"Amor en todo"
N/A: ¡Hola gente! Pues sí, aquí otro cap. de esta gran historia! Créanme que yo me sorprendí demasiado cuando revisé mi correo y tenía la notificación de una nueva actualización. Así que, aquí tienen la traducción. Con el paso del tiempo, empecé a pulir la redacción. ¡Sin más!
Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores. Así como esta historia es de Sammie-chan89
Nanoha:
Me desperté con la sensación de que Fate estaba colocando suaves y pequeños besos en mi cuello. El constante hormigueo que aquellos besos enviaban a mi cuerpo, me hicieron despertar por completo. Suaves gemidos salieron de mi boca, al sentir como su mano acariciaba mi estómago. Estuvo acariciándolo un par de segundos, para después elevarla hasta mi pecho. Mi mano agarró su muslo arrastrando suavemente las uñas en su piel. Sus labios rozaron mi oreja, sentí su dificultad para respirar llenando mis oídos.
"Te amo"
Esta no era la primera vez que Fate me despertaba con un estado de éxtasis. Desde que volvimos de nuestro viaje de San Valentín hace un mes, así es como he sido recibida por las mañanas. No voy a negar que yo hecho lo mismo en algunas ocasiones, pero quiero asegurarme de señalar, que la mayor parte de estos buenos días, son por 'los despertares' de Fate.
Ella es sin duda, la hija de su padre. Ha sido difícil para nosotras manejar las manos de la otra, pues siempre acabamos divirtiéndonos en lugares que no deberíamos… como un lugar público, por ejemplo. No voy a entrar en detalles sobre eso, solo se que es culpa de Fate.
Vale, vale admito que he tenido un poco de diversión al momento de ser seductora, pero solo en un par de veces. *Guiño*
"A-Ahh…"
Mi mente se centró una vez más en lo que Fate le hacía a mi cuerpo.
Besos llovieron a lo largo de mi cuello, mientras que la mano de Fate seguía acariciando suavemente mis pechos. Estuvo jugando con mis pezones, pero no por mucho tiempo. Ya que la mano de Fate quería tocar otros lugares.
Los dedos se deslizaron por mi cuerpo, calentándome en el proceso. Mis piernas se abrieron y pude sentir lo mucho que me afectaron. Sus dedos tocando cada pedazo de mí. Para después prestarle atención a mi clítoris. Yo me sentía en gran éxtasis, siempre se sentía bien cuando me tocaba. Ella siempre sabía como hacerme pedir por más.
"¿Estas lista?" Susurró a mi oído con voz ronca.
Todo lo que hice fue gemir un "Sí" antes de que la punta entrara en mí.
Un golpe en la puerta hizo que Fate parara todos sus movimientos.
"Mami, papi. La abuela y el abuelo están aquí"
Nuestros ojos se encontraron en ese momento. Los ojos de Fate estaban vidriosos de éxtasis, pero ella no dejaba de mirarme para que le dijera que debía hacer. Yo, no pude más que pensar en una cosa.
"Por favor, no te detengas" Susurré suplicante.
Vi que el color de los ojos de Fate cambió a uno más oscuro, entonces su miembro entró en mí.
"Ahh…" Salió un bajo gemido de ambas.
Las caderas de Fate empezaron a moverse lentamente, ella sabía como me gustaba. Podía sentir como su respiración se aceleraba mientras adornaba mi cuello con pequeños besos.
"Sí" Gemí excitada.
Mi mano encontró su camino en aquellas enredadas hebras doradas haciéndola gemir, mientras me embestía más bruscamente. Yo estaba demasiada ida, solo concentrada en lo que Fate me hacía sentir, que olvidé que nuestra hija seguía en la puerta.
"Mami, papi. ¿Me han oído?"
"Oh, estoy segura de que oyeron bien"
Escuchar la voz de Lindy causó en nosotras un congelamiento. Creo que lo que pasó en año nuevo aún estaba fresco en nuestras mentes y definitivamente, no queríamos experimentar de nuevo, el ser atrapadas en plena acción.
