Chics! Os amo xD, gracias por sus reviews, no olviden dejarlos, de verdad que me motivan a escribir & a actualizar más rápido, os tengo malas noticias, mañana entro a la escuela :( mi tiempo se va a limitar ya que entro a clases mañana Dx y el curso se viene bien difícil, pero no se preocupen, daré todo mi esfuerzo para tener tiempo e inspiración en el pc para servirles a uds :), como saben, esto de escribir SxS es lo que me hace feliz :P

.

Viviendo ¿Juntos? - "La verdad detrás del Uchiha".

By .


Me asusté, claro está al escuchar aquel golpe, tenía miedo de abrir los ojos, no quería saber nada de gente accidentada, me traía pésimos recuerdos, así que seguí apretando mis ojos tan fuertemente que ya sentía como las lágrimas estaban saliendo, a mi alrededor sólo podía sentir ruido, mucho ruido, hasta que su imagen se me vino a la mente, Sasuke, abrí los ojos llenándome de valor, esperando que él estuviese bien, no quería ni siquiera imaginar que algo le hubiese pasado.

Pero la escena que vi no era muy agradable, pero me calmaba, aquel tipo estaba en el suelo inconsciente, pero…

¡Sasuke! – estaba recargado en la pared para ayudarse a sostenerse, su cara mostraba cansancio, y sangraba de la nariz, hacía esfuerzos para respirar, aquello bastó para que mis lágrimas corrieran desenfrenadamente. Le sostuve con el hombro para ayudarle a caminar, él aún estaba en pijama, pero ¡¿cómo? Me puse a caminar con el recargado, si que estaba fatal, estaba tan asustada que la desesperación se estaba apoderando de mí – ¡Oh por dios Sasuke resiste! - dije sin poder evitar sollozar exageradamente – gr-gracias por salvarme – pude apenas articular.

Miré a aquel horrible tipo que minutos antes intentó asaltarme y quien sabe que más nuevamente, yacía en el suelo, aún estaba inconsciente, eso me bastó para poder salir de aquel callejón en busca de ayuda. No recordaba otro momento, además del accidente, en que hubiese sentido tanta desesperación, esto se sentía fatal. Sentí como la respiración de Sasuke chocaba contra mi brazo, y también pude percibir su mirada, algo débil, pero a fin de cuentas me estaba mirando. Me sentí aún peor, no me di cuenta hasta que vi como su brazo se mojaba, que yo estaba llorando a mares.

No llores… - susurró Sasuke, oh dios mío, parecía como si estuviese delirando, ¿Cómo esperaba que no llorase? A él lo acababan de golpear, no era para menos. Levanté la vista, viendo a la gente que pasaba por ahí, nadie reparaba en nosotros, todos seguían su camino sin dedicarnos la más mínima mirada.

Tranquilo Sasuke, estarás bien, lo prometo, no dejaré que nada te pase – aquello era más para calmarme a mi misma, y luego…seguí llorando aún más.

Sakura… - dijo como si estuviese a punto de desmayarse, no por favor – no llores…te ves más linda…cuando sonríes - …¿qué?¿acaso había oído bien? Él me había hecho un cumplido… me sentí como transportada hacia otro mundo al saber aquello, él me había dicho que me veía linda cuando sonreía…Sasuke, oh, no puede ser, ahora ya me ha quedado claro, me he enamorado perdidamente de ti, ya no me caben más dudas, ahora mis lágrimas cobraban un nuevo sentido, lo único que quería era que él estuviese a salvo, poco me importaba que fuese a ser de mí misma, ya todo estaba en segundo plano, excepto él. Sentí el peso del cuerpo de Sasuke, el cual ya había perdido la consciencia, y se desplomó encima de mi, joder no, me asusté y miré nuevamente a mi alrededor, vi una tienda que afuera tenía unos asientos, tomé a Sasuke y lo recosté ahí, en ese momento todas las miradas se posaron en nosotros, aquello bastó para que yo reaccionara.

- Por Favor! Necesitamos ayuda, un ladrón le ha atacado, está enfermo y perdió la consciencia! – estallé en lágrimas, la gente se empezó a amontonar encima de nosotros, todos tenían una gama de expresiones bastante similares, desde preocupación, histeria, seriedad hasta remordimiento. Caí de rodillas al suelo, desesperada, no estaba avanzando en nada, sólo quería el bienestar de Sasuke.

