Capítulo 11
Después de todo, el genio sí le había traído flores a su chica, pero no directamente al hospital. La pelirroja las había encontrado sobre su mesa de noche en su dormitorio cuando había entrado a su apartamento justo ahora, y cerca del arreglo floral de veinticuatro rosas rojas había encontrado también a una compañera de cuarto que no cabía de la rabia de ver un regalo tan hermoso dirigido a una plebeya como Pepper.
La chica sonrió al ver el ramo, y su piel se erizó al recordar la sensación de los labios del genio deslizándose sobre su cuello, y la fuerza con la cual la había sostenido de la cintura el día de ayer. Si no hubiera sido por el golpe accidental a su pierna herida, Pepper estaba segura que Tony hubiera continuado explorándola de una forma que la hubiera hecho delirar.
El joven no había regresado a verla de nuevo el día de ayer, pero sí había estado presente hoy por la mañana para asegurarse de que Pepper no se iba del hospital antes de que fuera necesario. Solo habían podido verse por unos cuantos minutos en lo que llegaba Virgil para manejar a Pepper de vuelta al campus, pero el genio le había prometido a su novia que aun vendría a verla a Berkeley en cuanto Pepper le confirmara que la arpía ya no estaba presente en la universidad.
"No sabía que tenías novio, Pepper," dijo la chica con la cara fruncida mientras apuntaba al ramo. "Nunca me dijiste algo así."
Pepper encogió los hombros y dejó caer sobre su cama la maleta con ropa nueva y sus libros nuevos. Tony se había encargado de comprarle repuestos del material que la pelirroja había perdido durante la explosión y esta había sido una de las razones por las cuales no había podido regresar a verla al hospital el día de ayer. La joven se encontraba sin armadura y sin su Stark Pod pero Tony le había también asegurado de que le traería uno nuevo el día de mañana cuando la visitara. Él no había mencionado nada acerca de traerle una armadura nueva, y Pepper esperaba que el punto aun estuviera abierto a discusión.
"Te hubiera contado más acerca de mí si no te hubieras puesto como loca cuando te enteraste de lo de mi beca." Pepper le respondió a la chica mientras caminaba hacia el arreglo y tomaba en sus manos la tarjeta que estaba entre las flores. "¿Por qué piensas que este regalo es de un chico?"
"Es más que obvio," Sandra puso los ojos en blanco y cruzó los brazos sobre su pecho mientras observaba a Pepper darse cuenta de que la rubia ya había leído la carta que se suponía era solo para Pepper. Pepper ignoró la postura de niña chiflada de su compañera de cuarto y sacó del sobre la tarjeta de felicitación. En el frente de la tarjeta había una foto de un burro con cara de tristeza, y sobre él había una burbuja de dialogo que decía: "No hay palabras para describir…"
La curiosidad invadió a la pelirroja y entonces abrió la tarjeta para leer su contenido y se carcajeó. Dentro de la tarjeta había un dialogo pre-impreso que continuaba el enunciado anterior, diciendo: "…el gran asno que fui contigo. Me puedes patear el trasero si gustas, pero por favor perdóname."
Debajo de la impresión había una nota agregada por el genio, la cual decía: "Solo grité porque me preocupo mucho por ti. ¡Te quiero un #*!&$^, Potts!"
Para el alivio de Pepper, Tony había tenido el sentido suficiente de no firmar la tarjeta con su nombre verdadero, y solo había escrito las iniciales S.S. que la pelirroja sabia pertenecían a Stark Solutions.
"Y, ¿cómo se llama el sujeto?"
"¿Mande?" Pepper preguntó solo ahora recordando que no estaba sola en su cuarto.
"¡Ugh! El tipo que te mandó las flores. ¿Cómo se llama? No tuvo la decencia de firmar la tarjeta."
"Y, ¿a ti que te importa?" le contestó la pelirroja y regresó la tarjeta al sobre y el sobre a las flores.
"¿Qué tienes miedo de decirme? ¿No quieres que sepa quién es y me dé cuenta de que estas saliendo con un anómalo? ¿Te apena tanto que no quieres que les diga a todos? No hace falta que me mientas, ya me puedo dar cuenta de que eso es lo que pasa. Solo un fenómeno de la naturaleza saldría con alguien como tú."
"No es un fenómeno, y su nombre e identidad no son de tu incumbencia." Le gritó Pepper antes de empezar a alistarse para ir a la clase del día, y que lamentablemente compartía con la rubia.
"¿Ah, sí?" Sandra se levantó de la cama y empezó también a arreglarse para ir a clase. "¿Quieres saber lo que pienso?"
