Bueno... he aquí la luna de miel... se imaginan que no solo se puede ir al casino y comer bien en Las Vegas, sobre todo si uno va de Luna de Miel... sin embargo, algunos malos entendidos pueden hacer tambalear las cosas... aunque no por mucho tiempo... disfruten!
Capítulo 12
-Hey!- dijo Richard Castle tomando de un brazo a su nueva esposa que caminaba unos pasos delante de él por la elegante alfombra color natural que engalanaba los pasillos del Bellagio.
-No quiero hablar, Castle…- dijo Kate Beckett enojada, tratando de mantenerse fuera del alcance de su marido.
-Pero… amor…- dijo y la tomó del brazo con suavidad pero con la suficiente firmeza como para detenerla.
-No quiero hablar…- repitió y él vio lágrimas en sus ojos.
-Escucha… siempre voy a encontrarme con viejas amigas…- ella lo escuchó sin decir nada- pero eso no cambiará mi decisión de estar a tu lado… mi época de playboy ha terminado… desde que te conozco, no me importa otra cosa que no seas tú…- dijo él
-Por qué permites esa clase de comodidad con la que tus "viejas amigas"- dijo gesticulando- se te acercan?… me hace sentir que soy la modelito de turno a tu lado…
-Amor… eres mi esposa… mi mujer… lamentablemente no puedo cambiar mi pasado, pero si puedo decirte que quiero estar contigo… y eso implica el presente y el futuro… y si te molesta la forma en que se me acercan, me aseguraré de no permitir que lo hagan…- le dijo y ella vio sinceridad en sus ojos.
-Esta era una de las cosas que más me atemorizaba de una relación contigo… tu pasado… tu habilidad para gustar al género femenino… - dijo sacudiendo la cabeza, aún con enojo.
-Lo siento… se que estás enojada y te entiendo, pero déjame demostrarte con el paso del tiempo que cumpliré con lo que te estoy prometiendo… - le dijo y besó su mano con ternura.
Kate lo miró y se mordió el labio para evitar sonreír, ese hombre la podía y ambos lo sabían perfectamente.
-Buenas noches, sr. Castle…- dijo un camarero que pasaba con una mesa con rueditas, seguramente a punto de entregar una cena exquisita a alguna habitación.
-Buenas noches, Jeremy…- dijo Rick y sonrió.
-Sra. Castle…- dijo el hombre y le hizo una reverencia que Kate devolvió con una sonrisa.
-Podrías traerme una botella del mejor champagne? Mi esposa y yo necesitamos brindar…- dijo Rick y volvió a besar suavemente su mano, galantemente y logró sacarle otra sonrisa a Kate.
Una vez que se despidieron del camarero, Rick la miró con intensidad y colocó su mano sobre la espalda baja para impulsarla a caminar a su lado. Kate no hizo ningún comentario. La rabia inicial se le había pasado. Ella sabía a qué se exponía cuando se casó con él y también sabía que el hecho de haber aclarado las cosas le daría un respiro y la garantía de que al menos él sabía de su incomodidad.
Cuando entraron en la habitación, él se quitó el moño del smoking y se recostó sobre la elegante cama mirándola con intención.
Kate se hizo la desentendida, yendo de un lado hacia otro, acomodando ropa, toallas, cualquier cosa para tener una excusa de no acercarse demasiado. Él estaba raro, aunque no en un mal sentido y ella se sentía algo incómoda.
-Kate… amor… podemos hablar?- le dijo él con calma, había observado la incomodidad de ella y lo último que quería era desperdiciar un día, o peor aún, una noche estando distanciado de ella.
-Si, claro…- dijo interrumpiendo su inútil tarea y sentándose a su lado en la cama- dime…
-Quiero saber… acaso tienes dudas de lo que significas para mi?
-Por momentos siento como si no te importara que yo esté presente… acaso no te das cuenta del papel estúpido que hago a tu lado cuando una de tus rubias amigas viene y se te cuelga del hombro?
-Lo siento, Kate… no volverá a pasar… lo prometo…- dijo consiente de lo que ella le planteaba.
-Mas te vale, Castle… porque de lo contrario tendremos muchos problemas… te lo aseguro…- dijo ella con seriedad.
-Aunque tengo que confesarte algo… encuentro por demás de estimulante la forma en que me miras cuando estás celosa… te juro que me siento tentado en repetir esto porque en este mismo instante…- dijo y ella desvió sus ojos hacia el punto en donde la demostración de su estímulo se estaba haciendo notoria.
-Me halaga pensar que encuentras estimulantes mis celos… pero prefiero actuar de esa forma y no pasar por esto otra vez- dijo deslizando sus dedos para acariciarlo por sobre la tela de su pantalón mientras lo miraba a los ojos.
-Dios, Katie…- dijo él y cerró los ojos.
-Castle no me llames así… me recuerdas a mi padre… y créeme… en lo último que quiero pensar ahora, es en él… - dijo y alzó la ceja sensualmente cuando él la miró a los ojos.
-Lo que tú digas…- dijo jadeando cuando ella deslizó sus dedos y bajó el cierre del pantalón sin apartar sus ojos de los de él.
-Así me gusta…- dijo ella y sonrió, aún acariciándolo.
-Dime… cuándo estrenarás ese nuevo conjunto que compramos?
-Lo tengo puesto…- dijo ella y le guiñó el ojo.
