De nuevo he vuelto para seguir esta historia. Me tarde un poco desde que di al anuncio de su continuación mas que todo acomodando ideas. Muchas nuevas y viejas que tuve que ordenar y me llevó mas tiempo del que creí. Bueno aquí les dejo el cap, es más que todo como un repaso de la historia.


Capítulo 11

El preludio del fin

Los jóvenes ponys ahora tenían en su posesión aquellos anillos de gran poder. Al haber escuchado todas esas increíbles historias por parte de Silver acerca de ellos y, además de haber presenciado personalmente su poder gracias a Shiny, sabían perfectamente el destino que ahora les aguardaba.

Ustedes han recibido un enorme poder —volvió a hablar Griever, los ponys centraron su atención nuevamente en aquellos seres encapuchados. Ahora los Antiguos les habían otorgado un gran poder que podrían usar para luchar, ya habían presenciado de Shiny de lo que los anillos eran capaces de lograr. —Sabemos muy bien que serán capaces de usarlo adecuadamente. Contamos con ustedes— ellos solo podían ver incrédulos los anillos que ahora llevaban puestos.

Poco después, de uno en uno, los Antiguos comenzaron a desvanecerse,al mismo tiempo lo hacia el brillante resplandor que iluminaba la caverna también lo hacía. Al final, solo quedo un profundo silencio en todo el lugar. Golden Sun aún tenía esa mirada de asombro en su rostro, nunca creyó ser capaz de presenciar algo así en su vida, mucho menos en su muerte.

—¡Esto es asombroso! —Speed fue el primero en romper el silencio. El pegaso volaba de un lado a otro emocionado por lo que acababa de ocurrir—. ¡Ahora podremos pelear junto a nuestros padres! —a Speed siempre le encantaron las historias de su madre sobre todas las aventuras que tuvo junto a sus amigos, siempre quiso llegar a ser como ella.

—¡Es genial, es genial, es genial! —Dizzy también estaba emocionado saltando repetidas veces en un solo lugar.

—¿Esto significa… —decía Candy acercándose a Shiny— …que podremos transformarnos al igual que tú? —termino preguntándole mientras tocaba el anillo en su oreja derecha

—No estoy segura de eso —le respondió Shiny. Ella miraba a los demás en la misma situación, igual de asombrados y algo confundidos.

—Recuerdo algo que tu padre me dijo una vez al respecto —habló Golden acercándose a ellas, el resto de los ponys escucharon lo que estaba diciendo también hicieron lo mismo—. Cada Elemento reacciona distinto según sea su dueño. Es probable que tengan efectos diferentes en ustedes.

—Aun así, esta cosa no deja de ser un poco molesta —comentó Dawn, mostraba un poco de molestia debido al anillo que ahora llevaba en la oreja. — Nunca me gustaron este tipo de accesorios.

—Yo apenas y lo noto —comentó Quartz tocando su anillo, todos eran de un color plateado iguales a los Silver y Spike, aunque había algo diferente en los de ellos, una pequeña línea de color blanco, al igual que su piel, cruzada a lo largo de todo el anillo.

—Las ventajas de tener una piel más resistencia —dijo Dawn en voz baja, ella también había notado esa línea que de igual manera tenía su anillo, aunque la suya era de un color morado claro.

—Yo propongo que volvamos a casa y le demos a ese tal Armagedón una gran lección —propuso Speed con una gran confianza. —Seguro mi mama también estará muy emocionada al ver esto —señalo su anillo, este tenía una línea de color azul oscuro.

—No lo estará tanto como la mía —comento Dizzy. De nuevo estaba saltando y señalando tambiénsu anillo, el suyo mostraba una línea de color café claro.

—No sé ustedes, pero yo estoy muy preocupada por mi madre —decía Candy. — Creo que será mejor que volvamos —ella también observaba el anillo en su oreja, este tenía una línea de color amarillo oscuro.

—También estoy preocupada por mis padres, es mejor que volvamos enseguida —dijo Shiny. Como ella ya tenía un anillo, este solo cambio un poco, pero a diferencia de los demás, a través de su anillo podían observarse una nueva línea de color amarillo claro.

