Ladies and Gentlemen!
¡Yei! Al fin pude escribir y subir un capítulo para este sábado. Este día le tocaba un poco de romántico para estos dos, ya viene lo bueno de la historia.
It's time to read!
It's showtime!
Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.
Cuando Ryoken despertó, fue gracias al dolor de espalda que desde hace un rato ya se había instalado y sólo quería ignorarlo, ahora se podía arrepentir por no haberse arrastrado a su cama en la noche. Dormir en el sofá nunca había sido bueno y más cuando hasta hace unas horas había tenido un duro duelo con una duelista y, literal, estaba realmente molido. Con pereza empezó a mover su brazo derecho, ya no le dolía demasiado ni lo sentía entumecido. Pero aún así le molestaba un poco.
Suspiro un poco al recordar el duelo del día anterior. Aquella duelista había sido un tanto difícil de derrotar a pesar de que cubrió todas sus entradas, al final, ella había sido la vencedora. Nunca creyó encontrar a una duelista que fuera muy buena en ello. Anteriormente, cuando enfrentaba algunas personas, estos no pasaban del tercer turno, prácticamente destrozaba el orgullo de aquellos duelistas para que nunca más vuelvan a enfrentarse. Ahora ella llegaba y se habia convertido en un buen enemigo.
Se levantó y camino a la computadora de su cuarto al recordar todas las cosas que se habían dicho. Siempre se encontraba prendida, así que sólo tuvo que encontrar aquel archivo que su hermana Kyoko le había enviado. Nunca creyó imaginar conocer a otra víctima del caso Lost.
¿Realmente era otra víctima?
Conocía a Yusaku y Spectre, ambos eran muy diferentes con respecto a lo que les sucedió en ese lugar. Spectre le había gustado porque al fin se sentía en familia, fue el mismo quien regresó al lugar del experimento para encontrarse con él y llevarlo a casa, fue así como este le siguió hasta ese mismo momento y para que negarlo, eran buenos amigos hasta que Spectre se volviera un poco quisquilloso e intentará meterse en sus asuntos. Mientras que Yusaku era una chica un tanto depresiva y que le costaba mostrar sus sentimientos, le costaba entrar en confianza y sabía que sufría varios traumas como las pesadillas constantes y que prácticamente se estuviera auto lesionando para olvidar aquel dolor.
Mientras que él, bueno, aunque no fuera un niño del caso Lost había sufrido por la pérdida de su padre, sufrió la soledad como lo que vio en aquellas pantallas, su corazón quedó destruido y de igual manera quedo un tanto traumado por aquellos gritos y llantos de los niños. Es por eso que desde entonces había estado buscando venganza en contra de aquellas IA's como de SOL por quitarle lo que más amaba, a su padre, a su familia y a su futuro.
Pero ahora tenía cosas mucho más importantes que hacer. Como el hecho de que Playmaker habló sobre lo sucedido hace diez años y refiriéndose como víctima, aquella mirada, aquellas acciones no le mentía, realmente había sido una víctima de aquel horrible experimento. Sabía que aquella misteriosa duelista hasta podia tratarse de un hombre, había escuchado en foros sobre tipos que se hacían pasar por mujeres para llamar la atención de alguien, eventualmente chantajearlo y luego desaparecer. Pero se le hacía un poco absurdo que la heroína de VRAINS fuera un hombre, así que tuvo que quitar de su lista a los cuatro únicos hombres que vivieron aquella pesadilla.
Sólo las dos únicas mujeres presentes eran las sospechosas. Aunque en la foto que le pasó del archivo, Yusaku se veía como un niño, tal vez luego le preguntaría el porque de aquella confusión. Abrió el archivo de la otra niña, tenía coletas y unos llamativos ojos azules. Sabía que podía tratarse de alguna de ellas dos, aunque realmente tenía motivos por los cuáles no podia ser Yusaku.
