¡Oló a todas! Aquí les traigo el siguiente cap. de ésta serie :3 Como ya sabrán, habrá boda *.* Pero ¡No se adelanten! Aún hay muchísimas cosas que escribir de ellos, tienen un año para planear la boda. Así que... A disfrutar, mientras tanto. :3
Muchísimas gracias por sus reviews, alerts, favoritos y todo éso bonito *.* Nunca me cansaré de decirles, GRACIAS. Sin ustedes, ésta serie no seguiría. :D
Incógnitas
¿Día o noche?
Después de estarlo pensando por una semana entera, decidió que seguramente en la noche sería más romántico. Velas, música suave, un lugar tranquilo…Bueno, dudaba que su primo Fred, James y Dominique permitieran que fuera tranquilo.
¿Tendría que ponerse tacones? A ella no le gustaban. Su mamá los usaba, pero ella no era muy diestra en eso. ¿Y si le apretaban los zapatos? ¿Y si se caía de camino al altar?
Madre mía. El altar.
Se iba a casar.
Lily Potter puso una enorme cara de espanto en medio de la clase de Transformaciones.
- ¿Sucede algo, señorita Potter?
- ¿¡Eh!... Este…No, no, lo siento, profesora.
La profesora McGonagall la miró desaprobatoriamente y siguió con su clase. La pelirroja volvió a sumirse en sus pensamientos, que duraron hasta que la clase terminó y fue la hora de la comida.
¿Qué pasaría si se le olvidaban los votos? Ella no era Rose, ni su tía Hermione. Seguramente se le olvidarían por los nervios y haría un enorme ridículo frente a todos... ¡Frente al Señor Malfoy! ¿Y el vestido? ¡Por Merlín! Seguramente su madre y abuela Molly se volverían locas buscando el vestido. Pero… ¿Qué vestido podría ser digno para casarse con un Malfoy?
Se retorció las manos, nerviosa. ¿No habría leído Tía Hermione algún libro sobre planificación de bodas? Aaaah, seguramente Victorie mataría por encargarse de todo. Amaba ése tipo de festividades.
Y si se encargaba ella, ya podía esperar una boda atestada de reporteros, platillos extraños y adornos extravagantes.
No señor, se encargaría ella misma. ¿En dónde compraría el maldito vestido?
- ¿Qué tienes, Lily?
La joven volteó: A su lado en la mesa de Gryffindor se sentó Hugo. Le sonrió: se llevaban bastante bien.
- Nada Hugo, es sólo que… – suspiró – …Tengo demasiadas cosas en la cabeza.
- ¿Scorpius? – susurró su primo. Él no se oponía a Scorpius como lo hacía Rose. En realidad, era bastante consciente y razonable a pesar de ser tan joven.
- Sí, en parte… En realidad totalmente… Hugo, te voy a contar algo, pero me debes prometer que no dirás nada.
- Lo prometo, ¿Qué ocurre Lily? – el chico abrió mucho sus ojos cafés – ¿¡Estás embarazada!
- ¡NO! – chilló ella, haciendo que varios los voltearan a ver. Carraspeó y bajó la voz – ¡No, Hugo! Obviamente no.
- Aaaaaaah – suspiró él, sonriente – Entonces no puede ser tan malo.
- Me voy a casar.
La sonrisa de su primo se congeló. Lily le dio un trago apresurado a su jugo de calabaza, como si de whisky de fuego se tratara.
- …Lily… – él la miró fijamente – …¿E-en serio?
Ella afirmó lentamente con la cabeza. Él hizo el mismo movimiento, y la miró aún más intensamente antes de reflejar una sonrisa enorme.
- …¡Genial! ¿Me invitarás?
- ¿¡Qué!
- Vamos Lily, será divertido.
- Pero… ¿No estás enojado?
- ¿Enojado? ¿Por qué?
- Es un Malfoy.
- Y yo soy pelirrojo. No le veo sentido a estar enojado por eso, sería muy tonto... Hay cosas más importantes en las cuales pensar respecto a ésto – el pelirrojo se puso muy serio. Ella tragó saliva de nuevo – Por ejemplo, ¿Ya pensaste en la comida que servirán? Yo te sugiero que crema de hongos no, la odio, y…
Lily lo miró, sorprendida, mientras su primo seguía recitando menús de restaurantes.
Parecía ser que iba a ser aún más difícil de lo que parecía en las películas muggles.
