Pokémon y sus personajes no me pertenecen, esta historia no tiene otro fin más más allá de entretener.
Para El Hombre Que Lo Tiene Todo
Capítulo XI: Una Mañana Y Un Camino.
El día perfilaba como uno lleno de recuerdos envueltos en el viento y las hojas cayendo en el suelo, por lo cual, y con lo cual, el tiempo pasaba, el invierno llegaba en el pecho de los desvalidos y la primavera empezaba en los corazones de los amantes, y por ende la parejita caminaba organizada en una la forma favorita que tenían, la chica a la derecha y el joven a la izquierda, ella sonreía como si no hubiera mañana, él miraba al horizonte mientras a su espalda llevaba aquella guitarra que era un regalo más que importante.
Serena naturalmente nunca entendió por qué Ash la colocaba a ese lado, era como si siempre el chico otorgase ese lugar cuando caminaban, ese estilo era una de las dudas que asaltaban la mente de Serena, ambos eran primerizos en el asunto, había cosas que cambiar y adaptarse, un claro ejemplo era que Ash sin saberlo tendía a ser un novio celoso, sí, sonaba increíble pero lo era, tenía celos y demandaba atención constante, según él pensaba, posiblemente era la carencia de figura paterna para entender el rol que debía desempeñar en la situación.
Serena por su lado era alguien algo recatada; pero, en ciertos momentos tendía a estar sola y sin motivos desaparecía por unas horas, las cuales angustiaban a Ash, pero, con mucho trabajo y pláticas, ambos llegaban a consensos sobre el por qué de su actuar.
Si algo servía, en el caso de Ash el discutir, era discernir que ninguno de los dos realmente atacaba al otro, pues, cuando Serena y él entablaban una tertulia con motivo de una brega personal, terminaban charlando y riendo de el cómo hallarle solución a la discordancia propia de ambos.
Ash rio involuntariamente al pensarlo, como acto de reflejo Serena lo miró y tiernamente le preguntó mientras aquella mañana casi moría dando lugar a la hora del almuerzo
-¿Qué sucede amor?-
Aquella palabra provocó el sonrojo de el moreno, ya que aún no se acostumbraba a que lo llamase así, y, Serena como toda mujer, aprovecharía la ventaja táctica sobre su amado novio con tal de saber la verdad de los pensamientos sugestivos que recorrían la mente de el ya hace un año subcampeón de Kalos.
Ash soltó un suspiro y miró el brazo mecánico que adornaba su dañada extremidad; con cuidado entrecerró su puño y lo abrió, tal como predijo el profesor Oak la falta de esa extremidad provocó una condición llamada "síndrome del miembro fantasma", que evocaba que Ash sintiese esa parte faltante de su anatomía en ciertas ocasiones, para sanar ese sentimiento él tomaba duchas y el agua ayudaba a aliviar un poco su dolor.
-Ash- llamó Serena deteniendo su paso preocupada por él- ¿sucede algo?-
Él naturalmente se sacudió volviendo a la realidad
-Estaba recordando muchas cosas…- y la abrazó por altura del cuello mientras le besaba la mejilla.
La chica se sonrió, ella ya no se sonrojaba tanto, pero, había momentos donde su pareja podía ser tierno en exceso, y eso, le gustaba a Serena, aunque la mayoría del tiempo Ash era un chico normal, la base de su relación es que, ellos aparte de novios eran amigos íntimos, donde se conocían ya por su talento natural de carisma.
La chica sonrió mientras aquel besito llegaba a su mejilla, aunque ya llevaban 6 meses juntos, era la primera vez que tenían tiempo suficiente para caminar así de tranquilos, normalmente mientras ambos asistían a la academia de madrugada, caminaban de la mano y charlaban pero tenían que ir deprisa debido a que las horas de clase eran estrictas y Ash no podría faltar, después de llegar se separaban en aquel edificio de color café, hecho de ladrillos y con toques victorianos, a pesar de que La Academia De Ciudad Gloria no llevaba mucho en funcionamiento, la directora había reclutado a muchos talentosos personajes del mundo pokemon y con eso bastó para labrarse un nombre que funcionase como palanca para ser conocida en la región y sus aledaños, la instalación tenía de recalcable el decorado de madera y piedra de toda la estancia que a su vez hacia juego con ese diseño tan lleno de detalles antiguos que todos apreciaban.
