Capítulo 12: Irresponsable:
POV SCORPIUS:
El estómago se me encogió cuando por segunda vez en aquel día y a través del cristal pude ver esos impresionantes ojos azules, tan parecidos al dulce color del cielo en una tarde de verano que desde hacía tanto tiempo me traían de calle. En ese mismo momento odié con intensidad aquel trozo de vidrio que nos separaba, como cada vez que la veía. Odiaba el espacio físico que impedía que nuestras manos se unieran, que nuestras bocas se encontraran, que nuestros cuerpos se fundieran en uno solo…
Porque eso es lo que se me pasaba por la cabeza cada vez que veía a Rose Weasley. Y desde el mismo primer momento en el que la ví, en el Andén 9 y ¾, cuando ambos teníamos once años.
Era una sensación odiosa, a la que ya me había acostumbrado hacía mucho tiempo. Odiosa porque realmente quería estar con ella, observarla sin cesar, besar sus labios, acariciar su sedoso y brillante cabello de fuego, y pasarme horas y horas contando sus interminables pequitas… pero eso era algo que no me podía permitir. Que debía reprimir como todas mis fuerzas.
Yo era un Malfoy, mi nombre y mi posición me impedían relacionarme con semejante familia de traidores a la sangre. Sí, era cierto que los tiempos en los que el Señor Oscuro gobernaba e imponía la supremacía de la sangre limpia habían terminado, pero ello no significaba que familias de rigurosa sangre limpia como nosotros, no siguieran dándole importancia al rango y el estatus que un linaje puro te proporcionaba. El odio entre los Malfoy y los Weasley se remontaba a generaciones atrás, concretamente a mi abuelo Lucius. Mis padres eran mucho más comprensivos al respecto. Después de todo, Harry Potter junto con los padres de Rose, lo habían sacado de algún lío. Aunque a mí me daba la sensación de que todo aquello no hacía más que incrementar secretamente la rabia que mi padre les guardaba, pues no soportaba estar en deuda con ellos. Aunque delante de ellos, cuando se encontraban, procuraba guardar las formas. Mi madre y yo éramos los únicos que nos dábamos cuenta de cómo su sonrisa se convertía en tirante cada vez que veía al padre de Rose. Aunque él no se quedaba atrás… Ronald Weasley parecía querer deshollinar a mi padre cada vez que lo veía. Y sobra decir que esa perspectiva no era demasiado alentadora en mi situación con Rose…
Los preciosos ojos azules que me tenían hipnotizados se volvieron acuosos, y desesperados, y es entonces cuando desperté de ese mundo de ensoñación al que sus ojos me habían transportado, y volví a mi ser. Me había concentrado tanto en mis propios pensamientos cuando la ví que ni siquiera recordaba que me encontraba en una tienda, comprando un regalo…
Los llorosos ojos de Rose me miraron con reproche, y en menos de un segundo desapareció de mi vista. Su irritante prima pequeña me miró con cara de: "¿qué le has hecho, capullo?" y se marchó corriendo tras ella.
Tuve una desagradable sensación en el pecho. No entendía absolutamente nada. ¿Qué demonios le había pasado a mi pelirroja para irse así, hecha un mar de lágrimas? ¡Ni que la hubiera insultado!
De todas formas, todo mi plan se había venido abajo. Seguro que por culpa de su tonta prima, que me habría seguido, Rose me había descubierto con su sorpresa, y ya no podría dársela. Con lo que me había costado librarme de mis padres… para nada. Cerré mis puños con rabia. No podía recibirlo sabiendo que yo la había comprado para ella. Todo esto debía ser un secreto, lo último que me convenía es que mis sentimientos se dieran a conocer de algún modo. Debía seguir manteniendo esa ruda fachada de odio hacia ella delante de los demás. Debía seguir confundiéndola, despistándola. No podía darle ilusiones de algo que en realidad no podía ocurrir.
Sabía que quizá me estaba comportando de una forma demasiado cruel por darle esperanzas y quitárselas de un plumazo y de forma tan desagradable y brusca cada vez que ella intuía algo bueno en mí… pero era algo que no podía evitar. Cada vez me gustaba más estar con ella. Cada vez necesitaba más el dulce y electrificante tacto de su piel… me había convertido en alguien completamente dependiente de su mirada… y eso era algo que por mucho que me esforzara, nunca podría cambiar.
