejó para que Malfoy no la retuviera de nuevo.
El rubio refunfuñó fastidiado, pero solo con ver su rostro brillar y aquella perfecta sonrisa dirigida solo para él, todo rastro de enojo se desvaneció –Ponte un polo y baja para desayunar- la oyó decir.
-Me temo que disfrutarás mejor de la vista si bajo así nada más- se puso de pie extendiendo los brazos para que lo contemplara mejor.
-Oh pero tengo todo el tiempo del mundo para disfrutarlo- y enviándole un beso volado Hermione desapareció por la puerta dejando a un deseoso y lujurioso Malfoy.
-Ese maldito de Nott!- insultó por lo bajo saliendo al jardín principal. Últimamente se las había ingeniado para ponerlo de mal humor siempre que se cruzaban por los pasillos.
-Blaise!- saltó Luna sobre el muchacho haciéndolo caer de espalda muy cerca de la orilla del lago. Ella rio divertidamente al ver su cara de susto.
-Luna!- exclamó enojado recomponiendo su postura -No vuelvas a hacer eso- la regañó ayudándola a ponerse de pie.
-Jaja eres un aburrido Blaise- lo fastidió y se sentó en el pasto.
-Qué haces por aquí?- pregunto acompañándola a su lado -Creo que me estas siguiendo. Te enamoraste de mi tan rápido?- bromeó fingiendo asombro.
-Ja ja muy gracioso- rio -Sólo quise salir a caminar un poco. Pero está tan tranquilo que simplemente me quedare aquí-
-Oh bueno no te importara si te acompaño verdad- comentó apoyándose ligeramente sobre Luna haciéndola inclinarse de lado por el peso de su cuerpo.
-Blaise pesas demasiado!- lo empujó riendo -Ven aquí- lo tomo de los hombros y lo recostó sobre sus piernas.
El slytherin se acomodó sintiendo la mano de Luna acariciando su frente y recorriendo su cabello suavemente haciendolo cerrar los ojos al sentirse tan relajado.
-Y qué planes tienes para hoy- preguntó curioso aún sin abrir los ojos.
-Uhmm... No lo sé... Nada especial creo- respondió la rubia dirigiendo la vista al lago -Me falta terminar un ensayo para McGonagol y también quiero buscar unos libro en la biblioteca-
-Puedo acompañarte si quieres- se ofreció.
-Estoy segura que tienes cosas más importantes que hacer Blaise- suspiró pausadamente.
-Aunque hay algo que no entiendo- bajo la vista para observar que el la miraba curioso -Eres uno de los chicos más populares en el colegio- comenzó haciendo que el pelinegro inflara el pecho orgulloso -Y sin embargo estas aquí conmigo-
-Que?- respondió él aturdido -Que tiene de malo eso-
-Pues... Nada creo. Sólo es extraño. Es decir todo el colegio sabe quién soy, me conocen como Lunática Lovegood-
Blaise frunció el ceño de pronto enojado -No me gusta ese tema- respondió cortante y volvió a cerrar los ojos pero se podía notar que seguía molesto.
-Y no quiero que vuelvas a llamarte así quedó claro-
Una pequeña sonrisa se asomó en los labios de la ravenclaw y se inclinó para besar la punta de su nariz. Blaise abrió los ojos de inmediato sorprendido y con algo de color en las orejas.
-Está bien Blaise- fueron sus palabras y siguió acariciando su suave cabello negro que le producía un hormigueo placentero entre sus dedos.
-Es difícil sabes- dijo con calma -ser un slytherin-
-Creí que te gustaba- preguntó arqueando una ceja extrañada.
-Si me gusta... Pero sólo digo que es complicado. Tú dices que soy popular pero... siento que eso es sólo porque soy atractivo- rio al ver la mueca que hacía su amiga.
-Qué modesto eres Blaise- siguió con los brazos cruzados.
