Domo!

¿Cómo estuvo su fin de semana? Espero que bien. ¡Aquí está lo tan esperado! Uno de los mejores capítulos creo ^^

Espero que les guste!

Inazuma Eleven no me pertenece, es propiedad de Level 5

Nota: Que rayos mi vida, eh? Me enteré hace poco (gracias a Mikami-chan) que Hiroto y Ulvida tenían un nieto y Fuyuka y Fudo estaban casados O . O Casi muero... ¡Y atención, fanáticas de Inazuma Eleven Go, porque Natsumi aparece en el próximo capítulo 17! ¬¬ Ahí veremos que ocurre realmente.


Capítulo 12: Confesiones inesperadas.

Los chicos del Raimon desayunaban tranquilamente en el comedor. Midorikawa y Tsunami estaban viendo a Goenji con una sonrisa pícara en el rostro. Se habían empeñado toda la mañana en ayudarlo a idear un plan para que pudiera invitar a Cherryl al baile.

-Vamos, Goenji-kun.- dijo Midorikawa imitando la forma de hablar que tenía Cherryl cuando hablaba con el aludido.- Tu puedes decirle.

-N-No es tan fácil.

-Sí es fácil.- dijo Tsunami.- Tan solo tienes que ir y decirle: Cherryl, ¿quieres ir al baile conmigo?

-¡N-No!- exclamó el delantero.- Yo no puedo…

Midorikawa suspiró.

-¿La amas?

-Sí

-¿Quieres decirle todo lo que sientes por ella?

-¡Sí!

-¡Entonces no te compliques y dile de una maldita vez que te gusta!- exclamó el chico molestándose.- Dios…

-Vamos, Goenji.- dijo Ichinose.- Yo sé que Cherryl te ama.

-¿Por qué no te preocupas de tus propios asuntos, "cariñín"?- le preguntó Goenji fastidiado. La cara de Ichinose empalideció. Domon le había obligado a invitar a Rika al baile luego de jugar a "verdad o reto". Habían hecho lo mismo con otros, claro que ellos no tendrían ningún problema.

-No te irrites…- dijo Midorikawa viendo como Goenji fulminaba a Tsunami con la mirada.- Yo sé que si le dices a Cherryl, ella aceptará encantada. Cherryl es una gran chica.

-Ése es el punto.- dijo Goenji levantándose de su asiento.- Una gran chica como ella no merece estar con un cobarde como yo…

Y dicho esto, se retiró del comedor. Cherryl siguió con la mirada al delantero algo preocupada. Mio estaba sentada junto a Mark, Dylan, Tomoyo y Kazemaru.

-¿Con quién irás, Dylan?- preguntó Kazemaru.

-No tengo pareja, así que creo que me quedaré entrenando.- contestó el chico.- No me molestaré en preguntar con quién vas tú, eh, Kazemaru.

Tomoyo y el peli azul se miraron sonrojados.

-¡Shirou-chan!- los extravagantes gritos de Ulvida se escuchaban por todo el comedor. Mio alzó una ceja "Shirou-chan… ¿Desde cuándo le dice Shirou-chan…?" pensó la muchacha mientras que apretaba el vaso de agua con fuerza.

-O-Oye… Ten cuidado o eso se va a-

-¡CRASH!

-Cielos…- la mano de Mio se encontraba cortada. Había apretado el vaso con la fuerza suficiente como para poder quebrarlo.- Ah…

-¿Estás bien?- preguntó Kazemaru viendo la mano de Mio. Tenía una cortada profunda y estaba sangrando.- Oh, eso se ve mal.

-Será mejor que vayamos por el botiquín.- dijo Aki yendo hasta la peli negro. La muchacha asintió con la cabeza y se levantó. Mark hizo en seguida lo mismo y acompañó a ambas chicas. Luego, todas las miradas se posaron en Ulvida, quién abrazaba a Fubuki con fuerza. Kido frunció el ceño.

-¡Shirou-chan! ¿No vas a invitarme?- preguntó la peli azul. Fubuki alzó una ceja.

-¿A dónde?

-Pues a la fiesta, tonto.- dijo la chica cruzándose de brazos.- ¿Me llevarás?

-Y-Yo…- la gran mayoría veía a Fubuki. El chico estaba realmente confundido, hasta que recordó la escenita que había tenido con Mark. Eso fue suficiente como para poder aclarar las cosas.- Sí. Iremos juntos.

-Poco hombre…- musitó Dylan molesto. Kazemaru y Tomoyo fueron los únicos que escucharon el comentario del estadounidense.

-Fubuki-kun…- dijo Tomoyo decepcionada. Fusuuke se levantó de la mesa en la que estaban Nagumo y Ulvida y se fue.

-¡Oye, Suzuno!- exclamó Nagumo.- ¿A dónde vas?

-…- Fusuuke tan sólo le contestó con mirada cortante y precisa, para luego retirarse del comedor en silencio.


-Mierda…- Mio se quejó al sentir el alcohol sobre la herida. Mark intentaba ser lo más cuidadoso posible. Los dos estaban en la habitación de las gerentes, mientras que Aki iba por unos vendajes. La peli verde le pidió amablemente a Mark que cuidara de Mio.

-Perdón.- se disculpó Mark mientras que seguía limpiando la herida.- Mio… fue porque Ulvida-

-No me hables de esa perra…- dijo en voz baja- Mark rió un poco al escuchar el lenguaje de Mio. No la había oído hablar así desde que se peleaba con sus compañeras de instituto cuando eran más pequeños.

-No gastes saliva.- dijo el chico sonriéndole a Mio.- Te aseguro que no vale la pena.

-Lo sé, pero es que… es horrible, Mark.- dijo la peli negro entre molesta y frustrada.- Yo creí que Fubuki… era diferente.

-Pero no lo es.- dijo Mark limpiando nuevamente la herida.- Todos somos iguales, me incluyo…

-Mark…- dijo Mio viendo al chica a los ojos, esos ojos verdes y cálidos que la hacían estar más tranquila.

-Te hice algo parecido, así que al fin y al cabo…

-…- Mio no dijo nada.