—De nuevo es un camino largo hacia el portal —comentó Golden observando al Invencible sobre ellos, se estaban preparando para ser transportados nuevamente a su interior.

Se encontraban ya de regreso al puente de la nave. Shiny se colocó de nuevo sobre la plataforma de navegación y se preparó para dar la vuelta a la nave. A través del enorme ventanal frente a ellos, una cegadora luz apareció frente a la nave dejando todo blanco para ellos por unos segundos. Al abrir los ojos, se sorprendieron a ver que ahora se encontraban sobre el portal que comunicaba a Edén con Equestria.

—Supongo que tendremos que agradecerles luego también por esto —dijo Golden Sun, se vio aliviado al ver que se habían saltado todo el viaje de regreso al portal, eso les había ahorrado más tiempo para volver con los padres de los pequeños herederos—.Solo espero que no sea demasiado tarde una vez que hayamos vuelto.

—Ahora que también tenemos estos Elementos ¿También seriamos capaces de abrir el portal, cierto? —preguntó Speed mirando en dirección hacia donde estaba Golden.

—En teoría, si —le respondió el pegaso.

—¿Puedo intentarlo? —volvió a preguntar con una gran sonrisa de súplica en su rostro, se veía muy emocionado ante la idea.

—No veo ningún problema —respondió Golden—. Solo recuerda: la clave es concentrar la energía a través de tu Elemento hacia el portal.

—Será pan comido —dijo Speed con mucha confianza.

El joven pegaso se adelante a los demás y se detuvo a poco centímetros del ventanal. Cerró los ojos y se concentró lo más que pudo intentando abrir el portal. Pasó cerca de un minuto cuando se detuvo debido a un gran dolor de cabeza que le provocó todo ese intento, ahora se encontraba en el suelo sosteniéndose la cabeza.

—Concentrarte nunca fue lo tuyo —se burló Dawn más atrás provocando que los demás rieran ante eso.

—¡Déjame intentarlo! —gritó Dizzy de emoción,corrió hasta quedar a un lado de Speed quien seguía en el suelo. Solo le basto unos pocos segundos de concentración y logro abrir el portal sin mucho esfuerzo—. ¡Listo!

—Buen trabajo, Dizzy —le dijo Shiny contenta de que su amigo lo haya logrado tan rápido. Ya sobre la plataforma, comenzó a descender para pasar a través del portal de regreso a Equestria.

—Solo tuviste un poco de suerte —dijo Speed colocándose de pie mientras todavía se sostenía la cabeza por el dolor—. La próxima vez lo lograre.

Al estar lo suficientemente cerca de la plataforma, el Invencible fue absorbido completamente por el portal. De nuevo, toda la cabina fue iluminada por un fuerte resplandor mientras atravesaban el portal hacia Equestria. Después de unos pocos segundos, ya habían regresado a su mundo. Ahora se encontraban de regreso en su hogar, se encontraban sobrevolando aquellas antiguas ruinas.

Shiny enseguida se preparó sobre la plataforma para hacer avanzar de nuevo al Invencible. De un segundo a otro, la nave voló en dirección a Canterlot a una increíble velocidad.


—¿Sabes dónde podría estar escondido Armagedón? —le preguntó Celestia al amo del Caos. A ella tampoco le agradaba la idea de trabajar junto a él, pero sabía que no tenía más opción si quería encontrar a su enemigo en común.

—¿Esconderse?, ¿Estas bromeando, cierto? —preguntó Discord con cierta burla en sus palabras—. Él no se está escondiendo de nosotros. Al contrario, está esperando que vayamos a enfrentarlo — flotó hacia donde estaba Celestia hasta quedar un pocos centímetros por encima de ella—. Ha dejado un enorme rastro de destrucción. Sería muy fácil de ubicar, incluso para ustedes.

—Entonces, parece que no tendrás ningún problema en guiarnos —habló Luna acercándose a ellos con una expresión seria.