"Ahora, si ustedes dos no están en la sala en tres minutos" dijo con voz mandante "voy a tener que venir a buscarlas"
Antes de que las dos pudiéramos siquiera pensar, ya estábamos fuera de la cama intentando encontrar algo que ponernos. No iba a darle esa satisfacción a Lindy de avergonzarnos una vez más. Me puse mi camisa rosa para dormir, mientras Fate se puso una negra junto con un short del mismo color. Justo cuando estaba apunto de llegar hacía la puerta, Fate me atrajo de vuelta. Tenía en su rostro una expresión de pánico.
"¿Qué pasa?" Le pregunté con inquietud.
"¿Qué se supone que voy hacer al respecto con esto?"
"¿esto?" Yo estaba confundida.
"Sí, esto" Bajó su mirada haciendo referencia a lo que esto significaba.
Ahora podía entender el problema "Oh…"
"Bueno, ¿Qué voy hacer? No puedo ir con esto llamando la atención" El pánico se multiplicó.
"Pues bien, ahora sabrás escoger un mejor momento para hacer el amor por la mañana"
"Nanoha, esto no es gracioso"
"Yo no estaba tratando de serlo" Bromeé
Un lindo puchero se posó en sus labios "Mala"
"Está bien, está bien. Lo siento" Me disculpé "Bueno, ciertamente no puedo… ya sabes" Me callé, ella sabía muy bien a lo que me refería. "Eso lleva tiempo, el cual no tenemos. Ni siquiera puedo ayudarte, por que te gustará demasiado y tomaría mucho más tiempo"
Noté como Fate se cruzaba de brazos "¿Por qué siento que me sigues tomando el pelo?"
"Es por que realmente lo estoy haciendo" Le dije, mientras miraba en la habitación buscando algo con que se cubriera.
Oí otro "Mala" Proveniente de sus labios, lo que me hizo reír entre dientes por dentro. Mis ojos siguieron explorando la habitación, hasta que encontré el objeto indicado. Me lancé a la cama y agarré una de las almohadas, para luego aventársela a Fate.
"Omf!" Se escuchó un quejido. "Nanoha, ¿Qué fue eso? No tenemos tiempo para una pelea de almohadas"
"¿Y quien dijo que yo estaba tratando de empezar una?" Sonreí
"¿Entonces, para que me das la almohada?" Confusión acompañó sus palabras.
"Úsala" Fue todo lo que le dije y me dirigí a la puerta.
"No esperarás que yo salga con esto, ¿o si?" El pánico seguía ahí.
"Pues no hay otra opción. Nos vemos en la sala" Y sin más me fui de la habitación.
No hice caso a las llamadas de Fate diciéndome que regresara a la habitación. Me dirigí a la sala, en donde estarían Lindy y Precia esperando.
Esta sin duda, sería una mañana interesante.
Tan pronto llegué a la sala, me sentí un poco cohibida. A pesar de que Precia y Lindy parecían normales. Sabía de antemano que algo pasaría, solo rogaba porque no fuera embarazoso.
"Buenos días, ¿Qué las trae tan temprano, por acá?" Saludé después de tomar asiento en el sofá que estaba frente a ellas.
"Oh nada, sólo queríamos hablar contigo y Fate de algo. Pero parece que llegamos en un momento inoportuno" Una enorme sonrisa se colocó en sus labios. Y en ese momento sabía que Fate y yo estábamos condenadas.
Un pequeño rubor adornó mis mejillas. "No sé de que estás hablando, Lindy" Traté de contradecirla.
"No te hagas la tonta conmigo, Nanoha. A leguas se nota que estaban teniendo sexo a estas horas de la mañana" Ella me miró de arriba abajo y sentía que diría algo más. "¿Por casualidad no te viste en el espejo antes de salir? Tu cabello está desarreglado y los moretones que te dejó mi hija son muy notorios. A mi parecer ustedes estaban teniendo un buen momento"
Me entró el pánico. Pues pensé que estaba presentable, pero parece que a los ojos de Lindy no se les escapaba nada. Llevé mi mano a mi cabello y lo peiné lo mejor que pude. Después abotoné mi camisa de dormir hasta el cuello. Dios, Lindy era demasiado mala. No sólo me tomaba el pelo sobre mi vida sexual, si no que tenía una enorme sonrisa que de seguro alcanzaba el techo. Ya podría adivinar lo que le diría a Fate cuando llegará aquí.