-Primera -Habló alzando su dedo.- Ella ha sido honesta en sus palabras sobre el incidente de hace diez años no encuentro algún error en sus palabras, segunda -Alzó otro dedo.- Apenas está regresando a los duelos, no creo que de un momento a otro se vuelva en la mejor duelista y tercera -Alzó un tercer dedo.- Se que puedo confiar en ella, se que no es ella
Miro los ojos de Yusaku como los de la otra chica. Los de Playmaker eran de un verde fosforecente, muy brillosos al igual que su traje y aquella línea amarilla que la atravesaba por completo. Mientras que los ojos de Yusaku eran esmeraldas, un bonito y hermoso color esmeralda. No quisiera sacar conclusiones aún, tendría que descifrar aquel avatar. Al final sólo suspiro. Se recargo más en su silla y sólo miro detenidamente la foto de aquellas dos únicas mujeres del caso Lost.
Realmente iba a creer que Playmaker no se trataba de Yusaku. Realmente iba a creer que no se trataba de ella, sólo suspiro, arrastró el marcador y cerró el archivo de Yusaku como el de la otra niña. Tal vez debería olvidar todo y continuar su vida, alejarse de los planes de su padre y ser libre junto con la persona que había escogido.
-¿Es más importante mi padre o Yusaku?
Pensó en voz alta. Sólo escucho el pitido de los monitores de su padre para levantarse y seguir monitoreando que este aún quisiera permanecer con vida. Tal vez debía decidir más tarde sobre quien era importante, aunque realmente ya no tenía mucho tiempo.
.o.
Un bostezo salió de él mientras caminaba. Las clases esa mañana habían sido aburridas, tanto que no recuerda que fue lo que vieron por que se quedó dormido, casi muerto a decir verdad. Le resto importancia a eso, podría buscar ayuda en Internet o en libros y hasta podría adelantar para saber sobre lo que iban hablar el día siguiente.
Quería disculparse con Yusaku por no hablarle en la noche y saber como se encontraba con respecto a su amiga en el hospital. Aunque mejor que nadie sabía que la chica debería estar feliz al saber que ella despertó. Al dar vuelta en la esquina tuvo que evitar chocar con una persona. Antes de que ella cayera, la tomó entre sus brazos, vio aquellos hermosos ojos esmeraldas mirarle con sorpresa, por instinto la atrajo a su cuerpo. Sonrió al ver que se trataba de Yusaku, su largo cabello azul le delataba.
-¿Es enserio? -Yusaku pregunto con burla.- ¿Porqué siempre que nos encontramos por casualidad tenemos que chocar?
-No lo se, al menos yo si prestó atención por donde camino -Se burló.
-En serio que eres malo Ryoken -Inflo ligeramente sus mejillas.
Antes de que pudiera contestar, decidió darle un beso cerca de sus labios. Sintió a la chica ponerse nerviosa y querer esconder su rostro. Ryoken no le dejo, tomo su mentón y le sonrió.
-No soy tan buena persona como crees -Una sonrisa coqueta apareció.
Sabía que Yusaku había perdido esa pelea, al menos por el momento, ella no hacía o decía nada para defenderse, tartamudeaba y hasta desviaba su mirada para evitarle. Soltó una carcajada, le tomo de la mano y empezaron a caminar. Tímidamente enlazaron sus manos.
-Lamento no poder hablarte ayer en la noche -Ryoken empezó.- Me quedé hasta noche haciendo un proyecto
-No te preocupes -Yusaku sonrió.- Igual me quedé hasta tarde haciendo unas investigaciones -Subió su mano hasta su rostro.- Incluso tengo unas horribles ojeras porque no dormí mucho
-Eres linda con todo y ojeras -Comentó Ryoken.
-¿Gracias?
Yusaku río nerviosa. Nadie le había dicho un cumplido como ese y aunque había sido sencilla le alegro. Por un momento miro a donde se encontraba un pequeño carrito de helados, contenta lo guió, probablemente se le podía ocurrir algo para vengarse, claro, Ryoken no tenía porque enterarse. Yusaku pidió uno de sabor uva mientras que Ryoken de cereza. Iba a pagar el mismo pero para su desgracia ella se le adelantó.
-No me molesta pagar de vez en cuando lo tuyo y lo mío -Alzó los hombros despreocupada. Ryoken solo rodo los ojos divertido.
Caminaban con las manos enlazadas y con su cono de helado en la otra mano. Un agradable silencio se habia formado entre ellos mientras cada uno comía de su helado, querían llegar al puesto de perritos calientes y probablemente comer algo. Ryoken quería concentrarse en su helado pero ver a Yusaku comer el suyo con concentración, no pudo evitar pensar en algunas cosas. Sus mejillas estaban calientes.
