Las guerreras mágicas regresan a Céfiro... otra vez.

Todos los personajes pertenecen a CLAMP, excepto Devon que es mío, yo solamente los uso para esta historia.


Capítulo 12:

-¿Por qué ella?.- preguntó Devon.

-Por que su amiguita sufre en silencio, nadie se da cuenta de ello, nadie se preocupa por ella, ni a nadie le importa lo que le pase.- dijo Debhoner.

Dentro del castillo:

-No!, Presea!. ¿Por qué a ella Debhoner?.- gimió Caldina sumamente preocupada por su amiga.

-Caldina cálmate, todo saldrá bien.-la tranquilizó Lira.

Las guerreras Mágicas volvieron en sí.

-¡Debhoner!, sal del cuerpo de Presea ahora!.- ordenó Lucy.

-Ni lo sueñes guerrera mágica, esta vez ni tu, ni tus amigas podrán detenerme.- rió Debhoner.

-Vayan todos al castillo, nosotras nos encargaremos.- dijo Marina dirigiéndose a los demás.

-Sabes que no te dejare.- dijo Guru Clef.

-Tampoco nosotros nos iremos.- afirmó Paris.

-Que romántico, es una lastima tener que interrumpir una escena tan conmovedora como esta pero... MUERAN!.- dijo la maligna con furia atacando al grupo.

Anaís detuvo el ataque con su viento de defensa.

-¡Entren al castillo ahora!.- gritó Marina.

-No insistas Marina, no las dejaremos pelear solas contra Debhoner, no de nuevo.- replicó Guru Clef.

-¡Anaís!.- dijo Lucy haciéndole una seña a la guerrera del viento que comprendió a la perfección.

-Si Lucy, ¡Viento de defensa!.- gritó Anaís.

El viento de defensa de Anaís envolvió a todos y los llevo suavemente al castillo. Lucy creo un escudo de fuego alrededor del castillo para que ninguno pudiera salir.

-Aunque intenten proteger a sus amigos será en vano, todos morirán y nadie podrá evitarlo esta vez.- dijo Debhoner.

Dentro del castillo Latiz, Paris y Guru Clef intentaban desesperadamente traspasar el poderoso escudo de Lucy.

-Debe haber una manera de salir de aquí, no podemos dejarlas solas.- exclamó Paris.

-¿Tienes alguna idea Guru Clef?.- preguntó Latiz.

-Estoy pensando, nunca hubiera imaginado que tendría que deshacer un escudo hecho por una guerrera mágica, mucho menos de una escogida para ser el pilar, su magia es muy poderosa para mi.- reflexionó Guru Clef.

-¿Puedo ayudarlos en algo?.- preguntó Devon acercándose a ellos.

-Tal vez, podríamos combinar nuestros poderes como antes, ¿recuerdas?, eso podría funcionar.- propuso Guru Clef.

-Intentémoslo.- aceptó Devon.

Mientras tanto las guerreras mágicas intentaban hacer que Debhoner abandone el cuerpo de Presea.

-Vamos Debhoner, no seas cobarde, sal del cuerpo de Presea y lucha con nosotras.- la incitó Marina.

-Jamás, ¿acaso crees que soy tan tonta?, este cuerpo me permite atacarlas y sé que ustedes no se atreverían a lastimar a su amiga Presea.- explicó Debhoner.

-¿Chicas que vamos a hacer?, mientras este en el cuerpo de Presea no podremos hacerle daño.- preguntó Anaís a sus amigas.

-Tendremos que pensar en la forma de sacarla de su cuerpo.- dijo Lucy.

-Y lo antes posible!.- dijo Marina esquivando un nuevo ataque de Debhoner.

Dentro del castillo Devon y Guru Clef estaban concentrándose para destruir el escudo que los mantenía encerrados.

Una fuerte explosión fuera del castillo los distrajo, Debhoner había hecho volar a las chicas por los aires.

-¡Marina!.- se preocupó Clef.