-Me refiero a que no tengo amigos reales aquí-
Luna lo pellizco -Yo estoy aquí por si no lo habías notado- y Blaise la miró con satisfacción.
-Jaja tienes razón- jugó con sus rizos -Y tú sabes que me tienes a mi cierto? Puedes contar conmigo para lo que sea-
-Aww que cursi y lindo eres!- apretó sus mejillas haciendo que él rodara los ojos.
-Es una lástima que no nos hayamos conocido antes- exhaló con desgano.
-Sabes, te contaré algo que ni siquiera le he dicho a Hermione- esperó a que Blaise asintiera.
-El año pasado, una semana antes de las vacaciones de navidad, estaba buscando unos nargles que escondieron algunos de mis libros. Y ahí fue cuando lo vi- su tono de voz cambio a uno más calmado.
-Encontraste un nargle?-
-No tontito, vi a Theo- Blaise no mostró ninguna expresión en particular –Él estaba sentado en una de las mesas escribiendo sin parar en un pergamino muy largo- estiro sus brazos para mostrarle lo grande que era.
-Era la primera vez que lo veía a una distancia tan corta y realmente me pareció muy atractivo- Blaise se removió incómodo pero no la interrumpió.
-Sentí que mis piernas avanzaban por su cuenta hasta donde estaba él. Estaba a punto de llegar cuando la voz de la señora Pince se oyó en la biblioteca. Dijo que era tiempo de cerrar y que todos debíamos regresar a nuestras salas comunes- suspiró algo melancólica.
-Theo recolectó sus cosas rápido y salió de la biblioteca sin siquiera darse cuenta de que yo estaba a un paso de él.- dejó caer sus hombros desanimada
-En fin, él ya se había ido y yo seguía ahí parada, pero cuando estaba a punto de irme noté un pequeño pergamino tirado en el suelo-
La ravenclaw buscó en su bolsito negro y de él saco un pergamino tendiéndoselo a Blaise. Él lo miro con curiosidad y lo tomó.
A medida que lo leía sus ojos se abrían cada vez más demostrando impresión -Esto...- logró decir.
-Es un poema muy bello verdad?- preguntó entusiasmada -Yo sólo había visto a Theo ese día, pero en cuanto leí ese poema me enamoré de él- confesó apenada.
-Por ese poema?- preguntó de nuevo para confirmarlo.
Luna asintió y tomó el pergamino para guardarlo.
-Pero como sabes siquiera si era de él?-
-Espera que todavía no termino de contar todo- y el slytherin calló con expectación.
-Estaba tan conmovida por el poema que quería ver a Theo todos los días, así que lo seguí durante toda la semana. Si lo sé patético pero lo hice igual- se alzó de hombros.
-Pero fue el día de regreso a nuestras casas que me decidí a hablarle- Blaise se sorprendió ante eso.
-Hablaste con él?-
-Uhmm no pude hacerlo- respondió
-Por qué?-
-Por ti-
-Por mí?- la miró sin comprender -Yo que tengo que ver en eso?-
Luna negó con la cabeza -Te oí Blaise- lo observó -Oí cuando le preguntaste a Theo por tu poema-
-Recuerdo claramente que Theo estaba hablando con Malfoy- se llevó la mano al mentón recordando -Estaban riendo, al parecer iban a la Mansión Malfoy a pasar la Navidad ahí. Después llegaste tú y le preguntaste a Theo por tu pergamino. Al parecer te dijo algo feo porque te enojaste y te fuiste arrastrando tu baúl ignorando a Malfoy-
El pelinegro desvió la mirada -Entonces sabes que ese poema era mío-
-Si, no podía creer que había pasado toda una semana persiguiendo al chico equivocado- rio -Te imaginas lo que hubiera pasado si lo hubiera descubierto antes? Estaría enamorada de ti- le confesó.
Aquello descolocó a Blaise. Luna se habría enamorado de él si no fuera por el idiota de Nott, por tomar su poema.
