Daring do y el doctor en: la pieza sagrada
Era de noche, hacia frio fuera de la cueva, la única luz provenía desde adentro de la cueva, unas antorchas que habían puesto los cazadores.
Todos se encontraban dentro de la cueva, uno detrás de de otro, los cazadores estaban aterrados, no solo se habían encontrado con serpientes venenosas, alacranes, tarántulas, ciempiés y mil y un bichos que en su vida habían visto, será mejor encontrar la pieza sagrada, que les paguen y largarse de allí.
Con el doctor Y Daring
Ambos caminaban, uno a lado del otro, se tenían que cuidar mutuamente de no pisar, agarrar o tocar alguna trampa secreta de por allí, era muy peligroso estar en una cueva antes habitada por nativos, además tenia adentro la pieza sagrada, debían tener precaución.
-Daring, ¿Dónde crees que esté la pieza?- preguntó el doctor, estaba totalmente desubicado dentro de esa cueva.
-bueno, casi todas las reliquias de las pirámides donde yo he estado, están en una cámara justo al centro de la pirámide, supongo que debemos buscarla en alguna cámara que hallemos o seguir el camino, no debemos estar lejos- explicó daring, estaba tan confundida como el doctor, sin embargo años de experiencia le eran de mucha ayuda.
"TCHSSS!" Se hoyó un sonido como un crujido
-IDIOTA- gritó el capitán de los cazadores -Ups- se reprimió
-Rayos los cazadores- dijo daring preparándose para correr
Asi, daring y el doctor empezaron a correr hacia delante, sin embargo no avanzaron mucho, porque los nativos y Ahuitzotl los sorprendieron por de frente, se habían aliado con los cazadores, Ahuitzotl sabía que era mejor estar con las personas con armas de fuego que en su contra.
-Ahuitzotl- dijo con rencor daring
-si, yo señorita daring- se burló Ahuitzotl -AMARRENLOS- ordenó a los nativos, que acto seguido lo hicieron.
-nunca te saldrás con la tuya Ahuitzotl- dijo con furia daring.
-pero si ya lo he hecho daring, JAJAJAJA- se empezó a Reir como loco.
Todos se le quedaron viendo, sin embargo pronto dos ponis grandes cargaron a daring y al doctor en sus espaldas, siguieron el camino, poco faltaba y la temperatura aumentaba, una clara señal de que estaban cerca.
Casi podían oler la pieza sagrada, pero de repente se empezó a sentir un temblor, haciendo que muchas rocas se desprendieran de su lugar y aplastaran a muchos cazadores, daring do y el doctor lograron saltar junto con el capitán y Ahuitzotl, los nativos pudieron ir hacia atrás para evitar ser aplastados por las rocas, sin embargo quedo una gran pared de Rocas que dividía a los nativos de Daring do, el doctor, el capitán y Ahuitzotl.
-Rayos, debemos seguir- dijo el capitán cargando al doctor y Ahuitzotl cargando a Daring.
Los tres ponis… y lo que sea que sea Ahuitzotl entraron a una cámara al final del túnel, allí hacia mucho calor, y el suelo era cuadrado, era como una plataforma, y justo en medio, se encontraba una palanca, abordaron la plataforma y pusieron a daring do y al doctor en el suelo, Ahuitzotl y el capitán se dirigieron a la palanca, el capitán iba a halarla pero Ahuitzotl rápidamente se lo impidió, -¿que haces?, recuerda que este lugar está lleno de trampas, mejor será que uno de ellos lo haga, ¡Liberalos!-
El capitán obedeció, no le convenía ponerse en contra de un monstruo gigante, desató a Daring do y al doctor, rápidamente les apuntó con el arma para que no intenten nada
-Bien, ¿Quién halará la palanca?- preguntó el capitán
El doctor sabia que era la caballerosidad ante todo, -bien, yo lo haré- dio un paso adelante y se dirigió a la palanca para halarla.
-tenga cuidado doctor- dijo preocupada daring
-no te preocupes, que pase lo que tenga que pasar- dijo al voltear a verla
-Si si basta de cursilerías, vamos RAPIDO!- se molestó Ahuitzotl.