Aún seguía maldiciendo. Se supone que era un adulto y tenía que comportarse como uno. No caer en las provocaciones no muy claras de Yusaku.
-¿Puedo comer del tuyo?
-¿Eh? Si -Respondió automáticamente.
Tragó un poco de saliva al ver como ella pasaba uno de sus cabellos por detrás de la oreja y como ella abría la boca para comer su helado. ¿Acaso estaba mal pensando? Ya podía imaginarse en ese momento quedar en las mismas condiciones de su padre sólo por aquella pequeña acción. Vio una pequeña sonrisita salir de Yusaku. Al parecer le había gustado.
-¿Quieres del mío? -Preguntó inocente.
Ryoken solo asintió sentía que realmente no podia decir algo o literal, su cerebro explotaria y diría cualquier estupidez; bajo su rostro y comió un poco del helado suave de uva, no quería pensar que hasta hace unos momentos ella lo había probado. ¿Podría verse como otro beso indirecto? Aunque ahora que pensaba un poco para aclarar sus neuronas, eran novios y aun no se habían besado, tal vez en algún momento la sorprendería.
Terminó de comer un poco del helado y miro a Yusaku, estaba soltaba risitas.
-¿Sucede algo?
-Espera, tienes un poco de helado
Antes de que pudiera quitarse lo sobrante con una servilleta, vio como se paraba de puntillas, había tomado su rostro con su única mano y con un sólo movimiento había sentido los labios de Yusaku cerca de los suyos. Sentía como había retirado un poco de ese helado suave con su pequeña lengua. Ahora si podía morir avergonzado, podía correr hasta la casa familiar y lanzarse al mar, no le importaría morir o desaparecer. No le parecía algo malo al saber que muy pronto encontraría a su padre del otro lado.
-Gracias -Agradeció un poco tartamudo. La escucho soltar más risitas y verla caminar.- ¿Sucede algo?
-Es sólo que yo no soy tan buena como crees
-¿Fue a propósito? -Grito Ryoken avergonzado.
-Tal vez -Dijo ella divertida mientras se alejaba.
Maldita Yusaku y sus intenciones nada inocentes. Realmente ya no sabía como reaccionar.
.o.
Con suerte la clientela había estado tranquila. Tanto que ahora Kusanagi no había necesitado la ayuda de Yusaku y está podia descansar al lado de Ryoken. Ambos estaban concentrados en su laptop, escribiendo e investigando algo. De vez en cuando se miraban y compartían una hermosa sonrisa.
Ambos se asomaban de vez en cuando a la computadora del otro, tal vez Yusaku era de un grado inferior pero entre ambos se ayudaban, ya sea como repaso o preparando al otro sobre lo que pronto vería en el siguiente grado.
-¿Te duele el cuello? -Pregunto Yusaku.
Y es que Ryoken desde hace rato empezaba a mover su cuello de un lado a otro, su mano subía y se masajeaba el mismo, incluso le había visto como movía de más su brazo derecho. Yusaku sólo había estado observando un tanto disimulada.
-Sólo un poco -Bostezo.- Me quedé dormido en el sofá, creo que no fue buena idea
-Deberías acostarte un rato -Dijo Yusaku preocupada.- Tal vez debas dormir un poco y se te pasará
-Creo que si
Cerró su laptop para después estirar sus brazos y mirarla trabajar en su tarea con mucha concentración o tal vez con mucho aburrimiento, luego miro su regazo y pensó que no sería una mala idea. Bostezo un poco y se dejó caer en las piernas de Yusaku, quien sorprendida soltó un grito. Realmente, cuando le dijo que podría acostarse un rato nunca creyó que sería en su regazo.
Suspiro derrotada. Sintió a Ryoken tomar uno de sus cabellos y acariciarlo con suavidad. Ojos celeste y ojos esmeraldas se juntaron en ese momento así olvidando lo que sucedía a su alrededor, ambos sonrieron.
-¿Te puedo preguntar algo?