-¿Aún irás conmigo esta noche?- preguntó el rubio. Mio le miró frunciendo el ceño confundida.

-¿Por qué no habría de hacerlo?- preguntó Mio. Mark tan solo sonrió.

-Bueno… por un momento pensé que irías con Fubuki.- dijo el rubio.- Se ve que lo estas…

-Extrañando, ya lo sé.- dijo la peli negro desviando la mirada molesta. Mark sonrió y le acarició una mejilla con dulzura. Mio no pudo evitar sonrojarse.

-Está bien si quieres ir con él.

-¡No, Mark!- exclamó la chica.- Yo quiero ir contigo.

-Vale.- dijo Mark sonriendo.- Gracias por darme otra oportunidad.

-Siempre te doy otra oportunidad.- dijo la chica devolviéndole la sonrisa. Mark sonrió dulcemente. "Espero que me des la misma oportunidad esta noche…"

-¡Ya encontré los vendajes!- exclamó una entusiasta Aki desde la puerta. Ambos asintieron con la cabeza. Mio extendió su mano y la gerente empezó a vendarle la mano.- No deberías entrenar. Te molestará.

-Bueno, considerando el hecho de que juego de delantera y no de portero, entonces creo que será mejor entrenar.- se excusó la joven.

-Y considerando el hecho de que hoy no hay que entrenar, no deberías hacerlo.- dijo Mark con una gota resbalándole por la cabeza. Mio cayó en cuenta de ello.

-Oh…- dijo la peli negro.- Bueno, entonces iré a leer.

-Vamos, las clases vespertinas empiezan la próxima semana, ¿y tú ya estás leyendo?- preguntó Midorikawa entrando a la habitación.

-Eh, sí. ¿Algún problema con eso?- preguntó la peli negro molesta. Midorikawa rió y negó con la cabeza.

-Vamos, te has perdido de mucho.- dijo el peli verde. Aki fue a guardar los vendajes, quedando así solo Mark, Mio y Midorikawa (todos comienzan con M xD).

-¿A qué te refieres?- preguntó Mio.

-Adivina buen adivinador.- dijo Midorikawa.

-¿Es sobre Fubuki?- preguntó la chica cruzándose de brazos.

-Sí.

-Entonces no me interesa.- dijo la muchacha levantándose y dirigiéndose a la puerta. Midorikawa sonrió.

-¿Y qué tal si te digo que Fubuki irá con Ulvida?

¿Qué Fubuki iba con Ulvida? Ok. No le interesaba en lo absoluto ni estaba celosa… ¿pero cómo esa zorra iba a ir con su novio? No, con su ex novio.

-Explícate.- dijo la peli negro viendo a Midorikawa.

-No te explicaré nada, tu ve y habla con él.- dijo el peli verde. Mio frunció el ceño y suspiró molesta. Claramente la había dejado con toda la intriga, y por ser tan metiche, iba a hacer algo muy malo.

-Idiota…- dijo la chica tras salir de la habitación molesta.- En cuanto no sea cierto, lo mato…

Al estar distraída, chocó con la persona menos indicada. Ambos cayeron al suelo y se quejaron adoloridos por el golpe. Mio alzó la mirada. ¿Por qué su vida siempre la obligaba a encontrarse con la persona que menos quería ver en ese mismo momento? El muchacho en frente suyo le extendió una mano. ¿¡Le estaba extendiendo una mano! Bueno, tenía que admitir que más allá de cualquier cosa, Fubuki siempre sería un caballero.

-Tómala.- dijo el peli plata viendo a Mio directamente a los ojos. Los ojos del chico, esos ojos grises que la habían cautivado desde el primer momento, ahora parecían no transmitir ninguna emoción en especial.

La peli negro tomó la mano de su "amigo" y se levantó. Ambos se vieron fijamente, sin embargo, Fubuki fue el primero en seguir con su trayecto.

-¡Espera!- Mio le sujetó de la muñeca justo a tiempo. Fubuki se volteó y la miró frunciendo el ceño. Claramente, el no tenía ninguna intención de hablar con ella.- Fubuki…

Lo había llamado Fubuki. Ni si quiera Fubu-chan, como habían acordado en Okinawa. Solo Fubuki a secas…

-¿Qué?- preguntó el peli plata algo molesto. Mio bajó la mirada.

-T-Tenemos que hablar.- dijo con algo de dificultad la peli negro. "¿Qué…? ¿P-Por qué tengo… tanto miedo?"

-¿Hablar?- preguntó Fubuki. Sonrió irónicamente.- No te preocupes. Hasta pocos días me di cuenta.

-¿Qué?- Mio le miró confundida.- ¿Darte cuenta de-

-De que tú y yo no podemos estar juntos.- dijo el cortando sus palabras. Mio abrió los ojos de par en par.- Lo he pensado, y tienes razón. No podemos estar juntos.

-Fubuki…

-Supongo, que el haber estado juntos fue el error más grande de mi vida.- dijo el peli plata. Mio no podía creer lo que decía el chico. Su corazón y todo su ser se había quedado helado, por primera vez en mucho tiempo. Estaba realmente asustada, pero enfadada al asimilar lo que el chico le había dicho.- No te preocupes… Es un error que jamás volveré a cometer. Si me disculpas…

El chico empezó a andar. Mio se quedó quieta, con la mirada baja y aguada. Le contestó con un apenas audible "vale", que expresaba todo el dolor que tenía en ese momento. ¿En qué estaba pensando ella cuando pensó en que ambos podían estar juntos nuevamente? Que estupidez, se repitió mentalmente. En silencio, se dirigió hasta su habitación y la cerró cuidadosamente. La chica abrazó una almohada y empezó a llorar en silencio. Abrieron la puerta lentamente. Era Cherryl, que tras haber desayunado había vuelto a su habitación con algo de tristeza.

-Hola, Mio-chan.- dijo la chica algo deprimida. Luego, vio que la muchacha no respondió.- ¿Mio-chan? ¿Qué pa-

-Nada.- dijo la chica limpiándose las lágrimas. Cherryl frunció el ceño.

-¿Nada? No me creo cosas tan absurdas.- dijo la rubia sentándose al lado de la peli negro.- Dime, qué paso.

