Disclaimer: nada de lo que podáis reconocer me pertenece, todo es propiedad de J. K. Rowling y esta historia es original de TheDeathlyHallows-123, yo sólo hago la traducción. Hago esto sin ánimo de lucro.
N/T: Siento el tiempo que ha pasado pero se ve que me he metido en demasaidos trabajos :D En fin, sólo nos quedan tres capítulos más así que vamos a terminar prontito. Este es mi regalo de año nuevo para vosotros :)
"Disculpas"
—Demasiado tarde—dijo una furiosa Rose desde la puerta. Los cuatro chicos dejaron de reír. James y Hugo parecían bastante asustados—. Sabía que esto tenía algo que ver contigo, James, pero no con Hugo—siguió—. Le has corrompido.
—Ya estaba corrupto—murmuró James.
—No, no lo estaba—le contradijo Rose, aunque suponía que era cierto.
James sólo la miró.
—Bueno, será mejor que vayáis a disculparos con Scorpius, papá casi lo mata y no ha sido nada gracioso—terminó.
—En realidad sí que...—intentó Fred tratando de no reírse.
—No, no lo fue—le interrumpió Rose—. Encima, vas y se lo cuentas a mi madre quien se lo contará a mi padre y después los dos nos matarán a Scorpius y a mí. Tienes mucha suerte de que no le pida a Vicky que te maldiga. La única razón de que no lo haga es que Tía Ginny hará un mejor trabajo.
—Rose, de verdad que lo siento—dijo Hugo. Rose miró a su hermano y suspiró; no podía estar enfada con su hermano. Después de todo, sólo tenía doce años y los demás seguramente le habían obligado.
—Está bien, te perdono. Pero les voy a decir a la abuela lo que habéis hecho—antes de que Fred o George pudieran detenerla, ella ya estaba de camino a la cocina.
—Estamos muertos—dijo George y sonrió al ver que Hugo seguía a su hermana y salía de la habitación.
—Qué me vas a contar—se lamentó James con voz débil.
Mientras, en la cocina, Rose le explicaba a Molly y a Ron lo que había pasado. Sus palabras tranquilizaron notablemente a Ron, quien le dijo a la muchacha que se disculparía con Scorpius cuando bajara. Molly era la que no estaba nada tranquila.
Molly era la que no estaba nada tranquila.
—¡FRED, GEORGE, JAMES!—gritó—. ¡VENID AQUÍ AHORA MISMO!
Los jóvenes entraron en la cocina mirando a todas partes, asustados.
—¿En qué estabais pensando? No ha sido una simple y tonta broma. Ha sido algo serio—despotricaba Molly—. Sois unos completos irresponsables. Fred, George, esperaba mucho más de vosotros. Estos dos sólo tienen catorce años.
—Lo sentimos, mamá—musitaron George y Fred.
—No es sólo conmigo con quien tenéis que disculparos—replicó.
—Lo sentimos, Rose—dijeron James, Fred y George.
—Todavía no os he perdonado. Espera a que estemos en Hogwarts otra vez, James, y pueda utilizar magia otra vez—murmuró Rose.
—Bueno, Molly, ¿qué esperabas, poniendo a tres bromistas juntos en una habitación?—Sirius se encogió de hombros. Había encontrado el asunto muy divertido.
—Sirius, cállate—dijo Molly.
Entonces, Scorpius, Al y Lily entraron en la cocina.
—Sabíamos que habías sido tú, James—dijo Albus—. Y todo porque estás molesto por el asunto de la bludger.
—Vale, vale. Lo siento, Scorpius—se disculpó James.
—Yo también lo siento—intervino Hugo.
—¿Y tú qué hiciste?—preguntó Albus.
—Le hablamos de ello—James se encogió de hombros—. Opinaba que deberíamos hacer algo no muy escandaloso.
—Pues menos mal—murmuró Scorpius, agradecido porque Ron le había dejado de mirar como si quisiera matarle.
—Bueno, ahora que todo se ha aclarado podemos desayunar en paz—dijo Molly.
—No hace falta que lo digas dos veces—exclamó Hugo lanzándose sobre los huevos y el bacon.