¡DESPEJEN! – Gritó una voz, alcé un poco la vista, para ver a un hombre que vestía un uniforme, tomó mi mano para ayudar a mantenerme en pie, y acostó a Sasuke, para practicarle los primeros auxilios - Tranquila niña, llamaré a la ambulancia, cuida a tu amigo mientras tanto, todos mantengan la calma – habló aquel hombre que no alcancé a distinguir – sólo le apunté al callejón para que ese imbécil recibiera su castigo, el policía dirigió su vista, y lo último que pude oír fue "refuerzos" y "encontré al culpable" ya que en cuestión de segundos, me desplomé.

Desperté envuelta en luces bastante blancas, no…aquello se me hacía bastante familiar, fatídicamente familiar, traté de sentarme, posé mi mano en mi frente y de repente, todo pasó fugazmente por mi mente, el ladrón, Sasuke, mi desmayo…¡Sasuke!, me puse de pie rápidamente, me costó un poco equilibrarme, y salí corriendo aún sin todos mis sentidos al cien, las enfermeras me miraban preocupadas, hasta que una me detuvo. Parecía una loca, ya que me tambaleaba al estar recién despertándome, me había mareado.

Señorita, le rogaría no correr por los pasillos por favor – Y entonces prestó a tención a mi cara- oh dios, usted es la que vino en la ambulancia con el chico – asentí bruscamente – debería estar descansando… - continuó con cara de preocupación.

¿Dónde está? – dije desesperadamente, poco me importaba mi estado en ese momento.

Su cara se ablandó un poco al notar mi preocupación, las enfermeras seguían mirándome con curiosidad, genial, ahora deberían pensar que era la loca corriendo por los pasillos que quería saber el estado de su novio… ¿novio? Debí haberme dado un golpe muy fuerte en la cabeza.

Me giré rápidamente para observar el nombre de los pacientes, y me di cuenta de que estaba en frente de la que decía: "Habitación 212: Sasuke Uchiha" lo encontré!, le dirigí una rápida mirada a la enfermera que asintió en señal de que podía entrar, no me lo pensé ni dos minutos, abrí rápidamente la puerta, y ahí le vi…serenamente durmiendo, parecía un niño chiquito, su mirada era tan sana y angelical, se veía realmente hermoso, no podía creer que alguien tan perfecto podría existir, y el hecho de que estuviese dormido si ayudaba a mejorar su hermosura si es que se podía, me acerqué a él tomando asiento en una silla de esas que ponen para las visitas, estaba bastante cómoda, miré su rostro nuevamente, hasta que lentamente acerqué mi mano sin quitarle la vista de encima, y comencé a correr unas mechitas de su cabello, no pude resistir, y pensar que él siempre se dedicaba a molestarme, ahora lo veía tan indefenso, no sentí la necesidad de pestañear, al contrario, desearía no hacerlo en esta situación, me sentía tan culpable, joder, si no fuese por mi él no estaría en este lugar, más encima estaba resfriado, la culpabilidad me embargaba, sentía que algo debía de hacer para compensarle ¿pero qué?

Sasuke…todo es mi culpa…yo…lo siento – susurré entre sollozos, de alguna forma sentía que él podría oírme, aunque me costaba convencerme de aquello, ¿por qué tubo que terminar todo así?

No debí haberte dejado solo en casa sabiendo que estabas enfermo – no aguanté, las lágrimas caían automáticamente de mis ojos a su hermoso rostro.

Seguí inclinada sobre su pecho, él seguía tan sereno, y sus ropas se comenzaban a mojar a medida que mis lágrimas las empapaban…

- Oye, no te pongas tan mal, no fue tu culpa – escuché que decía una voz ronca, mi acto reflejo fue el de mirar a Sasuke pero él aún dormía, entonces…miré hacia la puerta y me encontré con el mayor de los hermanos Uchiha, Itachi.

Pero…si ha sido mi culpa – protesté.

Sakura, la única culpa que has tenido ha sido la de no haberle dicho a mi hermano que se abrigara cuando debía – dijo mirando hacia la ventana y sonriendo, también le seguí la mirada y vi como nevaba afuera - ¿Lo entiendes no? Deja tu consciencia tranquila, además él solo está inconsciente, se pondrá bien – volvió a sonreír, de repente sentí como se me aliviaba un poco todo el peso de encima.

