N/A: Ya saben nadie me pertenece u.u

Gracias a todas las niñas que se pasan siempree, de verdad me hacen feliz. LLegamos a los review 50 :D wiii. Gracias ^^ Las dejó con el capitulo 11, prometo que las dejaré asi :O

CAPITULO XI: NUESTRA ALIANZA

Luna miraba a Pansy con una ceja alzada y rostro de duda, mientras que Maggie la observaba desafiante. Pansy las miró sorprendida, estaba atrapada y mientras su mente maquinaba una buena mentira, Luna comenzó a sentir los pasos de las demás chicas que aún no llegaban, Maggie con las manos en la cintura comenzó a sonreír maquiavélicamente.

- ¿Y bien? - preguntó la morena.
- No tengo porque darte explicaciones - dijo la sly mientras sacaba su pierna de la ventana.
- A mí no, claro... pero a Gless, claaaro que si.
- No serías capaz, juro que... - dijo la serpiente.
- No estas en condiciones - le interrumpió Maggie.
- Chicas - dijo Luna en susurro mientras jalaba de la manga a Maggie.
- No te conviene echarme al agua te lo advierto.
- No te tengo miedo Parkinson.
- Chicas - repitió la rubia.
- Pues deberías. No sabes de lo que soy capaz.
- Tu menos. Soy mucho peor de lo que crees - dijo Maggie, alzando la voz.
- ¿Sabes que te odio mas que a nada en este mundo? -
- No te preocupes que el sentimiento es mutuo.
- Chicas - dijo nuevamente la rubia, pero las morenas se habían enfrascado en una nueva discusión y no desviaban las miradas por nada.
- Sabes que te tengo en mis manos Parkinson. Puedo lazar un grito y lograr que te expulsen en este momento.

-Juro por mi madre que si te atreves a hablar haré de tu vida un infierno.
- Chicas, tengo una idea - dijo Luna esta vez mas fuerte, provocando que Maggie y Pansy dejen de discutir.
- Como si fuese mi culpa que Luna te gane el novio - terminó de decir Maggie. Pansy miró a Luna con furia, La rubia se sonrojo y dijo.
- Las tres queremos lo mismo.
- ¿Qué, Deane también quiere a mi novio? - preguntó la morena con molestia.
- No, me refiero... - comenzó a decir la rubia - ¡Yo no quiero tu novio Pansy! - respondió con enojo - estoy hablando que las tres queremos salir de esto... bien. Y si seguimos discutiendo así, seremos expulsadas. Yo no puedo, y mucho menos ustedes... a menos que...
- ¿A menos que? - dijeron las otras dos con interés.
- Una alianza - dijo Luna en susurro.
- ¿Alianza?
- Tenemos que tratarnos bien, por último delante de Gless, para que vea que hemos cambiado y todo eso.
- ¿Tregua? - dijo Maggie alzando la mano - me parece razonable.
- A mí también - dijo Pansy con desgano - mis deseos por salir de aquí son mayores a mi odio por ustedes.
- Con eso basta.

Los días pasaron rápidamente, y la Srta. Gless estaba feliz con el cambio provocado en sus anteriores diablillas. Maggie y Pansy ayudaban a Luna con su ropa, Luna y Maggie ayudaban a Pansy a ser mas cortés y Pansy y Luna ayudaban a Maggie a mantener la boca cerrada.

Y luego de dos semanas Luna estaba en la entrada de la mansión Malfoy. Suspiró y tocó la puerta con desgano. Ver a Draco de nuevo... después de las cartas, después de lo que creía Pansy... ¿Era verdad? ¿Ella quería su novio?, Negó con la cabeza, y sonrió por sus pensamientos.

- Solo se siente bien que alguien te trate diferente para variar - pensó para sí - no es mas que eso.

El elfo doméstico abrió la puerta y le saludo cortésmente.

- Hola - dijo Luna sonriente.

El primero en aparecer fue un pequeño gato, que maulló feliz al ver a su dueña.