-¡Lucy!.- gritó Latiz.

-¡Anaís!.- se escuchó a Paris.

-Escucha Clef, si nos apresuramos podremos ir a ayudarlas.- dijo Devon.

-Tienes razón Devon.- dijo Clef concentrándose.

De repente Guru Clef y Devon comenzaron a brillar, al tiempo que decían al unísono un antiguo hechizo. Sus poderes se concentraron en un gran haz de luz que se dirigió al escudo y lo hizo desaparecer por completo.

En el salón del trono, los padres de Marina acaban de llegar.

-Caldina, ¿qué esta ocurriendo, que fueron esas explosiones?.- preguntó la señora Ryuuzaki.

-¿Marina les contó sobre Debhoner?.- preguntó Caldina.

-Sí mal no recuerdo, ella fue la que ataco el castillo la segunda vez que las niñas vinieron a Céfiro.- dijo la mujer.

-Bueno, pues resulta que Debhoner ha vuelto, está utilizando el cuerpo de Presea para atacar, ya que sabe que ninguna de las Guerreras se atreverían a hacerle daño.- informó Caldina.

-¿Mi hija esta peleando contra Debhoner nuevamente?.-

-Así es señora, las guerreras están tratando de defender Céfiro.- afirmó Ascot.

-Pero, y Guru Clef y los demás, ¿por qué no están haciendo algo para ayudar a las chicas?.- inquirió la señora Ryuuzaki.

-Lo están haciendo, pero las guerreras los encerraron en el castillo para que no pudieran intervenir.- explicó Lira.

-Esas niñas están locas, ¿hay forma de ver que es lo que esta sucediendo?.- preguntó el padre de Marina participando en la conversación.

-Claro, ¡Muéstranos lo que esta ocurriendo!.- le dijo Ascot al espejo que había en la mesa del salón.

La imagen se veía un poco borrosa al principio a causa del polvo, pero en cuanto se disipo un poco pudieron ver bien lo que sucedía. Lucy, Marina y Anaís estaban en el suelo, apenas podían ponerse en pie. Justo cuando Debhoner iba a atacarlas nuevamente aparecieron Guru Clef y los demás para ayudarlas, aunque no pudieran hacer demasiado.

-Marina!, ¿te encuentras bien?.- preguntó el mago acercándose a la muchacha.

-¿Clef, que haces aquí?, no debiste salir del castillo...- recriminó Marina al mago.

-No podía dejar que te enfrentaras sola a Debhoner, no esta vez.-

Mientras tanto Latiz trataba de despertar a Lucy y Paris ayudaba a ponerse de pie a Anaís, Devon por su parte trataba de hacer reaccionar a Presea.

-Presea, se que estas ahí, debes expulsar a Debhoner fuera de tu cuerpo, de esa forma las guerreras mágicas podrán detenerla.- pidió Devon.

-Es inútil que trates de hablar con Presea, ella no puede escucharte.- dijo Debhoner atacando a Devon, este no se movió de su sitio y resistió el ataque.

Debhoner se preparo para atacarlo nuevamente, pero Devon no se movió de su lugar.

-¿Qué esperas?, ¡Defiéndete!, no podrás soportar otro de mis ataques.- dijo Debhoner.

-Presea se que estás escuchándome, haz un esfuerzo, yo se que puedes liberarte de Debhoner, solo inténtalo.- volvió a insistir Devon.

Debhoner hizo caso omiso a las palabras de Devon y lo golpeo nuevamente con uno de sus hechizos, Devon cayó al suelo muy adolorido, aunque seguía empeñado en comunicarse con Presea a pesar de lo infructuoso de sus esfuerzos.

-No quiero lastimarte Presea, libérate de Debhoner, recupera tu cuerpo.- instó Devon a la armera.

-Eres un tonto Devon, jamás pensé que podías ser tan insistente.- dijo Debhoner preparando un nuevo ataque. Algo la detuvo de repente, el cuerpo de Presea cayo de rodillas sosteniéndose la cabeza con ambas manos.

