Pov. Renesmee
Forks, 5 de septiembre de 2011
Cuando papi llegó de salir afuera, me cogió en brazos como me encantaba a mi. Mamá sonrió a papá y este le dio un beso. A mi me encantaba verlos así, se podía ver como se querían.
-Venga mi niña, vallamos a casa del abuelito- sonreí a mamá y eché una mirada a Eliza. La muy mala me había llamado rara y luego me había dado una patada.
-¿Qué te dio una patada?- miré confusa a mi papá. Claro había olvidado que papi leía mentes
-Nada, Eliza Newton me ha pegado en la rodilla. Y luego me ha dicho que éramos muy raros. Es una chica muy mala
-¿Te pego? Mi niña, ¿te duele? ¿Estás bien?- mamá siempre tan protectora
-Tranquila mami, no me hizo nada. Ya estoy bien- les sonreí. Justo en ese momento llegamos al coche y papá me puso en mi sillita. Mamá me dio mi libro y yo sonreí emocionada. Papá volvió a dar un beso a mamá y esta le miró divertido. Yo solo me reí alegremente.
Pasaron cinco minutos en los que mamá estuve cogida de la mano de papá. Todo el rato hablaron de cómo estaban unas personas que no reconocía los nombres. De repente escuché un ruido en alguna parte del coche. Levanté la vista pero mis papás no se dieron cuenta. Esto era muy raro. Levanté la vista por encima de la ventanilla y pude ver que mientras avanzábamos del coche salía una sustancia negra
-Mami, que es eso que sale del coche- mamá me miro extrañada y luego a papá. De repente, de delante del coche se escuchó un estruendo y se paró. Papá salió furioso del coche, le gustaba tanto. Mamá salió tras de él y juntos vieron lo que pasaba. Yo como soy tan curiosa me des abroché el cinturón y salté del coche. Fui a donde mis padres y salió del motor del coche humo. Yo me asusté y grité. Inmediatamente mami me había sentando en el capo del maletero y con sus manos me abrazaba
-Tranquila mi niña. Tan solo se ha averiado el coche pero papá ahora lo arregla. ¿Por qué no vuelves a dentro y…?
-¡Bella, ven corre!- mamá se giró y regresó junto a él.
-¿Qué pasa Edward? ¿Qué le ocurre al coche?
-¡Sabes que le pasa! ¡Pues que nos han cortado un circuito, no me acuerdo como se llama pero por cortarnos un circuito se nos ha ido perdiendo el aceite y se ha parado! ¡Y por ello ha explotado!
-¡Madre mía! ¿Quién haría eso?
-No lo sé pero…- unos faros de un coche iluminaron en la oscuridad el coche. Se paró detrás del nuestro y de él salieron una pareja. A mamá se le abrieron los ojos como platos y papá emitió un gruñido
-¡¿Pero qué os a pasado? ¡Se os a averiado, que pena!
-¿Qué quieres Newton?- ¡Oh no, era el papá de Eliza!
-Nosotros nada Edward, solo que hemos visto vuestro coche y bueno, ya sabes…
-No nos hace falta vuestra ayuda, nos la apañamos muy bien Jessica. Ya os podéis marchar- exclamó enfadada mamá. Nunca antes la había así
-¡Tranquila, no te enfades! Adiós Edward- la tal Jessica creo que ¿coqueteó? Con mi papi. El tal Mike tan solo miró aterrado a papá y dio media vuelta. Yo me quedé sorprendida
-¿Qué le has hecho a Newton Edward?- preguntó divertida mamá. Papá tan solo tragó saliva y la miró fingiendo que estaba asustado
-Yo, Bella, es que Newton, yo…- era muy diver ver a papi nervioso. Mamá le frenó posando su dedo índice encima de su boca para después darle un leve beso.
Yo ya había asumido una cosa. Mis papás eran diferentes a los demás, además de ser lo que son, pero aparte son muy románticos y siempre se dan besitos. Era algo muy dulce y yo siempre me ponía contenta al verlos así. Lo mejor era que nunca he visto a mis papás discutir, no como los padres de mis compañeros de cole que discuten muchas veces. ¡Definitivamente quería mucho a mamá y a papá!