Las columnas de piedra pulida, la madera de caoba y el sándalo en el techo dejaban un muy buen sabor de boca al mirar el sitio, expiraba elegancia y respeto el sólo mirarlo, el sólo verlo hacía que el espectador quedase anonadado al contemplarlo por primera vez.
Normalmente Ash y Serena al ingresar a la instalación educativa se separaban pues cada uno tenía lugares distintos donde estar, y no se veían hasta el día siguiente para juntos encontrarse de mañana, volver a caminar hasta la academia "Bella Arte Del Mundo De Kalos" reiniciando el ciclo propio de su modus operandi.
-eso no te salvará- dijo ella cuando el ósculo (beso) se retiraba lentamente de su mejilla- ahora dime ¿qué tenías exactamente en mente mi querido Ash?-
El chico rio sonoramente para retomar los cabos sueltos de su mente, de su pensamiento y de paso retomó el camino hurtando la mano de Serena para volver a caminar.
-En lo loco que han sido estos 6 meses- rio él- primero Korrina y Lillie, luego cuando el señor Gurkin y Clemont hablaron de hombre a hombre….- hizo una pausa pensando seriamente si decir lo otro o no- y…tu hermana-
La pelimiel al escucharlo se detuvo con la mirada al suelo, por breves segundos Ash pensó que había metido la pata, acortando la distancia se acercó para mirarla a los ojos.
-Lo lamento si toqué el tema sin preguntar…- susurró al oído de Serena tomándola en un abrazo fuerte.
-No es eso- la chica suspiró- es que Ivonne es muy distante, gracias a Kalm hemos avanzado mucho en nuestra relación pero ella y yo somos muy diferentes…-
-Oye- él le dijo tiernamente mientras le tomaba del mentón levantándole la mirada- dale tiempo, estos 6 meses han sido una locura ¿verdad?-
-es verdad- Serena se relajó- pero nunca me rendiré, recuperaré a mi hermanita Ivonne-
-Es paradigmático- soltó Ash ya más tranquilo y retomando el camino- Ivonne Yvonne-
-por eso- ella sonrió- usa el apellido de mamá, Ivonne Gabena, además, esa decisión le corresponde sólo a ella-
-Naturalmente- Ash asintió- aunque sí que han sido meses divertidos, mirando esta guitarra recordé nuestro primer mes juntos
Esa guitarra era una Yamaha serie F325 fue un regalo de Serena a Ash cuando salió del hospital y cumplieron su primer mes de noviazgo, él adoraba esa guitarra y con la misma le cantó la primera vez a Serena cuando aprendió su primera canción.
El camino era ahora cruzando el parque central y eso trajo pensamientos al azabache
-Me pregunto si Clemont estará en Luminalia hoy- dijo Ash
-Pues…-ella llevó su mano libre a su mejilla como ademán de pensar- Hoy es Viernes, supongo que está preparándose para partir rumbo a Shalour a visitar a Korrina, aunque y siendo sincera no sé-
Antes de que Ash pudiera continuar se escuchó
-¡Ash, Serena!-
Los aludidos voltearon para mirar el vestido blanco y cabellera rubia de Lillie, quien se acercó con Shiron en brazos y acompañada de Bonnie, detrás de ellas se escuchaba un trote.
-¡Hola!- Saludó Serena feliz
-Escóndanos- dijeron ellas- estamos jugando con Clemont y Korrina, y apostaron a que si ellos nos encontraban primero, serían ellos quienes eligen el sitio de la cena de hoy-
-¡Muy tarde!- resonó una voz femenina que se apareció rauda detrás en patines
Ash pudo contemplar como la líder de Shalour las atrapó por la espalda, aunque también jadeaba un poco, y al final ya cansado llegó el rubio inventor
-Hablando del rey de Roma- suspiró Ash - ¡Hola Clemont y Korrina!-
Los aludidos saludaron mientras el rubio tomaba un poco de agua.
-Bueno, Bonnie vino con nosotros pero…- Korrina miró a Lillie- Tú no querías venir pequeña-
La rubia de Alola se sentía avergonzada y el carmín adornó su rostro seguido de que Clemont miraba esperando la respuesta
-y bien hermanita- dijo él- ¿cómo llegaste aquí tan pronto?-
-Pues…- Lillie rio- vine con el profesor Sycamore en su auto, él está en el museo de la ciudad mientras yo, bueno, yo miré que Bonnie entró corriendo y la seguí, cuando me comentó lo que sucedía, me sumé a la noble causa hermano-
Clemont suspiró llevando sus dedos a los párpados para sobárselos.