¿Y Mikoto y Fugaku? … - al menos ellos debían pensar que algo de culpa tenía ¿no?

Itachi se echó a reír, ¿tanta risa le preocupaba el estado de su hermano? Puse mala cara, a mí no me causaba la más mínima gracia.

- Sakura, si Sasuke está ahí es porque quiso defenderte, nuestros padres están orgullosos de él y nada enfadados contigo ¿vale?

Bueno, él había ganado. Sentí que ya no tenía derecho a protestar, mordí mi labio intentando reprimir las palabras para discutir.

Vale

Entonces él puso una cara que no supe interpretar muy bien, como si estuviese pensando en decir algo, aunque no estuviese muy seguro si soltarlo o no, me le quedé observando un buen momento a lo que éste por fin habló.

Ven, te invito un café, debes estar agotada – dijo haciendo ademán de que le siguiese, y así lo hice, eché un último vistazo a Sasuke que seguía durmiendo serenamente. Y seguí a Itachi que ya se había adelantado unos pasos.

En el camino seguí viendo muchas enfermeras que me recordaban a las hormiguitas, que trabajan de manera similar, aquel ambiente me agradaba, de hecho la medicina no me era indiferente, me agradaba, seguí mirando hacia todos lados, habían muchos niñitos en un sector, algunos con sueros conectados a ellos, otros con alguna extremidad de su cuerpo con algún tipo de venda, y otros a simple vista que lucían normales, pensándolo bien, yo no sería capaz de estudiar pediatría, los niños en aquel estado hacían que el corazón se me ablandase de una forma terrible, viviría deprimida en mi trabajo, así que descarto la pediatría.

Observé a Itachi nuevamente, y él sólo avanzaba, no parecía interesado en ninguna cosa en particular, al menos eso noté, aquel hospital era verdaderamente bonito, todo era blanco, lucía bastante nuevo, quizás a eso se debía la tecnológica construcción. Seguí caminando sin darme cuenta que él se había adentrado por una gran puerta en la cual se denotaban muchas mesas, como una especie de casino, en las mesas habían bastantes médicos comiendo alegremente, otros con sus notebooks, otros con papeles, y etc.

Por aquí – me indicó él. Me dejó sentada en una mesa mientras iba a buscar algo de café.

Suspiré.

Todo esto sí que pasaba bastante rápido, no me había dado ni cuenta, aún recuerdo cuando Ino fue a la casa y…¡Ino! Me había olvidado completamente de ella, luego del incidente en el que choqué con la puerta de Sasuke…pero…ese día cuando volví a mi habitación ella ya no estaba…joder a lo mejor se fue para la de ella y debía de estar odiándome al olvidarme de su existencia.

En seguida fui interrumpida en mis cavilaciones al ver como Itachi posaba una taza de café enfrente de mis ojos, le agradecí el gesto, y el tomó asiento enfrente mío.

¿Y bien? – preguntó el pelinegro con cara de complicidad

Yo sólo me limité a revolver el café que Itachi me había entregado.

¿Qué? – contesté algo confundida, me había perdido.

Abrí las bolsitas de azúcar para poder echárselo a mi café.

¿Cuándo le dirás?

Sin darme cuenta, me había pasado de la cuenta con el azúcar…

¿A quién?

Me sentía como estúpida, realmente no entendía nada. Me apresuré a llevarme el café a la boca, necesitaba algo caliente en mi garganta.

A mi hermano

Ante todos los nervios, escupí mi café, Itachi se largó a reír mientras que los médicos me miraban con pésima cara, ¡genial! Pero… ¿Decirle? ¿A Sasuke? No entiendo, joder, mi fuerte nunca ha sido el ser rápida para captar las cosas. Me asusté al ver como la sonrisa de Itachi se ensanchaba.

Oh Vamos Sakura, no creas que no me doy cuenta, sé que te gusta mi hermano - … ¿Tan…tan obvia podía llegar a ser? – y no lo niegues.

Yo…eh…esto – dije riendo nerviosamente.