Un minuto después, Fate llegó a la sala. Supongo que el espectáculo apenas comenzaba.
"Hey, Fate. Estoy feliz de que te unas a nosotras"
Me di cuenta de que Fate ya sabía que algo estaba pasando. Creo que desde que ella notó la mirada centrada de Lindy en la almohada que cubría sus elementos esenciales. Era divertido, pero sabía que Lindy no lo dejaría pasar por mucho tiempo.
"Toma asiento, nadie va abrazarte ya que tienes algo duro" Fue su declaración contundente.
"¡Papá!" Gritó Fate avergonzada. El resultado fue con sus mejillas ruborizadas de un rojo intenso.
"Cálmate pequeña. Todos somos adultos aquí" Lindy soltó una pequeña risa. "Además, es obvio que todos sabemos que estás escondiendo detrás de esa almohada"
Fate se dejó caer en el sofá aun lado de mí. Yo solo suspiré. "Realmente me disgustas a veces"
"Ya esta bien Lindy, deja a las chicas en paz" Intervino finalmente Precia "Ya tuviste suficiente con tu broma"
"Aww, tu no eres divertida" Lindy hizo un mohín
"Cierra la boca o te daré unas nalgadas"
Con ese comentario, Lindy dejó su puchero y puso su mejor sonrisa sexy. "Me gusta como sonó eso" Lindy se inclinó para besar a Precia.
"¡Por favor, no empiecen!" Prácticamente Fate gritó.
"Matas la alegría" Lindy le dio un golpe a Fate
"Basta. Siempre hay tiempo para nalgadas, cariño" Las dos se besaron… demasiado. Pero pronto ese tiempo acabó.
"Asqueroso"
"Nada de 'asqueroso'. Tu fuiste producto de estos besos" Replicó Lindy
"Por favor no me recuerdes esas cosas. La imagen mental de eso hace que se me revuelva el estómago"
"Bueno, ya basta!" Dijo Precia con firmeza
Después de esa explosión, Fate y Lindy se cruzaron de brazos e hicieron pucheros, junto con palabras inaudibles. Era lindo ver lo similar que eran, pero yo estaba agradecida de que Fate no fuera tan contundente como sus padres.
"Ahora, la razón por la que estamos aquí" Continúo Precia. "Tu padre y yo hemos planeado un viaje a la cabaña en unos pocos meses. Quisiéramos que todos fuera, así sería una reunión familiar"
"Me parece una idea maravillosa" Sabía que a mis padres les encantaría la idea.
"A mí también me gusta la idea. Me encanta ir a la cabaña" Añadió Fate
"Sí, va hacer un viaje maravilloso" Expresó Lindy "Pero habrá algunas reglas a seguir. Habrá una regla muy importante"
"¿Y cual sería?" Cuestioné
"El sexo debe ser mantenido a un mínimo"
El silencio llenó la habitación durante un minuto. Todo mundo estaba mirando a Lindy, pensando que esa regla era muy tonta. Estaba agradecida de que Faye estuviera en su habitación. No quería ni imaginarme las preguntas que tendría que contestar después de esta conversación.
"Papá, como si en realidad tu fueras a seguir esa regla" Fate rompió el silencio con una sonrisa.
"¿Sabes que Fate?" Lindy la señaló "Creo que tienes razón"
"Cariño, yo se que no podrías seguir esa regla. Eres demasiado sexy como para resistirse"
"Y por eso eres mi panecillo, amor" Se besaron brevemente. Bueno la regla se había ido por la ventana. Suspiró "De todos modos, estoy alegre de saber que están de acuerdo con este viaje. Será divertido"
"Bueno chicas, es hora de que Lindy y yo nos vayamos" Nos sonrió antes de mirar sensualmente a Lindy, algo que nos dio a entender sobre lo que harían, una vez se hubieran ido. "Estoy un poco encendida"
"Oh, vamos querida. No podemos dejar a las más jóvenes ponerse al día sobre nuestro conocimiento sexual"
Antes de darme cuenta, ellas ya no estaban.
"Eso fue… interesante" Dije, no pude evitar pensar en si Fate y yo nos veríamos así a esa edad. Aunque, definitivamente fue difícil de imaginar.
