La Paz sea con ustedes mis Lectores.

Es bueno volver a actualizar mi principal proyecto, sé que me tarde, es solo que estuve ocupado actualizando mis demás Historias, además tengo una vida y tengo que cumplir con ella, pero de todas maneras pido disculpas por la tardanza. Adema termine este capítulo el miércoles y desde entonces trate de publicarlo, pera parece que le mundo se puso en mi contra por un largo tiempo, impidiéndome cumplir mi objetivo…hasta ahora.

Bueno, es el capitulo 12 y eso de que se acerca el final, la verdad no estoy seguro, pero de lo que si estoy seguro, es que cuando la termine, habrá séquela, ¿Ok?

Bueno sin más nada que decir, continuemos…

Capitulo 12: Secretos, sorpresas y un recuerdo.

En las altas montañas, donde una espesa niebla cubría un secreto, una fortaleza donde los Omegas eran entrenados para cumplir sus objetivos, un lugar que fue construido hace mas de 450 años, un lugar donde todos eran iguales, donde todos convivían como uno. Un santuario que encabezaba su ideología, su filosofía, su credo…la cabeza de toda la Historia de los Asesinos, se encuentra allí, el lugar donde fueron dictadas estas palabras por primera vez: "Nada es verdad, Todo está permitido"…fue allí cuando comenzó la Guerra…La manada Masyaf.

A las afueras de esta fortaleza, podíamos ver a una sombra encapuchada caminando en dirección a la entrada de este sitio, parecía estar herido, pues algunos de sus pasos eran forzados y brevemente retrasados, caminaba lentamente en dirección a la enorme puerta que era la entrada a la manada. Pero fue detenido por una patrulla de Omegas, los cuales lo apuntaron con pistolas o arcos.

-Identifícate- Hablo uno de ellos con una voz seria.

El lobo no dijo nada, solo miro a los Omegas aun con la mirada baja, su respiración era entre cortada, necesitaba ayuda, pero ellos no lo dejarían entrar hasta saber de quién se trataba, así que el lobo, con dificultad tomo la capucha y se la quito, revelando quien era en realidad. Los Omegas abrieron los ojos como platos al ver de quien se trataba.

-¿Humphrey? – Dijo uno de ellos impactado.

Efectivamente, era Humphrey, solo que estaba gravemente herido, su túnica estaba rasgada casi en todas partes de donde se podían apreciar ciertos cortes, algunos leves, otros graves los cuales estaban vendados con algunas hojas, su capa ya no estaba y su Daga estaba partida y desgastada, junto con sus brazaletes.

-¡Abran la puerta! –Grito uno del os Omegas alarmado.

El portero vio a lo lejos todo e inmediatamente jalo una palanca, haciendo que el mecanismo de la puerta se activara y comenzara a abrirse, lentamente.

-Señor, necesita ayuda- Murmuro el asesino con preocupación –Si espera un momento podremos…-

Humphrey comenzó a caminar en dirección a la entrada, ignorando las sugerencias de los Omegas que trataban de ayudarlo, solo siguió adelante, caminando con un gesto serio en su rostro, sin detenerse, sin mirar atrás, parecía estar concentrado en una cosa, algo que para él era importante. Cuando atravesó la entrada y paso al territorio, muchos lobos se acercaron a ver de quien se trataba, solo para llevarse una gran sorpresa.

William y Sebastián que en esos momentos estaban de rutina vieron el alboroto y decidieron ir a investigar, pero al igual que todos, quedaron sorprendidos al ver a su amigo.

-¡Humphrey! –Grito William viendo a su camarada, se acerco a él y le pregunto preocupado -¿Estás bien? –

Pero Humphrey no les prestó atención, solo seguía su camino, ignorando las preguntas y comentarios que les hacían los demás a su alrededor, simplemente no paraba de caminar en esa dirección. Sebastián miro el sitio a donde se dirigía, solo para caer en cuenta de algo…

-Oh no…- Murmuro aun más preocupado.

Humphrey tomaba camino hacia su cueva…el lugar donde estaba ella, esperándolo desde hacia tiempo, cada paso que daba era un desafío constante, ya que perdió mucha sangre en el transcurso de lo que fue su ausencia, por lo tanto podía desmayarse en cualquier momento, pero no antes de llegar allá y poder verla por última vez, ya que ella era una de las razones por la cual peleaba ahora y por las que peleara mañana. Llego a la entrada de su hogar, levanto su pata y dio unos tres golpes para llamar la atención adentro, espero unos segundos antes de que oyera pasos dirigirse hacia la puerta, esperando cada segundo, se abrió y allí estaba… Lilly, radiante como siempre, con su pelaje blanco puro como la nieve y sus hermosos ojos morados, observando sin expresión alguna al Omega.

-Hola cariño…- Fue lo único que dijo antes de caer desmayado.