-Vamos Clemont- Korrina le dio un leve golpe- igual las atrapé así que elegimos donde comer-
Al final el rubio rio mientras abrazaba a las 3 rubias, Serena y Ash se acercaron cuando el leve momento tenso pasó.
-Está bien, al menos hoy comeremos lo que Korrina elija- soltó
-¿Puede ser helado?- preguntó Bonnie mirando tiernamente
Korrina sonrió acariciándole el cabello
-Claro que sí Bonnie- sonrió la rubia
Clemont dio un hondo suspiro mientras las rubias empezaban a charlar, él sonrió y tomó la mano de su pareja siendo seguido de la mirada de Ash y Serena, el primero al mirar al grupo preguntó a su pareja.
-¿recueras nuestro segundo mes?- preguntó calmo y mirando al grupo
-¿¡Cómo iba a olvidarlo?!- soltó Serena riendo y recordando al mirar al cuarteto de rubios.
\\ FLASH BACK\\
La lluvia caía en la academia de manera estrepitosa, ese día Ash tenia que quedarse hasta tarde debido a que era su examen de piano y debía rendirlo junto con los demás alumnos, él tendría que dar interpretación a una pieza sencilla pero clásica para superar el nivel , pero su turno era el último debido a que su desempeño era sobresaliente y los maestros querían corregir los errores de los alumnos primerizos al inicio.
Luego de una espera en la cual Ash estaba ocupado con su prótesis revisando y maleando sus dedos para evitar cualquier fallo debido a la falta de movilidad proveniente de la bio-prótesis, aunque, y para Ash, mirar el color rojo destellante era algo idóneo.
Su mano en sí aún se sentía, Ash estaba al tanto de que ese fenómeno se conocía como dolor fantasma, pero, también le gustaba el recordar el por qué ahora tiene esa parte en su cuerpo.
También le era divertido el haber deseado aprender guitarra y estar a la par del piano, le resultó tan divertido, era muy relajante, al borde de terapéutico, el saltar de tecla en tecla le era relajante, la melodía, los sonidos graves y agudos.
Cuando salió el último estudiante Ash se puso en pie, e ingresó a la estancia.
Por su lado un cuarteto de rubios llegó a la puerta principal, siendo que Clemont tomó la iniciativa al ingresar, siendo seguido por Korrina y Bonnie, Lillie se quitó su sombrero blanco.
-Lillie- llamó Korrina- no te pierdas, ven-
Rápidamente la chica de Alola ingresó pero sin pensarlo se golpeó con algo y cayó al suelo, el sonido atrajo la atención de Clemont que se encontraba ya en la segunda planta, naturalmente se volteó
-¿y Lillie?- preguntó
Bonnie y Korrina voltearon para encontrarse que no les seguía, dando una negación, las rubias miraron a sus espaldas y empezaron a descender las escaleras en espiral.
-¡Cuánto lo siento!- soltó una voz masculina rápidamente
Lillie alzo su mirada para encontrarse con un par de orbes azules que brillaban.
-¿Se encuentra bien señorita?- preguntó él
Ella con cuidado y respeto se puso en pie, seguido de que quiso retomar su sombrero pero el extraño se le adelantó.
-Discúlpeme por favor- soltó él arrepentido
La rubia le dio una pasada al chico, él debía tener al menos 15 años, de cabello negro y piel blanca, obviamente éste parecía un alumno pues usaba la ropa reglamentaría para el alumnado, a excepción de aquellos que iban a artes plásticas, pues estos usaban algo para protegerse de cualquier mancha o salpicadura.
-Sí- ella tomó su sombrero- lo lamento también, mi nombre es Lillie Cosmarine-
Él rápidamente le tomó la mano y le dio un suave beso que avergonzó a la chica
-Mi nombre es Sun Belfort, un placer-
Cuando acabó se escuchó el sonido de una toz fingida a más no poder
-¿Interrumpo algo?- preguntó irónico Clemont
Lillie se moría de vergüenza, pero, más cuando Sun le sonrió al rubio de Luminalia el cual miraba con el seño fruncido mientras Bonnie y Korrina aguantaban las ganas de reír.
-Oh- Sun se adelantó- lo lamento, ¿tú eres?-
-Clemont Merrick Bolt- soltó el rubio- el hermano mayor de Lillie-.
El aire se volvió tenso, un poco, hasta que Lillie decidió apaciguar el asunto.
-Bueno, Sun me ayudó pues me distraje en las pinturas y sin querer lo golpee, hermano.-
Clemont asintió no muy convencido.