—Bien podría hacerlo —decía Discord mientras parecía estar meditando algo—. Aunque sería muy divertido verlos hacer el esfuerzo por encontrarlo —se burló.

—Parece que no has pensado mucho en nuestro trato. Bien podríamos también devolverte a tu prisión con los Elementos —Celestia también había adoptada una expresión seria.

—Como puedes ver bien a los que estamos aquí, dos princesas alicornios y los Portadores de los Elementos —siguió hablando Luna—. Yo en tu lugar, lo pensaría muy bien —Discord consideró de nuevo sus opciones. Sería un problema ir a cazar solo a Armagedón y además siendo perseguido por esos molestos ponys.

—Oh de acuerdo, lo haré—dijo el amo del caos con obvia molestia, luego esbozo una pequeña sonrisa—. Solo espero que puedan ser capaces de seguir mi paso.

Dicho eso, Discord ascendió a varios metros sobre ellos volando en círculos sobre lo que quedaba de Canterlot. Todos los ponys presentes que habían sido víctimas del ataque de Armagedón desconocían completamente su actual destino. Los Portadores seguían sin confiar en Discord, pero si era una decisión de la misma Princesa Celestia, no podían simplemente ignorar el asunto.

—¿Sabes algo de ellos? —Silver se acercó a Madeen y le preguntó al respecto por su hija y sus amigos. El gran león se había mantenido apartado del resto de los ponys junto a los demás Eidolones.

—Tu hija ha regresado a salvo a Equestria —le respondió Madeen—. Puedo sentir que ha traído consigo un inmenso poder — por un momento, Silver creyó haberlo visto sonreír—, parecen que tuvieron éxito en encontrar a los Antiguos.

—No parece que hayas tenido ninguna duda en que lo lograrían —Silver también sonrió al respecto.

—Tenía fe en que lo lograrían. Después de todo, es tu hija —Silver no pudo evitar una sensación de orgullo por su hija.

En las alturas, Discord se detuvo. Con una expresión muy seria veía a la distancia en dirección al norte, parecía haber encontrado lo que buscaba, en su rostro volvió a aparecer esa sonrisa siniestra tan peculiar en él.

—Te encontré —dijo Discord. Descendió de nuevo hacia donde se encontraban las princesas de Canterlot. Los Portadores, quienes estaban curiosos por lo que tenía que decir también se acercaron—. He podido localizar su ubicación, pero estoy seguro de que no les gustara en los absoluto — se mostraba muy divertido al respecto.

—Solo escúpelo de una vez —dijo Rainbow con molestia ante aquel ser.

—Armagedón se encuentra en el Tártaro —dijo Discord creando un gran silencio a su alrededor.

—Eso no tiene sentido —habló Luna llamando la atención de los presentes—. Él estuvo todo este tiempo encerrado en el Tártaro, ¿Con que razón volvería a ese lugar?

—A veces, los seres incomprendidos hacen este tipo de cosas —le dijo Discord, el entendía un poco los motivos que impulsaban a su enemigo—. Salir de tu cautiverio solo para enviar un mensaje, sabiendo que irán a buscarte. Si tienes el suficiente poder para destruir un mundo, no importa mucho donde estés, el resultado será el mismo.

—Él conoce muy bien los horrores que se encuentran en ese lugar —habló ahora Celestia—. Quiere ponernos a prueba. Pasar por un verdadero infierno para poder llegar hasta él —se quedó meditando el asunto por unos segundos..

—No sería la primera vez que haríamos algo así —dijo Silver llamando la atención de Celestia. Ahí lo vio con esa sonrisa de confianza en su rostro la cual conocía muy bien—. Ya hemos pasado por esto varias veces en el pasado. No tendremos ningún problema en hacerlo una vez más.

—Son palabras muy admirables, debo decir —le dijo Discord acercándose a Silver y flotando alrededor de él— Pero me pregunto, hasta donde te llegara toda esa confianza una vez que estemos dentro del Tártaro. Digamos que, no es el mejor lugar para vacacionar —ahora miro de frente al pegaso de nuevo con ese tono burlón. Silver solo podía seguir mirándolo con odio.