Lilly rápidamente lo atrapo en sus brazos y lo miro con frialdad, no parecía estar muy contenta, pues el Omega estuvo desparecido por 3 meses y el tiempo que estuvo sola, no fu nada agradable. Pero a pesar de todo, dio una pequeña sonrisa y lo miro con cariño, pues ahora estaba en sus brazos, al filo de la muerte…de nuevo.

-Idiota-…

Horas después…

Humphrey se encontraba tendido sobre la cama de su cueva, aun se encontraba inconsciente debido a la perdida severa de sangre, sus heridas habían sido tratadas por los médicos de la manada, remplazando los vendajes con unos de tela y se le aplicaron ciertos medicamentos y mesclas para desinfectarlas, pero a pesar de todo, aun estaba grabe…y para sorpresa de todos y alivio de todos, lograron detener el flujo de una especie de veneno muy raro y peligroso, pero lograron aplicarle el antídoto a tiempo antes de que los efectos hubieran pasado a mayores.

Lilly veía al Omega con una mirada de inexpresion, incluso dirían que molesta, pero en el fondo estaba realmente preocupada de lo que le llegara a pasar, pues sabía que si llegaba a perderlo no habría forma de recuperarlo y eso la asustaba, cosa que no era común en ella, el miedo, ese sentimiento que dejo de tener hace cientos de años, pero que regreso de golpe al conocer a este Asesino, empezó a preocuparse por su bienestar y a sentir cierto efecto hacia él, que mas tarde comprendió de lo que se trataba, aunque de todas maneras no poseía creer lo que sentía y de cómo termino así.

Por otra parte, William y Sebastián discutían un tema importante…

-¿Qué crees que le haya sucedido? –Pregunto William observando a lo lejos a Humphrey con un gesto serio en su cara.

-No tengo idea, pero lo que si se es que el veneno que le inyectaron es similar a uno que utilizamos- Explico Sebastián con seriedad.

-Es increíble, ¿No?, tres meses fuera y sin dejar rastro alguno, solo para aparecer de la nada en ese estado y aun mas con ese veneno en su cuerpo-…

Humphrey había pasad 3 meses ausente después de la misión de destrucción, la cual aunque había sido todo un éxito, los Alphas lograron obtener las armas de todas maneras, ya que debido al ataque, debilitaron sus defensas en los bosques y sus enemigos aprovecharon esto, traspasando sus bloqueos y permitiéndole el acceso de armas de fuego a los Alphas, haciendo que esta lucha se complicara aun mas. Pero volviendo al tema principal, los Omegas implantaron medidas y formaron escuadrones de búsqueda por todo Jasper, con el objetivo de localizar a Antialphas y traerlo de vuelta, pero su búsqueda fue en vano, ya que no lograron encontrar nada de él.

-¿Crees que lo hayan capturado los Alphas? –Pregunto Sebastián –Tal vez lo torturaron y por eso tiene las heridas o quizás se las hiso en una especie de escape-

-No lo creo, de ser así, ya hubiera salido de allí hace mucho tiempo y con menos heridas- Dedujo William mientras pensaba en las posibilidades.

Ambos se pusieron a pensar en distintas escenas, hechos y lugares con detalle de no olvidárseles algo. Sebastián miro la túnica de Humphrey, la cual se encontraba colgada, aun con los agujeros y rasgaduras por todas partes, pero será remendada por uno de los sastres de la manada, aun así noto que falta algo en su vestimenta…

-Oye… ¿En dónde está su capa? -…

Mientras tanto…

Muy lejos de Masyaf, más específicamente a las afueras de la manada Occidental, una loba de pelaje dorado con una armadura deteriorada caminaba en dirección a las fronteras, también podíamos apreciar una espada partida a la mitad con su filo evidentemente desgastado y roto, manchado con un poco de sangre seca, sus pasos eran lentos y se movía con mucha dificultad, debido a las heridas que se hallaban en su cuerpo, algunas estaban cubiertas con algunas hojas y un material improvisado que rodeaba su cuello…una capa roja.

En ese momento un escuadrón de Alphas que patrullaba las fronteras noto la presencia de la loba, al principio la tomaron como una intrusa, pero al acercársele pudieron ver de quien se trataba, su reacción fue de grata sorpresa, pues tenían al frente a alguien importante para su orden.

-¡Kate! –Grito uno Alpha, el cual portaba una armadura negra y un par de espadas cortas y un pelaje gris con un poco de negro.

Los lobos se acercaron a ella y la ayudaron a mantenerse de pie.

-Rápido, llévenla con los sanadores- Ordeno el mismo lobo, que al parecer era el líder del grupo, luego se dirigió a otro de los Alphas –Tu, ve y dile a Winston que por fin la encontramos-

El lobo asintió y rápidamente se adentro en el territorio de la manada con el mensaje en mente. El líder rápidamente miro a todos lados y se dirigió al grupo que escoltaría a Kate.

