Hola niñas, y niños para no discriminar. Espero que estén muy bien, yo aquí ando, no les digo que bien, porque he tenido unos días difíciles, pero parece que el agua vuelve a su cause, esperemos que así sea porque física y metalmente me siento muy agotada, ya se verá. A pesar de todo no quise dejar pasar la oportunidad de colgarles un capítulo nuevo.
Este capítulo va dedicado a Luna White 29 porque no quiero tener la muerte de sus uñas sobre mi conciencia.
Ya se la saben:
Disclamer: Todo lo que reconozcas es propiedad de J.K. Rowling, la Warner Bros, etc. La canción de la que tomé la estrofa del principio pertenece al grupo español Mägo de Oz, de su álbum La Ciudad De Los Árboles, y se llama El Rincón De Los Sentidos. A mi solo me pertenece la idea retorcida y escribo sin ánimos de lucro.
¡Que lo disfruten!
VACIONES EN EL CUARTEL
PARTE V
La Escapada.
Quiero cantar quiero gritar
quiero vivir en libertad
quiero morir cerca de ti
quiero encontrar lo que perdí.
(El Rincón de los Sentidos, Mägo de Oz)
Extracto tomado del diario El Profeta.
El Profeta 25 de Diciembre de 1996.
IDENTIFICAN CADAVER ABANDONADO A LAS PUERTAS DEL MINISTERIO.
Fue Escolta De Cornelius Fudge.
Por Rita Skeeter.
La persona cuyo cuerpo fue abandonado hace tres días a las puertas del Ministerio de Magia fue identificada como Carlus Watkins el cual se desempeñaba como escolta del anterior ministro, Cornelius Fudge.
El cuerpo fue reconocido por su hermano, como la comunidad mágica recordará, el pasado día 22 de diciembre sujetos no identificados abandonaron un cadáver con obvias huellas de tortura en la caseta telefónica que sirve como entrada al complejo del Ministerio desde el Londres muggle.
Dado que los desconocidos que abandonaron el cadáver invocaron la marca tenebrosa sobre dicha caseta el ataque se adjudica a los conocidos mortífagos. Grupo de choque comandado por quien-ustedes-saben.
Hasta el momento se desconocen los motivos que tuvieron para cometer tan artero crimen. Aunque mucho se ha especulado sobre posibles vínculos entre Fudge y el-que-no-debe-ser-nombrado, recordemos que el año pasado Fudge se empeñaba en demostrar que no había manera de que quien-ustedes-saben hubiera regresado. En ese entonces se atribuyó su actitud a simple estupidez por parte del entonces ministro, más sin embargo, información mas reciente ha salido a la luz en torno a posibles actividades tenebrosas cometidas por Fudge y a que su negativa a reconocer el regreso de quien-ustedes-saben no fue obra de la casualidad sino sirviendo a sus propios intereses.
Ya sea, que Fudge y el-que-no-debe-ser-nombrado estén coludidos o no, la comunidad mágica se encuentra en alerta roja debida al clima de inseguridad que se respira…
Hacía unas horas que Ginny había llegado a la habitación que compartía con Hermione pero su amiga aun no había regresado.
Estaba recostada en la oscuridad pensando qué estaría haciendo la castaña cuando sintió la puerta abrirse muy despacio. Una sombra entró en la penumbra de la habitación, distinguió la figura delgada y alta de Tobías Prince, en sus brazos estaba Hermione, la depositó con una delicadeza tremenda en la cama. Ginny fingiéndose dormida los miraba. Le quitó los zapatos y la arropó.
—Descansa Hermione —susurró el chico, luego, le dio un casto beso en los labios y se fue.
En cuanto la puerta se cerró y los pasos de Tobías se perdieron en las escaleras Ginny saltó de su cama y zarandeó a Hermione.
La castaña abrió los ojos sonriente.
—Cuéntame todo —exigió la pelirroja.
Pero Hermione solo la miraba con la vista brumosa y una sonrisa tonta nada propia de ella.
— ¿Hermione?
Recordó el beso que le había regalado a Víktor hacía años con tanta timidez, luego hizo una mueca cuando recordó la manera torpe con la que Ron besaba a Lavender y la manera avergonzada con que se besaban Ginny y Harry a cada oportunidad. Ninguno de esos besos se parecía a aquel que habían compartido ella y Tobías.