Me gustaría tenerte de cuñada, nuestros padres te adoran, pero mi hermano es el difícil aquí – y entonces pegó un largo suspiro. –ojala ella nunca le hubiese echo eso – suspiró nuevamente, ¿ella? ¿a quién se refería? Estaba igual que Naruto soltando información.

Información…¿eh? Naruto no me quiso contar, pero trataría de que Itachi si lo hiciera, de todos modos, ¿fue algo muy malo lo que ocurrió?

- Itachi…yo, bueno te has ganado mi confianza, y debo suponer que también yo la tuya – él asintió, como si estuviese sospechando de mis intenciones, vamos Sakura, tú puedes - ¿A quién te refieres con "ella"? ¿Quién es?

Él me observó fijamente, al parecer yo no lo iba a tener tan fácil, le observé nuevamente viendo si había algún cambio, pero nada, su rostro seguía igual de serio, casi me recordaba a su hermano menor, pero la clara diferencia era que Itachi sonreía más, mucho más. Traté de mantenerle la mirada fija, mis ojos llevaban todo este rato sin pestañear, ya casi comenzaban a arderme, pero necesitaba saber la verdad…

¿Prometes que mi hermano no se enterará de ésta conversación? – asentí – bien, no es mucho lo que sé, sólo puedo decirte que hace un año, mi hermano tubo una novia – no sé por que se me vino a la mente Karin, iba a decir algo, pero él se me adelantó – no, con novia, me refiero a una novia de verdad, sinceramente no creo que Karin tenga ese título, bueno como te decía por aquel tiempo Sasuke era un buen chico, aún lo sigue siendo, pero tenía más carisma, hablaba y se reía más, ella lo era todo para él, hacían todo juntos, ella siempre venía, se la pasaban bien y todo, aún recuerdo a mi hermano viéndose tremendamente feliz –recordó nostálgico, sentí un nudo en la garganta, no me molestaba, sólo que sentía una verdadera pena, al pensar lo doloroso que debería haber sido para Sasuke, sea lo que sea que ha ocurrido, que yo sepa, nadie cambia así por que sí - hasta que un día, ella dejó de venir tan seguido, a mi hermano se le veía más serio, por alguna razón pasaba más tiempo en su portátil, como si estuviese buscando algo, hasta que un día, aún lo recuerdo, llovía, ella llegó cuando estábamos cenando, sólo Sasuke y yo, el timbre sonó, y él fue a atender, entonces ella entró, no sé que le habrá dicho a mi hermano pero salieron un momento.

Yo me quedé esperando, de todos modos, pensé, mi hermano era grande, él sabía lo que hacía, así que me fui a dormir, pensando que ya en la noche llegaría, así que me fui a dormir, al día siguiente cuando desperté lo encontré tirado en el sofá, olía terriblemente a alcohol, cuando lo desperté, reaccionó muy mal, traté de preguntarle qué le había ocurrido, pero nunca quiso decirme, desde aquel momento, no volvió a ser el mismo, sólo se volvió más frío y menos hablador – finalizó él algo melancólico.

Me detuve a pensar un largo momento, ¿quién habría sido capaz de tal cosa? Me quedé algo helada pensando, nunca me hubiese imaginado a Sasuke sufriendo por amor, ni mucho menos como lo describía Itachi, me sentí inmensamente mal por él, de algún modo, debería averiguar qué había ocurrido, como para que Sasuke hubiese cambiado de tal manera.

¿Cómo se llamaba ella? – pregunté.

Iris – ¿con que Iris eh? Iris… ¿Qué fue lo que le ocurrió a Sasuke?, Itachi al percibir mi mirada, me miro como adivinando mis pensamientos – Sakura, no me preguntes, ni mucho menos a Sasuke sobre ella, perdimos todo contacto con ella, y dudo mucho que mi hermano quiera recordar su nombre – genial, ahora me quedaba sin pistas.

Me quedé pasmada pensando en lo mucho que me gustaría averiguar todo aquello, no resistía tanta curiosidad, pero sabía que Sasuke no iba a ponérmelo fácil, de hecho me daba pavor preguntarle a él, así que enseguida tuve un plan, no sé como ocurrió, pero mi mente comenzó a formular algo bastante macabro, considerando que yo no hacía cosas que implicaran invadir la intimidad de otras personas, pero no me resistía, era Sasuke…

Itachi ¿cuándo saldrá Sasuke del hospital? – pregunté atropelladamente, espero que me haya entendido.