"La verdad, no."
"Pues como quiera te lo voy a decir. Yo creo que el tipo es feo… horrible… un dolor de ojos."
Pepper sonrió. "¿En serio?"
"Sip. Creo que probablemente hasta esta deforme, igual y también esta lisiado. ¡Si, eso es! Es un jorobado…con un solo ojo…Es un jorobado, tuerto y deforme. Y S.S. quiere decir Súper Sarnoso."
Si Pepper no hubiera sentido que no tenía nada que temer de la chica tratando de ligarse a Tony como lo había hecho con Whitney, las palabras hirientes de la rubia la hubieran afectado más. "¿Súper Sarnoso? Pensé que ese era tu nombre real."
"¿Qué?"
"Bueno, ¿que no son tus iniciales también S.S.? Sandra Salazar, ¿verdad?"
La rubia no supo que decir y su quijada casi se le caía al suelo de la sorpresa de que Pepper había usado sus insultos en contra de ella…otra vez. Con ojos de rabia vio a Pepper decirle adiós con la mano y con una sonrisa de oreja a oreja antes de salir corriendo del cuarto con rumbo a su clase. La joven alterada tomó unos respiros profundos para calmar su ira antes de que sacara su celular de su bolsa y marcara un número que no había marcado desde ayer.
"¿Roel?" dijo la rubia. "Necesito que averigües algo por mí."
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Tony no podía contener su emoción. Las últimas horas del viernes habían pasado demasiado lentas para él, y hace unos minutos cuando había recibido el e-mail de Pepper informándole que Sandra ya por fin se había ido de Berkeley, el joven solo había tenido poco tiempo para tomar su maleta de ropa limpia que aún no sacaba de la bolsa por completo desde el miércoles, meter en ella su laptop y los Stark Pods nuevos y otras medicinas para la pierna de Pepper, ponerse el traje antes de salir volando hacia California. El chico no quería en lo más mínimo encontrarse con Sandra y definitivamente no quería tener que lidiar con los actos de la rubia para llamar la atención del joven inventor.
Se había pasado los últimos dos días poniéndose al día con las clases a las que había faltado por estar con Pepper, y después de pedirles a los asistentes de la residencia estudiantil que tomaran un inventario de todos los aparatos que había destruido con Extremis, el genio se había encargado de reemplazarlos todos. También había hecho una donación para reparar los cables eléctricos y otras estructuras en el edificio que habían sido afectadas por el uso del virus de Extremis, y hacer todo esto lo había dejado fatigado. Pero lo había hecho con el simple propósito de que absolutamente nada se interpondriera entre él y su chica fiel.
Lo único que quería en este momento era caer en los brazos de su novia y descansar con ella durante todo el fin de semana – un encuentro que casi no llegaba a suceder. La memoria de encontrarla desmaya en la playa, pensándola muerta, aun lo perseguía, y también las imágenes de cuando él y los doctores habían hecho todo lo posible por hacerla sentir mejor de inmediato. El equipo médico no había estado feliz de tener al chico en la sala de operaciones, pero a él le había importado un comino. Con cada pedazo de la armadura que había despegado de su piel, más el genio se prometía a si mismo que Pepper no volvería a ponerse la maldita armadura nunca jamás.
Y luego había visto el tubo de metal aun en el casco…
Y también había visto el video de la pelea directamente de la grabación de la armadura…
Eso lo había enfurecido más, y le había reforzado su creencia de que no valía la pena ponerla en peligro de nuevo…
Pero luego se había puesto a pensar que era peor dejar a Pepper sin ninguna protección alguna. Si apenas había sobrevivido la explosión con la armadura puesta, sin ella no habría tenido la misma suerte. Por otra parte, si no hubiera tenido a Rescue, Pepper no se habría expuesto a completar la peligrosa misión, ¿correcto?
Tony había suspirado en resignación. Él sabía perfectamente que Pepper aún se habría lanzado a ayudar a esas personas, con o sin armadura, de la misma forma que lo había hecho cuando Happy había encontrado el traje de Iron Man y se lo había puesto para solo terminar atrapado en el edificio de Gene Khan. Esa había sido una de las muchas veces que Pepper no le había hecho caso a Tony, y había corrido al edificio a ayudar a Happy que combatía a Unicornio y a Killer Shrike.
Como le había mencionado Pepper antes, California estaba muy lejos de Massachusetts, y Tony sabía que él no estaría siempre presente para llevar el cuerpo de la pelirroja de otra playa a un hospital cercano…o ahuyentar a los posibles pretendientes que no entendían que Pepper no estaba interesada en ellos. La decisión del inventor de sí o no reconstruir la armadura de Rescue no estaba llegando a ninguna parte.
