Otro nuevo capi! Siento la tardanza, pero no me llegan muchas ideas. Esperro que este, aunque sea corto, os guste. :3

Aclaro que One piece pertenece al genial mangaka Oda. Yo solo tomo prestado sus personajes para hacer mi historia.


Lo que ocurrió esa noche fue increíble. Lo que volvió a suceder esa mañana, también. Por eso Luffy llegó a la cocina con una radiante sonrisa, por eso se comió todo su desayuno, y el de sus compañeros. Tenía tanta hambre y se sentía satisfecho. Como si hubiera golpeado a un enemigo que se lo merecía y se hubiera quedado tan ricamente. A gusto, completo, feliz.

Ahora, ahora entendía porque Sanji admiraba tanto a las mujeres. Ellas eran capaces de hacerte sentir como el mejor hombre de todos. Y no es que fuera para chulear, pero él eso ya lo sabía. Era fuerte y se sentía bien hombre.

— ¡Luffy, devuélveme mi comida! —gritó Ussop, intentando abrir la boca de su capitán—¡Eso era mío!

— ¡Pero si lo tenías ahí encima, sin tocar!

— ¡Ah Luffy! ¡¿Por qué cojes mi comida!?

Chopper a su lado, también intentaba recuperar su almuerzo. Brook sonreía, tomando delicados sorbos de su café de buena mañana. Zoro era quien recibía en la cabeza cada plato que los tres liantes lanzaban; Franky reía a pleno pulmón, observando la escena, Sanji intentaba mantener una conversación con Robin, pero terminó enfadándose y golpeando a los tres escandalosos. Nami siguió tomando su desayuno, que al igual que el de Robin, no le había sido robado.

— ¡Estaros quieto de una vez! —Gritó Sanji mirando con furia a los tres inconscientes sobre la mesa— ¡Luffy, te dije que nada robar la comida de los demás!

— ¡Tengo hambre, Sanji! —reclamó este, mirando con lástima a su compañero. Un buen chichón palpitaba en su cabeza.

— Pues deberás esperar hasta que tomemos tierra. Se nos han acabado las reservas—volvió a sentarse y encender su cigarro.

— ¡¿Eh!? —exclamaron Chopper, Ussop y Luffy.

— ¿Otra vez? —preguntó Zoro, cruzado de brazos

— Y tampoco tenemos mucho dinero. No nos queda de otra que robar al próximo barco que encontremos y parar en la isla más cercana.

Hubo un silencio que Luffy fue el que rompió, dando un golpe a la mesa.

— Oi, no quería llegar a estos extremos con vosotros, pero os diré esto como vuestro capitán—miró a cada uno seriamente—¡Gastáis demasiado dinero! Y vuestro deber es procurar que vuestro capitán sea quien más... —pero el golpe triple que recibió segundos después de Ussop, Zoro y Sanji, lo dejó contra la mesa y con tres grandes chichones.

— ¡Todo se nos va en alimentarte! —gritaron los tres furiosos

— ¿De veras?

Robin sonrió.

— De todas formas, estamos en problemas—volvió a acomodarse Sanji en el asiento, echando un largo suspiro.

— Necesitamos dinero para seguir con nuestro viaje. ¿Deberíamos parar en la próxima isla? —dijo Ussop, cruzado de brazos.

Fue entonces cuando la risa de Nami se dejó escuchar sobre los demás.

— Nami-san… ¿qué pasa? —preguntó Sanji.

— Pues…—metió la mano en el bolsillo de su pantalón y plantó sobre la mesa un cartel. Todas las cabezas se asomaron a verlo.

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"Muerte final" La carrera del callejón sin salida hecha por y para piratas de todos los mares.

El viaje y la inscripción serán en la isla Annibal, el destino es aún totalmente desconocido.

Las reglan serán:

Quien llegue a la meta, gana.

El ganador es quien se llevará el premio.

El premio asciende a 400 millones de Berries.

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En cuanto vieron la cantidad, miraron a Nami, que tenía la mirada brillante y sonreía con malicia. Una gotita resbaló de la sien de todos. Luffy sonrió entre dientes.

— Una carrera…—musitó Brook— yohoho, suena interesante.

— No solo es interesante, sino que en el camino podremos encontrarnos con tipos por los que piden una gran recompensa—apuntó Nami, radiante de felicidad—ahh, ya veo mi preciado dinero en mis manos...

— Oi, oi…

— ¡Bien! Entonces está todo decidido—exclamó Luffy, emocionado— ¡Hagamos esa carrera y compremos carne!

