Hola!
Sólo les digo, que las que querían mucho a Mike… no lean este capitulo…
"¿Y ahora qué?" me pregunté silenciosamente al ver la cara de Mike mirándome con odio desde la ventana del segundo piso.
Miré al piso ya que no podía sostenerle la mirada, al volverla a levantar ya no se veía nada en la ventana. Un sollozo salió bajo de mi garganta, no quería lastimar a Mike, él había hecho muchas cosas por mí. Me sequé las lágrimas que no sabía cuando habían salido de mis ojos.
Me encaminé hacia la puerta, saqué las llaves del bolsillo de mi campera e intenté introducirla en la cerradura, pero mis nervios hicieron que se me caiga la llave al suelo. La levanté y pude abrir la puerta, con un poco de dificultad.
Me dirigí hacia las escaleras y empecé a subirlas lentamente, no sabía si era por el miedo a enfrentarme a Mike o por la vergüenza que tenía a aceptar que lo había engañado con otro hombre. Llegué hasta el último escalón y dudé si entrar en la habitación o irme.
Un silencio tétrico se había instalado en toda la estancia. Respiré profundo y me dirigí a la habitación.
Al entrar en la recamara me encontré con Mike parado, mirando hacia la ventana. No me moví de mi lugar, y no estaba dispuesta a decir nada, o por lo menos no empezaría la conversación.
–Hola, amor –murmuró Mike, mientras seguía mirando a un punto no definido por la ventana.
No contesté. ¿Él estaría siendo indiferente conmigo? Me estaba partiendo el corazón. Pero no podía decir nada ya que yo lo había hecho primero.
–¿Cómo haz estado? –preguntó y se dio vuelta para mirarme.
–Bien, amor. ¿Tú? –susurré. Le estaba siguiendo el juego.
–Te he extrañado un poco, en todo el día, ¿sabías?
Su comentario me hizo temblar de compasión y dolor por Mike.
–Yo… yo también, Mike –gemí.
Lo ví ir desde la ventana hacia la cama y se sentó. Se sacó los zapatos y se acostó. Puso los brazos detrás de la cabeza, se podría decir que era la imagen de la "indiferencia" viva.
–Tenía teorías, ¿sabes, amor? –dijo, sonriendo cínico.
No había entendido, qué había querido decir con sus "teorías". Por eso se lo pregunté.
–¿Teorías?
–Sí… teorías sobre con quien me estabas engañando.
Quedé más congelada de lo que estaba en mi lugar.
–Yo… yo no… –me cortó.
–Primero, pensé que se te había hecho tarde, eran las 10 de la noche, y pensé como un idiota "hace tiempo que no se ve con su amigo, deben estar contándose muchas cosas". Pero me equivoqué, Ya eran las 12:30 y vos no había llegado ni me habías llamado. Primer teoría: Esa perra se debe estar acostando con su "amiguito".
–No me hables así –dije.
–Cállate.
Sentí su odio en las palabras, nunca me había hablado así, con ese rencor, ira y odio. Pero lo entendía, o eso creía.
–Después se hicieron las 2:30 –siguió con el mismo cinismo del principio–. Y ya estaba pensando en matar a ese maldito que tienes como amigo… ¡Pero no sabes la sorpresa que me llevé hace un rato, amor! –dijo haciéndose el sorprendido–. Vi al hijo de puta de ese Cullen contigo… ¿Sabías, se estaban besando? –susurró como si fuera un secreto–. Mi mente maquinó muchas cosas, no sabía a qué hotel de por aquí te había llevado ese imbécil, dime así vamos nosotros, se ve que te gusta mucho a donde te lleva Cullen, ¿tanto le gusta ser el plato de segunda mesa? ¡¡Y yo que lo creía de tanto nivel!!
–¡¡BASTA!! –grité.
Ese día ya había tenido demasiadas emociones fuertes como para soportar todo eso. Mike se paró de la cama y vino hacia mí. Yo cerré la puerta de la habitación y me pegué a ella, al ver que él se acercaba mucho.
–¿Basta? –rió– Esto recién empieza, amor –dijo con desbordante odio–. Hubieras pensado en esto antes de revolcarte por cualquier lugar con Cullen –me agarró fuerte del brazo haciendo que un jadeo de dolor saliera de mi pecho.
