UNA NOCHE INNOLVIDABLE

CAPITULO # 14

FINAL

Por: Tatita Andrew

EPILOGO:

El tiempo pasa de prisa como dice la canción parece que hubiera sido ayer cuando Candy tuvo que ser operada de emergencia, pero gracias a el buen Dios todo salió bien, la pequeña Aurora era una niña saludable de ocho meses, su madre había estado todo el día ocupada ayudando en la nueva escuela que era el orgullo de todos los que vivían en la ciudad, todos y cada uno de los niños más pobres tenían su futuro forjado a través de la ayuda social, del estudio gratis y sobre todo de calidad.

Era un sueño que llevo acabo gracias a la generosidad de su esposo, fue directamente hacia la habitación de su hija, le dolían mucho los senos ya que hacía horas que no le daba de lactar a la pequeña. Y cuando entro a su cuarto se encontró con la escena mas hermosa que hubiera visto en su vida.

Su querido esposo alzaba a la niña en los brazos y daba vueltas con ella por la habitación y esta reía y reía como si no hubiera nada mejor en el mundo que mirar a su padre. Luego la bajo y la tranquilizaba mientras la arrullaba en brazos.

-Mi pequeñita, ten un poco de paciencia mamá esta a punto de llegar, no queremos que piense que no puedo cuidar de ti en su ausencia. Así que no me hagas quedar mal y pórtate bien.

Como si la pequeña entendiera las palabras de su padre lo miraba mientras trataba de jalar la pequeña barba que asomaba en su barbilla, las miradas azul y verde se miraban con todo el amor del mundo.

No lo dudaba era la mujer más feliz del mundo Albert no solo era un buen esposo, sino que además era atento, caballeroso, tierno, amigo compañero, le faltaban palabras para describirlo. Tenía tanta suerte de que el destino los haya unido.

-¿Interrumpo? Dijo entrando en la habitación perfectamente decorada de la pequeña.

-Mira quien llego Aurora, es mami.

Se besaron suavemente en los labios y la niña lanzo los brazos a su madre para que la upara.

-Mi dulce bebita, no te parece la niña más hermosa del mundo.

-No tendría porque ser de otra manera, si es idéntica a ti mi amor, le dio un abrazo a ambas, pero sospecho que al igual que su madre es la más traviesa, puedes creer que la encontré ya parada en la cuna llamándome y cuando me iba acercando donde ella estuvo parada solita por algunos segundo, yo creo que no llega ni al año y ya tendremos que andar corriendo tras de ella.

-Yo no era traviesa, se hizo la ofendida- solo era curiosa.

-Como tu digas amor, te dejo para que puedas alimentar a la bebe, y tal vez tu y yo podamos… mmm. Mas tarde.

Candy se ruborizo.

-Albert eres imposible.

-Lo sé, pero te gusta eso de mí.

Se dieron otro beso y la pequeña rubia, protesto por el hambre.

-Mejor me voy o no habrá nadie que parara el llanto de esta muñequita.

Y salió dejando a madre e hija en el acto más hermoso para una mujer alimentar a su pequeño bebe.

Mucho mas tarde Candy pensó que Albert estaría ya esperándola para la acción en la habitación pero al llegar estaba mirando a la ventana sumido en sus pensamientos.

-¿Albert?

-Ah, Candy no te oí llegar.

-¿Sucede algo?

-Ven aquí.

La tomo de la mano y la llevo hasta sentarla en su regazo mientras el lo hacía en un gran sofá que estaba en la habitación de ambos.

-¿Qué sucede me asustas?

-Es que no se como decirte esto, te he fallado amor, no he podido cumplir con la promesa de encontrar a tu familia.

-¿No has sabido nada desde la ultima vez?

-Nada, pensé que la nueva pista arrojaría algo, pero es como si se hubieran esfumado de la tierra, pero algo ten por seguro, no descansare hasta encontrar a tu madre y a tu hermana. Eso te lo prometo, quiero que tengas la familia que siempre has querido.