-¡Sal de mi cuerpo Debhoner!.- se dejó escuchar la voz de Presea.

-¡NUNCA!.- gritó Debhoner.

Anaís aprovecho la confusión para usar su viento de defensa y envolver el cuerpo de Presea, cuando hizo esto utilizo su viento curativo para ayudar a Presea a expulsar a Debhoner fuera de su cuerpo. Cuando finalmente lo lograron Presea cayo desmayada a causa del gran esfuerzo realizado, Devon se acerco a ella y la levanto en brazos para alejarla de allí.

Dentro del castillo todos observaban atentamente lo que estaba ocurriendo afuera, de repente Caldina comenzó a sentirse mal.

-Auch.- gimió Caldina.

-¿Qué ocurre Caldina?.- preguntó Ascot.

-Sentí un fuerte dolor en mi vientre.- expresó la ilusionista.

-¿De cuantos meses estas?.- le preguntó la madre de Marina.

-Cumplí ocho meses hace algunos días.- contestó Caldina.

-¿Es tu primer hijo?.- inquirió la mujer.

Caldina asintió reprimiendo un gemido de dolor.

Fuera del castillo Debhoner había conseguido recuperar su cuerpo gracias a la energía que le había robado a Presea y ahora podía utilizar todos sus poderes sin restricción alguna.

-Devon, lleva a Presea al castillo, Caldina se encargará de ella.- dijo Ráfaga.

-Claro, enseguida vuelvo.- asintió el muchacho, alzando a Presea en brazos y dirigiéndose al castillo.

Mientras tanto Lucy y Latiz peleaban hombro con hombro y le estaban dando una buena batalla a Debhoner quien lucia divertida.

-Anaís, ¿te sientes mejor?.- preguntó Paris.

-Si Paris, gracias, será mejor que vayamos a ayudar a Lucy y Latiz, ¿no crees?.- respondió la rubia.

-Claro, vamos.-

-Clef, vamos con los demás.- dijo Marina al mago.

-Si Marina.-

Y así los cuatro se acercaron adonde estaban peleando Lucy y Latiz con Debhoner.

-¡Dragón de agua!.-

-¡Huracán verde!.-

-¡Amigas!, ¡Rayos rojos!.- gritó Lucy.

-Grrr... ya me estoy cansando de todos ustedes, ¡Mueran de una vez!.- dijo Debhoner furiosa, atacando primero a Marina con un devastador conjuro.

Pero alguien se interpuso entre Marina y el enorme rayo negro.

-NOOOO!, CLEF!.- se escucho el desgarrador grito de la guerrera del agua.

-Guru Clef!, eres una maldita Debhoner.- dijo Paris intentando atacarla con su espada.

-No molestes principito.- dijo Debhoner haciendo estrellar al príncipe fuertemente contra una de las paredes del palacio.

-Paris!.- se preocupó Anaís.

-¡Resplandor!.- gritó Latiz furioso.

Debhoner estaba prevenida y haciendo aparecer una espada de la nada atravesó a Latiz con ella dejándolo moribundo en el suelo.

-¡LATIZ!.- gritó Lucy.

Marina sostenía a Guru Clef en su regazo, quien estaba muy mal herido.

-¿Por qué hiciste eso Clef?.- preguntó Marina a Clef con los ojos llenos de lágrimas.

-No podía dejar que nada te ocurriera Marina.-

-No debiste, mira como estas.-

-No importa, mientras tu estés bien, te amo.- dijo Clef cerrando sus ojos.

-No te atrevas a despedirte, ni lo intentes, no puedes dejarme sola, no después de todo lo que hemos pasado Clef, por favor no lo hagas.- imploró la guerrera del agua.

-Lo siento mucho amor, perdona…me…-

-NOOO!, Clef no me dejes!.- dijo sollozando contra su pecho.