—¿Ya has estado en ese lugar? —le preguntó Twilight, sintió curiosidad por lo que había dicho.

—Solo una vez —Discord se dirigió ahora a la unicornio—. Sentía curiosidad por saber que tan horrible podría ser por tantas historia que tenia —tomo una pequeña pausa—. Solo digamos, que hasta para el amo del caos, ese lugar podría resultar un poco incómodo —se sintió un poco avergonzado al haber admitido eso.

—El amo del caos le teme al Tártaro, eso sí que es una gran noticia —ahora fue Silver quien se burló de él.

—Estuve varios días recorriendo ese lugar. Tu no durarías ni un segundo ahí —Discord se colocó frente al pegaso, ambos se miraban de una manera desafiante.

—Suficiente ustedes dos —les dijo Luna colocándose en medio de los dos—. Ya tendrán tiempo para resolver sus problemas luego. Por ahora, tenemos asuntos más importantes que resolver —ambos retrocedieron ante la presencia de Luna, aunque seguían manteniendo la vista sobre el otro.

—Deberíamos refugiar primero a los habitantes de Canterlot. No sabemos con certeza si Armagedón atacará de nuevo la ciudad —sugirió Twilight acercándose a su antigua maestra.

—Reuniré a todos los soldados disponibles, ellos se encargaran de llevarlos a todos al refugio —le dijo Celestia—. También me encargare de mandar un mensaje de emergencia a Ponyville, también a todas las demás ciudades de Equestria. En estos momentos, nadie estará a salvo.

—Silver —el pegaso volteó al escuchar que Madeen lo llamó. El gran Eidolon se había acercado a donde estaba él—. Nosotros regresaremos a Edén. Hay ciertos asuntos que debemos resolver también.

—Entiendo. Los llamaremos si los necesitamos —le dijo Silver.

—Cuenta con eso —dicho eso, sus Eidolones comenzaron a desaparecer, regresando a su tierra sagrada que hace poco había también había sido testigo de una gran batalla.

—¿Y yo que hare mientras tu organizas a tus soldaditos? —le dijo Discord a Celestia flotando frente a ella.

—Solo trata de no provocar ningún accidente —le dijo ella mirándolo seria.

—Que aburrido será trabajar con ustedes —dijo él cruzándose de brazos.

Celestia ya había organizado a todos sus soldados. Hubo pocos que resultaron seriamente heridos después del ataque. Ahora todos ellos se encontraban movilizando a los civiles a los sótanos del castillo. Era el lugar más seguro de toda la ciudad.

Además de los soldados, solo las princesas, los Portadores y Discord se habían quedado en los jardines del castillo. Cada uno de ellos cargaba sus propias preocupaciones, todo debido a la situación que ahora enfrentaban.

Para alivio de sus amigos, Silver les había comentado lo que le había dicho antes Madeen. Sus hijos ya habían regresado a salvo de Edén y ahora se dirigían de regreso a Canterlot. Aunque les tomaría un tiempo en poder llegar.

Discord se encontraba en ese momento flotando en las alturas sobre todos ellos. Se odiaba a si mismo por haber accedidoaluchar junto a esos ponys, pero de esa manera podía evitar que lo volvieran a encerrar en esa aburrida prisión de piedra. Además, seguramente le habrían colocado alguna protección mágica sobre los Elementos, intentar robarlos resultaría inútil. Todavía tenía la esperanza de ser libre de esos Elementos una vez derroten a Armagedón. Al menos ese era el plan.

De pronto, levantó la vista en la distancia. Había sido solo por un breve momento, pero aseguraba haber sentido una extraña corriente de energía. Volteó la mirada enseguidahacia otra dirección. Aquella sensación parecía provenir de la misma dirección de donde había sentido antes la energía de Armagedón. Más precisamente, desde el mismo Tártaro.

—No puede ser tan pronto —dijo Discord con cierta preocupación en su voz. Chasqueo sus dedos para luego desaparecer al instante.