-Cherryl, por favor…- dijo la peli negro con una mirada completamente destrozada. Hasta la misma rubia se estremeció al ver a su amiga en tal estado.- No quiero hablar de ello.

Cherryl no respondió hasta luego de un rato.

-V-Vale…- dijo la chica. "Más vale que no le cuente entonces mis desgracias…" pensó algo triste subiendo a la litera de arriba. Desde allí, vio que Mio se dirigía a la puerta.- ¿A dónde vas?

-A entrenar.

-Pero…

-No me interesa lo que diga el entrenador, voy a entrenar. Después de todo el quiere que seamos más fuertes, ¿no? Vale, entonces que no fastidie y se calle.- realmente, la chica se encontraba molesta, y cuando Mio estaba molesta…

-B-Bien…

Era mejor no contradecirle.


Los chicos se hallaban en un cuarto, hablando sobre la fiesta. Estaban Tsunami, Tachimukai, Goenji, Kazemaru, Midorikawa, Hiroto y Kido. Todos hablaban sobre a quién invitarían a la fiesta. Kazemaru estaba hablando acerca de Tomoyo, completamente enamorado. Una vez que terminó, Hiroto miró a Tachimukai.

-¿Qué hay de ti, Tachimukai?- preguntó el pelirrojo.

-¡A-Ah! ¿Yo?

-Pues, a menos que haya otro Tachimukai…- dijo Tsunami. El portero se enrojeció.

-A H-Haruna…- contestó en voz baja. Casi nadie lo oyó.

-¿Qué?- preguntó Midorikawa.- No escuché.

-A Haruna.- dijo un poco más alto. Todos miraron como Kido se ponía un poco nervioso al escuchar el nombre de su hermana en la conversación. Tsunami y Midorikawa intercambiaron miradas divertidos.

-¿A quién?-preguntaron al unísono.

-¡A Haruna!- exclamó el portero. Kido se abalanzó sobre el chico, pero Hiroto y Kazemaru lo tomaron justo a tiempo.

-Miren eso, complejo de hermana…- dijo Midorikawa con una mano en la barbilla.

-Lo siento…- se disculpó Kido incorporándose nuevamente.

-No te preocupes.- dijo Tachimukai. El pequeño portero miró a Tsunami, que tenía ambas manos tras su cabeza.- ¿Y tú, Tsunami?

-¿Yo?- preguntó el moreno. Luego sonrió.- Pues, ya saben…

-¿Ya saben?- preguntaron todos.

-¿No es obvio?- preguntó el peli rosa.- Verán. Empecé a ver con quienes irían, y como ya todas las chicas están ocupadas, entonces pensé: Si todos tienen pareja, entonces aún queda la anfitriona de la fiesta. Así que el gran Tsunami, será la pareja de Toko.

-¿De Toko?- preguntaron Midorikawa y Kazemaru. Hiroto miró al peli rosa.

-Pero si ella es la que celebra la fiesta, no puedes…- dijo Goenji.

-Sí puedo.- dijo el moreno sonriendo.- De hecho, ya lo hice.

-¿¡En serio!- preguntaron al unísono.

-Síp.- contestó el surfista orgulloso. Hiroto sonrió.

-Bueno, no es eso lo que me sorprende.- dijo el pelirrojo.- Lo que realmente me sorprende es…

-Que Tsunami pensó.- dijeron Kido, Hiroto y Goenji. El surfista entrecerró la mirada.

-¿Ah, sí? Pues por lo menos yo tengo cita y pareja, no como otros, trío de solterones.- dijo el surfista. Los tres se miraron entre ellos. Kido desvió la mirada.

-Soy una persona ocupada, tengo mejores cosas que hacer.- dijo el estratega.

-Y-Yo… ni si quiera me gustan las fiestas.- dijo el pelirrojo.

-…- Goenji guardó silencio y tan sol se limitó a sonrojarse y poner la mirada más seria que pudo.

-Goenji…- dijeron cantarines Tsunami y Midorikawa.

-Y-Yo… Tengo que entrenar.

-No puedo creer que tengas a una chica tras tuyo y no la invites.- dijo Midorikawa.- Eso sí que es cruel. Le romperás el corazón a Cherryl.

-Pues si quiere ir, entonces que ella me diga.- dijo el delantero. Todos fruncieron el ceño.

-Hay que ver menudo mata pasiones estás hecho…- dijo Tsunami sarcásticamente.

-Eres tan romántico...- dijo Kazemaru sonriendo irónicamente.

-Si no te consigues una chica, todos creerán que eres g-

-¡YA ENTENDÍ! ¡CIERREN LA BOCA!- exclamó el chico molesta y sonrojado a más no poder.- N-No he encontrado la oportunidad para decirle.

-MENTIROSO.

-¡Y-Ya, vale!- exclamó el delantero.- Le diré…

-Apuesto 10 dólares a que no lleva a Cherryl esta noche.- dijo Kazemaru a Kido.

-Apuesto veinte a que le rompe el corazón.- dijo el estratega confiado.

-Apuesto 30 a que hace ambas.- sonrió Tsunami.

-Hm…- Midorikawa vio como Goenji se sonrojaba fuertemente.- Bien, yo confío en que lo hará. Así que apuesto 40 dólares a que invita a Cherryl a la fiesta y se le declara.

-¿En serio?- preguntaron todos, incluyendo a Goenji.

-B-Bueno, quizás no la última…- se arrepintió el moreno. Todos sonrieron de par en par.

-Vale.- dijeron al unísono. Hiroto y Tachimukai vieron a todos con una gota en la cabeza.

-Bien, muchachos, lleven dinero a la fiesta porque van a perder.- dijo Tsunami sonriendo. Midorikawa miró a Goenji y sonrió de media luna.

-Vamos, Goenji.- dijo el peli verde.- Estoy seguro de que Cherryl siente lo mismo por ti.

-P-Pero no es seguro.- dijo el delantero. Kido negó con la cabeza.

-Si no le dices, entonces jamás saldrás de la duda.- dijo el estratega.

-Ustedes consíganse novia y hablen, antes no.- dijo Kazemaru frunciendo el ceño.

