Higurashi no Naku Koro ni Matsuri: P&F
Introducción
Este documento son los arcos adicionales de los juegos Higurashi no Naku Koro Ni Matsuri y Higurashi no Naku Koro Ni Kizuna, adaptados los que se puedan a esta historia.
Agradezco con antelación a Ez116 por prestarme a sus OCs y algunas partes de su historia "Cómo llegaste a Nosotros" para poder situar bien algunos de los arcos.
Higurashi le pertenece a Alchemist, Ryukishi07 y 07th Expansion. Phineas y Ferb a Disney, Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. Ben le pertenece a Ez116 y la Dra. Victoria a mí.
Arco de la Exposición del Fanboy
(Fanboy Exposition Chapter)
VII
Irving se odiaba así mismo… era un criminal… un asesino. Ayudó a Albert a descuartizar a su propia madre. ¿Pero qué podía hacer? No quería irse… no quería dejar a Eva… pero hacer esto… ni por amor se hacen cosas tan terribles. Era un crimen… y no sólo eso… era ensañamiento.
- Toma las bolsas grandes que hay en el closet. Aquellas que sean negras, no uses colores vivos, no sea que nos descubran… y cámbiate de ropa… ah… trae cinta nylon y de embalaje…
Irving no respondía… estaba totalmente en shock… asimilando todo esto…
- Fa… milia…
- ¡Irving, date prisa y ayúdame por favor! Hay que llevar el "equipaje" al auto… e iremos a las montañas… no volveremos hasta mañana mismo…
- No… no… ¿Por qué… nosotros estamos haciendo todo esto? ¿Porqué…?
- Irving… verás…
- ¿¡Porqué hacemos esta cosa tan horrible? ¡Es mamá! ¡Y le hicimos esto… a ella!
- ¡Si… a mamá! ¿Querías que nos lincharan en el pueblo? ¡Todos están llamando malditos a los habitantes de Danville! ¿Es que no lo entiendes?
- Tengo miedo… Albert… tal vez… deberíamos llamar a la policía…
- No… nadie llamará a nadie. Tienes mucho que cargar…
- ¡Por favor… déjame fuera de esto! ¡No te delataré! No diré nada…
- Tienes mucho que cargar Irving… mejor date prisa…
- Yo no diré nada… lo prometo… no diré nada…
- Ponte algo cómodo… nos vamos a las montañas hermanito…
Para Irving… esa era una escena… que había visto en las películas de terror casi siempre. Era aburrida… la parte en la que discuten de cómo ocultar el cuerpo. ¿Acaso eso… era una maldición? ¿Acaso todo esto pasaba porque no creyó en Oyashiro-sama? ¿Era un castigo?
Albert volvió y cargaron los restos del cadáver… en bolsas negras. Cerraban dichas bolsas y las volvían a envolver con otras… y luego… llevaban eso y lo ponían en cajas, que dejaban en la maletera del auto. Eran tres niveles de sellado… para que esos… desechos biológicos por así decirlo pasen lo menos apercibido posibles.
Irving caminó cargando las cajas que su hermano preparaba… ahí no iba sólo un muerto… ahí en el fondo iban dos: Su madre y él… o su inocencia… destruida por completo.
(Escuela de Irving – 2 días después)
Uno de los viajes más impactantes que hay no es aquél en el que el personaje va a un mundo místico o totalmente diferente… es aquél en el cual regresan a su mundo ordinario… pero cambiados… totalmente transformados. Eso le pasó a Irving.
- Esto apesta…
- Hacer tanto ejercicio en un día caluroso…
Irving estaba lavándose las manos en los surtidores del patio. Ya estaban limpias, pero seguía frotando, como si pudiera quitar la sangre… que en su mente todavía llevaba… sangre de su madre… como recordándole el pecado que cometió.
- Woow… Irving… - dijo un chico – Tus manos… están rojas… como sangre… ¿Tanto te las haz frotado? ¿Qué te ocurre? ¡Irving!
Irving no supo que responder. Pero en eso sus amigos se fueron hacia Eva que venía y la rodearon.
- ¡Eva! ¿Acaso no serás tú la que descontrola a Irving? Jejejeje…
- Eva… ¿Acaso el amor ha llegado a tu vista? El amor… ahhh…
- ¡Eh! ¡Chicos! ¿Y si a Irving le comió la lengua Oyashiro-sama? ¡Jajajaja!
- ¡Jajajajaa! ¡Jejejejeje!
Ese coro de risas era demasiado para el muchacho… nadie… ni Eva sabían que en realidad si… Oyashiro-sama había maldecido su vida.
- ¿Y si Irving fuera de Danville? ¡Por eso está actuando raro!
El que dijo eso no pudo seguir… Eva le dio un sonoro bofetazo, que lo botó al suelo.
- ¿¡Ehh? ¿Qué rayos te pasa…? ¡Zorra!
- Dejen de estar hablando así de Irving… siempre dicen lo mismo de todos los chicos nuevos… ¿No les da vergüenza? ¡Irving es como es! ¡No importa de donde haya venido!
- Eva… - dijo Irving al ver como lo defendía.