Celestia se encontraba aun ayudando a sus guardias al movilizar al resto de los civiles, ya casi todo habían sido evacuados. Para sorpresa de la princesa del sol, Discord apareció de repente frente a ella haciendo que retrocediera de la impresión.

—Tenemos un gran problema, princesa —le dijo el serio pero con cierta preocupación en su voz, Celestia pudo notar eso enseguida.

—¿Qué es lo que sucede?

—Al parecer, tenemos menos tiempo del que había calculado. Su energía ya ha empezado a propagarse por toda Equestria —le explicó él. A cada segundo que pasaba, la presión de aquella energía de hacía más fuerte alrededor de ellos. Se sentía frustrado de ser el único capaz de sentirla.

—Ya casi hemos terminada de trasladar a los civiles. Una vez hayamos terminado, nos dirigiremos enseguida hacia el Tártaro para detener a Armagedón —Celestia siempre intentaba mantenerse calmada. Para la gran soberana de Equestria, era un deber mantener una postura firme ante los demás ponys. Aunque en esos momentos, era algo difícil de lograr.

—¡¿Acaso ninguno de ustedes entiende la situación aún?! —gritó Discord completamente enojado—. No importa en qué lugar se escondan ni que tan lejos piensas escapar. Si el mundo entero es destruido, todo eso será completamente inútil. Cada segundo que perdemos aquí es vital para impedir que eso ocurra —la princesa se quedó en silencio durante unos pocos segundos.

Alrededor de ellos, unospocos guardias y civiles se habían detenido ante lo que había dicho Discord. En sus rostros se podía ver claramente el miedo que sentían.

—Estoy completamente consciente del peligro que enfrentamos —la princesa volvió a retomar su postura firme—. Pero también es mi trabajo mantener a salvo a todos mis ponys. Es mi deber protegerlos y brindarles la esperanza de que todo podrá solucionarse. Si fuera necesario,daría mi propia vida sin dudar para cumplirlo —Discord estaba por protestar, pero prefirió no hacerlo. Sabía muy bien que no ganaría nada si seguía discutiendo con ella.

—Hermana —se escuchó la voz de Luna sobre ellos. La alicornio de la noche había llegado volando y descendió cerca de ellos—. Ya he revisado en los alrededores de la ciudad. Me alegra informar que no encontré a ninguna víctima de gravedad después de ese ataque —le explicó a su hermana. Aunque ella no parecía haberle prestado mucha atención, fue cuando notó la tensión en el ambiente al ver como ella y Discord se miraban—. ¿Interrumpo algo?

—En lo absoluto —dijo Discord. No dijo nada más para después chasquear sus garras y desaparecer del lugar. Luna solo se vio confundida ante eso.

—¿Está todo bien? —preguntó Luna acercándose a Celestia. Ella se sorprendió al escucharla, parecería apenas haber notado la presencia de su hermana.

—Si… todo está muy bien… —respondió ella bajando un poco la cabeza, era evidente que mentía. Quienes habían sido testigos de lo sucedido solo volvieron a sus propios asuntos sin decir nada.

El amo del caos reapareció de nuevo sobre el techo del castillo. Maldecía en voz baja mientras pateaba con fuerza algunos fragmentos de escombros que estaban por ahí. De nuevo fijo la mirada en aquella dirección, justamente de dónde provenía la energía. Crecía cada vez más a cada minuto.

—Debería solo olvidarme de todo esto e ir por mi propia cuenta —se dijo Discord en voz baja.

Silver se había reunido de nuevo con sus amigos. Todos ellos estaban en los jardines del castillo cerca del gran laberinto. Esperaban impacientes el regreso de sus hijos.

—Todavía sigo estando en desacuerdo en que hayas involucrado a nuestros hijos en esto —le dijo Rarity al pegaso un poco molesta. Todos se encontraban sentados en círculo en la suave hierba—. Se suponía que debían mantenerse tan al margen del asunto como fuera posible.