Ráfaga trata de mantener a Debhoner alejada de los demás pero no puede hacer demasiado ya casi no puede mantenerse en pie.

Por suerte Devon llego justo a tiempo para ayudarlo.

Anaís intenta curar a Paris, lamentablemente sus heridas son muy profundas, ha perdido mucha sangre y ella ya no tiene la fuerza suficiente.

-Déjalo así Anaís.- dijo Paris sosteniendo la mano de la muchacha.

-Paris no digas eso, vas a ponerte bien como siempre.- afirmó la joven.

-Perdóname Anaís, pero esta vez tendrás que seguir tu sola.-

-Pero yo no puedo sin ti, jamás podré lograrlo.-

-Prométeme que si lo harás, no importa si ya no estoy contigo, debes seguir adelante.- pidió Paris.

-Yo no quiero separarme de ti.- negó la muchacha.

-Así debe ser, mi dulce Anaís. Siempre estaré cuidándote…..- dijo acariciando su rostro hasta que finalmente perdió todas sus fuerzas.

-Paris!.- grito abrazando el cuerpo de Paris.

Lucy se encontraba al lado de Latiz, quien esta desangrándose a causa de la profunda herida que le provoco Debhoner.

-Resiste Latiz, solo un poco más…- pidió Lucy.

-Lo siento mi pequeña Lucy, no podré resistir mucho mas.-

-No puedes darte por vencido, eres el espadachín más poderoso de todo Céfiro, debes resistir.-

-Lamento decepcionarte Lucy, de veras lo siento…-

-Latiz!, despierta, no te vayas, quédate a mi lado!.-


Notas de la autora:

Primero que nada quiero hacer algunas aclaraciones: Devon, que por fin apareció decentemente en este capítulo ya que lo tenía bastante abandonado, es como ya saben el hermano gemelo de Clef, los dos son exactamente iguales, con la diferencia que Devon tiene el pelo ligeramente mas oscuro que el de Clef, y sus ojos son grises. Devon originalmente no era malo, pero las constantes y odiosas comparaciones que hacía su maestro entre ellos, lo orillaron poco a poco a guardar rencor en su corazón, esto hizo que con el correr de los años su espíritu oscureciera.

Cierta vez en una de sus lecciones, Devon había conseguido dominar un hechizo muy peligroso, su maestro le exigió que se detuviera ya que alguien podía resultar herido, pero Devon deseoso de demostrar que era mejor que Clef, no hizo caso y terminó haciendo volar parte del edificio donde estaban practicando. Esto ocasionó que su maestro considerara al muchacho una amenaza potencial y por esa razón decidió que lo mejor era ya no continuar con su entrenamiento para ser gurú. Devon obviamente enfureció ante este hecho y su maestro se vio forzado a encerrarlo en otra dimensión para que no causara estragos. Cuando estaba encerrándolo Devon consiguió atacar a su maestro y dejarlo inconciente, y fue Clef quien tuvo que completar el hechizo para encerrar a su hermano, aunque mientras tanto Devon hizo un hechizo que condenó a Clef a vivir en el cuerpo de un niño de diez años. Después que fue encerrado en otra dimensión Devon pasó algunos años culpando a su hermano de sus desgracias, pero con el correr del tiempo reflexionó y se dio cuenta que todo había sido consecuencia de sus propias acciones, por lo que desechó las ideas de venganza. Luego Debhoner lo encontró y consiguió dominarlo para que fuera a buscar venganza contra el mago supremo.

Espero que esto haya aclarado las dudas acerca de si Devon es bueno o malo, por otra parte espero que el capítulo les haya gustado!

Como siempre muchas gracias a todos los que leen esta historia y a quienes me dejan sus reviews.

Bueno creo que esta vez me excedí un poco con las notas de autora asi que mejor me despido, espero sus comentarios, dudas y sugerencias que como siempre me animan a seguir escribiendo, nos vemos en el próximo capítulo!

Bye

*YuZuRiKa*