Los personajes son de Naoko.T, la historia es mía…
Disfrútenla…
Me dolía la cabeza, había pensado tanto que mi cerebro estaba con asarse. Pero había tomado una decisión…hablaría con Darien.
Cuando llegue a la hacienda, desmonte y guarde el caballo, le di un poco de azúcar en recompensa por haberme llevado. Me encantaban los animales. Cuando era niña nunca quise acercarme a ningún animal, por el simple miedo de dañarlos.
No quise cenar, no me sentía de ánimos para eso, me excuse y me retire a mi habitación. Me cambie, me puse un piyama y comencé a leer el libro familiar, leía sin leerlo realmente. Mi mente divagaba, hasta que la puerta se abrió de par en par, mostrando a un Darien enojado y su mirada acusatoria tenía un objetivo fijo…yo.
-¿Dónde estabas?-me dijo con un tono bastante elevado de lo normal
-Por ahí-me encogí de hombros- fui a caminar-le respondí y mi jaqueca comenzaba a agravarse por el tono de su voz
-Por ahí!-repitió gritando-no podías al menos avisar que ibas a ir POR AHÍ A CAMINAR!
-Darien, te repito, solo fui a caminar, no a la guerra-le grite también, no iba a dejar que el solo gritara
-Claro, porque la señorita puede hacer lo que se le da la gana
-Tienes razón, yo puedo hacer lo que a mí-recalque "mi"-se me da la gana!
-Pues mientras estés bajo mi techo, vas a hacer lo que YO! Te diga-recalco "yo"-mi poca paciencia que tenia se había esfumado
-Darien, por si no lo has notado es mi vida, no la tuya
-Pues si no te gusta, de esta forma puedes…-lo corte
-Irte de aquí no es cierto!-grite parándome y enfrentándolo con la mirada, él callo al instante-si tanto te molesta lo que haga o dejo de hacer , no te molestaré mas…dímelo y me voy para siempre de tu vida…escuchaste para siempre!-grite a todo lo que me daban mis pulmones.
-No puedes…si no estás cerca de mi tu…-titubeó-no vas a poder estar mucho tiempo lejos de mi
"Lo que me faltaba, que piense que mi vida giraba en torno de él, en cierto modo lo era, pero no iba aceptarlo."
-Si tanto te incomoda eso, lo hacemos mas sencillo, en cuanto rompamos la conexión, estarás libre de mi, ya no te voy a molestar mas…así podrás rómpele soberanamente las pelotas a otra persona!-le dije realmente enojada-pero escúchame bien Chiba-su rostro cambio, yo nunca lo llamaba así-en cuanto la conexión se haya roto, no te quiero ver más en mi vida, ¿entiendes? Y no te preocupes, no voy a salir de aquí hasta no encontrar la solución, luego, todo será como antes…
El solo se quedo estático.
-Ahora si no te molesta, podrías irte y dejarme sola?-le dije evitando mirarlo y señalando la puerta
-Pero Serena, yo…-lo interrumpí ni jaqueca era insoportable-pero-volvió a decir-con una movimiento él fue expulsado por una ola de viento producto de mi creación, cuando estuvo afuera, la puerta se azotó con el mismo viento.
Lágrimas surgían de mi rostro. ¿Porque era así conmigo?, esa forma de hablarme me dolía, el sabía que no podía estar lejos de él y se aprovechaba.
No sabía que era más doloroso, sus palabras o el fuerte dolor de cabeza, que con el llanto no disminuían, todo lo contrario, la empeoraban.
Llore toda la noche de ira e impotencia, esas actitudes que tenia me hacían recapacitar. Quizás lo mejor sería que no le contase nada…simplemente tenía que romper la conexión y largarme de ahí para siempre he intentar borrarlo de mi corazón.