Los primeros años logré llevar las cosas mucho mejor… el profundo odio que ella parecía sentir por mí facilitaba mucho todo eso de fingir una fuerte aversión hacia ella. Pero últimamente… cada vez se estaba volviendo mucho más difícil para mí. Sabía que había comenzado a volverme débil, demasiado vulnerable. A sucumbir irremediablemente a los deseos de mi corazón. Desde la primera vez en la que nuestros labios hicieron contacto no me la podía sacar de la cabeza ni un triste segundo de mi existencia. Incluso soñaba con ella. Todos los días. Era una locura. Insano. Obsesivo. Preocupante. Algo había cambiado entre nosotros dos… quizá ella había comenzado a sentir cosas por mí… quizá no. No sabía si el detonante había sido nuestro primer beso, o su evidente cambio de actitud hacia mí. Porque la ponía nerviosa. Mucho. Y lo sabía perfectamente, podía sentirlo.
Ese pensamiento me arrancó una sonrisa de petulancia, además de nuevas ideas. Me acerqué al mostrador de la joyería para dar instrucciones.
-Para una madre, con amor, Scorpius.
Al rato salí del callejón con las compras ya finalizadas. Me encontré con mamá donde habíamos acordado, y juntos nos encaminamos hacia la salida. Volveríamos a casa… a la solitaria casa donde las navidades… no parecían navidades. Cuánto habría dado yo… por tener una familia como los Weasley. Pero eso, claro… era algo que nunca nadie jamás debería saber.
POV ROSE:
Toc, toc toc…
Toc toc toc…
-Oh! ¿Y ahora qué?- gruñí soltando la pluma de golpe, y manchando sin querer parte del pergamino. Llevaba horas intentando redactar una redacción sobre los 12 usos de la Sangre de Dragón, escondida en el escritorio de la antigua habitación de tío Percy, en la madriguera… Pero algo así se convertía en tarea cuasi imposible cuando tienes una prima pequeña pelirroja que es el demonio, y no admite un NO por respuesta.
Por supuesto Lily veía una atrocidad que la noche de nochebuena me encontrara haciendo algo así… pero ella nunca me había comprendido. Casi nadie me comprendía de hecho. Tenía prisa por terminar esta redacción, y así poder ponerme a estudiar cuanto antes. Teníamos un examen justo a la vuelta a Hogwarts, y ni siquiera había empezado. Todo el asunto de Malfoy me mantenía demasiado distraída últimamente… aquellos preciosos ojos grises me estaban volviendo irresponsable.
Me levanté exasperada y corrí a abrir la ventana, pues de allí provenían los fuertes ruidos.
Se trataba de una bonita y señorial lechuza parda, que traía un cuco paquetito en el pico.
Extendí la palma de mi mano, y el paquete cayó en ella.
Pagué al animal, no sin antes ir a por un pequeño recipiente con agua para que bebiera, y le acaricié las alas posteriores de la cabeza cariñosamente.
No esperaba ningún paquete, cosa que me extrañó bastante. Le di la vuelta, y no había rastro del remitente. Quien fuera, lo había enviado anónimamente.
Me senté de nuevo, desenvolviendo el paquete con manos nerviosas.
Lo que ví en su interior me dejó boquiabierta…
Hola queridos y queridas! capítulo algo cortito y diferente, lo se… :p
Lo cierto es que tenía muchas ganas de dejaros entrar en la mente de Scorpius… que vierais cómo piensa, qué es lo que siente él. No se si os habrá gustado, quizá os parece algo extraño o demasiado corto, pero yo más o menos he quedado satisfecha con el resultado… el próximo capítulo prometo diversión navideña en la madriguera! :P (y también prometo decir qué contenía el misterioso paquetito recibido por Rose :p)
PD: Sí, para quien se halla dado cuenta… le he cambiado el color de ojos a Rose (no se en qué estaba pensando cuando se los puse verdes, quizá fue por la influencia de Lily Evans…mi otra historia… pero Insomnia tiene razón! el asunto es que los tiene azules, como su papito! :p que quede muy claro) Enseguida modificaré los anteriores capítulos donde dice que los tiene verdes.
Muchísimas gracias a 3generacion-RoseLily , LuGrint, Marce y Diane Potter por apoyarme y darme su valiosa opinión! Muchas gracias chicas!
Vuelvo pronto, con un capítulo más extenso (espero)
Besazos a todos! ^^