-Vale…- dijeron Midorikawa y Kido. Goenji ya estaba bastante molesto.

-Que cobarde eres.

-No, de hecho se llama orgullo, y eso es lo que le impide confesarse a Cherryl…

-¡YA!- el delantero se levantó de su asiento y se acercó a la puerta.- ¡Le diré a Cherryl que la invito a la fiesta! ¿¡Felices!

El delantero salió y cerró la puerta con fuerza. Mientras tanto, adentro todos reían.

-Guau, se lo tomó en serio.- dijo Hiroto.

-Todo va de acuerdo al plan.- dijo Midorikawa.

-Bien, iré a observar.- comentó Kido levantándose. Luego, dirigió la mirada a Kazemaru, Tsunami y Tachimukai.- ¿Vienen?

-Iremos a ver los trajes para la fiesta.- dijeron los tres al mismo tiempo levantándose.

-Bien, nos vemos luego.- dijo Kido. Todos se despidieron y se fueron a sus respectivas habitaciones. Midorikawa y Hiroto quedaron completamente solos. El pelirrojo miró que su compañero sonreía.

-Oye…- dijo Hiroto.

-¿Sí?

-¿En qué estás pensando?- preguntó el pelirrojo.

-Pues… No sé. ¿No te da curiosidad lo que pasará en la fiesta?- preguntó el peli verde. Hiroto sonrió.

-De todas formas estoy seguro que no será como la que tuvimos el otro día…

-Bueno, Hiro-chan.- dijo Midorikawa con una sonrisa traviesa. Hiroto frunció el ceño algo molesto.

-No me digas Hiro-chan… Cuando me dices Hiro-chan es porque…

-Síp.- dijo el peli verde.- Tengo un plan para entrar a la fiesta.

-Midorikawa…

-No te preocupes.- dijo el peli verde sonriendo y acercándose peligrosamente a Hiroto.- Tengo una gran idea…

-¿M-Mido?


Goenji tocó dos veces la puerta de Cherryl y la rubia fue a abrir, dejándolo pasar. Ambos se encontraban frente a frente. Goenji estaba sumamente nervioso y sonrojado.

-C-Cherryl…

-¿Sí?- preguntó dulcemente la rubia.

-Y-Yo quería saber si t-tu…

-Si yo…

-S-Si tu…

Kido intentaba reprimir su risa desde la puerta.

-Cherryl… quiero saber si quieres venir… a la fiesta conmigo.- dijo el peli crema de una vez. La rubia sonrió ampliamente y se tiró encima del delantero, haciendo que se sonrojara a más no poder y cayeran al suelo, ella encima de él.

-¡Creí que jamás lo preguntarías!- dijo la chica sonriendo.- ¡Claro que sí!

-¿De verdad?- preguntó el delantero viendo a la rubia a los ojos. La chica se sonrojó y asintió con la cabeza.

-¡Hai!

-Qué alivio…- dijo el chico suspirando.- Por un momento creí que… me dirías que no.

-Uh…

-¿Qué pasa?

-Que tonto eres a veces.- a Goenji se le resbaló una gota de la cabeza.- Bueno, ¿sellamos el trato?

-¿S-Sellar el trato?- preguntó el delantero confundido. Cherryl sonrió.- ¿Cómo?

-Así.- la chica se acercó a Goenji y le dio un dulce beso. El chico cerró los ojos y correspondió de la misma forma. Kido veía asombrado desde la puerta. "Bien… Debo admitir que no me esperaba esto" pensó el estratega dejando de ver y yéndose hasta su habitación.

Camino por el pasillo, hasta que un grito lo hizo paralizarse.

-¡M-MIDO, duele!

-Ah… ¡Es d-difícil si te… r-resistes!

Kido se enrojeció de forma violenta, imaginándose escenas no aptas para menores de edad. Luego, avanzó hasta su habitación como si nada. Jamás habría pensado que no tener pareja para una fiesta hubiese terminado… en eso.

Al llegar a su habitación, se tendió en la litera de abajo, recordando la escena que tenían Hiroto y Midorikawa, de los cuales aún escuchaba jadeos y gritos.

¿A caso… el terminaría igual?


La peli negro pateaba con fuerza un balón. Se encontraba en la cancha de fútbol que estaba en la rivera del río. La muchacha estaba completamente agotada, pero aún así seguía pateando el balón con una fuerza descomunal.

-Fubuki idiota.- dijo molesta tras patear el balón nuevamente. Sin embargo, el objeto esférico chocó contra el arco.- ¡Ahhh! ¡Rayos!

La muchacha se acercó nuevamente hasta el balón y lo pateó con fuerza, haciendo que entrara en la portería, por primera en vez en las cientos de veces que lo había pateado. Tenía la respiración agitada y sollozaba por lo bajo. Una mano en su hombro la hizo sobresaltar. Se volteó y al ver de quién se trataba suspiró y siguió jadeando.

-No te sobre esfuerces de esta manera.- dijo el chico atrás suyo.

-D-Dylan… ah…- la chica estaba bastante cansada y cayó al suelo de rodillas.- Ya hablé… con Fubuki…

-¿Y?- preguntó el rubio arrodillándose junto a la peli negro. Mio bajó la mirada y empezó a llorar.- M-Mio…

-D-Dijo que el haber… que el haber estado juntos…- la chica levantó la mirada. Tenía el rostro completamente mojado por las lágrimas.- Que el haber estado juntos… fue el peor error de su vida…

-Mio…- dijo el estadounidense abrazando a su amiga. La chica se había largado a llorar intensamente, pero aún así en voz baja.- Tranquila… Quizás… Fubuki no es el chico indicado.

-S-Sí…- dijo la peli negro.- Quizás tengas razón, D-Dylan…

El chico la separó de él y la miró directamente al rostro. Por primera vez, en mucho tiempo, se sacó los lentes azules que traía, dejando ver así unos hermosos ojos celestes. Mio no recordaba cómo eran los ojos del chico. No los había visto desde hace unos tres años.