-Está bien- dijo- debemos subir, ven Lillie, despídete de tu amiguito y vámonos-
Korrina sonrió enganchándolo del brazo
-¿celoso mi amor?-
-Un poco- dijo éste cuando ya estaban lo suficientemente lejos- Lillie tiene sólo 14 años aún-
-¿y qué harás el día que deba salir en su primera cita- preguntó Korrina- o cuándo llegue alguien con una serenata?.-
Al rubio le recorrió un escalofrío de sólo imaginarlo, mientras Bonnie y Lillie volvían a subir después de despedirse de Sun
-pues- Bonnie sonrió- al menos le diste tu número ¿no?-
La rubia se sonrojó
-Espero y guardes el secreto- sonrió inocentemente recibiendo un guiño como respuesta de aquella treta.
Por su lado, Ash acabó su examen y fue a donde tenia planeado algo especial, esta época de exámenes era perfecta, pues como la mitad de los alumnos salían pronto después de rendir sus pruebas el sitio se encontraba solitario en el buen sentido, el cual involucraba privacidad y mucho espacio libre para sorprender a su querida pelimiel.
En el camino nuevamente sintió una leve punzada en su brazo, era natural, así que sin mucho cuidado movió su mecánica muñeca recobrando la antigua sensación de tener su cuerpo completo.
Luego de caminar unos minutos se escuchó.
-¡Hey Ash!-
Al voltear el moreno se encontró con el grupo de sus blondos amigos que pudieron venir hacia aquí, el pasillo reveló con la luz a todos los presentes, siendo que Lillie era la única que había visto pocas veces.
-¡Amigos!- Ash sonrió- ¡Sí pudieron venir!-
El grupo de rubios sonrió y la menor de todos, Bonnie abrazó a su amigo.
-¿Crees que me perdería esto?-
-ninguno de nosotros- agregó sonriente Korrina- lo haría-
-Señor Ash- Lillie hizo una reverencia de saludo
-Hola Lillie- cortésmente respondió el aludido
-¿Cómo te encuentras Korrina?- preguntó Ash
Hasta donde Ash tenía entendido, Korrina se había quedado con Clemont mientras se recuperaba pero su condición era mucho mejor que cuando empezaron a salir, dejando de lado que a este punto ellos también llevaban dos meses juntos, a la par que él y Serena.
-No me quejo- Korrina alzó sus hombros en signo de poca importancia- además, tengo un gran enfermero-
Clemont soltó una gota estilo anime mientras sonría abrazando a su pareja.
La sonrisa de Ash fue sincera para la pareja, siendo que Bonnie y Lillie empezaron a caminar en una dirección determinada.
-Amigos ¿me van a ayudar?- preguntó Ash algo nervioso.
-Siempre amigo-sonrió Clemont- ahora Lillie va a buscarla y Korrina la seguirá, Bonnie está camino a la sala de practica con el piano, todo está listo y los detalles están preparados, ¿tienes el regalo?-
-No lo olvidaría por nada del mundo- contestó Ash
-¡manos a la obra!- añadió Korrina feliz y empezando a caminar para ir con Lillie a buscar a Serena.
Clemont y Ash empezaron su camino hacia la sala, los minutos pasaban y las dos rubias fueron a recorrer las instalaciones hasta dar con Serena, la cual se encontraba usando su uniforme de ayudante que consistía en una blusa blanca con un moño negro y una falda negra hasta la altura de las rodillas acompañada con zapatos de muñeca negros.
Como ninguna reconocía a la chica en su uniforme de ayudante pensaban que era alguna mujer perteneciente al grupo de miembros del cuerpo docente de la academia.
-Disculpe- educadamente Lillie preguntó- estamos buscando a…¿Serena? ¿eres tú?-
La aludida se volteó
-te ves…diferente- sonrió Korrina por la impresión de ver a Serena con ropa de ayudante.
-¿Korrina?- miró a la rubia que era de su agrado- ¿Lillie?- miró al par y las abrazó.
Correspondiendo el abrazo las rubias recordaron su cometido.
-Serena, ven tienes que ver algo- dijo Lillie
Sorprendida la pelimiel preguntó.
-¿Qué es?-
Korrina agregó
-Lo siento, pero esa información es clasificada- sonrió y sacó una venda- por las buenas o por las malas, al final nos agradecerás-
Serena decidió no poner resistencia y las siguió, pero, se negó a ser vendada, juntas caminaron hasta la sala de practica todos guardaban silencio.