-Y después de saber que era mío igual seguiste a Nott- aclaró tenso.
-Bueno estaba confundida pero después de conocer un poco mejor a Theo durante una semana, lo que hacía y le gustaba, realmente me empezó a gustar. Aunque debo admitir que tú me causaste una gran impresión también-
-Si claro- murmuró resentido.
-Estas bromeando- dijo Luna pellizcando suavemente sus mejillas -Eras como un Dios. Realmente te veías muy atractivo con esa chaqueta negra- le guiño el ojo.
-Si lo sé- sonrió de lado de forma sexy olvidando por un momento que estaba enojado con ella -Pero aun así lo escogiste a él-
-Si bueno fue cosa del destino-
-Por qué lo dices?-
-No lo sé- se alzó de hombros -Todo resulto para bien o no? Al final te conocí y eres como mi mejor amigo-
Blaise asintió con desgano -Supongo que tienes razón-
-Claro que la tengo! No sé que haría sin ti- la adorable rubia se inclinó abrazándolo -Te quiero- susurró en su oído.
El slytherin se puso completamente rojo, era la primera que alguien le decía esas palabras de forma tan directa y sin ningún titubeo.
-Ya ya Luna, deja eso que me desgastas- dijo ganándose un buen coscorrón por parte de ella.
-Ouch eso dolió- se quejó sobándose la cabeza.
-Qué bueno- le sacó la lengua.
-Jaja de acuerdo tú ganas- se rindió alzando los brazos rindiéndose.
-Sabes qué Blaise, ya me decidí- juntó las manos con seguridad.
Él simplemente alzó una ceja esperando que continuara –Quiero besarte!- exclamó decidida. Quería que fuera él quien la ayudara.
El slytherin analizó sus palabras y con su típica sonrisa arrogante la miró –No pienso negarme esta vez- aseguró confiado.
–Estás segura?- preguntó de nuevo –Porque no hay vuelta atrás-
-Oh vamos Blaise no lo digas así que no es como si estuviera perdiendo mi virginidad- ni bien se le escaparon esas palabras se tapó la boca colorada.
-Oh pero es el inicio- alzó una ceja.
-Blaise!- lo regañó cruzándose de brazos.
Blaise se incorporó apoyándose sobre un brazo sentándose parcialmente quedando muy cerca de ella. –Nada me gustaría más que ser el primero en darte un beso real-
Una corriente eléctrica se extendió por todo su cuerpo –Pero no me gustaría que nada cambie entre nosotros-
-No lo hará- aseguró ella posando su palida mano en su brazo.
-Podrás conmigo?- preguntó con un tono seductor, sus ojos mostraron una llama chispeante en ellos.
-Déjame intentar- Blaise se relamió los labios con anticipación al escuchar su respuesta.
–Con gusto- y juntó sus labios en un casto beso tomando su mano para que se relajara.
-Tranquila- susurró entre besos traviesos sintiendo el calor que emanaba el cuerpo de la ravenclaw. Mordió ligeramente su labio inferior pidiendo acceso a su boca y ella aun nerviosa separó ligeramente sus labios para que el slytherin profundizara el beso.
Su dulce sabor inundo su boca, como era posible que aquella fuera la primera vez que sintiera aquel cosquilleo en su interior? Se sentía afortunado, de ser el primero y el único que haya tocado sus labios. Siguió besándola acariciando su lengua con la suya, el ritmo fue aumentando una vez que Luna se relajó y se entregó por completo a él. Sus tímidos besos se tornaron más confiados y el gustoso los correspondía con la misma intensidad.
Sus labios eran suaves y puros, y aquello despertaba en él una pasión irrevocable. Su corazón parecía querer estallar dentro de su pecho, pero lo ignoró, no quería perder la conexión que tenían. Se apoyó más contra ella encerrándola entre el árbol y su propio cuerpo, separaban sus labios sólo por un segundo para recuperar el aliento y enseguida los volvían a unir con cierta ferocidad incontrolable.