Con el brazo que tenía agarrado fuertemente, me tiró hacia el piso con fuerza haciendo que mi cabeza golpeara contra la punta de la cama. Sentí que por mi nuca un líquido cálido bajaba. Después lo sentí por mi hombro y lo pude oler.
Oxido y Sal.
Vi como Mike reía sádicamente.
Corrió hasta mí y me tomó de los cabellos, y al hacer eso la herida que tenía en la cabeza se agrandara y yo gritara de dolor. Mi hizo parar y me tiró fuertemente contra la pared y el golpe hizo que no pudiera respirar por unos segundos. Me agarré el pecho con una mano y caí nuevamente al piso.
–¿Ves? Ahí es adonde siempre tuviste que estar –dijo y me pateó con fuerza el estómago, y con eso varias gotas de sangre salieron de mi boca. Después de unos minutos, ya sentía como en mi cuerpo se iban formando muchos cardenales. Espalda, brazos, piernas, pecho, estómago, rostro, cabeza. Todo marcado por diferentes tonos de morado, rojos, rosas (los más leves) y uno que me había visto en el estómago, era completamente negro.
De un momento a otro, me encontraba desnuda en el medio de la habitación y Mike estaba embistiéndome con fuerza por detrás, mientras su cinturón me pegaba fuertemente en la espalda. Los gemidos roncos de Mike eran opacados por mis gritos de dolor. Las lágrimas cubrían todo mi rostro.
–¿Es que no entiendes, amor? –preguntó gritando para ganarle a mis gritos–. Esto lo hago por nuestra pareja –parecía que Mike estaba en un trance de locura–. Para que te saques de la cabeza a ese Cullen, que solo quiere estropearnos todo lo que construimos –un gemido alto salió de su garganta e interrumpió sus palabras–. Y a parte tienes que saber que sos mía ¿entiendes? Él hoy invadió mi propiedad, te hizo suya.
Todo lo dijo entre medio de jadeos y gemidos mientras me pegaba.
–Yo…yo ya te dije que no hicimos nada –le dije por milésima vez.
–¡¡MENTIRA!! –dijo mientras me embestía con más fuerza y me pegaba con el cinturón en la espalda.
–Por favor, Mike… ya basta –gemi–. Te juro que no lo… no lo vuelvo a ver… –susurré con dolor–. No le digo de esto a nadie –jadeé.
De nada le importaban a él mis súplicas, sólo seguía golpeándome y "haciéndome suya" como él decía entre jadeos.
Yo, gemía, jadeaba, gritaba, suplicaba, lloraba…
El orgasmo después de mucho tiempo de dolor, y lágrimas, llegó, haciendo que de mi boca saliera un largo y ronco gemido (después de todo estaba teniendo sexo). Mike, se desplomó encima mío sin salir de mi. Nuestros cuerpos se pegaron al caer Mike, cuando él se separó de mi y se paró al lado mío, vi algo que me perturbo.
Su pecho lleno de sangre. Mi espalda debía de estar con demasiadas heridas para que Mike con solo unos segundos de haberse apoyado en mi, se manchara tanto de ella. Bajé la mirada y miré mis senos. Tenía cado uno de ellos 2 marcas. Los dientes de Mike se habían hundido en ellos hasta hacerme sangrar.
En realidad, mi estado era deplorable. Una de mis piernas estaba quebrada ya que al caer encima de una mesita de vidrio en mala posición mi hueso se había fracturado, en ese momento no sabía si me había fisurado o roto, pero lo único que veía era sangre, un enorme moretón, y sentía un enorme dolor físico y sentimental.
Mi mente llamaba:
"Edward… Edward, ¿por qué no estás aquí, amor? Por qué no me cuidas, por qué no me salvas otra vez…"
Lo último que sentí fue un fuerte dolor en la nuca, movimientos a mi alrededor y gritos… después, todo se volvió negro.
Hola!!!
Bueno, antes que nada perdón por no poder actualizar antes, es que de verdad NO PUDE!! :(
PERDÓN!!!
Mmm… y sobre el capitulo… Quería decirles a las que querían mucho a Mike, que esto lo tenía planeado desde el comienzo y se que parecía tan tierno, y lo era, porque Mike quería a Bella, pero bueno… espero que no les haya molestado, y si les molesto, díganmelo :D
Espero lindos reviews!!
Y gracias por los anteriores!! :D
Besos, Noelia!