El doctor se dio prisa
Cuando llegó a la palanca lo forzaron a halarla, pero cuando lo hizo, ocurrió un desprendimiento de la base que sostenía el piso y empezó a tambalearse, acto seguido cada uno se puso en cada esquina del suelo que tenia forma de cuadro, actuaba como una balanza, debían nivelarse y si alguien se movía, todos caerían.
-NADIE SE MUEVA, ESTO SE HA CONVERTIDO EN UNA BALANZA-Gritó el doctor adviritiendo a todos, -si alguien se mueve, todos cairemos-
-Rayos, debimos haberlo sabido, eso era una trampa- dijo Ahuitzotl enojado
-si, lo era, idiota- contestó sarcásticamente Daring
-Tu…- iba a dirigirse para enfrentarse a Daring pero recordó que el suelo actuaba como una balanza y cualquier paso era una muerte segura.
De pronto, una luz justo en medio de la balanza empezó a surgir, y flotando misteriosamente salió desde arriba la pieza sagrada colocándose justo en medio del cuarto.
-¡LA PIEZA!- Gritaron el capitán y Ahuitzotl, inmediatamente fueron a correr hacia ella –NO! ESPEREN!- gritó el doctor pero era tarde, la balanza de había inclinado hacia ellos, estaban juntos, inmediata mente el doctor se fue junto a Daring y asi nivelaron la balanza de nuevo, Ahuitzotl y el capitán en un lado del cuarto y Daring y el doctor en el otro.
-no se muevan- ordenó el doctor
-tu no me das ordenes- dijo Ahuitzotl enojado y empezó a caminar lentamente hacia la Pieza sagrada, pero al intentar tomarla un poder invisible lo impulsó hacia atrás haciendo que saliera volando hacia el capitán. La balanza naturalmente se inclinó hacia ellos, por la fuerza del impacto y por el peso que era mayor haciendo que se resbalaran hacia la caída, Ahuitzotl pudo sujetarse de una cuerda, pero el capitán no tuvo tanta suerte y callo hacia el precipicio.
-Rayos… daring do y tu… sujeto que no conozco, sálvenme por favor- dijo entre gemidos, estaba cansado y en una posición incomoda.
-Demonios, tenemos que ayudarlo- dijo daring, sacando su látigo, -ten sujeta esto, debes sujetarme mientras bajo por el- Explicó daring entregándole el látigo al doctor.
-entendido- dijo el doctor
Y así, daring se deslizó por el suelo, llegando a la pieza sagrada, no sabia que hacer con ella cuando llego, una parte de ella quería guardársela en la bolsa que tenia, pero temía que seria una trampa, asi que decidió mejor ir por Ahuitzotl, nadie moriría si ella podía impedirlo.
-vamos Ahuitzotl, toma mi pezuña- indicó daring a Ahuitzotl, este obedeció y empezaron a subir
Sin embargo, cuando iban a lado de la pieza sagrada, el egoísmo lo corrompió y se soltó de daring para agarrar la pieza sagrada, al momento de agarrar la pieza sagrada Ahuitzotl empezó a volar.
-Daring, rápido alejate de el- gritó el doctor halando a daring.
Ahuitzotl, ahora podía sentir el poder en sus manos, sentía que su cerebro prosesaba más información, se sentía mas fuerte, demasiado fuerte, su mente se sentía mas agil.
-bien, has tomado la pieza sagrada- una voz resonó en su cabeza -gracias por liberarme, ahora, tomaré tu cuerpo, esparciré el mal y destruiré el mundo- sigió sonando esa voz en su cabeza, le dolía, le ardía, le ardían los ojos y todas sus extremidades.
Pero antes que nada, un latigo le arrebató la pieza sagrada de sus manos, Daring do antes de tocarla con sus manos la guardó en su bolsa.
Ahuitzotl cayó por el precipicio, había caído en la locura, sabia cosas que nadie mas sabia, pero no quería saberlo, su cabeza le ardía literalmente, tanto como para anhelar la muerte… destino que consiguió.