—Créeme cuando te lo digo. No lo hubiera hecho si no hubiese sido completamente necesario —le dijo Silver suspirando. A su lado, Fluttershy se encontraba apoyada de su hombro. Ella solo quería ver a su hija y no podía evitar sentirse preocupada—. Lo último que quería era ponerlos en peligro. Eso te lo puedo asegurar.

—Al verse involucrados en esto, ¿Crees que aquella profecía en verdad se cumpla? —le preguntó Twilight. Además de estar preocupada por su hija, también tenía cierto miedo reflejado en su mirada.

—Es muy probable que si —le respondió Silver. Todos se quedaron callados sin saber que decir. Toda su preocupación provenía de cierto punto en el pasado de sus hijos. Una profecía que existía desde el momento en que nacieron.

—No me importa si era inevitable, no esperaba que sucediera tan pronto. Todavía son muy jóvenes —comentó Applejack.

—Yo no era muy distinto en aquel entonces —le dijo Spike con orgullo a la granjera. El estaba sentado al lado de Rarity, ella sostenía su brazo con fuerza.

—No todos adquirimos una antigua reliquia que nos permita crecer, pequeño dragón —le apuntó Rainbow Dash en broma.

—Deje de ser pequeño hace mucho tiempo, enana —le dijo Spike siguiendo la broma. Aunque eso solo hizo encender la chispa de rivalidad que había crecido entre ellos en los últimos años.

—Suficiente ustedes dos —habló Fluttershy mirándolos a ambos con esa expresión seria y su tono autoritario—. Este no es el momento — sabían muy bien por experiencia que era mejor detenerse cuando ella adoptaba esa postura.

—Lo sentimos —dijeron ambos a la vez.

—Tómatelo con calma. Es solo la forma que tienen para liberar un poco de tensión —le dijo Silver a su esposa sujetando su casco. Fluttershy pareció entrar en la cuenta de lo que hizo y agacho la cabeza avergonzada.

—Lo siento —dijo la pegaso en voz baja.

—¡Esa es la Fluttershy tímida que todos conocemos y amamos! —Pinkie Pie se acerco a ella y la abrazo para consolarla—. Ya, ya. Nadie salió herido esta vez — le decía con su gran sonrisa que la caracterizaba.

—Dime algo, Silver. Exactamente, ¿Qué fueron a buscar ellos a Edén? —volvió a hablar Applejack preguntándole a Silver—. Ya nos dijiste que fueron a buscar el poder de esos Antiguos. Pero, ¿De qué se trata en realidad? — eso llamó la curiosidad del resto y miraron al pegaso esperando su respuesta.

—Los Antiguos fueron los primeros Eidolones que existieron —comenzó a explicar Silver—. Ellos formaron una parte importante en la primera batalla contra Armagedón hace tantos siglos. Después de todo, fueron ellos quienes crearon todos nuestros Elementos —eso último definitivamente los tomó a todos por sorpresa, aunque de alguna manera se esperaban algo así.

—Poco antes de ser llamados por Celestia, fue a ver a Madeen en Edén. El tenía algo muy importante que decirme —Silver recordaba aquellas palabras del Eidolon—. Él había sentido también una pequeña energía que había vuelto con pocas fuerzas, la reconoció como la de los Antiguos. Entonces me contó todo sobre ellos y de su enorme poder. Aunque al principio no les había tomado mucha importancia.

—Hasta que Armagedón apareció y los mencionó, ¿Cierto? —le preguntó Twilight.

—Exactamente. Al ver que nuestros Elementos detenerlo, supuse que sus mismos creadores si serían capaces —observó a cada uno de ellos. Él sabía muy bien que no había sido la mejor decisión en su vida—. Debido a eso, decidí enviarlos a buscarlos.

—¿Y por eso decidiste involucrarlos? —le preguntó Rarity. Su enojo había vuelto—. ¡Lo único que debíamos hacer era mantenlos alejado de todo ese estúpido asunto!

—Enviarlos a Edén, fue más que todo una decisión tomada en un momento de desesperación. Pero sabía perfectamente que solamente ellos serian capaces de hacerlo —Silver entendía perfectamente los sentimientos de Rarity al estar enojada, pero el siempre había creído en sus corazonadas.