Rememoró la manera en que él la había besado, nunca nadie la había hecho sentir así, esas ansias locas por devorarse sus labios. Un beso de adultos. La forma en que en algún momento había acariciado su cabello, la había hecho sentir querida, por una vez alguien la había hecho sentir orgullosa de ser Hermione.
— ¿Cómo llegué aquí?
—Él te acaba de traer, Hermione —le decía Ginny mientras la jalaba un brazo —te trajo en brazos y te deseo que descansaras, Hermione fue tan romántico, como una escena salida de un cuento.
La sonrisa de Hermione se ensanchó más en su cara.
—Ginny —la pelirroja la miraba con avidez —estoy enamorada, de verdad, no como con Ron, esto es… diferente —le dijo mientras se tocaba el estómago. Ginny de inmediato asintió, claro que sabía a lo que su amiga se refería, a esa sensación de tener mariposas en el estómago.
— ¿Qué pasó? Cuéntame Hermione —rogó la pequeña Weasley.
—Bueno, pues, cuando me fui lo busqué y estaba en la biblioteca, lo abracé para desearle feliz navidad y nos besamos y luego hablamos y nos besamos —Hermione suspiró cerrando los ojos.
Ginny la abrazó, le había dolido mucho cuando la vio tan triste por Ron, pero ahora que la veía así sonrojada y con la mirada perdida se sintió agradecida de que su amiga por fin hubiera encontrado alguien acorde con ella.
El día de Navidad amaneció nevando, recordaba haberse quedado durante la madrugada hablando con Hermione en la biblioteca, le había hablado un poco sobre su familia, todo lo que podía decir sin revelar quien era. Un poco sobre su soledad, un poco sobre sus malas decisiones, claro que no podía compartir la realidad con ella y eso lo tenía pensativo, solo podía contarle vaguedades.
La chica le había hablado de sus padres dentistas y de sus estudios en la escuela muggle, él se maravillaba en su simpleza, en lo que era una vida sin la sombra de Voldemort cerniéndose sobre ella, había seguido parloteando sobre el regreso de Voldemort y el miedo que sentía de que tarde o temprano Potter tendría que enfrentar al Señor Tenebroso y sabedora de que estaría al lado del hijo de Lily tendría que tomar parte en la batalla que se desencadenara, le había confiado sus miedos de que sus padres se vieran inmiscuidos y el miedo a que estuvieran indefensos al ser muggles.
La besó, como nunca antes, como nunca pensó, hasta que sus labios estuvieron brillosos e hinchados, vio sus ojos cerrados y sus mejillas sonrosadas, sus rizos se enredaban en sus manos. Su rostro era un poema, uno que él estaba escribiendo y le pareció lo más maravilloso de la tierra. Nunca ninguna mujer se había visto así en sus brazos, él nunca se había tomado la molestia de hacer que una mujer se sintiera de esa manera con él. Lily nunca se había visto extasiada con su presencia, nunca había tenido la serenidad que miraba en las facciones de Hermione.
Hasta que el sueño la venció.
Se puso de pie, se sentía extraño, dividido, el día de ayer lo más importante para él era regresar a su tiempo, el día de hoy eso le parecía una nimiedad, ¿qué más daba si tenía que permanecer en este tiempo?, él cuidaría a Hermione, estaría con ella para que no sintiera miedo de Voldemort, si había una batalla él la acompañaría, no la dejaría sola. En este tiempo sería un hombre nuevo, lejos de sus ataduras. Nada de ser espía, nada de sufrir más por una mujer que no le había pertenecido, no más noches en la penumbra de su casa, no mas noches en Cabeza de Puerco intentando huir de la soledad mientras ésta se aferraba a sus huesos.
Se deslizó dentro del pantalón, estaba por abrocharse la camisa cuando miró su saco en el piso, lo levantó, del bolsillo cayó un paquete de cigarrillos, no más cigarrillos en la oscuridad, tomó la cajetilla y la apretó en la mano hasta que los cigarros quedaron inservibles, luego con un pase de varita los desapareció. Se sentía nuevo, purificado. Se sentía joven, a sus diecinueve años por fin se sentía joven.
A los pies de su cama divisó un paquete cilíndrico envuelto en papel gris, un único regalo de navidad.
Gracias por todas las conversaciones silenciosas que me has regalado.
Feliz Navidad.
Hermione.