Así me quede dormida, con lágrimas aún corriendo por mi rostro
DARIEN POW
Cuando llegue de trabajar esperaba verla todavía acostada, como cuando la deje ahí. Pero no, no estaba, simplemente se había esfumado, aun en su estado, cuando la vi por última vez podía ver lo pálido de su rostro y una leves ojeras bajo sus ojos. ¿Dónde demonios estaba? Todavía estaba convaleciente. Ella siempre era así, le no le importaba para nada su salud, sino me hubiera dicho que tan mal estaba, pero no, ella callo, igual que lo hacía cuando Maxi se lastimaba, ella lo curaba y recibía algún corte y simplemente se lo callaba.
Esto me tenia patilludo, que pasaba si se desmayaba…y si le pasaba algo…lo que sea.
Salí a buscarla pero no la encontré, al regresar Luna me dijo que estaba en su cuarto.
Peleamos como nunca hasta que me dijo que solucionaría todo y se iría para siempre. Eso me hizo caer en lo que había dicho…yo no quería que ella se fuera. Solo estaba muy preocupado por ella.
Una ráfaga de viento me obligo a salir de la habitación, y de inmediato se cerró la puerta.
Puse mi oído en la puerta, desde allí pude oírla llorar…eso me partía el alma…yo un reverendo estúpido la hice llorar.
La llame varias veces pero no me respondió. Finalmente me fui a mi habitación.
Tres golpes me sacaron de la cama donde estaba acostado
-Pase-dije, de inmediato Rei se acercó a mí, tenía una cara indescifrable, luego sentí un dolor en mi cabeza, ella me había propinado un golpe como lo hacía cuando estaba realmente enojada.
-Tonto!-mascullo entre dientes-¿se puede saber que carajos hiciste?
-Yo…-intente contarle pero me interrumpió
-Descuida no hace falta que me cuentes, todo el mudo escucho su pleitecito-dijo con ironía
-Estaba muy preocupado-dije como excusándome por mi actitud
-Y por eso, tuviste que gritarle de esa forma!-me grito
-No…pero me exasperé…cuando vine y no estaba, creí que se había ido-bufe-de nuevo o que algo malo le había pasado-le dije lo más calmado
-¿Y no podías decirle eso de esta forma?
-Si…lo sé, me puse como loco…pero es que si le pasaba algo…yo no me lo perdonaría
-¿La amas?-me soltó de golpe y me sorprendió un poco, ya que ella me conocía bien
-Sí, con toda mi alma-confesé
-Bueno, entonces mañana te disculpas a primera hora y le confiesas que te tiene loquito de amor-me dijo con sus manos unidas y pestañeando sin parar.
-Está bien. Eso pensaba hacer de todas maneras.
-Bueno te dejo, hasta mañana.
-Hasta mañana y gracias-me despedí
Sin embargo no tenia sueño, se me había esfumado. Fui hasta la habitación de Serena, al pasar a un costado de éste vi unas rosas que adornaban el lugar. Tome una e intente abrir la puerta. Para mi suerte estaba abierta. Camine hacia su cama, la luz de la luna iluminaba el lugar, como negándose a caer en la completa obscuridad. Me senté junto a ella.
Corrí un mechón de pelo que tenía en su rostro, de inmediato vi que las lagrimas todavía asomaban su rostro, me maldije internamente, seque con mis pedos los restos de acuosas lagrimas que se rehusaban a abandonar su bello rostro.
-Lo siento-le dije y bese su frente
SERENA POW
-Escuche medio lejos las palabras…
-Lo siento-seguidas de un tierno beso en mi frente.
Lentamente abrí mis ojos. Ahí estaba el, sentado a mi lado con una expresión de niño que han sido descubierto haciendo una travesura y lo han regañado.
-Solo quería pedirte perdón, yo no quería gritarte, estaba muy asustado…pensé que te había pasado lo peor…realmente lo siento-me dijo con su cabeza gacha.
Me incorpore y lo quede viendo.
-Lo siento-volvió a repetir y me extendió una rosa, la tome entre mis manos-lo vi dudar como si esperara que le tirase la rosa en la cara, la olí.
-Huele rico-dije pero no pude evitar sonar con una voz sufrida.