Después de desayunar había otra reunión de la Orden así que los viajeros y los más jóvenes estaban en la sala de estar. Hermione hablaba con Rose y Victoire. Ron había aplastado a Harry al ajedrez mágico y jugaba con su hijo Hugo, quien resultó ser un hueso duro de roer ya que había aprendido del mejor. Fred y George estaban discutiendo sobre los productos de la tienda con James, quien no estaba de buen humor porque sabía la que le esperaba cuando volviese a ver a su madre. Y, por último, Lily, Roxy, Albus y Scorpius estaban hablando de quidditch con Harry y Ginny.
Todo parecía haberse calmado mucho desde el desayuno y por eso todos se sorprendieron cuando escucharon un ruido atronador en el pasillo.
—Ahora qué—dijo Hermione exasperada.
—¿Dónde está? ¡Voy a matarlo!
—Mierda, es papá—maldijo Hugo.
—¿Quieres decir mi futuro yo?—cuestionó Ron.
—Sí.
—Genial—murmuró el pelirrojo.
Ginny, Harry, Ron y Hermione habían aparecido en el vestíbulo mucho antes de lo que esperaban.
—Vaya, había olvidado el aspecto tan horrible que tenía este lugar antes—comentó Harry.
—¡Me da igual el aspecto de esta casa!¡Sólo quiero saber dónde está ese niño!—gritó Ron, comenzando a avanzar por el pasillo.
—Ron, ya te he dicho que ha debido ser algo de James—dijo Ginny.
—ME DA IGUAL.
Fue entonces cuando todos se reunieron en la sala, menos Scorpius, Rose y James, quienes decidieron que era mejor esconderse si querían conservar sus vidas.
—¡Papá!—exclamó Lily, corriendo a los brazos de su padre.
—Hola, Lils. Te he echado de menos.
—Claro que sí, no me has visto en un día entero—se rió Lily.
La mayoría de los presentes estaban mirando a los recién llegados y las últimas versiones de ellos mismos. Harry era mucho más alto y estaba más en forma, al igual que Ron, que tenía la cara muy roja. El pelo enmarañado de Hermione había desaparecido y caía en cascada por su espalda. Ginny seguía siendo baja pero había crecido algunos centímetros. Lo más notable eran las cicatrices que se les podía apreciar en la piel a los cuatro. Todos fueron sacados de su estupor cuando Ron y Ginny hablaron a la vez:
—¿Dónde está?
Ron buscaba a Scorpius, dándose cuenta al momento de que Rose tampoco estaba. Ginny, a su vez, buscaba a James quien también había desaparecido.
—Todos estaban en la sala de estar—les informó Arthur sin dejar de mirar a sus dos hijos, ya mayores.
—Deben seguir allí—continuó Victoire y se volvió hacia sus tías—. ¿Cómo está Teddy?
—Está bien. Ya te contaré cuando haya encontrado a James—contestó Ginny caminando a través del grupo con Ron detrás todavía echando humo.
—Tío Ron—dijo Al rápidamente—. No mates a Scorpius. James sólo le jugó una broma.
—Eso ya lo veremos—masculló Ron siguiendo a Ginny y Hermione, tras dejar a Harry con todos los demás.
—Cuando se enteraron de lo de Rose y Scorpius decidieron que lo mejor era venir ahora mismo en lugar de esta tarde—les explicó Harry.
—Papá, realmente todo fue culpa de James. Entre George, Fred y él hicieron levitar a Rose hasta la cama de Scorpius y tío Ron se despertó y se montó un lío—le contó Al.
—Fue divertido—agregó Roxy.
—Seguro que sí—murmuró Harry—. Entonces, ¿qué habéis estado haciendo el resto?
—Nada, la verdad. Nos hemos estado portando muy bien—dijo Roxy en un tono que hizo a Harry dudar.
Entonces, vio a Sirius, Tonks, Remus y Fred y el dolor cruzó su cara. Estaba a punto de decirles algo cuando todos escucharon un grito que venía desde el piso de arriba.
—¡Malfoy. Voy. A. Matarte!
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