-Claro
-¿Anteriormente te confundían por un niño? -Pregunto Ryoken curioso.- Se que la primera vez que repetí tu nombre me desmaye, supuse que varias personas te confundieron en algún momento
-A parte de que mi nombre es de un hombre -Hizo una mueca.- Cuando era niña mi cabello usualmente estaba un poco corto hasta los hombros, los niños se burlaban porque decía que parecía un niño con falda -Hizo una cara extraña al recordar.- Convencí a mi madre de que me lo dejará largo y ella aceptó diciendo que me vería bien -Soltó una risita ante el recuerdo.- Al principio me daba pena que me vieran con el cabello largo y era usual que lo escondiera entre mi uniforme o me lo amarraba en coletas, ahora puedo decir que ya me acostumbré -Le miro con una sonrisa.- Incluso en el mini torneo de duelos en mi escuela, me habían confundido y me pusieron por equivocación en la rama varonil
-¿En serio? -Soltó una carcajada al tratar de imaginar aquella confusión.-Realmente te ves más bonita con el cabello largo -Ryoken confirmó.
-Muchos cumplidos en un día ¿No? -Inflo ligeramente sus mejillas.
-Lo siento pero es que es verdad, eres realmente linda
Vio a Yusaku sonrojarse. Ryoken sólo sonrió para subir su mano y acariciar su mejilla. Ahora entendía el porque cuando la vio entre los monitores su cabello se veía corto como el de un niño. Todo ese tiempo ella amarraba su cabello en coletas y lo escondía entre su ropa. Aunque, no podia recordar que ella usará falda en ese entonces. Tal vez debería ver aquellos vídeos guardados de los experimentos de ese entonces. Aunque significará volver a torturarse.
Dejó de pensar por un momento cuando observó sus ojos, pareciera que brillaban pidiendo algo. Al parecer no era el único que había pensado en eso.
Sólo fue cuestión de levantarse un poco, hacer que Yusaku bajará su rostro y esperar a que cerrará los ojos. Sonrió al darle al blanco, ella quería un beso. Cerró sus ojos de igual manera y sólo fue cuestión de juntar sus labios en un pequeño e inocente beso. Así probando por primera vez aquellos pequeños labios que gracias al brillo de fresas, realmente se sentia bien. Se separaban en una corta distancia y pronto sólo se daban pequeños besos, sin llegar a ser más profundos, mientras sonreían y sus mejillas ardían. Al fin habían sentido lo que era besar a la persona que amaban. Se sentía correcto y se sentia bien.
A lo lejos Kusanagi y AI, la cual ya no sólo era un ojo, era un monigote pero esa era otra historia para contar; les miraba con una sonrisa, querían gritar de la emoción. No querían decirlo por miedo a Yusaku pero gracias a que Ryoken había llegado a su vida, la chica ya no era un tanto violenta y mucho menos sería. Decidieron que era mejor tomar algunas fotos, probablemente molestarian a la chica después, por el momento les dejarían estar a solas.
Tratando de mirar a otro lado, tratando porque era un tanto imposible.
Cuando la tarde apareció. Kusanagi apareció con un plato de dos perritos calientes y dos bebidas en la otra mano. Vio a Yusaku trabajar en su laptop y alzar su mirada cuando se acercaba. Iba a preguntar por Ryoken cuando ella le hizo una señal de silencio y señaló en su regazo. El chico dormía cómodo en sus piernas. Una sonrisa tranquila y su rostro pacífico se podía apreciar. Kusanagi entendió, sonrió y asintió silencioso. Dejo la comida en la mesa y se alejó. Después hablarían del mensaje que Gosth Girl le había dejado, aunque debía omitir el nombre del asunto, era un tanto vergonzoso.
Nunca le diría a Yusaku que Ryoken tenía un poco de brillo en los labios y que ella se había notado un poco nerviosa al igual que sus labios estaban un poco rojos. Como un buen hermano mayor no comentaria eso para avergonzar a su hermana menor o en tal caso, morir entre sus manos. Sabía lo fuerte que era Yusaku y si se trataba de algo íntimo, bueno, era mejor quedarse callado.
Así era como había sido su primer beso, el amor que sentían en su interior empezaba a crecer y así como este se hacía más grande el destino se hacía más incierto.
¡Muchas gracias por leer!
¡Al fin! El momento más esperado por todos. Lamento por tardar pero quería que fuera algo lindo y que de alguna manera fuera especial. Claro, tenía que ponerlo en cómo se comportarian, a su manera. A partir de aquí vendrán más cosas interesantes.
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¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Sábado 4 de Agosto de 2018