-Mio, quiero que me escuches.- dijo el rubio.- Nosotros vinimos con Mark… porque queríamos que volvieras a Estados Unidos con nosotros. Pero más allá de eso… debemos llevarte de vuelta porque tus tíos… Ellos quieren cuidar de ti.

-¿Q-Qué…?- la chica se quedó perpleja.

-Mio… Mark está de acuerdo con esa idea, pero yo…- dijo el chico bajando la mirada.- Creo que lo que nos pidieron fue algo egoísta. Por eso, quiero que tú decidas. Si vuelves a América con nosotros… o te quedas aquí con tus amigos.

-Dylan…- dijo la chica. Luego lo abrazó.- Yo no sé…

-Por eso piénsalo.- dijo el chico sonriendo y volviendo a ponerse los lentes.- Recuerda que sin importar qué decisión tomes, nosotros siempre te apoyaremos.

-Gracias.- dijo Mio sonriendo. Luego, se separó de él.- Dylan, ¿vuelven este lunes?

-Sí.- dijo el chico algo triste.- Nosotros también tenemos que ir al FFI y hacernos más fuertes. Recuerda que nosotros representamos ésta vez al país.

-Sí.- dijo Mio sonriendo.- Prométeme que van a ganar el Holy Road en su país.

-Sí…- dijo Dylan.- Es una promesa.

-Vale.- sonrió Mio. Dylan se levantó junto a su amiga.

-Vamos al hostal.- dijo el chico. Mio entonces abrió los ojos de par en par.- ¿Qué…?

-¡Debía ir a comprar los vestidos con las chicas y se me olvidó por completo!- exclamó la peli negro.- Lo siento, Dylan, te veo luego.

-Vale.- dijo el estadounidense sonriendo.- Ve con cuidado.

-¡Sí!- exclamó la chica mientras se alejaba.


Ya habían pasado unas cuantas horas desde que los chicos y las chicas habían ido por sus trajes. Los chicos se hallaban en la sala de estar, esperando a sus citas. Eran las siete de la tarde y ya estaba todo de noche. En el sillón, estaban Tachimukai, Kazemaru, Mark, Fubuki, Endo y Goenji. Tsunami e Ichinose habían tenido que ir antes a la fiesta, debido a que eran la pareja de Toko y Rika y ambas no podían moverse de allí durante toda la fiesta. De repente, vieron bajar a todas las chicas. Todos se sonrojaron al verlas. Haruna usaba un vestido celeste con una cartera del mismo color, Tomoyo usaba un vestido blanco y traía el pelo suelto. Aki llevaba un vestido blanco con unos guantes del mismo color y Cherryl llevaba un vestido celeste y con unos zapatos del mismo color con unos pequeños tacones.

-Guau…- dijeron todos al mismo tiempo. Las chicas rieron.

-Chicas, ¿han visto a Mio?- preguntó Mark.

-¿Mio?- preguntó Haruna. Cherryl se llevó una mano a la frente y subió las escaleras junto al resto de las chicas siguiéndola. Allí, vieron a Mio, levemente sonrojada y avergonzada. Cherryl se llevó ambas manos a las caderas.

-Oh, vamos.- dijo la rubia.- No querrás que te lleve del hermoso pelo que tienes, ¿o sí?

-Ni loca bajaré con esto.- dijo la chica avergonzada. Tomoyo sonrió ligeramente.

-Te ves bien. Mio-chan.- dijo Tomoyo sonriendo dulcemente.

-¡NO!- exclamó Mio.

-Ah, ya vamos otra vez…- dijo Cherryl acercándose hasta a Mio y tomándola de un brazo. Aki y Haruna hicieron lo mismo con su otro brazo y la empezaron a arrastrar por las escaleras.

-¡N-No! ¡ESPEREN!- Mio gritó hasta que no pudo más, intentando subir las escaleras.- ¡Kyaaa!

-¡N-No! ¡VAS A IR!

-¡No podemos dejarte sola, Mio-chan!

-¡V-Vamos, te ves muy bien!

Y así, las chicas lograron bajar a Mio de la escalera. Los chicos se sonrojaron al ver como estaba vestida la muchacha. Llevaba un vestido violeta hasta las rodillas con una cinta rosa en la cintura. Mark se sonrojó a más no poder al igual que Fubuki, pero el peli plata desvió la mirada para esconderlo.

-Te ves hermosa…- dijo Mark.- D-Digo, te ves bien.

-Gracias.- dijo la chica algo sonrojada. Midorikawa y Hiroto bajaron las escaleras para ver el escándalo que había.

-Eh, ¿qué pa-? Guau...

-Sí, guau.- dijo Hiroto al ver a las chicas vestidas así.

-Están muy lindas…- dijeron al mismo tiempo. Todos se echaron a reír.

-Bien, hay que ir o si no llegaremos tarde.- dijo Cherryl yendo hasta Goenji y tomándole de un brazo y llevándolo hasta la puerta apresuradamente. Todos vieron con una gota en la cabeza.

-Ella es la más emocionada.- dijo Mio con una gota en la cabeza. Todas salieron con sus respectivas parejas. Mark se acercó a Mio y le ofreció uno de sus brazos. Fubuki, que aún seguía allí, miró molesto la escena.

-¿Vamos?- preguntó el rubio. La peli negro asintió con la cabeza.

-Sí.- dijo.

-Bien, nosotros volvemos a lo nuestro.- dijo Midorikawa.- ¡Buena suerte, chicos!

-Hai.- dijeron ambos saliendo por la puerta.

Los dos subieron al segundo piso y cerraron la puerta de la habitación. Midorikawa sonrió de forma cómplice a Hiroto.

-Bien, ¿estás listo?- preguntó el peli verde. Su compañero negó con la cabeza.

-No puedo creer que vayamos a hacer esto.- dijo Hiroto no muy convencido.- ¡Ni si quiera me has dicho tu plan!

-Oh, vamos.- dijo el peli verde yendo hasta su mochila y sacando un traje negro de gala y un vestido blanco de fiesta.- Al menos agradece que la parte mala la hago yo.

-Es tú plan.- dijo el pelirrojo frunciendo el ceño.- Además, no es mi culpa que no me quede…

-Te pondré a dieta, lo digo en serio…- dijo el peli verde con los ojos en punto y raya.- Hasta estoy dudando si hacer el plan o no… Esto es vergonzoso.