—Estas tomándote demasiado en serio esa profecía —le dijo Spike. Sostenía el casco de su esposa para evitar cualquier movimiento involuntario.

—Hace dos mil años, nos tomábamos muy en serio estas cosas. Aunque la profecía fuera poco probable, siempre nos asegurábamos de estar completamente preparados —explicó Silver, luego suspiró para continuar—. No te imaginas el enorme dolor que también ciento por ellos. Ya he sufrido muchas pérdidas en el pasado, pero sé que esta era la única manera.

—Y una vez que estén de regreso, ¿Qué harás? —preguntó Spike—. ¿Harás que luchen también?

—¡Spike! —lo regaño Twilight.

—¡Solo quiero que Quartz este seguro! —gritó el dragón mirándola—. ¿Acaso quieres que sea un mal padre y exponga a mi hijo a semejante peligro?

—No haré nada de eso —volvió a hablar Silver, de nuevo todas las miradas se centraron en él—. Su única misión era buscar y volver con el poder de los Antiguos. Nosotros seremos quienes lo usemos.

—Ni siquiera sabemos exactamente qué fue lo que encontraron —le dijo Fluttershy.

—Encontraremos la manera de usarlos. No pienso exponerlos a más peligros de lo que ya he hecho —finalizó Silver.

El ambiente estuvo en silencio después de eso. Solo se quedaron ahí sentados esperando por la llegada de sus hijos. Al poco tiempo, las hermanas alicornios ya se estaban encargando de darle fin a ese día. Celestia bajaba su deslumbrante sol y Luna subía su brillante luna. Ahora la tranquila noche estrellada cubría a Equestria.


—Muero de hambre. ¿Podemos detenernos a comer algo? —preguntó Speed acostado boca arriba en el suelo, aunque nunca recibió ninguna respuesta.

—En verdad que eres un casi perdido —dijo Dawn sin ver al pegaso. Ella había estado todo el camino de regreso a Canterlot frente al enorme ventanal. Siempre le gusto la asombrosa vista que el Invencible brindaba.

—No he comido nada desde que salimos de Ponyville. ¿Cómo es que ustedes están tan tranquilos?

—Recogimos algunas frutas en Edén antes de ir a ver a los Antiguos —le dijo Candy mientras comía lo que parecía ser una manzana, pero su color era de un curioso azul oscuro.

—¿Y cómo es que yo no he probado de esa fruta? —se quejó el pegaso.

—Estabas profundamente dormido cuando bajamos a recogerlas y no queríamos molestarte —le dijo Dizzy comiendo también una de esas manzanas.

—¿Tienes más de esa? —Speed se levantó corriendo hasta quedar frente a Dizzy.

—Lo siento, pero es la última que me queda —le respondió el terminando de comerse la manzana. Speed solo bajo la cabeza ahora con más hambre.

—¿En verdad que mi papa podía crecer con la ayuda de su Elemento? —le preguntó Quartz curioso al espíritu de Golden Sun.

—Fue más que todo gracias a la ayuda de su Eidolon que le brindo esa habilidad —le respondió el pegaso, fue una de las muchas cosas que había escuchado de su hermano—. No sabría decirte con exactitud lo que te permita hacer el anillo. Es algo que tendrás que averiguar por tu cuenta.

—Hablas como mi profesor de la escuela —dijo el hibrido con molestia.

—Ya logro ver Canterlot —aviso Dawn.

—Es extraño. Aquella enorme burbuja que cubría la ciudad he desaparecido —dijo Shiny al ver la ciudad. La enorme columna de humo que había dejado el impacto de aquel meteorito ya se había despejado. En su lugar dejo un inmenso agujero no muy lejos de la ciudad.

—Puedo sentir la energía de mi hermano. También la de sus padres, todo están a salvo —dijo Golden acercándose al ventanal.

—¡Eso quiere decir que nuestros padres ya derrotaron a ese sujeto! —gritó Dizzy llegando a un lado de Dawn y pegando su rostro al ventanal—. ¡Ellos son tan increíbles!