-Mmm- dijo él y deslizó la mano hacia arriba por su pierna, intentando levantar el vestido que ella llevaba puesto.
-Mmm- repitió ella y acercó su cara a la de él, con la intención de besarlo.
El sonido de algunos golpes en la puerta los interrumpió.
-Dios…- jadeó él con su boca a milímetros de la de ella- debe ser el champagne…
-Quieres que lo atienda yo?
-No, no…- dijo acomodándose la ropa- yo lo haré, amor…- dijo y besó suavemente sus labios antes de dirigirse a la puerta.
Momentos después, Rick abría la botella y le extendía una copa a Kate, y la llenaba con cuidado de no derramar la bebida.
-Mmmm… rico…- dijo ella luego de probarlo después de que brindaran.
-Si…- dijo él y sonrió.
-Estoy tomando demasiado últimamente…
-No está mal… - le dijo guiñándole el ojo- además ya tenías cultura alcohólica cuando te conocí…
-Oh, Castle…- dijo ella y ambos rieron.
-Ven aquí, amor…- le dijo y tiró de su mano hasta que ella quedó con su cuerpo pegado a él, mirándolo a los ojos.
-Si…- dijo ella perdida en sus ojos.
-En qué estábamos?- le dijo alzando la ceja sensualmente.
-No se…- dijo ella y sonrió, echando la cabeza hacia atrás y dándole la oportunidad a él de testear su perfume detrás de su oreja.
-Creo que estaba a punto de besar a mi esposa…- dijo él y dejó las copas sobre la mesa, la tomó de la barbilla y la besó delicadamente al principio. Ella se dejó llevar, no solían tener discusiones, sobre todo esos días y necesitaba hacerle sentir que ya estaban bien, pero que no le había pasado tan bien estando enojados.
Kate deslizó sus brazos y acarició su nuca mientras él profundizaba el beso. Y se conocían lo suficiente, él sabía que hacer para poder estimularla y deslizó sus manos por su cintura y luego, en forma ascendente con sus dedos, masajeando su columna hasta que la escuchó jadear.
Pero Kate también sabía lo que hacía y luego de besarlo profundamente, explorando cada centímetro de su boca, separó sus labios de los de él y comenzó a hablarle al oído.
No era solo lo que le decía, lo cual era estimulante, sino la forma, la cadencia de su voz y su respiración entrecortada en conjunto lo que lo volvía loco.
Kate lo hizo caminar hacia atrás y Rick no pudo impedir caer sobre la cama, ella apoyó sus rodillas a cada lado de las piernas de él y sonrió sensualmente mientras bajaba el cierre de su vestido, bajo su brazo izquierdo.
Rick abrió la boca cuando el conjunto de encaje púrpura que él mismo había elegido para ella apareció en escena, una vez que ella deslizó el vestido hacia abajo.
-Eres… criminal…- dijo él y ella rió ante la ocurrencia.
Kate lo desvistió con rapidez y experiencia y comenzó a besarlo. Él, por supuesto, la dejó hacer, observándola con deleite, cuando no tenía los ojos cerrados tratando de contenerse para que todo no termine tan rápido.
Y cuando quiso acordar, se estaba moviendo profundamente dentro de ella, acariciándola y sintiéndola más cerca que nunca.
Y ella seguía hablando, y no importaba lo que le decía, solo importaba esa increíble sensación que él solo había sentido con ella, aunque había estado con muchas mujeres antes…
-Mírame, Rick…- escuchó y la miró a los ojos.
-Si…- dijo solo él, perdido en su mirada.
-Te amo…- le dijo ella y cerró los ojos sonriendo cuando llegó al climax.
-Yo también… amor…- dijo él y la siguió, aferrándose a sus caderas como si ella fuera a escaparse...
Un par de horas más tarde, Rick se despertó y sintió que se congelaba. Se refregó los ojos y observó la ventana que daba al balcón terraza abierta. Tanteó con la mano y no encontró a Kate.
Se levantó y la vio asomada a la baranda, apreciando la vista. Todavía no había amanecido y cuando él la abrazó por detrás, ella se relajó, como si hubiera estado esperando que él se acercara.
-Crees que habrá lugar para mi debajo de esa manta? Me desperté muerto de frío… y te extrañaba…- le dijo en el oído y ella sonrió, sin mirarlo.
Kate dejó caer parte de la manta para que él pudiera abrigarse y por un instante, tembló de frío. Él se acomodó detrás de ella y besó su hombro mientras contemplaba la vista…
-Esto es increíble…- dijo ella y jadeó apreciativamente.
-No tanto como tú…- dijo él y besó su espalda mientras acariciaba su cadera.
-Castle… estamos en el balcón…- dijo ella cuando sintió su deseo en la parte baja de su espalda.
-Y?- dijo él acariciándola intensamente.
-Nos podrían ver…- dijo ella y giró en redondo mirándolo con intención.
-No demasiado si nos mantenemos debajo de la manta…- dijo él con cara de inocencia.
-Creo que preferiría una ducha caliente… contigo…- le dijo besando su cuello hasta que lo escuchó jadear.
-Esa sí es una buena idea, Sra. Castle…- dijo él y comenzó a caminar hacia atrás cuando ella lo empujó riendo divertida…
Se que, otra vez, esto podría terminar aquí... pero quiero seguir, jaja! Valoro sus opiniones, me gustaría saber que piensan! Gracias por leer!