Se guardó la tarjeta en el bolsillo del pantalón y desenvolvió el regalo, una revista con artículos sobre pociones, se sentó de nuevo sobre la cama y hojeó el índice.
El sonido de unos nudillos estrellándose contra su puerta lo sacaron de su ensimismamiento.
—Adelante —murmuró.
Hermione vestida como muggle estaba parada en el dintel, le sonreía.
Ella entró a la habitación con timidez, con los labios apretados, como si necesitara hacer acopio de todo su valor para lograrlo. Él aun sentando en la cama la miraba sin decir nada. Se acercó y le hecho hacia atrás un mechón de cabello negro. No pudo evitar notar que llevaba la camisa aun abierta, tenía cicatrices de un blanco nacarado en la tez pálida. Una particularmente grande le cruzaba desde el pectoral izquierdo y se perdía dentro de la camisa, bajo sus costillas derechas. Quiso preguntar el origen de esas cicatrices pero no quería arruinar y sabía que cada vez que Tobías tenía que hablar de su pasado se ponía taciturno, de modo que preguntó:
— ¿Por qué siempre estás tan serio, Tobías? —no esperaba esa pregunta ¿por qué siempre estás tan serio? —Hay ocasiones en las que no pareces un chico de colegio.
Él la miró como si estuviera hablándole en otro idioma.
—No sé —respondió —no tengo muchos motivos para no estar serio.
Hermione tomó una cruz de plata que colgaba de su pecho
—Es raro que los magos utilicen símbolos cristianos.
—Mi padre era muggle, mi madre bruja, él era cristiano, la obligó a convertirse al cristianismo.
— ¿Y esta cruz era de tu padre?
—De mi madre.
Hermione soltó la cruz y Tobías se abrochó la camisa. El silencio se había hecho denso, como cada vez que hablaban sobre los padres de Tobías. Hermione reviró sus ojos hacia una de las paredes grises intentando borrarse de la retina la imagen del pecho desnudo de Tobías.
—Estuve pensando anoche y me gustaría hacer algo diferente —Tobías miró a Hermione con ojos entornados — ¿Te escaparías conmigo?
— ¿Cómo?
—Si yo te pidiera que te escaparas conmigo hoy al Londres muggle ¿lo harías?
—Si —respondió él con recelo, casi como preguntándoselo a si mismo.
—Vamos.
— ¿No te vas a meter en problemas por esto?
—Ginny va a cubrirnos durante unas horas —dijo ella encogiéndose de hombros restándole importancia.
— ¿Tienes algún plan?
—Si
Bajaron sigilosamente la escalera, Tobías tomó una de las manos de la castaña. Ginny estaba parada al pie de la escalera, les sonrió.
Tobías solo hizo una inclinación a manera de saludo.
—Gracias Ginny —Hermione estaba rebosante de alegría.
—No tardes demasiado.
La castaña negó con la cabeza y de la mano de Tobías se escabulló por el vestíbulo. En cuanto pisaron el escalón superior de la calle desaparecieron.
Volvieron a aparecer en un sucio callejón que desembocaba en una ruidosa calle del Londres muggle. Por la bocacalle se veían pasar vehículos como bólidos de colores difusos. Aun tomados de la mano salieron hacia la ciudad, Hermione lo guio por entre edificios enormes, para Tobías todo aquello era novedoso, incluso en su tiempo su único contacto con los muggles eran sus cajetillas de cigarros…y los ataques de los mortífagos, susurró una voz en su cabeza, que acalló lo mas rápido que pudo.
Pasaron ante aparadores de ropa y se movieron entre multitudes que amenazaban con separarlos, pero el agarre de sus manos se mantuvo. Hasta que llegaron a un local pequeño el frente de vidrio. Tobías lo miró "Starbucks Coffee" decía un rótulo en la entrada.
Hermione se adelantó para entrar Tobías la miraba extrañado.
— ¿Qué pasa? —preguntó la castaña.
—No tengo dinero muggle —aclaró él.
—No importa, yo invito.
Abrió la puerta para que Hermione entrara, y se coló tras ella con algo de reticencia. Era un local alargado a la derecha unas pocas mesitas redondas, a la izquierda un largo mostrador también de vidrio lleno de empalagosos postres.
—Te pido algo en particular.
—Algo no muy empalagoso —dijo él en voz baja.
Ella asintió sonriendo.