Daring do y el doctor empezaron a buscar una salida, empezaron a ver hacia el techo, las paredes y nada, de repente, pudieron ver que en una de las paredes había una especie de plataforma, muy pequeña, pero suficientemente grande para que pueda caber un poni.
-Doctor, rápido, deme mi latigo, este lugar se derrumbará- explicó daring
El doctor rápidamente le dio su latigo, dudoso de que intentaba
-no se preocupe, mire, allí hay una plataforma, debo pararme allí para que la destrucción cese- explicó daring
-pero ¿Cómo estás segura?- preguntó el doctor
-siempre hay un patrón en cada trampa, los nativos los ponían para salir de un aprieto si uno se quedaba por error aquí- explicó –mire esa plataforma, en las demás paredes hay estatuas de ponis parados en unas plataformas, todas excepto esta, eso debe significar algo- finalizó lazando su latigo a una rama y columpiándose a la plataforma
Tan rápido como daring se colocó en la plataforma los ruidos de destrucción cesaron
-ve, ¿que le dij…- fue interrumpida con más sonidos de destrucción
-¿que hiba a decir?- preguntó el doctor hironico
-Rayos debe haber otro patrón por aquí- se les estaba acabando el tiempo
La cueva pronto los sepultaría en rocas, estarían condenados si no hacia algo.
Los minutos pasaron y aun se podían escuchar cosas derrumbandoce, sabían que no había escapatoria.
Daring do junto al doctor, esperaban lo peor, sabían que hiban a morir, era casi inevitable, Daring y el doctor no eran la clase de personas que se rendían muy fácilmente, pero no había escapatoria.
-lo lamento doctor, no puedo encontrar una simple salida de una cueva- se disculpó daring
-no daring, no digas eso, hicimos lo que pudimos, no podemos culparnos ahora- consolaba el doctor, le molestaba tener que morir así, sin embargo no podía mostrar debilidad ante daring, necesitaban toda ayuda psicológica posible.
-gracias doctor, al menos, es un honor haber muerto con usted-
-bueno, es un honor haber muerto con mi heroína favorita- bromeó el doctor
Daring do ya no lo resistió más y se abalanzó hacia los brazos del doctor, compartiendo un abrazo, tal vez podía ser la poni más marimacho de todo el mundo, sin embargo seguía siendo una hembra, y se conmovía con facilidad, era poco el tiempo que había estado con el doctor, sin embargo ese tiempo había bastado para enamorarla, sin resistirlo más, dio al doctor un beso en los labios, era suave y tierno, tenia mucho sentimiento en el, había esperado mucho por hacerlo, y eso solo aumentaba la intensidad del beso.
El doctor no se esperaba eso, no había mostrado sentimientos hacia daring más hayá de la amistad y el compañerismo mutuo, no había esperado tener una pareja que no sea humana, esperaba morir solo, sin embargo, los labios de daring no eran del todo desagradables, asi que correspondió el beso, sus lenguas de repente se encontraron y empezaron a bailar prácticamente un vals o un perreo intenso con tal de la velocidad de la situación…
De repente, se hoyó una explocion, no de fuego, mas bien de piedra, como un moton de piedras explotando, o mas bien como si una demoledora demoliera una pared.
Ambos ponis miraron hacia donde provenía el estruendoso ruido, para ser exactos miraron hacia el techo y notaron que una extraña maquina había echo un hoyo en el techo, parecía una Caja gigante color azul de metal.
-¡TARDIS!- exclamó el doctor feliz –¿Cómo demonios es que te estas moviendo?- le preguntó el doctor al objeto inanimado.
-¿Sola?, no sabes los problemas en los que nos metimos por encontrarte- salió derpy molesta de la TARDIS.
-Rapido, suban, Twilight nos recogerá en media hora, RAPIDO- dijo pinkie
-¿Asistente? Quien es esta poni rosada y porque esta usando mi TARDIS?- preguntó el doctor desconcertado
-me está ayudando a rescatarlo, ahora suba- dijo derpy
Acto seguido se subieron a la maquina del tiempo la cual los sacó de la cueva hacia la selva.