-Ya cámbiate.


Al entrar en la fiesta, vieron como había un gran salón bien decorado, lleno de muchos invitados y gente que ni si quiera conocían. Mio y Mark se quedaron a admirar la gran cantidad de personas que había. Toko y Rika se acercaron con sus respectivas parejas hasta los dos.

-Hola chicos.- saludó Toko.- Gracias por venir.

-Jo, cualquiera hubiera querido venir a esta fiesta.- dijo Mio.- Gracias por invitarnos, Toko, Rika. Feliz cumpleaños, Toko.

-Gracias.- dijo la chica mientras avanzaba junto a Tsunami y Rika.- Oh, que la pasen bien en la fiesta.

-Gracias.- dijeron ambos al mismo tiempo.

Luego, a lo lejos, pudieron ver como Ulvida y Fubuki estaban juntos. Mio frunció el ceño molesta, debido a que la peli azul le sacaba la lengua en forma de burla. Ulvida llevaba un vestido azul, descaradamente escotado y corto. Mark se dio cuenta y le tomó una mano.

-¿Vamos a bailar?- preguntó le rubio. Mio asintió algo insegura con la cabeza. Los dos se dirigieron a la pista de baile. Mark llevó una de sus manos a la cintura de la chica y con la otra sostuvo su mano.- Tranquila. No importa si te equivocas.

-Para ti es fácil decirlo…- dijo Mio llevando una de sus manos al hombro de Mark.


Kazemaru, Tomoyo, Cherryl y Goenji conversaban en un lado. Preferían andar en grupo antes de perderse entre la multitud. Tomoyo y Cherryl conversaban amistosamente, así que Kazemaru aprovechó la oportunidad para acercarse a Goenji.

-Al final te atreviste…- dijo el peli azul sonriendo pícaramente. Goenji se sonrojó y desvió la mirada.

-C-Cállate…

-¿Eh?- Cherryl miró como una pareja en particular entraba por el gran portón del salón, a la fiesta.- ¿Ése no es… Hiroto?

Los cuatro voltearon a ver al aludido. Efectivamente, el pelirrojo venía acompañado de una chica de cabello verde hasta la cintura suelto y con un vestido blanco que tenía un corsé en la parte arriba.

Hiroto, desde su punto de vista, sintió como todas las miradas se posaban en él y su bella acompañante. Su compañera se tropezó con los tacones, pero por suerte no alcanzó a caer.

-No puedo creer que sea la chica…- susurró su acompañante. Hiroto frunció el ceño.- Yo como mucho más que tú y sí me entró el vestido…

-¿Me estás diciendo gordo…?

-No, te digo que tienes los huesos muy adentro, nada más ¬¬. Idiota…- dijo esto último en voz baja, para que el chico no escuchara.- Recuérdame lo de la dieta…

Al frente de ellos, una pareja en particular se detuvo.

-¿Hiroto?- Haruna, que estaba acompañada de Tachimukai vio al pelirrojo confundida.- Pensé que no vendrías…

-Yo también…- dijo en voz baja para sí. Tachimukai entonces posó su mirada en la compañera de Hiroto.

-¿Midorikawa…?- musitó. El nombrado se sobresaltó.

-¿Q-Qué? ¡N-No, te equivocas! ¿Q-Quién es… Midorikawa?- preguntó imitando voz de mujer y sonriendo nerviosamente.

-Oh, lo siento. Me he equivocado…- se disculpó Tachimukai.- Este…

-Emilia.- dijo Hiroto. Midorikawa frunció el ceño molesto. ¿Es que a caso tenía la cara de "Emilia"? "Pobre de los hijos a los que le ponga nombre…" pensó el peli verde frustrado.- B-Bien, nosotros ya nos vamos. ¿Cierto, Emilia-chan?

Hiroto ya se encontraba desesperado al tener que ocultar la verdad de sus dos amigos. Midorikawa se volteó y ambos empezaron a caminar, hasta quedar lejos de la pareja. El peli verde frunció el ceño molesto y vio a Hiroto amenazante.

-¿Emilia…?- preguntó molesto.

-¿Se te ocurrió algo mejor?- preguntó Hiroto. Midorikawa rodó los ojos.

-Lo siento, estar vestido de chica me corta la imaginación.- dijo el peli verde con su voz auténtica.- Te recuerdo que la mitad de mí está puesta en respirar con el corsé, y la otra mitad en no caerme con los tacones.- Midorikawa sintió que se le iba el aire al estar el corsé tan apretado.- Rayos, no sé como las chicas pueden aguantar estas cosas…

Al frente estaban Endo y Aki. Los dos pararon al ver que Hiroto había ido a la fiesta. Midorikawa y Hiroto también se detuvieron en seco. "No otra vez…"


Mio y Mark seguían bailando, claro que el segundo era quién dirigía los pasos. La canción era lenta, pero Mark sí que marcaba bien los pasos. Mio no era muy buena en el tema, sin embargo, lo había hecho bastante bien. Luego de un rato, el rubio tomó a la chica de la mano y la apartó de la pista, llevándola hasta un balcón que había cerca, donde no había nadie. "Es perfecto…" pensó el estadounidense sonriendo. Mio se apoyó en uno de los barrotes del balcón, mientras que él se ponía junto a ella.

-Bailas muy bien.- dijo la peli negro sonriendo. Mark le devolvió la sonrisa.

-Gracias, tú también lo hiciste bien.- dijo el rubio. Pasó un rato de silencio, hasta que Mark tomó a Mio de la mano. La peli negro se puso algo nerviosa en el acto. Ambos se encontraban frente a frente, y él seguía tomándola de la mano. Mark miró a la peli negro fijamente a los ojos.

-Mio…- dijo Mark acercándose más a ella.- Yo quería decirte esto desde hace mucho…

-Mark…- dijo la chica viendo como él la abrazaba por la cintura y la atraía más hacia él.