- ¡Cielo! ¿Estás bien? ¿Cómo te trataron? - le preguntó la rubia tomando al gato entre sus brazos.
- Bastante bien, no soy un ogro - era la voz de Draco que observaba a la rubia apoyado sexymente en una pared.
- Draco - dijo Luna, y no pudo evitar que su voz sonará tan... ansiosa.
- Lo lograste.
- Si - contestó mirando una pequeña insignia en su pecho.
- Me alegro - dijo el rubio sonriente - Lamento no haber escrito más - continuó esta vez mas serio.
- No te preocupes, supongo que estuviste ocupado.
- Algo.
- ¿He recibido cartas?
- No, nada... al parecer Potter también esta ocupado.
- Al parecer - dijo ella en susurro.
- ¿Así que ahora eres amiga de Pansy?
- No, solo era una plan para salir de ahí - dijo sonriente.
- ¿Un plan? - preguntó el rubio alzando una ceja
- Si - dijo algo sonrojada - fue mi idea.
- Digno de una serpiente.
- O ingenioso como una Ravenclaw.
- De acuerdo me haz pillado. Bien, quiero invitarte a un sitio.
- ¿A mí?
- Si, tu y yo, a un lugar muggle. El que quieras.
- ¿A un lugar muggle? No conozco el mundo muggle.
- Pues me encantaría que tu primera vez sea conmigo - dijo el rubio soltando una risita maliciosa.
- Pues yo...
- ¡Luna! Así que lo conseguiste, me parece realmente estupendo - era Narcisa que la miraba metros más allá con una sonrisa de medio lado.
- Si, no fue fácil pero aquí está.
- Bien, entonces tienes permitido hacer con tu verano lo que se te de la regalada gana.
- Gracias... supongo.
- Entonces, esta noche... Luna, nos vemos, aquí a las 8.
- Bien.

Luna subió a su cuarto confundida. ¿Era eso una cita?

- Claro que no, Draco Malfoy tiene novia, y en todo caso entre ella y yo... no tiene donde perderse.

Aún así la rubia buscó entre los regalos de Maggie un hermoso vestido celeste, que iba perfectamente con sus ojos y que su amiga habia señalado como bastante normal para ser de la rubia.

- Solo espero que Pansy no se entere - dijo en susurro a su gato y entró por una ducha caliente.

Las horas pasaron de prisa, y el momento de la… ¿cita? Llegó más tarde que temprano. Ambos muchachos se aparecieron en el Callejón Diagon y luego pasaron al mundo muggle.

Todos los miraban extraños, y claro no era para menos. Luna traía su vestido celeste de tirantes y Draco etiquetado de pies a cabeza. ¿Normales? Claro, para una fiesta de gala, una cena en un caro restaurant o tal vez en cualquier sitio que no sea un pub juvenil donde lo único que tenía de elegancia... era el nombre.

- De acuerdo, esto no es lo que tenía planeado - decía Draco con las manos en las bolsillos y mirada preocupada - Cuando leí que se llamaba "Elegancia" supuse que se trataba de un lugar, ya sabes... elegante.
- Sí, bueno, no esta mal - respondió Luna mientras se movía al compás de la música a centímetros de la puerta de entrada.
- ¡Hola! - la puerta se abrió de pronto y un joven de no mas de 20 años salió de ella, traía una polera de mangas cortas, con un dibujo en el pecho que hacia burla al traje de etiqueta que traía Draco - Mi nombre es Ethan y soy el mesero. Vamos adelante.
- Linda polera - dijo Luna sonriente.
- Gracias - dijo el chico estirando el estampado que tenía grabado un traje de etiqueta – lindo vestido.

Draco solo se limitó a bufar.

- Esto no es lo que teníamos planeado - dijo Draco después de un rato.
- Ya veo - dijo Ethan mirándolos de pies a cabeza - En este pub aceptamos a todo el mundo, independiente de como se vista... y la edad. Apostaría lo que quieran a que no tienen más de 16 años. Bueno aquí eso no será un problema - agregó el muchacho alzando una ceja con picardía.
- Entonces entraremos – dijo Draco rápidamente, aquello iba perfecto con su plan.

Ya dentro del lugar Luna y Draco tomaron asiento en una de las extrañas mesas que había, luego de pedir algo para beber intentaron conversar por sobre la música, algo que resultaba algo complicado. Luna y Draco bebieron un par de cervezas pero había algo que no convencía a la rubia.

- Draco. ¿Estás seguro que esa cerveza que pediste es igual a la de mantequilla? - decía Luna observando como el rubio con facilidad habría otra botella.
- Claro que sí, ya te lo dije es solo la marca - contestó el rubio mientras se ajustaba el nudo de la corbata. Se sentía un patán por lo que iba a hacer, pero sabía que era la forma menos dolorosa de hacer lo que le encomendaron. Mientras Luna se levantaba para ir al tocador, Draco puso las manos en las sienes y recordó el último encuentro con su padre.