Pareció pensárselo un momento, como si se le hubiese olvidado – m… a las 9 de la noche creo que estará de vuelta en casa, mis padres no quieren que pase la noche aquí, mamá prefiere cuidarlo ella misma – contestó con una sonrisa.

Yo se la devolví y me despedí de una forma más bien "Express" me fui corriendo a tomar un taxi, nuevamente quedaría ante las enfermeras, como la loca que corría por los pasillos, aquellos pasillos blancos estaban plagados de letreros que indicaban donde quedaba cada cosa, recuerdo que pude leer "Banco de sangre" "Urgencias" "Farmacología", etc. Seguí corriendo, tuve que esquivar más de una vez a unas señoras que no paraban de cuchichear, al parecer yo sería su nueva presa al pasar casi atropellando una de ellas, esto era una de mis cosas malas, cuando se me metía una idea a la cabeza, costaba sacármela.

Suspiré cuando me encontré en la calle, ya me manejaba más o menos bien en el tema de transporte, así que bajé a una estación de metro que me dejaría a una cuadra del departamento de los Uchiha, estaba bien con eso, una cuadra no me mataría a pie, no creo que vuelva a encontrar a otro tipo horrible como el que había intentado sobrepasarse conmigo.

Iba tan concentrada que no me había fijado que tenía mi móvil en el bolsillo sonando, estaba subiendo las escaleras del metro, para salir a la calle, saqué el móvil de mi bolsillo y contesté, escuché un montón de gritos chillones, algo desordenados, como si mil personitas hablaran a la vez, pero yo conocía esos gritos, eran de mi amiga Ino.

¿Diga?

¡Sakura! ¡Problema! Está todo mal, ¡como pudo! – y siguió atropellando las palabras.

Calma Ino – le dije. – Respira – y ella me hizo caso – y ahora dime…

¡Sakura él ha vuelto! – me dijo, ¿a quién se refería?, comencé a disminuir el paso, cuando ya me encontraba saliendo de la estación de metro hasta el piso normal, fue cuando mi vista se detuvo en unos negros ojos, no eran como los de Sasuke, pero sí que me traían recuerdos, me quedé impresionada a más no poder ¿Qué hacía el aquí? ¿Cómo era posible…?

Ino – dije hablando muy seriamente por el móvil – creo que sé a quien te refieres – dicho esto, él también fijo su mirada en mis ojos, mi cara cambió a una más seria, ciertamente, me había pillado desprevenida, pero esto no impediría que me hiciese la dura, ¿qué querría él? Y corté la llamada.

Vi como se acercaba hacia mí, traté de mantenerme firme, oh Sai, ¿Por qué has vuelto? ¿Quieres seguir haciéndome sufrir como en aquel entonces? No recuerdo haberle dicho de mi situación, y mucho menos que Ino le hubiese revelado mi actual paradero, esto se me estaba saliendo de las manos. Si pensaba que las cosas iban mal, pues ahora iban de mal en peor, esto no era bueno, para nada bueno, sólo le seguí observando hasta que lo tuve en frente de mí.

Hola Sakura – contestó con una mueca, que parecía como una mezcla entre sorpresa y alegría, no sabía que pensar, me sentía bastante intimidada, pues no todos los días ves a tu ex quien te lastimó donde más te duele… - sé que es bastante tarde como para buscarte, me comporté como un idiota, dejé ir a la chica más hermosa del mundo, más tierna y valiosa por dentro, fui un tonto, quizás ya tengas una nueva vida, pero aún así quisiera ser parte de e…

¡Basta! – le grité – no me importan tus intenciones…yo…¡no quiero saber de ti! ¿no te bastó haberme pisoteado en el pasado? ¿sabes tan siquiera que se siente? – grité eufórica, no quise saber nada más, sólo vi su mirada perpleja, pero aún así pude notar un brillo en sus ojos, que decía que esto ya se lo esperaba, pero no me importaba, ya todo dejaba de importarme con respecto a él.