-Mio… me gustas mucho…- dijo el rubio acercándose al rostro de la chica.- Te amo…

-M-Mark, yo…- ahora sí que estaba confundida. Por un lado, quería corresponder para no hacer que él se sintiera decepcionado, pero por otro lado… sabía que ella no le amaba realmente. ¿O sí? Si no lo amaba, entonces no había explicación de por qué su corazón latía tan rápido en ése momento.- Mark…

-Mio…- el chico se acercó más a ella y finalmente la besó. La muchacha abrió los ojos de par en par. No sabía si corresponder… si huir, si llorar… Estaba realmente confundida. Seguramente se odiaría el resto de sus días al hacer lo que haría en ese minuto. Lo primero que hizo fue tomar distancia de él, cortando el beso. Aún seguía aprisionada en los brazos de Mark, lo que no le permitió hacer gran cosa.- ¿Qué… pasa?

-Mark, yo… Lo siento…- dijo la chica cerrando los ojos y desviando la cara.- Pero no puedo comprender… que hace unas horas me dijiste que no podía olvidar tan rápido a Fubuki, y ahora…

-Perdón.- dijo el chico dejándola libre.- No debí hacerlo…

-Mark, lo siento… Yo creo que debo tener un tiempo sin nadie…- dijo la chica viéndolo un poco. Lucía triste, ella lo sabía. Pero si a pesar de todo, un abrazo lo compensaba…- Yo te quiero, pero eres un mejor amigo. No creo que lo nuestro funcione…

-Sí, está bien…- dijo el chico correspondiendo el abrazo. El muchacho sonrió y la miró nuevamente.- ¿Vamos a bailar?

-Sinceramente… quiero descansar.- dijo la chica abrazando nuevamente a Mark. El chico no puso objeción.- Aunque… quizás deberíamos entrar.

-Sí.- dijo el chico entrado nuevamente a la fiesta.


"Emilia" y Hiroto bailaban en la pista. Sin embargo, se podía ver que ninguno de los dos estaba a gusto con aquello. Midorikawa pisaba a cada dos pasos al pobre Hiroto. El peli verde aún no se acostumbraba a los tacones, además del corsé apretarle a más no poder.

-Dios, Hiroto… No respiro…- dijo el peli verde con falta de aire. El pelirrojo asintió con la cabeza y ambos se apartaron de la pista, yendo hasta donde estaba el ponche. Allí, Mark y Mio estaban bebiendo frente a frente. A espaldas de Mark, apareció Hiroto y "Emilia". La chica de pelo verde vio a Mio y sonrió de media luna, saludándola. Mio entonces relacionó el pelo verde, los rostros y casi escupe el ponche que estaba bebiendo. Mark le miró preocupado.

-¿Estás bien?- preguntó el rubio acercándose más a Mio. La peli negro asintió con la cabeza reincorporándose.

-S-Sí…- dijo la chica.- Por un momento creí… Oh, no importa.

Entonces, las luces del lugar bajaron y se dirigieron al escenario. Allí estaban Toko y Rika. La primera llevaba un vestido damasco y la segunda uno color negro con un gran listón violeta atrás.

-¡Bien!- exclamó Rika.- ¡Vamos a ver a quién ilumina el reflector esta noche!

-¿Reflector…?- preguntó Toko.- Rika, ya te dije que-

Pero antes de que Toko pudiese decir algo, el reflector empezó a iluminar a todas partes, hasta detenerse en el lugar menos indicado. Mark y Mio suspiraron aliviados al ver que por poco los iluminaban, sin embargo, la pareja atrás de ellos no se veía muy contenta. Hiroto miraba a Midorikawa y el peli verde también le veía de la misma forma.

-D-Dios…- dijo Hiroto. Luego, se acercó al oído de Midorikawa.- Midorikawa, no podemos.

-Hiroto, estás levantando sospechas…- dijo el peli verde al ver como todos los miraban. "Maldito reflector" pensó Midorikawa molesto. Rika desde el escenario empezó a sonreír.

-Oh, parece que necesitan algo de ayuda.- dijo la peli azul.- ¡Vamos, todos! ¡Que se besen! ¡Que se besen!

Y al cabo de unos segundos, todos empezaron a cantar lo mismo. Midorikawa suspiró resignado mientras que Hiroto lo veía confundido.

-Midorikawa, hay que decirles que no podemos…

-Hazlo…

-¿Qué?

-¡Hazlo de una vez!- exclamó el peli verde sonrojándose mientras que cerraba los ojos con fuerza. El pelirrojo, al ver que tantos los estaban viendo, tomó a Midorikawa y lo besó. Al principio, fue suave, deseando que fuese lo más rápido posible, pero luego, sintió como el peli verde no tenía intenciones de separarse de él. Por un segundo, creyó que le gustaba, siguiéndole el juego. Mio miraba con los ojos como platos. "Dios, no tenía ni idea que esos dos eran pareja…" pensó sorprendida. Luego, de un rato de cantos victoriosos por el beso, ambos se separaron. Hiroto y Midorikawa se veían sonrojados uno al otro. Luego, el de pelo verde miró al pelirrojo fingiendo molestia.

-C-Casi me quitas el poco aire que tenía…- le susurró el moreno. Hiroto hizo una mueca de confusión.

-¿Y quién siguió con el juego…?- preguntó en voz baja algo molesto. Al estar los dos separados del resto de los invitados, se vieron frente a frente. Midorikawa se acercó a Hiroto y luego sonrió levemente.

-Lo que pasa aquí, se queda aquí, ¿no?- preguntó el peli verde. Hiroto asintió con la cabeza. Midorikawa pensó en algo muy siniestro. Tan sólo quería ver que tan lejos podía llegar su compañero.- Entonces… ¿qué dices si… tenemos algo más?

-Si quieres…- dijo el pelirrojo sonriendo.

-E-Era una broma…- dijo el peli verde sonrojado y algo confundido. Hiroto rió.- Y-Ya vamos a la fiesta. Quiero que esto se acabe luego para quitarme el maldito corsé…


Habían pasado varias parejas por el reflector. Mark había ido a quién sabe dónde y ella se estaba intentando escapar de unos pervertidos que no paraban de mirarla lujuriosamente e intentaban acercársele para ver si la suerte les sonreía y apuntaba el reflector justo hacia ellos. Sin querer, golpeó a alguien. Al darse vuelta, suspiró.