Le sorprendió saber que Tobías sufría de insomnio, que le gustaba el café expresso, que odiaba el dulce. Apenas fue consciente de la reticencia de Tobías a expresar nada más, era como usar las palabras escritas en un laberinto, las usabas y llegabas a un callejón sin salida, usabas otras y te llevaban un poco más allá, hasta que dabas con otro callejón, como si caminaras en círculos, sin avanzar, sin profundizar.
Tres horas se consumieron en un monólogo en el que Hermione hablaba, Tobías respondía y reviraba las preguntas hacia ella, embebiéndose en lo que era la historia de Hermione, sin permitir que la historia de Tobías saliera a flote.
Y sin embargo, Hermione se sentía dichosa, nunca había tenido un oyente tan considerado, normalmente cuando ella quería hablar se encontraba con que a Harry y a Ron no les interesaba en lo mas mínimo lo que ella tuviera que decir, y cualquier plática les parecía intrascendente si no incluía la palabra quidditch en ella.
Con Ginny se podía hablar claro, pero no era lo mismo, Ginny había tenido una vida feliz, envuelta en una familia enorme pero amorosa y siendo la única mujer de entre todos los hijos era consentida, podían tener una "charla de chicas", pero difícilmente podrían hablar de algo más. Eso sin mencionar su igual afición al quidditch.
Alguna vez leí una historia en un libro de lecturas en la que un chico hablaba de una tía suya que era muy inteligente y que se había enamorado de un hombre que a nadie le parecía que fuera suficiente para ella. Y el chico decía que todas las mujeres inteligentes se enamoran de la misma manera… como estúpidas. Sin duda si la mente de Hermione no estuviera tan nublada por sus sentimientos se habría dado cuenta que Tobías no decía nada, que Tobías no le contaba nada y que Tobías de una manera sutil escuchaba todo lo que Hermione decía sin que ella descubriera nada sobre él.
—Creo que debemos irnos —le comentó a Hermione. Tres horas se habían consumido frente a sendas tazas de café.
—Si.
Hermione sacó un galeón y algo de dinero que llevaba en el bolsillo de la sudadera, pago los cafés y con sus dedos modificó la información que se veía en la orilla de la moneda. Tobías la miraba sin entender.
—Tiene un hechizo proteico, Ginny tiene otro, nos limpiará el camino para que lleguemos a la biblioteca sin que nadie se dé cuenta.
Tobías asintió.
Desanduvieron el camino hasta el callejón tomados de las manos.
Cuando llegaron, Tobías se preparó para desaparecerse pero antes de que eso pasara Hermione lo besó. Tenía unas ansias locas de sentir de nuevo su boca, sus delgados labios se posaron sobre los de ella, bailando con cadencia, la tomó de la cintura y la apretó contra él, sintió su piel erizarse cuando la lengua de él se enzarzó con la suya. Su sabor increíble, un matiz desvaído de tabaco, café y menta. Hermione nunca había sido más consciente de su cuerpo, de la manera en que parecía arder a cada uno de los toques de Tobías.
En el bolsillo de su sudadera el galeón se calentó. Hermione se alejó con la vista aun nublada. Una sola palabra se veía en él. "Ok"
—Es hora —le avisó al chico.
Hermione se abrazó otra vez de su torso, mientras el la arrebujaba dentro de su saco.
Aparecieron en el escalón superior de Grimmauld Place y entraron deslizándose por la penumbra del pasillo y hacia el vestíbulo.
Bueno chicas, es todo por esta semana, les recomiendo no se pierdan los próximos capítulos están muy buenos (no es por hacerme publicidad yo sola), pero los próximos tres son mis favoritos hasta ahora. Espero compartan ese gusto conmigo. Ahora a quienes me dejaron review:
Mama Shmi: Me da mucho gusto que te agrede y pues si, creo que Molly eso es lo que piensa y lo que es peor, creo que en el fondo cree que está en lo correcto. Me da gusto que el beso te haya gustado junto con todo el capítulo porque la verdad me costó mucho escribirlo. Nos leemos pronto.
Luna White 29: Yo francamente veo al Remus adulto como alguien sensato y agradecido (contrario a lo que fue de adolescente) aunque tengo que admitir que me parece un poco cobarde. De Sirius pues la verdad dudo mucho que alguien quisiera echarse el problema de andar con el, por muy guapo que esté y menos tener hijos con él. De Molly, créeme que hará algo muy malo unos capítulos más adelante, algo que marcará rumbo en la historia. Y tengo que decirlo (imagínate a una mamá enojada): ¡no te comas las uñas! Jajaja. Nos leemos en una semanita.