-Muy buen, movámonos de una vez-…

Mientras tanto…

Humphrey seguía sin responder, pero a pesar de que su cuerpo no se movía, su mente era un completo desorden que trataba de arreglar, ya que sus ideas y pensamientos se desordenaron en esos tres mese que estuvo fuera de la manada, ya que habían descubierto nuevos misterios, secretos, revelaciones, problemas y un nuevo enemigo particular muy peligrosos para la Hermandad. Por eso el hecho de estar inconsciente le daba la oportunidad a su mente de reorganizarse y así tener una mejor idea de cómo solucionar todo lo que vendría en el futuro…pero en esos momentos tendría que centrarse en el pasado, ya que ese recuerdo le vino a la mente.

Flash Back…

En lo profundo del bosque, podíamos ver a Humphrey a y Kate peleando ferozmente contra aquel lobo desconocido, el cual tenía sus 2 sables en ambas patas, atacando con una fuerza y velocidad considerable a sus oponentes. Además, el lobo tenía una ventaja y esa era de que estaba mejor equipado, conocía bien estos bosques y estaba peleando contra una Alpha y un Omega, dos enemigos naturales que podían luchaban juntos, pero de una manera muy distinta a las que les enseñaron, ya que fueron entrenados desde cachorros para destruirse entre sí y no para luchar juntos y eso era algo que podía utilizar en su contra.

Humphrey ataco con su Daga al lobo, el cual la esquivo con una de sus espadas, trato de apuñalarlo en el vientre con su otro sable, pero el Omega se la atrapo en un movimiento ágil, forcejeo por un segundo y al ver que no podía zafarse, soltó el sable que retenía la Daga y con esa misma pata le encesto un golpe en la cara a Humphrey, este se separo y se reincorporo rápidamente para pode esquivar la estocada de pare de su otra espada.

Kate espero que el Omega se separa lo suficiente para poder atacar a lobo y lo hiso, dando un fuerte golpe con su espada, chocando con la de su enemigo, generando chispas al momentos del impacto, haciendo que el atacante retrocediera un poco. El lobo se sorprendió por la destructiva fuerza de la Alpha, cayendo en cuenta que esto no sería tan fácil como él se lo imagino, pues lo que estaba haciendo era probarlos…analizando sus movimientos, tácticas, ataques, fuerza, velocidad, agilidad y debilidades, todo lo que le fuera necesario para poder matarlos en el futuro.

Humphrey noto esto de inmediato, desde el momento en el que entraron en contacto, porque al juzgar por su aspecto y armamento, dedujo que no estaba peleando enserio, ya que sus movimientos eran limitados y débiles, tratando de ocultar sus verdaderas habilidades para cuando llegara el momento…Y todo eso lo pudo deducir, ya que el también hacia lo mismo, cada vez que se enfrentaba a un nuevo enemigo le aplicaba es estrategia y este no sería la excepción, ya que al igual que él, no pelaba enserio, solo lo analizaba…

Por su parte Kate, hacia algo similar, daba golpes y cortes débiles, con la única diferencia de que a veces proporcionaba ataques con más fuerza en algunas ocasiones, pero con más agilidad que los otros. Esto preocupo un poco a Humphrey ya que si llegaba a revelar demasiado, probablemente sería asesinada en cualquier otro ataque por parte de lobo, cuyo nombre aun no sabían.

Humphrey corrió hacia ella a una velocidad, la tomo de la cintura y se impulso con sus patas traseras, aleándolo a él y a ella del atacante a una velocidad sorprendente. Kate estaba a punto de hablar y formar un problema, pero fue callada repentinamente debido a n golpe nervioso por parte del Omega, haciendo que la Alpha se desmayara.

El lobo miro con confusión la escena, pues había dejado fuera de combate a su aliada temporal, además, estaba sorprendido por la velocidad aplicada en su movimiento, era algo de lo que esperaba en el combate, pero no lo suficiente. Humphrey formo una sonrisa en sus labios, solo para después soltar una pequeña carcajada.

-Eres listo, sabes…- Dijo el Omega con ironía, aun dándole la espalda al lobo, el cual lo miraba atentamente –Dime, ¿Cuándo dejaras el teatro y pelearas enserio? –

El lobo solo sonrió ante la pregunta, pues ahora se había dado cuenta de su estrategia, por lo que tenía que darle un paso adelante al plan y prepararse para la otra fase…

-Muy bien, tal parece que me descubriste- Dijo al mismo tiempo que enfundaba sus Katanas y miraba a su oponente –Pero esto no cambia nada, aun estas atrapado aquí-

Humphrey proceso las palabras de su contrincante y pudo darse una idea de a lo que se refería…el territorio.