— ¿Eso es lo único que te preocupa?—masculló Zoro mirando a su capitán.

— ¡Oi Luffy…!—intentó avisar Ussop, pero este ya estaba demasiado emocionado como para atender— ¿No será muy peligroso? ¿Y si nos atrapa la marina? Y si… ¡ESCÚCHAME!

Pero Luffy hablaba demasiado contento como para prestar atención, queriendo empezar esa carrera cuanto antes.

— No insistas Ussop. Cuando a nuestra capitán se le meta algo en la cabeza…—suspiró Sanji, sonriendo.

— ¡Súper! —gritó Franky, levantándose— ¡Vayamos a súper carrera!

— ¡¿No esperan nuevas aventuras, verdad?! —exclamó emocionada Chooper, mirando a Robin, que asintió, sonriéndole.

— ¡Franky, pongámonos en camino hacía mi preciado oro! —gritó Nami también renovada de energía.

— ¡Yes!

Ussop suspiró desanimado. Esta tripulación nunca cambiaría.

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— ¡Nami! —Luffy se plantó ante la navegante tras haber saltado de la cabeza del león hacia el primer piso del barco donde estaba ella— ¿Cómo vamos? —le preguntó, acuclillado en la baranda.

— Estamos llegando—respondió la navegante, mirando su log pose— en poco menos de una hora estaremos en la isla.

— ¡Bien! —saltó hacia los tablones, sujetando su sombrero y miró al frente, el vasto océano que se presentaba ante sus ojos— Nee, Nami.

— ¿Um? —ella continuó mirando su log pose.

Luffy la miró, totalmente serio y Nami también lo hizo al sentir su mirada. Sin quererlo, se sonrojó y tuvo que bajar la mirada. Aún podía recordar lo que ambos habían compartido en la noche...y apenas justo esa mañana.

Le costaba creerlo, pero así había sido. No había sido un sueño, ni una imaginación. No. Luffy y ella lo habían hecho. Habían compartido cama de la única forma en la que un hombre y una mujer podrían hacerlo. Y no solo una vez.

Sintió acelerado su corazón y el calor en sus mejillas.

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— Tú serás mi reina, Nami.

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Sonaba tan bonito y tentador...pero, ¿no era que debían hablar de lo que habían hecho? De lo que ahora harían con sus vidas, de cómo podría afectar al futuro.

— Luffy…—pero sintió de pronto el sombrero de paja en su cabeza y cuando alzó la cabeza, Luffy se había acercado tanto que se sorprendió al sentir los labios sobre los suyos.

Fue un beso fugaz, pero chispeante que consiguió hacerle sentir cosquillas en el vientre.

— Ganaremos, tenlo por seguro.

Él sonrió entre dientes, observándola y, Nami terminó también sonriendo.

—Seguro—y agarró sus mejillas, entrecerró su mirada y le miró con fiereza— más te vale que ganemos porque no quiero pasarme cada día en busca de peligrosas aventuras como esta.

— ¡Pero si antes estabas muy animada! ¿Por qué...?

— Tu procura que ganemos, ¿entendido?—siseó ella, siguiendo con el tirón de sus mejillas—Y si algo llega a pasarme, ten por seguro que no te dejaré vivir nunca. Me convertiré en fantasma y te haré la vida imposible.

—¡¿Puedes convertirte en fantasma!?—preguntó ilusionado él, con ojos brillantes —¡increíble!

Nami suspiró, dejando de tirar sus mejillas. Este Luffy, su Luffy...nunca cambiaría. Pero...tampoco quería que lo hiciera.

Le miró, sonriendo levemente.

— Me comeré toda la carne del mundo.

— ¡¿Aaaah!? —se asustó él. ¿Podría vivir sin su preciada carne? — Nami, te prometo que no te pasará nada.

— Así me gusta—respondió sonriendo altiva ella, con los brazos en jarra.

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Desde la planta donde se encontraba la fresca hierba, siendo testigo de eso, Robin sonrió. A su lado, Chooper la miró.

— ¿Qué ocurre, Robin?

— Nada—respondió con voz cantarina, volviendo a mirar su libro.

Porque por el momento y hasta que se hiciera oficial, no ocurría nada.


¡Y terminó! Un capi bastante sencillo la verdad, pero como comenté arriba, me cuesta hacer a Luffy, es tan...simple e inexperto en el amor...xD

Nah, que espero os haya gustado! Nos vemos en el próximo!

Geum Jan di