La TARDIS aterrizó en el suelo de la selva, ahuyentando a los nativos que estaban por los alrededores
-¿ella es…? ¡DARING DO!- gritó pinkie pie emocionada, ella era tan fan de daring do como rainbow dash –PORFAVOR DEME SU AUTOGRAFO, TAMBIEN DEME UNO EN NOMBRE DE RAINBOW DASH, ESTARÁ TAN EMOCIONADA…-
-Bueno bueno, esta bien- dijo daring intentando calmarla
-soy una gran fan, espera a que te muestre a Rainbow dash y…-
-ella no puede venir- dijo derpy
-¡QUE!- gritó pinkie
-ella no puede ir, haría grietas en el tiempo y el espacio y todos moriríamos, ¿no es asi doctor?- preguntó derpy
El doctor suspiró, sabia que tenia razón, no podía venir al mundo real, era demasiado peligroso y arriesgado, no podían arriesgarse a dañar el flujo del tiempo.
-Daring, sal un momento con migo- pidió el doctor
Daring do pronto obedeció al doctor, ambos salieron de la maquina, un tono monótono hundía el ambiente, sabían lo que se avecinaba, "una muy dramática despedida"
-Emm, daring, fue un honor para mi, pero no podemos arriesgarnos a dañar aun más la línea temporal de el tiempo y el espacio- el doctor intentó explicar rápidamente para no hacerlo tan difícil, cosa que no dio tan buen resultado.
-doctor, entiendo perfectamente, no podemos estár juntos- dijo daring
-exacto, quisiera que sea de otra manera, sin embargo, no podemos- el doctor no sabia despedirse, generalmente desaparecía sin despedirse, sin embargo sintió que no sería justo, después de todo, de todas las personas del mundo, daring do se había vuelto en pocos días de las ponis mas importantes para el doctor.
-bueno, supongo que es un adios- dijo daring
-bueno, si-
-Adios doctor…-
-Adios… daring-
Ambos se dieron un ultimo abrazo, su segundo abrazo desde que se conocían sin embargo era el mejor para los dos, daring do sentía que ese era el ultimo abrazo que importaba en su vida, el doctor sabia que ese era el ultimo abrazo que importaría en su vida…
Ambos se dieron un beso, a diferencia de el de la cueva, este fue apasionado, como queriéndose comer el uno al otro, era un segundo y ultimo beso, querían demostrarse lo que significaban para cada uno…
-bueno, Adios- dijo el doctor para entrar a la TARDIS
-Adios doctor-
Dentro de la TARDIS el doctor la activó para regresar a su propia época, necesitaban hacerlo rápido para que no haya mas daños
Fuera, daring miraba la TARDIS mientras estaba brillaba y hacia sonidos palpitantes para por fin desaparecer de allí.
LINEA DE TIEMPO ALTERADA
En el mundo Real…
La TARDIS había llegado a un sótano oscuro dentro de la casa del doctor
Los ponis salieron de la TARDIS
-Bien, fue un placer, me tengo que ir, nos vemos doctor, adiós Derpy- dijo pinkie marchándose.
-Adios pinkie, vamos doctor, necesita descansar- dijo derpy guiando al doctor a su cuarto.
-Si, si, gracias derpy, nos salvaste la vida-
-no hay porque dr, solo no lo vuelva a hacer- y acto seguido le dio un abrazo al doctor, el doctor no se había dado cuenta que su asistente también lo había extrañado, no había pensado mucho en eso, le devolvió el abrazo.
Todo volvía a estar en la normalidad en Ponyville, sin embargo se sentía algo en el ambiente, la monotonía no había abandonado Ponyville, el doctor extrañaba a Daring, y en algún universo desconocido, Daring do también lo extrañaba a el.
Eran dos enamorados en distintos universos… eso no se ve muy a menudo.
Fin.
Muchas gracias por leer, espero Reviews, confío que al que le gustó la historia haga su propia historia de Daring do y el doctor, hagan que esta pareja creesca.
Gracias.