- ¿Quién quiere ir a la pastelería? Había un dulce que querrán probar… jejejeje… - dijo Eva.
- ¡Yo me apunto!
- ¡Y yo!
En un momento los chicos olvidaron su cruzada contra Irving y se divirtieron.
- La escuela… es divertida… - pensó Irving mientras iba con ellos fingiendo una sonrisa – Pero… lo que pasó en casa… mamá… y ese olor… ese calor… esa sensación… no se irán de mi brazo… pero debo ser fuerte… por Eva… porque como el pecado que cometí… lo que siento por Eva… no se irá. Jamás se irá… lo juro... no se irá… y si algún día olvido todo esto… seré feliz… con ella.
Irving había olvidado en parte el infierno porque… su vida con Eva… todo era más llevadero… más… tranquilo… más… perfecto… con ella… él era feliz. Pero todo se desmoronó, cuando tras la hora de salir de clase, pasaron por el distrito comercial:
"En las noticias de hoy… un macabro hallazgo camino al monte Rushmore… una cabeza humana dentro de una caja… no se ha podido identificar el cadáver… y la policía busca el cuerpo…"
- ¿Qué peligrosos estos días, no Irving?
- Un destripador – dijo el chico – Que terrible… es espantoso…
- ¡Aaahh! ¡Diablos! – dijo Eva – Ya no quiero comer pastel…
"La cabeza fue encontrada en una caja, dentro de una bolsa plástica… a pocos metros de la carretera central. El sospechoso principal es un celador que vive en la zona y tiene antecedentes de conductas violentas. La caja fue dejada en un lugar visible… lo que contradice la teoría de poder ocultar el cadáver… la policía baraja un ritual extraño… dado los rumores de un culto religioso relacionado con la 'Maldición de Oyashiro-sama' que…"
- Tengo… que volver… - dijo Irving.
- ¿Eh? ¿Pero si ya estamos aquí…?
- Lo siento Eva… tengo… que ir por mi… billetera… no puedo dejar que lo pagues todo…
- No… no pasa nada… podemos…
- ¡No Eva! – le dijo Irving - ¡Quiero devolverte el favor, volveré pronto…!
Irving salió corriendo hacia su casa… dejando a Eva ahí parada cerca de la pastelería. En ese momento… dos individuos se acercaban a la chica.
- Vaya… vaya… pero si es la Señorita Eva… veo que Irving se me escapó otra vez…
- ¿Eres… el de la cafetería… verdad?
- Inspector David de la Policía de Keystone para servirle. Creo que tenemos que hablar sobre su nuevo amigo… Irving…
- ¿Y este de aquí?
- Es el Inspector Rudolf… su presencia nos será útil en este caso…
VIII
- ¡ERES UN MALDITO BUENO PARA NADA! Se supone que debías esconderla, joder… esconderla… ¡Maldita sea! ¡Maldito fanboy!
"La cabeza humana… encontrada, pertenece a una mujer de 40 años aproximadamente…"
- ¡Albert, por favor basta! ¡Duele!
Albert golpeaba a Irving con una correa que obtuvo en su armario. Irving ya tenía los brazos rojos de cubrirse de los golpes producto de la ira de Albert. Y no era para menos… por esa cabeza… todo podría saberse… todo podría acabarse…
- ¿¡TUVISTE QUE DEJARLO EN UN LUGAR TAN OBVIO! ¡JODER!
- ¡Ya basta, nunca la reconocerán!
Albert dio un puntapié a Irving y lo tomó de los cabellos levantándolo con violencia:
- Justo cuando todo iba a volver a la normalidad… todo esto pasa… ¡Todo iba a salir bien! ¿Porqué te crees sino que hice esto? ¿Eh? Pensé que finalmente… volveríamos a los días felices…
Albert soltó a su hermano y lo dejó caer. Caminaba por toda la habitación… como poseído… como si algo que no fuera él estuviera hablando por él.
- ¡Pero tú… lo arruinaste todo!
- Por favor… Albert… pensemos que haremos a partir de ahora… todavía podemos taparlo…
- ¿De qué estás hablando… maldito fanboy? – le dijo Albert pegándole a Irving - ¡YA NO HAY NADA MÁS QUE HACER! NUESTRO PECADO… HA SIDO EXPUESTO AL MUNDO. Todo se acabará… si la policía viene aquí… ¡TODO LO QUE HICE, SE PERDERÁ! Es sólo cuestión de tiempo que nos descubran… y la casa… lo que logré… todo… se perderán…
- Hermano… yo…
- ¡Quiero estar solo Irving… no me sigas!
Dijo esto y Albert se retiró de la sala y se encerró en su habitación. La sala podía verse en pésimo estado… la mesa rota, el florero tirado en el suelo, todos mudos testigos de aquel escenario de violencia… de descontrol que tocó vivir.