Las temblorosas manos de Luna en su pecho despertaban en su interior emociones que no conocía. Y darse cuenta que poco a poco ella se aventuraba a explorar, provocaba que él se agitara incluso más.
-Luna- susurró su nombre rompiendo la conexión.
Ella avergonzada por haberse dejado llevar se separó por completo -Lo siento Blaise- se disculpó acalorada cubriendo el sonrojo de sus mejillas -Me dejé llevar-
Zabini todavía estaba algo aturdido y la miró. Estaba hermosa, sus rizos caían algo desordenados sobre sus hombros, sus labios estaban hinchados y rosados al igual que sus mejillas.
-Lo hiciste excelente Luna- sonrió de lado mordiendo su labio.
-En serio?- preguntó aun no muy convencida y con vergüenza.
-Podemos repetir si quieres- rio divertido al ver los colores regresar al rostro de Luna.
Ella frunció el ceño avergonzada y se puso de pie como pudo pues sentía flaquear sus piernas –Creo que con esta lección bastó Blaise, muchas gracias- y salió corriendo.
Blaise se carcajeó al verla chocar con alguien y disculparse como unas diez veces para luego desaparecer dentro del castillo. Sonrió complacido, él era dueño del primer beso de Luna. Y había sido perfecto. Sabía que no debía pensar en ello, pero esperaba que aquel beso no fuera el último.
-Draco ya me canse- se quejó Hermione recostándose en el sillón de su sala común. Llevaban jugando snap explosivo toda la tarde desde que regresó de la biblioteca y el muchacho parecía más atraído al dichoso juego cada vez que iniciaban otra partida.
-Oh vamos Hermione! Es muy divertido!- exclamó alegremente brincando en el sofá.
-Eso lo dices tú porque no te ha quemado todavía- refunfuñó frotándose las cejas.
-Jaja no me lo recuerdes- se carcajeó frotándose el estómago –Fue muy gracioso Mione-
Hermione lo fulminó con la mirada pero de inmediato comenzó a reír, no le era posible enojarse con él.
-Hola- saludó Malfoy entrando por el portarretrato con un paquete enorme en las manos.
-Y eso?- preguntó con curiosidad Hermione mientras él posaba el paquete en la mesa.
-Nada importante, solo unas cosas que le pedí a mi madre- dijo sin importancia mientras Draco rebuscaba dentro del paquete.
-Wow! Mira todas estas golosinas Mione!- chilló emocionado abriendo los chocolates metiéndoselos a la boca uno tras otro. Hermione negó con la cabeza y con su pañuelo iba limpiando su rostro manchado del dulce.
Malfoy se acercó a la caja y de él tomó un gran libro realmente grueso –Toma- dijo entregándoselo a Hermione.
-Es la última edición de lujo del libro de pociones- se rascó el cuello desviando la mirada.
-Oh Por Merlín!- exclamó la castaña abriendo los ojos desmesuradamente –Es… es para mí?!- preguntó aun sin creerlo.
-Sí bueno, no es nada importante solo..- pero Hermione ya se le había lanzado encima enrollando sus brazos en su cuello dándole pequeños besos en la mejilla.
-Gracias gracias gracias!- repetía incesantemente y él sorprendido solo alcanzó a tomar su cintura.
-No es nada- respondió tosiendo luego de que ella lo soltara para admirar su libro.
-Y tu quita esa cara- renegó al ver la sonrisa de oreja a oreja que tenía su otro yo.
-Normalmente no aceptaría un regalo así pero esto es… wow- Hermione abrazó el libro y miró a Malfoy con profunda gratitud.
-Ya no sigas Granger- se sentó a su lado con las mejillas teñidas de rojo.
-Eres tan lindo cuando te sonrojas- lo besó en la mejilla.
-Yo también!- Draco saltó frente a ella besándola en los labios.