Samanthablack30: No tienes por que agradecer, me da mucho gusto cuando les agrada lo que escribo, y pues que no sepas de que va el fic me da mas gusto porque quiere decir que me está saliendo bien. Nos leemos pronto, niña. Bye.
TequilaNervous: Jajaja, me da muchísisimo gusto que te haya gustado, ojalá y sigamos por ese camino. Y pues nadie importa, que mas dan estos tontos, no lo entenderían, ni lo entenderán. Nos leemos pronto.
Vanimiel: Que bueno que te guste, ojalá este también te haya agradado, nos leemos.
Phoenix1993: ¿De verdad te encanto? Que gusto y Molly, no creo que sea una cuestión de dignidad o de amor propio, creo mas bien que es una cuestión de educación, una vez una amiga me dijo que el machismo no lo habían creado los hombres, sino las mismas mujeres, creo que Molly es una de ellas. Ojalá este te haya agradado, hubo poca acción pero es la puerta a los dos siguientes que van a estar buenos. Jajaja, ¿qué puedo decir yo, si yo misma los escribí? Nos leemos pronto.
Alexza Snape: Uf, no llores, que no hay necesidad, ya hay bastantes cosas en la vida que nos hacen llorar como para que llores por esto. Lo que si es que me da gusto que mi historia sea capaz de provocarte todas esas cosas, eso me dice que voy por buen camino. Aquí tienes el siguiente capítulo, espero que te guste y nos leemos pronto. Bye.
Cleoru Misumi: No tengas pendiente ya sabes donde encontrarme. Sip, lo adivinaste ¡que lista, niña!, Jajaja, que bien que te haya gustado, y pues creo que lo que hace la personalidad de Snape interesante son todos los demonios que es capaz de sobrellevar, no creo que haya tenido intentos pedófilos, pero si creo que haya sentido mucho dolor. Y pues no te contesto mas preguntas, por que si no, no tiene chiste. Gracias por el apodo, hace que mi ego crezca, lo cual es bueno porque últimamente anda medio decaído. Besos también para ti, nos leemos pronto, Lady.
Luzenlaoscuridad: Jajaja, Pues si soy mujer, pero esa frase me salió del alma en ese momento. No se de que parte de México seas, pero por acá en el norte eso de los ovarios no se oye mucho, mas bien es: me costó un h..vo, o me costó los que Dios me negó, en el caso de las mujeres. Pues el punto de la historia es que Severus y Hermione se queden juntos, ¿falta para que eso pase?, francamente si, faltan varios capítulos, como les comentaba al principio de la historia es una historia larga y la verdad no quiero apresurar las cosas lanzándolos uno sobre el otro así sin más. A mi también me gusta mas el Severus adulto, pero creo que debe haber una base para que él y Hermione se enamoren, espero que eso no te desanime, nos leemos pronto.
YazminSnape: Si, el beso ha llegado. Me da gusto que te agrade y pues si, creo que los hombres machistas no nacen se hacen y muchas veces la educación que reciben en casa es la causante. A mi también me gusta mas el Severus adulto y pues si falta algo para que Hermione entienda que del que se enamoró fue Severus, a mi me encantaría poder actualizarles mas seguido pero entre mi trabajo, mi familia, la escuela y pues todo es complicado, estoy intentando terminarlo para poder actualizar al menos dos veces por semana pero no he podido avanzar mucho por motivos personales. En cuanto el fic esté terminado o a punto de terminarlo voy a publicar los capítulos mas seguidos. Cuídate, nos leemos pronto.
Patybenededmalfoy: Si las vacaciones se terminan y Tobías va a tener que decidir si se va, y Molly pues está loca ¿qué se le va a hacer? Ojalá que te siga gustando, ¡nos leemos pronto! Un beso.
También agradezco a quienes me agregaron a sus alertas y favoritos. Y a quienes me leen en silencio ¿porqué no me escriben? me encantaría saber su opinión. Recuerden que en lugar de echarme monedas en un sombrero viejo como a los juglares de la antigüedad a mi me mandan reviews.
En estos mometos que han sido complicados una de mis motivaciones para seguir a sido escribir, también agradezco a todos ustedes que me animen a continuar haciéndolo.
Un Abrazo
Adrel Black