- ¿Porqué todo tiene que acabar así… porqué… haciéndonos daño… matándonos?… yo no quería nada especial… no quería vivir una vida de rey… sólo… quería ser feliz… - dijo Irving llorando en voz baja – Pero yo… no pude… ni mi hermano… soportar la carga de mis pecados. Incluso si confesara ahora… a la policía… nada cambiará nada… no lo hará… pero… este peso que siento en el pecho… todo esto que yo…
(Estación de Policía de Keystone)
En una oficina grande, con un ventilador de aspa dando vueltas en el techo, se podía oler el profundo olor a cigarro. En una mesa, sentados en dos sillas cómodas: David y Rudolf, los dos inspectores y en la otra… menos cómoda… Eva… la amiga de Irving. Ella había aceptado venir… saber finalmente que era tanta cosa que parecía perseguir a su amigo… y novio.
- ¿Qué es lo que saben de Irving? – preguntó Eva - ¿Qué se traman, eh?
- Bueno… podría decirse que de la A la Z…. sabemos un montón – dijo David sentado en su pupitre.
- Y por eso los niños no deben saber estas cosas… de adultos… - dijo Rudolf.
- ¡No jueguen conmigo! ¡Si saben algo de Irving, díganlo ya!
- ¿Estás preocupado por tu noviecito…?
Eva ignoró esa respuesta socarrona de David y mirándolos con actitud retadora respondió:
- Sólo quiero saber… quién demonios… es ese 'Oyashiro-sama' de Danville…
- Pues nosotros también… queremos confirmar lo que sabemos… - dijo David – Así que esto es un ganar- ganar… ¿Quieres ayudarnos a conocer más a tu amigo?
Eva se sintió asqueada… como si estuviera haciendo un pacto con el mismísimo diablo. Pero su deseo de entender a su amigo era mayor… y pudo más eso…
- Empiecen con lo que quieran… - dijo Eva resignada.
- No… primero haznos tú una pregunta… las damas primero…
- ¿Irving… es natural de Danville? – preguntó Eva.
- Sí… - dijo David secamente – Sabemos que por la sangre de Irving, está la raza de Danville. Su madre nació ahí… y él también.
- Ahora… es nuestro turno… - dijo Rudolf – Sé lo más sincero posible… ¿Irving ha estado actuando extraño últimamente?
Eva mordió sus labios… si lo había visto extraño, pero no había modo de que ella vendiera tan cobardemente a su novio… así que decidió protegerle…
- No…
- Bueno… es una respuesta… así que ahora te toca a ti… pregunta lo que quieras…
- Quiero saber… esa Leyenda de Oyashiro-sama… ¿Es cierta?
- ¿Eh? ¿Cómo dices?
- Digo… que si la Maldición de Oyashiro-sama… eso… existe… ¿Existe?
- ¿Quieres saber… si creemos en un mito? – preguntó David - ¡Jejejejee! Nosotros no creemos en eso… creemos en la manipulación de la mente… no existe tal cosa como Oyashiro-sama…
- ¿Cómo dices…?
- La gente inventa muchas teorías por miedo… o por su creencia a creer en seres absurdos. Hay quien dice que es el alma de Oyashiro-sama, mitad humano, mitad Ornitorrinco quien ejecuta la maldición… otros dicen que son los aliens… y nosotros… que es un humano el que ejecuta y conspira la maldición. Que desde el caso del chico Louis… un humano… ha orquestado lo que se llama la 'Maldición de Oyashiro-sama', como arma de venganza – respondió David.
- Y los que podrían responder a esa pregunta… fueron asesinados… un día antes del Gran Desastre de Danville… Phineas… y Ferb… - dijo Rudolf.
- Pero aquí viene lo extraño… - dijo David – Muchos inquilinos de Danville se mudaron a lo largo de este año… antes del Gran Desastre… a varios lugares del país. Y en TODOS esos lugares… se dieron anomalías… así que lo preguntaré de nuevo… ¿Haz notado algo raro en Irving?
- Mi amigo… no tiene nada que ver…
- ¿Y en su familia? El no era el único hijo en su familia…
- No he visto nada extraño en esa familia… y ustedes… sólo viven juzgando a la gente… etiquetándolos como "Los Psicópatas de Danville". ¿En eso gasta nuestro gobierno su dinero? En gente que no puede ver que cada persona puede ser diferente…
- ¿Qué pasaría si Irving resulta ser uno de esos psicópatas asesinos? – dijo David.
- ¡Pues no lo entienden aún! Siguen etiquetando a la gente… creyendo que sólo tienen la verdad… ustedes… y sus malditas fichas… sus malditas pistas… ¡Irving no es como ellos! ¡No lo es!
- ¡Se han dado casos donde otras personas que no eran de la familia recibieron la maldición! Ten mucho cuidado Eva…
- Gracias por preocuparse… pero pase lo que pase… ¡Irving será protegido! No dejaré que ustedes... destruyan a ese chico que sólo quiere rehacer su vida…
En ese momento, Eva sacó su celular y marcó a la casa de Irving. El teléfono timbró dos veces… y entonces descolgó:
- Ayúdame… por favor… - respondió una voz en el teléfono – Me mata… me quema… ¡Ayúdame por piedad… por favor! ¡Sálvame… te lo pido! ¡Sálvame por favor…!
Al oír esa voz… Eva… supo… que tal vez si existía una maldición después de todo…