—Buscare un buen lugar donde podamos descender —dijo Shiny. Dirigió la nave en dirección a los grandes terrenos del castillo, seguramente se encontraban con las princesas en ese momento.

—¡Puedo ver al Invencible! —gritó Spike emocionado para luego levantarse del suelo, los demás también hicieron lo mismo.

A lo lejos, todos los que se quedaron en los jardines fueron capaces de ver a la gigantesca nave aproximándose a la ciudad. Desde el techo, Discord veía la nave con algo de curiosidad, era la primera vez que veía algo así.

El Invencible se detuvo sobre los jardines del castillo. Los ponys en todo el lugar tuvieron que resistir por unos segundos las fuertes ráfagas de aire que ocasiono la nave al llegar.

—Al fin hemos llegado. Sí que ha sido un viaje largo —dijo Candy sonriendo. También había llegado al ventanal, ahí abajo podía ver a su madre.

—¡Andando! —gritó Dizzy dirigiéndose hacia la puerta de la sala que llevaba hacia las plataformas de transporte.

En el momento en que Shiny estaba por bajar de la plataforma, algo llamó su atención. Un escalofrió le recorrió la espalda y sintió todo su cuerpo completamente paralizado. Giró la mirada lentamente hacia el centro de esa sala, entonces lo vio.

Un verdadero placer conocerlos. Es todo un honor.

En el exterior, fueron Discord y Silver quienes sintieron de nuevo la presencia de Armagedón. Alarmados, comenzaron a buscarlo con la vista en todas direcciones, pero no eran capaces de localizarlo. Su abrumador poder estaba en todas partes.

—¡Shiny! —gritó Silver temiendo lo peor. Miró aterrado hacia arriba en dirección al Invencible. Extendió sus alas en un parpadeo y voló hacia la nave.

Además de Shiny, todos los demás también habían quedado paralizadas ante su presencia. Incluso Golden Sun, aun siendo solo una proyección de quien fue una vez, tampoco era capaz de moverse.

Puedo sentir todo ese poder a través de ustedes —escucharon una siniestra voz en cada una de sus mentes. Una sombra borrosa se encontraba ahora en medio de todos ellos. El aire se había vuelto frio y les era muy difícil respirar.

A pocos metros de llegar a la nave, el vuelo de Silver fue detenido por completo por una barrera invisible. Desesperado, la golpeaba con todas sus fuerzas, pero sin ningún éxito.

—¡Shiny! —siguió gritando Silver.

—¡Silver, apártate! —escuchó detrás de él. Spike lo había alcanzada y se estaba preparando para liberar una poderosa llamarada. Silver se apartó justo en el momento en que la liberó sobre la barrera.

Lo único que puede destruirme. ¡Ahora será mío! —aquella sombra parecía comenzar a desvanecerse en el aire, solo para comenzar a expandirse y consumirlos a todos en la oscuridad.

Fuera de la barrera, ni siquiera el fuego del dragón fue capaz de destruirla. Las princesas también se dirigían hacia la nave con intensión de ayudar a los dos Portadores. Pero antes de que pudieran hacer algo, el Invencible fue cubierto por la misma sombra borrosa que había aparecido dentro frente a los jóvenes ponys. En solo un instante, la nave se desvaneció por completo sin dejar rastro alguno.

Ante la mirada incrédula y de horror de todos los ponys en los alrededores del castillo, su enemigo había apareció de nuevo frente a ellos y no pudieron hacer nada para detenerlo. Pero ahora más que todo, se había llevado a los nuevos Portadores.

Continuara.


Seguro notaron mi nueva forma de escribir. Tuve muchos problemas con mis anteriores proyectos ya que no usaba la forma correcta de redacción, por eso el cambio. Aunque de ves en cuando todavía sigo dejando algunos errores. El capítulo ya había estado listo desde hace tiempo, solo que tuve que cambiar muchas cosas para adaptarlas a las nuevas ideas que tengo preparadas para la historia. Espero les haya gustado.