-Eso ya lo veremos- Dijo en tono de reto, mientras acostaba con cuidado a Kate en el piso y se daba la vuelta para estar frente a frente con él.

-Muy pronto…- Murmuro al mismo tiempo que sacaba una pequeña esfera de un bolsillo y la estrellara contra el piso del cual salió una pared de humo y lo rodeo –Muy pronto…obtendré mi venganza-

El humo se disipo, pero el lobo ya se había ido, sin dejar rastro alguno, el Omega miro el lugar donde anteriormente estaba parado ese sujeto, luego miro a Kate y dio un suspiro, pues esto sería difícil de resolver, pero a la vez le dio un nuevo reto, un nuevo desafío y un nuevo problema, Kate, a pesar de ser su "aliada" temporal, algo andaba mal, muy mal y no solo por el hecho de que tendría que luchar junto a ella para poder salir de allí, pues un Alpha y un Omega peleando juntos era algo que nunca vio y experimento, al menos no que el conociera y eso le inquietaba un poco, el hecho de pelear junto con alguien que debía matar.

Humphrey tomo el cuerpo de Kate y lo monto sobre su espalda, pues tenían un camino que recorrer y una salida que buscar, sería difícil, pero no imposible y mas con ella a su lado, pues en esos momentos la estaba estorbando y mucho. Aun no tenía una visión lógica como para saber por qué no la mato o porque la ayudo…pero sabía que sería de ayuda en el futuro, pero por ahora…pesa.

-Este será un largo día-…

Fin del Flash Back…

Humphrey comenzó a despertar, abriendo los ojos lentamente, parpadeo un par de veces para ajustarse a la luz, se levanto rápidamente y miro a todos lados, encontrándose con la mirada de Lilly, esa mirada inexpresiva que de alguna manera le helo la sangre, esa mirada fría que solo se centraba en el. El Omega la miro a los ojos la hibrida, sabía que debería estar molesta por su falta en estos últimos meses y aunque no lo reflejaba en su rostro, podía sentirlo, podía sentir ese sentimiento de angustia y soledad que tenía en esos momentos, con tan solo mirarla a los ojos, esos hermosos ojos de color morado que tanto amaba de ella, pero que lentamente empezaron a generar algo que le aterraba…ira.

Lilly rápidamente le proporciono un fuerte golpe en la cara, no con mucha fuerza, pero si con la suficiente para que sintiera dolor…

-Idiota- Murmuro con odio en su tono, luego le encesto otro golpe en el estomago –Infeliz, maldito, bastardo, egoísta…-

Con cada palabra, un golpe, Humphrey sin embargo no grito, no se defendió, no dijo ni una maldita palabra, solo aguantaba cada golpe por parte de ella, se lo merecía y puesto a que antes estaba mal herido, pues ahora estaba peor. Lilly se detuvo y miro el daño causado al Omega, sin duda se excedió en algunas partes, pero no reflejaba importancia, aun con esa mirada de odio dirigida a él.

Humphrey por su parte, se reincorporo y vio a la hibrida con sinceridad, se acerco a ella con dificultad debido a sus heridas y la rodeo con sus brazos, proporcionándole un cálido abrazo. Ella hiso nada ante el acto del Omega, solo se dejo abrazar sin oponer resistencia alguna, dejando que le proporcionara ese calor lleno de sentimiento que la rodeaba y que la empezó a cambiar, haciendo que lentamente correspondiera aquella muestra de afecto dada.

-Lo siento- Murmuro Humphrey con sinceridad y delicadeza.

Lilly no dijo nada, solo aferro mas al cuerpo del asesino, no quería separarse de él, no por ahora, pues la verdad estaba preocupada y enojada con lo que paso y no la culpaba, después de todo, ella era muy solitaria y a pesar de eso, no le gustaba estar sola, pero ahora lo tenía a su lado de nuevo y esta vez no permitiría que se lo volvieran a quitar.

-Yo también te extrañe-…

Fin del Capítulo 12.

No le veo el problema a estar solo, la soledad es una buena amiga ya mi me encanta estar con ella, pero a veces, esa amiga le encanta abusar…

Bueno, este fue el decimotercer capítulo de esta Historia y mi mejor proyecto que por lo visto tendré que alargarlo un poco más antes de su cierre.

Le doy las gracias a alpha and omega s por dejar un comentario, ¡Eres mi ídolo amigo! Y por eso te doy las gracias, por tener tiempo de leer y dejar un Review en esta historia.

Pregunta: ¿Cuál es tu animal favorito?, los lobos por su puesto.

Bueno, me tengo que ir, no olviden dejar sus Reviews que me dan la inspiración y la fuerza para seguir adelante.

Adiós y que Dios los bendiga y los cuide, hasta la próxima.