Aquella noche se encontró con él como de costumbre, muy pocos sabían que se estaban viendo a escondidas.


- ¿Y bien? - preguntó el hombre con seriedad.
- Aún no ha vuelto, se lo he dicho a...
- ¿Y cuando planeas hacerlo? No tenemos todo el tiempo - dijo el hombre perdiendo la paciencia.
- Lo sé, lo sé, hago lo posible, pero no puedo hacer más, además aún no ha vuelto.
- Imagino que ya tendrás un plan.
- En realidad yo...
- ¡Draco! - dijo Lucius perdiendo por completo la paciencia - Ya te lo he repetido, si tenemos esa información nuestro Señor lo valorará bastante.
- Pero... ¿Qué quieres que haga? ¿Cómo crees que lograré que Luna... tica Lovegood me diga donde esta el Cuartel General de la Orden del Fénix?
- Esa es la prioridad, pero cualquier información que te entregue del mugroso de Potter será útil. Tienes a uno de sus aliados en tu casa Draco. Utiliza eso a tu favor.
- Bien, bien, lo entiendo.... pero no sé que hacer.
- ¡Qué se yo! Torturarla, Hechizarla, encantarla, emborráchala.... enamorarla. Utiliza tus encantos, tus encantos Malfoy, y lograras todo lo que te propongas con esa mocosa.
- Si, padre.
- Ahora vete.

- Draco, ¿Estás bien?
- ¿Eh? - El rubio se había perdido en sus pensamientos y cuando volvió en sí, un par de ojos grises lo miraban con atención.
- Draco te he dicho que esta bebida tiene un sabor raro. - agregó la rubia mientras alejaba de ella la única botella que le pertenecía.
- Claro que no - dijo el rubio dando un gran sorbo, es cierto no estaba acostumbrado a beber, pero Luna tenia mucho menos costumbre y emborracharla sería la manera mas fácil de lograr lo que quería.
- Claro al parecer a ti te ha gustado bastante - dijo Luna mientras apuntaba las botellas que Draco tenía a su lado.
- ¿Tanto he bebido? - preguntó el rubio alzando las cejas sorprendido.
- Llevamos aquí mas de dos horas, y la mitad de ella te haz perdido en pensamientos mientras tomabas sin detenerte. Te he hablado y no me contestas. ¿Estás bien?
- No mucho - respondió mientras se tomaba la cabeza con ambas manos - ¿Quieres un poco más?

La rubia levantó su botella y le sonrió dudosa.

- Estoy bien así gracias.
- Okeeey yo beberé... un poquito más.
- ¿No crees que ya se te ha ido la mano?

-Claro que no – dijo el rubio dando otro sorbo.

Al cabo de unas horas Luna decidió que lo más sano era salir de ahí antes de que Draco sacará su varita y comenzará a lanzar hechizos a medio mundo

- Mef siento perrrffectamenfte
- Aja - dijo la rubia incrédula - será mejor que nos vayamos a casa.

Draco se sentía fatal, el mundo le daba vueltas... el tiro le había salido por la culata. A duras penas la rubia pudo llevar a Draco hasta la mansión.

- ¿Cófmo no me dif cueent antes que erfas tanf bonifta? - decía Draco mientras arrastraba los pies y abrazaba a Luna para no caer.
- ¿Estas borracho verdad? Sabía que esa cerveza tenía algo raro, por suerte solo me tome una botellita - dijo Luna dejando salir una sonrisita de medio lado - Necesitas dormir Draco... también yo.
- Porf favor... no, no confíes nunfca en mi... no soyf buefno para ti... no soy buenof para nadie.
- Draco cálmate ¿Quieres? Mejor hablamos mañana. - Ya estaban en la habitación del Slytherin, y mientras Luna intentaba acostar el rubio una mala maniobra los dejo a ambos tirados en la cama.
- Draco, ¿Quieres quitarte de encima?
- Luuna - dijo el rubio mirando a la rubia con detenimiento - yoo...

La rubia quedó petrificada luego de aquello, no lo había imaginado, menos en aquel momento... pero Draco Malfoy... la había besado.

N/A: ¿Qué les pareció? Espero hayan quedado asi :O xDD

Preparense, el próximo cápitulo se llama... MAS CERCA!

HaleyMasen*