Capítulo 12: La verdad oculta.

Ganondorf caminó lentamente hacia Link, éste se encontraba estupefacto y Bram miraba a su maestro seriamente.

- Esperé este día ansioso… - Tomó a Link por el cuello de su túnica y lo elevó.

- ¡Arrodíllate ante mí!

- Nun… Nunca… - Logró decir el guerrero entre jadeos.

Zelda se puso de pie y corrió con la espada en alto hacia el hechicero, Bram la tomó del brazo evitando que siguiera avanzando, la princesa miró la escena con los ojos empañados de lágrimas.

Bram dio un paso al frente después de un momento, dejando libre a Zelda, y se dirigió hacia Ganondorf.

- Déjalo ir, yo seré quien se encargue de él.

- ¡No Bram, esta es mi pelea! –

Link cayó al suelo de repente, miró hacia Ganondorf atónito.

La sangre brotó de la boca del rey de los Gerudo mientras sus ojos se ponían en blanco con una expresión de terror. Bram retorcía su arma la cual yacía enterrada en el pecho de su maestro.

- ¡MALDITO, ¿QUÉ DEMONIOS HACES? -

Bram sonrió malévolamente, sacó la espada del cuerpo de Ganondorf y enseguida metió la mano por la herida del hechicero.

Link y Zelda sintieron un ardor en sus manos, miraron hacia éstas y observaron claramente el dibujo de la Trifuerza plasmado sobre sus manos.

Ganondorf gritaba de agonía mientras Bram arrancaba su vida con cada movimiento que daba, llenando de esta forma el suelo del templo con la sangre del hechicero.

El joven de repente sacó la mano cerrada en un puño, se llevó la mano al pecho y todo se iluminó, cegando la vista de Link y Zelda.

Al desvanecerse la luz, la pareja miró hacia Bram y su maestro.

Ganondorf yacía totalmente pálido muerto sobre su propia sangre. La figura de Bram cambió totalmente:

El color de sus mejillas perdió esa palidez que lo poseía, sus ojos tomaron un color azul profundo, su cabello un rubio quemado y su rostro en general adquirió un semblante elegante.

Link llevó una mano a su frente, ¿Qué demonios era ese ser?

- Lamento decirles que debo retirarme.-

Levantó ambas manos, en una estaba el dibujo de la Trifuerza como estaba plasmado en las manos de Link y Zelda, en la otra brillaba una Trifuerza que revelaba destellos morados y a no ser de éstos se perdía con el negro del guante del guerrero.

- Otro día nos enfrentaremos, pero por ahora debo retirarme, la pelea me dejó exhausto.-

Y en cuanto terminó de decir esto irrumpió en el templo un caballo negro de ojos color rojo quemado. Bram montó en el animal y salió del templo.

- Link… ¿estás bien? – Preguntó la princesa preocupada.

El joven se puso de pie y caminó cabizbajo.

- Sabes quién es él, ¿No es así? –

Link miró seriamente a Zelda esperando una respuesta, ella quitó su máscara, soltó su cabello y abrazó a Link.

- ¿Quién es él Zelda? – La chica suspiró, una lágrima rodó por sus mejillas.

- Link… Bram es tu hermano… -