Candy no pudo mas de tanto amor tomo el rostro de su esposo entre sus manos y lo beso apasionadamente.

-Mi dulce y querido esposo, te he visto cumplir día a día cada uno de mis sueños como la construcción de la nueva escuela, y te he visto investigar, viajar, buscar cada que tienes una pista la esperanza se renueva en ti.

Pero te dijo que esa promesa que me hiciste hace mucho tiempo, era cuando no tenía a nadie en el mundo, me sentía sola triste, sin creer en verdad que alguien me podría amar sinceramente y sobre todo sin poder creer que merecía el amor de alguien, he sufrido muchos años demasiados pensando y preguntándome. ¿Por qué mi madre no me espero para llevarme a mí también?

Albert iba a hablar pero Candy le puso un dedo sobre los labios.

Ahora soy una mujer completamente distinta, se a ciencia cierta que tu me amas, y ese amor es correspondido en justa medida, porque yo te amo con la misma intensidad que tu lo haces. Se que harás todo tu esfuerzo porque siempre cumples lo que prometes, pero no debes desesperarte, no tienes porque darme una familia, porque ya tengo una familia.

Tu y nuestra pequeña Aurora, y le llevó las manos a su vientre.- Y sospecho que un nuevo miembro de la familia, son la familia que tengo ahora.

Albert abrió los ojos como platos y luego sonrió mientras le acariciaba el vientre.

Se que querré encontrar a mi madre algún día, y preguntarle tantas cosas que pasan por mi mente, pero si no la encuentro nunca, puedes vivir con la certeza, que no me debes nada, lo único que espero que este donde este junto con mi hermana, haya podido ser feliz, y encontrar la paz que con mi padre no tuvo. Tampoco la juzgo ella habrá tenido sus razones para irse de la forma en que lo hizo sin volver a mirar atrás, ya te hable de mi padre y el era un hombre muy malo. Ahora deja de pensar en cosas tristes y déjame decirte que te amo más que a nada en el mundo.

Albert la abrazo y la beso.

-No yo te amo mucho más.

-No yo te amo más que el universo.

-Yo te amo más que todo el sistema solar.

-Yo te amo más que el infinito.

Albert la tomo en brazos y la llevo hasta la cama en donde siempre vivían momentos de pasión entrega y amor.

-Ahora déjame demostrarte la forma en que yo te amo.

Luego ya no hubo, ni una sola palabra en la habitación solo besos, caricias, amor, la entrega de saberse amado por la otra persona. Y de saber que hasta los corazones rotos y dañados tienen siempre una segunda oportunidad

Y mucho más allá en la habitación de la de bebe, una pequeña niña rubia, se sentaba se apoyaba en los barrotes de la cuna, y se ponía a bailar, al son de la música que le cantaba la pequeña grabadora que su madre le dejaba todas las noches encendida para ella.

FIN

GRACIAS A TODAS LAS CHICAS QUE ME LEEN OTRA HISTORIA LLEGA A SU FINAL, Y USTEDES SON EL MOTOR QUE ME ANIMAN A SEGUIR, A TERMINAR CON CADA UNA DE ELLAS, POR RESPETO A USTEDES, POR LA PACIENCIA QUE ME TIENEN, POR SUFRIR Y ALEGRARSE CON CADA UNO DE LOS PERSONAJES. LES DOY UNA Y MIL GRACIAS DE CORAZÓN BESOS Y HASTA LA PROXIMA HISTORIA.

PD. AH POR CIERTO LO DE LA BEBÉ LO SAQUE DE MI PEQUEÑO BEBE DE OCHO MESES, QUE A SU TIERNA EDAD YA QUIERE CAMINAR JE JE LOS OFICIOS DE LAS MADRES.

CONTINURA…..

CHICAS ESTA HISTORIA YA ESTA CASI CASI EN EL FINAL SOLO ME FALTA EL EPILOGO ASI QUE HASTA LA PROXIMA SALUDOS.