Me fui corriendo nuevamente, Sai…él fue un completo idiota, era de esos tipos que estaban con una chica y luego la desechaban alegando que sólo quería amistad, él me dijo que conmigo no sólo era una simple amistad, para luego de un año de relación, decirme que no estaba seguro de sus sentimientos, que desde algunos meses sólo quería mi amistad y que lo sentía…idiota. Prácticamente me botó. No merecía un lugar en mi vida ni mucho menos en mi corazón, además, aquel lugar ya estaba ocupado…pero no sabía si yo ocupaba también un lugar en aquel frío y orgulloso corazón. ¿Por qué estos asuntos tienen que ser siempre tan difíciles?

Con tanta charla mental, me di cuenta cuando recién estaba a punto de entrar al edificio de los Uchiha, que había comenzado a llover…entré no sin antes quitarme mi chaqueta para secarme, estaba más o menos empapada, saludé al guardia, y en seguida tomé el ascensor, todo fue de manera bastante automática, no era muy consciente de lo que hacía y no hacía, mi mente estaba en otro lado.

Al llegar tomé un baño caliente, al parecer estaba sola en casa, Itachi y sus padres de seguro estarían en el hospital cuidando de Sasuke antes de venir hacia acá, era tan relajante el sentir el agua caliente corriendo por mi cuerpo, me servía para olvidarme de mis problemas, la verdad es que sí que funcionaba en este tipo de "estrés" tomé un shampoo y un bálsamo de esencias florales frotando suavemente mi cabello, me agradaba el color, así que quería que luciese muy bien cuidado y brilloso, no era de esas chicas que se maquillaban ni cuidaban bastante, mis cuidados y maquillaje eran sólo lo justo y necesario, y al parecer resultaba, al mirarme lograba estar a gusto conmigo misma, cosa que de pequeña me resultaba bastante imposible.

Mi estómago rugió ruidosamente, así que me apresuré a cerrar el grifo e ir a mi habitación a vestirme, no sin antes pasar por una que era la de mi pesadilla y ensueño a la vez…Sasuke, entonces el plan que mi mente había comenzado a maniobrar volvió a maquinarse en mi subconsciente, ya tenía todo planeado, miré el reloj. Eran exactamente las 8:00, tenía una hora exacta antes de que Sasuke estuviese en casa, así que mi plan dio inicio.

Entré a su habitación sigilosamente procurando hacer el mínimo ruido, aunque en el fondo era una tontería ya que me encontraba sola en el apartamento, al entrar comencé a mirar la habitación de Sasuke, no era muy pequeña, casi parecía una habitación matrimonial –me puse bastante roja al imaginármelo acostado en una de esas camas de dos plazas- joder, mi mente sí que me estaba jugando bromas de muy mal gusto, al mirar en su interior pude notar como todo estaba perfectamente ordenado, inclusive su cama, y sus cojines, todo, me pregunto quien habría ordenado, que yo sepa nadie había visitado la casa Uchiha.

No te desvíes Sakura – pensé.

Entonces, mi ampolletita se iluminó al ver una caja que se encontraba en la parte superior del armario de Sasuke, la cogí subiéndome a la cama, ya que por mi baja estatura, no la podría alcanzar por mi misma. Al encontrarla y tenerla en mis manos, un fuerte estornudo salió de mi nariz, yo era bastante alérgica al polvo, joder, esto me costaría una alergia, pero no importaba, abrí la pequeña caja azul, y en su interior pude ver una foto algo doblada junto a unas cartas, al ver la foto lo entendí, aquella chica era hermosísima, y su rostro le hacía alusión a su nombre…Iris.

Iba a tomar las cartas para leerlas, pero la puerta me interrumpió…joder ¡Alguien había llegado!

.

.

.


Os ha gustado? personalmente, creo que Sakura tiene un don para meterse en problemas je je, Como ven tenemos nuevo personaje, Iris, sinceramente, me costó decidir el nombre, pero prometo que no les causará problemas -risa malvada- ok no, tal vez si xD ya ya, no digo más :P, ¿Y sai? qué piensan de él? Se han encontrado, ya tenemos más y más encrucijadas xD, pero no se preocupen jo jo, ya tengo hasta el final clarito, así que me tendrán aqui hasta el final del fic -palabra de exploradora (?)- ok, ok, se me va la olla xD Los dejo =)

Si no os apetece pasar por aquí seguido, os recomiendo darle click a la opción "Suscribe to story" cuando dejen reviews para que se les envíe un mail & asi sabran de cada actualizacion =)

~Ciao!