Afuera Korrina le enseñó la venda y Serena dudosa dejó que se le deje a ciegas, pero algo estaba mal para Serena, esa sala tiene la luz encendida siempre, debido a que el generador del edificio siempre estaba encendido pero quizá por el fin de semana lo debieron apagar.
-¿Qué sucede?- preguntó pero el suave tacto sintió el pelaje de su Sylveon acompañado por el olor característico de los productos de cuidado del pelaje de Braixen, lo que sorprendió aun más a la chica.
Serena estaba muy insegura no sabia que se iba a encontrar en ese lugar pero entonces una melodía la tranquilizo y cuando una voz empezó a cantar, Braixen le dejó ver y allí estaba un ramo encima del piano mientras que Clemont lo tocaba, unas velas encendidas cortesía de su pokémon y a Bonnie sosteniendo una pandereta, Korrina estaba sosteniendo un pequeño cuadro con la foto de ella y Ash, y éste último, su amado, estaba frente a ella sosteniendo su guitarra, la que ella le regalo, y todos empezaron con la canción.
Quédate
Letra y Música: Christian Meier.
" quédate esta noche conmigo mi amor y cierra los ojos entiende que yo enciendo mis sueños cuando a tu lado siento tu calor y abrázame fuerte por ultima vez que no nos importe que pase después si tú también sabes que cuando amanezca yo ya no estaré"
Al terminar Ash la abrazo, además de un tierno beso le regalo una pequeña cajita decorada con un moño rojo que tenia dentro una pulsera con detalles de fuego y un corazón en dorado.
\\ FIN FLASH BACK\\
Luego de despedirse de los rubios que siguieron su curso para alimentarse, Ash y Serena siguieron su camino, ya se encontraban a la salida de la ciudad, planeaban dejar sus cosas en sus casas, primero irían a la de Ash y luego a la de Serena y después a festejar juntos.
Luego de dejar sus cosas ambos salieron juntos sin rumbo alguno pero Ash pensaba en la marcha que un restaurante y algo de cine fueran complementos del plan, el cual funcionaba perfectamente para sí.
La elección de Ash fue un sitio elegante, en el corazón de la ciudad, lo cual, fue elogiado por su acompañante.
-¡elegiste un lugar elegante!- soltó ella cuando tomaron asiento.
Ash rio y al terminar su comida decidió que tenían que hablar de aquello que aquejaba su mente.
-Tú sabes que quiero ingresar PSF a mis 18 años, pero ..quiero saber tu opinión- Ash toco el tema pues antes Serena lo evitaba pero era ahora o nunca Ash estaba listo para luchar por su sueño y convencer a Serena de que lo acompañe mientras él lo persigue.
Dicho de esa manera sonaba egoísta, pero, a veces todos los seres humanos somos egoístas cuando perseguimos un sueño febril, y por más que intentamos discernir nuestros propios deseos nos ciegan ante todo.
Serena sólo dio un suspiro, dejó de lado sus cubiertos y lo miró fijamente, azul contra café, acto seguido se levantó para sentarse a su lado y acurrucarse en su pecho, la acción sorprendió a Ash pero si algo era de admirarse era que Serena empezó a soltar pequeñas lágrimas.
- Serena…- susurró Ash intentando detenerla
- Ash…-con una pausa ella atrajo toda su atención- no me puedo oponer a tu sueño pero…-
Ese silencio parecía eterno, propio de un necrófago perdido, aunque esos segundos parecían largos, realmente Serena continuó cuando sus emociones se acomodaron de manera correcta.
-tengo miedo…- soltó finalmente acto seguido escondió su cabeza en el pecho del chico.
Él estaba sombrado pero tenía que tratar el tema, ahora no podía echarse para atrás, abrazándola delicadamente le preguntó tiernamente a la par que su mano izquierda la rodeaba y su derecha le tomaba el mentón, con delicadeza alzó desde el mentón para ver su mirada, ella tenia lagrimas alrededor de esos azules ojos que él podría contemplar horas.
-¿miedo de qué?- la pregunta fue rápida y brutal.
Serena empezó a llorar como una niña mientras lo abrazaba más duro como para nunca soltarlo.
-De que…-entre gimoteos intentó articular palabra- de que…-y nuevamente silencio.
Ese silencio, tan grande tan vacío y tan muerto se llevaba consigo la paz de Ash, que estaba intento articular sus afirmaciones de manera correcta cuando por fin obtuviera una respuesta, ahora él discernía todo posible escenario que resultara finalmente.