Y cuando ya se había dado por vencido de llegar a un acuerdo, Howard Stark había dado su opinión. Tony estaba más que agradecido con su papá de que lo había ayudado a encontrar un lugar en el que Pepper se pudiera recuperar en secreto, pero lo menos que se había esperado era que su padre le demandara que le reconstruyera la armadura a Pepper a pesar de haber visto en ella el mismo daño que le había causado usarla. El viejo, con toda la sabiduría que le daba su edad, había usado un argumento muy convincente en contra del chico: ¿Sería prudente que la seguridad de la novia de Tony Stark se dejara a la suerte?
Al principio, Tony había pensado que ser el interés amoroso de Iron Man era lo peor que le había podido hacer a su amiga, pero ahora que lo pensaba más, era peor ser la novia de Tony Stark. Aunque los súper villanos siempre intentarían vengarse de él usándola a ella, Pepper sabía cómo defenderse, y sus habilidades ya eran conocidas entre los enemigos de Iron Man. ¿Quién tomaría a la ligera atacar a la chica que había sobrevivido dos invasiones de extraterrestres y un ataque terrorista?
Lo mínimo que Pepper podría hacer para defenderse de otros villanos seria ganarse tiempo en lo que War Machine, Iron Man o hasta que S.H.I.E.L.D. apareciera para ayudarla. Hasta Hulk, Ojo de Halcón y otros aliados que habían encontrado en el camino podrían surgir de la nada para darle una mano a la pelirroja.
No, eso no era lo peor – ese no era el problema mayor. El problema no eran esos villanos predictibles. El problema eran las personas normales que aún no conocían: la prensa, los competidores comerciales de Stark Solutions y otras personas sin rostro que podían cometer actos que ellos nunca se esperarían. Y para estos enemigos invisibles no existiría una armadura lo suficientemente poderosa para mantenerlos fuera de la vida privada de la pareja.
"Si no confías en Pepper con otra armadura, la harás verse poco fiable, débil y fácil de manipular. La harías un blanco fácil para esa gente normal que no tiene nada que hacer. Cuando la prensa se dé cuenta de que tú y ella se están viendo a escondidas, y si en realidad tomas su relación tan en serio como yo veo que lo haces, quitarle su identidad de Rescue solo les dará a esas personas más razones para intentar meterse en tus asuntos. Hasta la podrías llegar a perder, hijo. ¿Es eso lo que quieres?"
¡Malditas las palabras de su padre!
Sin embargo, el viejo tenía razón. Si Pepper se convertía en el blanco de la prensa, ellos de seguro empezarían a buscar algo escandaloso en su vida privada, y en poco tiempo encontrarían el secreto que él mantenía escondido de ella. Si Pepper se llegara a enterar de lo que el genio había hecho de la boca de alguien más que no fuera la de él... más valía que cortara con ella ahora.
Nunca me perdonaría. De hecho, sé que nunca lo hará de todas formas, pero si se enterará de lo que hice al ver las noticias o por alguien más… de seguro ella… ¡ugh! ¡Me cortaría! ¡Me mandaría al demonio! ¿Por qué rayos le hice eso? ¿Por qué fui tan estúpido?
Mientras el genio volaba hacia California, su mente le daba vueltas al asunto. No encontraba como hacerle para no ponerla en peligro dándole otra armadura, pero tampoco quería dejarla en riesgo sin tener a Rescue cerca. ¿Por qué era tan difícil la situación? Si le hacia otro traje, se estaría comiendo sus palabras de que nunca le daría otra armadura. Pero si no le daba otra armadura, le quitaría a la pelirroja parte de su ser. De la misma forma que Iron Man era parte de quien era Tony Stark, Rescue era ahora parte de Pepper Potts.
"¿Dónde estás?" El mensaje de correo electrónico de Pepper apareció sobre la pantalla del casco de Iron Man, forzándolo a distraerse de su momento de lastima personal. Tony vio en su mapa que estaba a solo unos diez minutos de aterrizar sobre el techo del edificio de Pepper. Sin embargo, su lado infantil y travieso lo hizo decir algo diferente: una mentira piadosa.
"No puedo salir aun. Te mando un e-mail cuando vaya en camino. Lo siento." Le contestó el genio a la pelirroja.
"Está bien. No puedo esperar a verte," le respondió la chica a su e-mail y Tony no pudo evitar reírse a carcajadas, sabiendo de antemano que las palabras de la chica resultarían proféticas de nuevo.