Se me abalanzo sobre mí y me estrecho entre sus brazos. Que hermoso se sentía, como si me sintiera protegida con esos grandes brazos.
-Lo siento princesa-me dijo contra mi oído, lo que hizo que un escalofrió recorriera mi cuerpo, pero él lo tomo como otra cosa
-¿Tienes frio?-me pregunto y me abrazo mas fuerte como si eso calmara mi escalofrío.
Lo sentí aclararse la garganta
-Serena…yo tengo que decirte algo.
-Si son disculpas, no hace falta…te perdono-le dije con mi rostro enterrado en su pecho
-No, no es eso-me dijo con una risita, luego me aparto para que lo mirara a los ojos-veras…yo me he dado cuenta…que me-enamore-de-ti-me dijo y vi como se sonrojaba y no pude evitar imitarlo.
-Ah!-dije y agache mi mirada, finalmente el momento había llegado, debía decirle la verdad, el se separo aun más y me obligo a mirarlo a los ojos, pero yo desvié la mirada.
-Yo entiendo si tu no lo estas enamorada de mi solo quería que supieras, nada más-dijo levantándose de la cama-en cuanto todo esté en orden podrás irte, siempre y cuando no peligre tu salud-dijo con voz lastimera he evitando mis ojos.
Tomo coraje y pronuncie unas palabras en voz alta, el al reconocerla se volteo rápidamente. Segundos después le estampe un beso como la vez pasada, a causa de ese del hechizo. Sin eso no hubiese tenido el coraje de hacerlo.
Yo estaba arrodillada encima de la cama, el estaba parado frente a mí, lo rodee con mis brazos y el hizo lo mismo.
Nuestros labios jugaban entre ellos, lentamente los acompañaron nuestras lenguas. Estábamos absortos de lo que pasaba a nuestro alrededor. El mundo podía detenerse y nosotros no nos daríamos cuenta. Nos separamos para tomar aire, el maldito aire, si fuera por mí no respiraría más, pero mi cuerpo y el de Darien pensaban distinto.
Coloque mi cabeza contra su pecho.
-Te amo-susurre, el me tomo de mi barbilla y me miraba con sus ojos iluminados
-¿Qué dijiste?-me dijo
-Lo que escuchaste-dije desviando la mirada
-Repítelo. Quiero escucharlo de nuevo.
Mis mejillas se tiñeron de rojo, tome una gran bocanada de aire…
-Yo…yo…-aclare mi garganta, pero esta se seco al instante-¿porque me obligas a repetirlo?
-¿Acaso no es verdad?-me pregunto como si le estuviese mintiendo
-No es eso es…que me da vergüenza. Yo nunca le dije a alguien…eso
-Vamos concédeme ese deseo, mi preciosa Jenny
-Bueno…-volví a tomar aire-yo…yo-te-amo-solté de una
-No sabes lo feliz, que me haces. Yo también te amo-me dijo mientras besaba mi frente y todo mi rostro y lo repartía una y otra vez-te amo, te amo, te amo.
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Una semana después, Rei tuvo que volver a New York. Darien todos los días me regalaba flores, o chocolates y se la pasaba diciendo lo mucho que me amaba. Nunca lo hubiera creído si me hubiera dicho que era tan romántico. Por mi parte yo trababa de decirle lo mucho que yo también lo amaba, pero no podía dejar de sonrojarme al decirlo. Me estaba acostumbrando.
La mayoría en la casa se pusieron contentos cuando anunciamos nuestro noviazgo. Digo la "mayoría" porque Melissa, no había tenido muy buena cara cuando lo dijimos, es mas, dijo algo indescifrable y se marcho azotando la puerta. Sin embargo no dejo de ser tan melosa con él. Algo que no me ponía de muy buen humor. Pero Darien con unos besos, me hacia cambiar mi semblante.
Todo iba de mil maravillas hasta el día que fuimos a la fiesta del pueblo.
O.O ¿Que pasará pasado?
Respuestas en el próximo capítulo
Espero sus reviews
KISSES
***MINAKO 1413***