-Hey hey! Nada de eso Draco- Malfoy lo separó de ella rápidamente con algo de disgusto. Aunque era realmente él besando a Hermione no podía evitar sentir una pequeña chispa de celos.
Draco se cruzó de brazos haciendo su típico pucherito siempre que estaba enojado, pero de inmediato se borró de inmediato cuando Hermione le mandó un beso volado.
-Sigamos jugando Hermione!- rogó una vez más al terminar de comer los dulces que casi ya se habían terminado.
-No Draco, estoy cansada- se negó cerrando los ojos.
-Acaso no te aburres de ese estúpido juego Draco?- dijo el slytherin apoyando sus pies sobre la mesa.
-No-
-Y si mejor hacemos otra cosa?- ofreció la castaña.
-Cómo qué? No hay mucho que hacer aquí- Malfoy se masajeó la sien cansado.
-Podríamos hacer algo divertido- dijo mirando intensamente a Malfoy que la observó extrañado.
-En qué piensas?- alzó una ceja inquisidora.
-Podríamos ir a Hogmeade- se aventuró a decir.
-Qué?- estaba asombrado por la sugerencia -Pretendes que escapemos del colegio?-
-Siii! Yo quiero ir!- Draco empezó a correr emocionado por la sala.
-Lo siento Draco pero tú no podrías venir- se lamentó Hermione al ver su rostro triste.
-Entonces por qué sugeriste eso!- estaba a punto de romper en llanto.
-Ni se te ocurra Draco- amenazó Malfoy, ya conocía muy bien sus berrinches y no estaba dispuesto a pasar la noche calmándolo.
El adorable rubio se cruzó de brazos de nuevo enojado –Nunca puedo hacer nada!- chilló.
-Qué te parece si traes el juego de ajedrez de Malfoy y jugamos- ofreció Hermione intentando animarlo.
-No, yo quiero ir a Hogmeade- suplicó juntando sus manos agitándolas frente a ella.
-Te digo algo Draco, si me ganas podrás ir- dijo Malfoy arqueando una ceja de forma retadora.
-En serio?- lo ojeó perspicaz, conocía muy bien a su otro yo y él no era de los que cedía tan fácilmente.
-Claro- su tono firme terminó por convencer a Draco que saltó de su lugar feliz.
-Bien! Iré por el juego!- y salió disparado hacia su habitación.
Malfoy esperó a que desapareciera y se puso de pie rápidamente –Es hora. Vamos- dijo tomando su abrigo gris del sofa.
-Que?- respondió Hermione sin entender por qué el slytherin le estaba poniendo un gorro sobre su cabeza.
-Pero qué crees que haces Malfoy- insistió al verlo ponerse un gorro negro igual al suyo.
-Tenemos que irnos antes de que regrese!- tomó su mano y empezó a halarla hacia la entrada, lo que le resultó difícil pues ella oponía resistencia.
-Ir a dónde?- insistió hundiendo los pies firmemente en el suelo para no avanzar.
-A Hogmeade a donde más- rodó los ojos exasperado.
-Yo…- se mordió los labios nerviosa.
-No te atreves? Fue tu idea después de todo-
Hermione se llevó una mano a la cabeza y miró la dirección por donde había desaparecido Draco. Exhaló sin poder creer lo que iba a decir.
-Claro que sí! Vamos!- y tomó la mano del rubio para salir corriendo por el portraretrato sin mirar atrás. Una sonrisa muy slytherin apareció en el rostro de Malfoy.
-Chicos ya lo encontré!- llegó finalmente Draco agitando el juego alegremente en el aire. Escaneó el lugar y de inmediato notó la sala común vacía.
-HEY!- chilló enojado al darse cuenta de que lo habían engañado.
A/N:
Hola! Como siempre espero que les haya gustado y gracias a todas las que me dejan un review, un favorite o un follow :) realmente me animan a seguir escribiendo.
Si quieren saber lo que sucederá en la huida de Hermione y Draco dejen un Review :)
Love you all!
Karina349