-Perdón.- lo cortés no quita lo valiente, su buen amigo Midorikawa siempre lo decía. Pero… ¿por qué tenía que ser siempre Fubuki?

-D-Descuida…- dijo el chico con el que había chocado. Ambos se miraron unos segundos.- Mio…

-¿Estabas escapando de Ulvida?- preguntó la peli negro. Fubuki se sonrojó.

-N-No.- dijo desviando la mirada.- No estoy escapando de Ulvida.

-¿En serio?- preguntó Mio alzando una ceja al ver que la peli azul gritaba el nombre del peli plata. "Hora de la venganza…" pensó la chica sonriendo maliciosamente.- ¿Por qué no llamas a Ulvida para que conversemos un poco?

-…- el chico frunció el ceño.

-¡Oh, Shirou-chan!- dijo con voz cantarina Ulvida abrazando al peli plata. Al chico le recorrió un escalofrío por la espalda. Ya lo había encontrado.- Ne, no te alejes, por si a caso…

-S-Sí…- dijo el chico no muy convencido. Ulvida siguió abrazándose a Fubuki, y sin querer, éste se tropezó con Mio, cayendo sobre ella. Entonces, lo que más se temía ocurrió. El reflector apuntó en dirección a Mio y todos vieron la vergonzosa posición en la que se encontraban. Ambos se sonrojaron a más no poder. Mio miró a Fubuki molesta.

-F-Fubuki…- dijo la chica.

-¿Fubuki?- una voz tras ambos hizo que todo el escándalo se detuviera. Era Mark, que estaba cruzado de brazos.- ¿Qué haces encima de MI Mio?

-¿Tú Mio?- preguntó Fubuki. Luego miró a Mio.- ¡Espera! ¿Estás saliendo con Mark?

-¿Qué? ¡No!- respondió la chica para luego mirar a Mark.

-Creo que necesito una explicación…-dijo Mark.- ¿Qué está haciendo encima de ti?

-N-No es lo que piensas, yo…

-¡Oye, zorra!- dijo Ulvida. Mio abrió los ojos de par en par. Nadie la llamaba zorra y se salía con la suya.- ¡Quita tus manos de MI novio!

-¿¡A quién le dices…! ¿Qué?- la mirada de la peli negro pasó de Ulvida a Fubuki.- ¿Eres su novio…?

-¡No!

-¡Ya sale de encima de Mio!- exclamó Mark algo molesto. Mio miró como el peli plata se levantaba.

-¿Celoso?- preguntó Fubuki algo molesto.

-No es tu novia y no tienes derecho de estar con ella así.- dijo Mark.

-Tampoco es tu novia.- sentenció Fubuki acercándose más a Mark. Entonces, Ulvida empujó a Mio haciéndola caer al suelo. Cherryl y Goenji fueron hasta la peli negro y la ayudaron a levantarse.

-¡Es por tocar a mi Shirou!- exclamó la peli azul. Mark y Fubuki empezaron una gran pelea.

-E-Este… Tenemos unos problemas técnicos, a-así que… ¡Q-Que siga la fiesta!- exclamó Rika poniendo música. Toko frunció el ceño.

-¡Como la vuelvas a tocar…!- dijo Mark mirando a Fubuki. El peli plata frunció el ceño.

-¿Por qué no mejor vuelves a tu país? Todos estaban mejor sin ti aquí.- le contestó.

-¡Zorra!- exclamó Ulvida.

-¡YA CALLENSE!- Mio explotó, haciendo que los tres quedaran perplejos.- Les diré las cosas una sola vez.- miró a Ulvida.- TÚ o me vuelves a decir zorra a menos que quieras una muerte lenta y dolorosa.- luego miró a Mark y Fubuki.- Yo no soy ningún objeto, ni menos un premio por el cual competir. ¡Tendría que darles vergüenza hablar así! Si tuvieran un mínimo de respeto, como yo lo tengo hacia ustedes, entonces realmente querrían lo mejor.- dijo la peli negro con ojos llenos de lágrimas.

-Mio…

-¿Quieres que vayamos de vuelta?- preguntó Cherryl a su amiga. Goenji también estaba junto a ella. Entonces, Hiroto y Emilia llegaron de la nada y tomaron a la chica de los hombros. Cherryl, que no había visto a Emilia de cerca, casi se le caen los ojos de la impresión. Emilia/ Midorikawa se le acercó al oído.

-La noche es joven, nosotros la vamos a dejar.- dijo Midorikawa sonriendo. Goenji que aún no asimilaba el hecho de ver a Midorikawa con vestido tan sólo asintió con la cabeza.

-Bien, no hay nada que ver.- dijo Rika calmando la situación y siguiendo con la fiesta. Los invitados volvieron a lo suyo y finalmente Mio se despidió de Toko y volvió junto a Hiroto y Midorikawa.

"Jamás pensé… confesiones tan inesperadas…"


Listop, capítulo terminado ^^ ¿Les gusto? Espero que sí. Intenté hacerlo largo, ya que publico dos veces a la semana :p

Mido-chan (susurrandole a Cami-chan): Así que... ¿ese era el trato...? ¬ w ¬ Me gusta...

Cami-chan: Me alegra ^^

Mido-chan: Bien, vamos al adelanto!

Cami-chan: ¡Que corra video!

-Fubu-chan…

-H-Hime-chan…

-¿¡Garshield!

-Tú dijiste que volverías a Estados Unidos…

-C-Cherryl, y-yo…

-No digas nada…

Mido-chan: ¡Corte!

Cami-chan: Chicos, los dejo con la intriga, porque el siguiente capítulo será bello. Y porfavor, no hagan predicciones en sus reviews, porque en ocasiones me arruinan las sorpresas u.u Pero bueno, como diría Marco-kun (mejor amigo), es lo que hay.

Mido-chan: ¡Por favor! Agradecemos sus reviews y no olviden dejarlos en este capítulo!

Cami-chan: ¡Nos vemos el viernes, mina!

Ambos: Matta-ne!