-¡DE QUE NO VUELVAS!- soltó ella fuertemente e incrementando su llanto- de que me dejes y…y…- pero no pudo terminar su oración.
Ash entendió, obviamente estaba tan cerrado por sus pensamientos que ignoraba totalmente la angustia que su trabajo podría recurrir, es decir, cuando al fin optó por ir a PSF él y Serena investigaron a fondo el asunto, la paga era una de las mejores, pero, no había suma de dinero que compensase el riesgo de ir día tras día a conflictos por todo el mundo, ya sea selva, desierto, agua; aire, y demás.
La tasa de mortalidad era la más alta en Kalos, y siendo sinceros, ni siquiera el ejército regular tenía esos números de bajas en acción, aunque, siendo el país Sublera la principal cede de los PSF que se repartían por el mundo era natural creer que los gobiernos preferían pagar para que un grupo mercenario muera bajo su bandera que meter a su ejército en algún asunto de esa índole.
Pero Ash no le dejó terminar su oración, él sólo le tapó su boca con un dedo mientras se miraban, él tambien tenia ese temor de perder la vida y nunca poder volver a verla, pero sabia que él la amaba y nunca se permitirá hacerle eso.
- Serena, sé que PSF es un riesgo…puedo perder la vida lo sé…pero NUNCA me moriré antes que tú- le dijo
Se puso de pie levantándola suavemente mientras sus manos se encontraban firmemente.
- aquí y ahora Serena por el gran amor que te tengo, yo, te prometo que siempre estaré aquí, nunca me iré antes que tú, sólo cuando Arceus te lleve junto a él yo podré descansar mis ojos en el letargo eterno de mis miedos pero antes jamás dejaré que la muerte me lleve antes, no podría lastimarte de esa manera-
Ella miró la firme determinación en sus ojos, con lo cual, se encontró con un beso, como si fuera la primera vez, y como si fuera la ultima, dejaban que esa guerra en sus bocas siguiera.
-Te quiero- dijo ella refugiándose en su pecho
-yo también- soltó aprisionándola en sus brazos- yo también…-
Serena tenía en su mente esa duda desde hace tiempo, era necesario hablarlo algún día, y ese día fue hoy, aunque para ella era difícil el hacerse a la idea de que su novio se metiese a ser mercenario nunca estuvo entre sus planes, de hecho, cuando se permitía fantasear con el futuro, imaginaba a Ash como campeón (cliché).
Encima de eso, el estrés era provocado por el saber demasiado, no en vano decían que la felicidad es inversamente proporcional al conocimiento. Pero, a pesar de todo; Ash nunca fallaba a sus promesas, así qué él sobreviviría y volvería.
Acabada su cena emprendieron camino al cine, donde, luego de una película ambos caminaban juntos, la noche era hermosa, mientras aquellas figuras se encontraban en la oscuridad con rumbo hasta la casa de la chica pelimiel, y, el chico como todo buen novio la acompañaba pero ella tenia una duda, y decidió solventarla el día de hoy, él estaba bebiendo una botella de agua.
La duda de Serena sonaba tonta, pero él siempre le tomaba con su mano derecha, jamás ella había sentido la bioprótesis por mucho tiempo, él siempre le alejaba de esa mano y le tomaba con la otra.
-¿Ash?- llamó ella
-¿si?- volteó a mirarle
-¿por qué nunca me dejas tomarte la mano de la bioprótesis?- preguntó ella rápidamente
Ash se detuvo; con lentitud se le acercó mientras le tomaba con su mano prostética, suavemente le acarició con aquella roja mecánica parte de su cuerpo.
-Pues seré sincero- le sonrió- porque con esta mano no puedo sentir tu calor, tu amor se siente inclusive con la mirada, pero esta mano tiene escasas conexiones con los nervios…y no puedo sentir mucho- confesó
Ella le soltó su mano y tomo la bioprótesis llevándola a su cara y acariciándola con ambas manos diciendo
-yo te quiero y haré que ahora ésta parte tambien sienta mi amor-
El espectro de colores y sensaciones se irradiaba desde su mano sorprendió al chico, pero, ¡Ash empezó a sentir! Algo que ni el mismo creyó, eran tan suave, la mejilla de Serena era suave, allí la beso.
Las estrellas hacían de luz se unieron para ese beso tan pequeño pero que erizó la piel de Ash y sabia que no podría defraudarla, esa promesa de volver y no morir antes que ella ahora era para toda la vida
Continuará
