Chapter-12 ~Vuelve conmigo~
Rin y Jaken se pusieron muy contentos al recibirles, y no se extrañaron de ver a 'El amo bonito y su amada Señora' acarameladitos.
Al parecer, Jaken había desarrollado un sentimiento de completa adoración hacía Kagome, ya que cuando Sesshomaru se enfadaba con él, ella le defendía y le trataba bien. Por eso la llamaba 'Mi amada Señora', aunque solo lo hiciera en su mente, ya que aún no había tenido oportunidad de decirlo.
-Oiga, Señor Sesshomaru-Exclamó Rin.-Ahora que están juntos, cuando tendrán bebés? Yo quiero cuidar de sus hijos y que sean mis hermanitos!
Kagome se sonrojó, y no pudo evitar imaginarse un precioso niño igual que Sesshomaru durmiendo en sus brazos.
Sesshomaru miró a Rin, y luego miró a Kagome, que tenía una sonrisa dulce en los labios y una expresión soñadora.
-No te preocupes, Rin. Tengo planeado tener muchos cachorros con Kagome.
Kagome volvió de su ensoñación.
-Cuantos?-Preguntó Rin emocionada.
-No lo sé… siete? Ocho? Tal vez diez?
-Me ves pinta de coneja?-Dijo Kagome. Ni siquiera habían practicado para tener a dichos bebés, cachorros o lo que fueran, y ya quería montar un equipo de futbol!
-Era broma, mujer.-Cualquiera diría: en serio? Teniendo en cuenta que el rostro de Sesshomaru seguía sin ninguna expresión, pero ellos, que ya le conocían, podían detectar esa chispa de humor en sus ojos ámbares.
Siguieron su camino con normalidad, Kagome correteaba con Rin para que la niña no se aburriera, bajo la atenta mirada del Youkai peliplateado, mientras Jaken andaba a trompicones detrás de su amo bonito.
-Vamos, Rin, no me coges!
-Si que la voy a coger, Señorita Kagome!
Las risas se oían por el lugar, junto a los pájaros y el sonido del viento.
Hasta que…
-Kagome, Rin, volved aquí.
Kagome le miró, seria. Sesshomaru de repente se había puesto muy tenso.
-Que ocurre, Sesshomaru?
-Es ese imbécil.
A nadie se le pasó desapercibido que los ojos de Sesshomaru se volvían rojos por momentos.
-Sesshomaru- Kagome entrelazó sus dedos con los del Youkai, tranquilizándolo.-Tranquilo, no hace falta que luchéis.
-…Sigue cogiéndome la mano, Kagome. Me ayuda a mantener el control.
Kagome puso su otra mano también en la del Youkai, imponiéndose a si misma calma. Pero lo cierto es que estaba furiosa por lo que le había dicho a su peliplata, y a la vez asustada, por que Inuyasha no era así, y ya había hecho demasiadas cosas para herirla en muy poco tiempo.
De entre los árboles aparecieron los antiguos compañeros de viaje de Kagome. Les había echado de menos, pero se mantuvo firme al lado de Sesshomaru. Él la necesitaba para mantener la serenidad.
-Hola chicos! Os he echado de menos!-Sango corrió hacía la Miko y la abrazó, ésta tuvo que soltar la mano de Sesshomaru unos momentos, con cierto pesar.
-Estás bien con él?-Susurró su amiga.
-Si, no te preocupes, ya te lo explicaré, ahora tengo que lidiar con el chucho sarnoso que Sesshomaru tiene por hermano-le susurró de vuelta. Sesshomaru empezó a reírse a carcajadas. Lo cierto es que ya sabía del súper oído de su Youkai, pero, a ver, ni ella misma se había oído!
Volvió a coger la mano de Sesshomaru con las suyas.
-Kagome, vuelve, por favor!
El tono lastimero de Inuyasha no la afectó en lo mas mínimo, el no hizo caso cuando ella le supliquó en el bosque.
Se podría pensar que, a ver, Sesshomaru había hecho (mas o menos) lo mismo y le estaba cogiendo las manos, pero era muy diferente. Inuyasha en ese momento no estaba fuera de si, y no había tenido en cuenta ninguna de sus suplicas, en cambio, Sesshomaru estaba fuera de si, sumido en su parte más demoníaca, pero sí que escuchó sus palabras, y ni siquiera hablaba con ella de lo arrepentido que estaba. De Inuyasha no había recibido ninguna disculpa.
-No.
-Por favor, yo te amo!
-No me vengas con cursilerías ahora, Inuyasha. No quiero volver.
-Pero tu me amas…
La Miko negó con la cabeza.
-Qué te ha hecho ese bastardo? DÍMELO! Seguro que ha tenido algo que ver!-Gritó, furioso.
-No insultes a Sesshomaru!-Chilló. 'Bien, le dices a Sesshomaru que se tranquilice y tu vas y te pones a chillar...'
-Lo estás defendiendo?
-Si! Y no quiero que vuelvas a decirle estupideces semejantes a que soy tuya!
-Es que ERES mía!
-Cómo te atreves a decir que mi amada Señora es de un perro pulgoso como tú! Ella solo se pertenece a sí misma y al amo bonito!
-Jaken…?-Kagome le miró sorprendida.
-Kagome, eso es verdad? Le perteneces a Sesshomaru? Eso… es imposible! No lo permitiré!
Sesshomaru gruñó.
-Tu no tienes que permitir nada. y tienes suerte de que no te mate por haber mentido al gran Sesshomaru.
-Y TÚ! No sabía que te juntabas con zorras humanas que se …!
Inuyasha quedó estampado en el suelo con las garras de su hermano en el cuello antes de poder terminar la frase.
-Nadie. ABSOLUTAMENTE NADIE le habla así a MI mujer!
Las garras del Youkai destilaban veneno, hiriendo más a Inuyasha. Sus ojos se volvieron rojos y las marcas moradas de sus mejillas se hicieron más grandes.
Un cuerpo cálido le abrazó por la espalda.
-No vale la pena, Sesshomaru. -Ella sonrió- Vámonos antes de que te pegue las pulgas.
Sesshomaru se levantó, con su elegancia y porte de siempre, con los ojos destellando odio, irguiéndose en toda su altura.
-Nunca más intentes nada contra ella-Siseó, refiriéndose al suceso del bosque-O nada podrá evitarte una dolorosa muerte.
Y bien? Qué os ha parecido? ^^