"Estoy acostumbrada a ello. Son mis padres después de todo"
"Bueno ya que el estado de ánimo se arruinó" Quite la almohada para ver si Fate ya no estaba duro. "y tu ya no estas caliente, vamos algún lugar hoy"
"¿Cómo?"
"Algún lugar que a Faye quiera ir" Sonreí
Fate:
Había pasado un tiempo desde que habíamos salido como una familia, así que hoy. Nanoha, Faye y yo fuimos a su lugar favorito. El lugar estaba lleno de vida, como siempre. Los niños corrían, mientras sus padres los cuidaban. Me sentí bien al venir de nuevo a este lugar, pues fue aquí donde todo empezó para Nanoha, Faye y claro para mí.
"Papá, empújame en el columpio! Bastante fuerte, por favor!" Faye intentaba hacer que yo la empujara más fuerte, eso me parecía lindo.
"Está bien, está bien" Seguí detrás de ella.
Nanoha se rio de la situación y se sentó en uno de los bancos para vigilarnos. A pesar de lo que estaba haciendo, la miraba. Y me pregunté si Nanoha sabía cuan hermosa era. Sólo una mirada de ella y sentía como se me salía la baba. Su sonrisa y ojos siempre me cautivan. Incluso desde la primera vez que nos vimos, había sentido un tirón en mi corazón cuando me honró en dejar mirarla o verla sonreír. Siempre me pregunto como es que conseguí tanta suerte, pero sin embargo, estoy contenta de tenerla. Mi vida ha sido mucho mejor desde que tengo a Nanoha y a Faye conmigo. Siempre agradezco eso.
Después de unos minutos de balancear aquel columpio. Faye decidió jugar con otros niños. Me dirigí hacía donde Nanoha estaba sentada y me senté a su lado. Nos quedamos en silencio la mayor parte. Solo observando a Faye jugar.
Después de un rato me di cuenta que en este banco, en donde Nanoha está sentada. Fue donde hable con ella por primera vez. Todo era tan diferente entonces, aún no eran una familia. Caray, yo todavía estaba tratando de imaginar como sería tener un hijo. Nunca pensé que fuera posible. Yo no estaba segura de si iba a ser un buen padre. Pero con Nanoha a mi lado, eso cambió.
"Sabes, siento una especie de nostalgia al estar aquí de nuevo. Sólo de pensar en todo lo que pasaba por mi mente cuando nos conocimos. Nunca habría imaginado que mi vida cambiaría de esta manera" Nanoha me miraba y yo solo sonreí.
Ni en un millón de años creí que sería el padre de algún niño. Nunca se me había ocurrido que tal vez me enamoraría de la madre de mi hija.
Amor…
Siempre fue algo que jamás creí poder volver a sentir. Era algo que no podía ver. Las cicatrices de Sayo y el tormento de otras personas que habían dejado en claro que nadie me amaría. Nadie se tomó su tiempo para conocer el verdadero yo… alguien que solo quería dar amor. Esas cicatrices se desvanecieron cuando conocí a Nanoha y a Faye. A ellas tengo mucho que agradecerles, por que dieron luz a mi vida oscura.
"Muchas gracias por hacer mi vida mucho más feliz. Por darme el amor que siempre he querido y por preocuparse. Nunca creí que recibiría amor de alguien más que no fueran mis padres. Tú me has demostrado como se siente el verdadero amor, Nanoha. Me has mostrado lo que es vivir realmente. Me has dado el regalo más grande, bueno dos" Una sonrisa aun más grande se posó en mis labios cuando eché un vistazo hacía Faye. "Te amo mucho"
Miré de nuevo a Nanoha notando una gran sonrisa en sus labios, a pesar de que estaba llorando. Una de mis manos se acercó a su rostro para limpiar aquellas lágrimas, pero ella la agarró en el proceso. Un beso fue colocado en mis dedos, antes de que pusiera mi mano en su mejilla.
"Yo también te amo mucho, mucho"
Ella se acercó a mí y me dio un beso cariñoso. Podía sentir todo el amor que Nanoha tenía para mi. Y eso me gustaba, pues no tenía que expresarlo verbalmente.
Nuestras cabezas se juntaron, sonrisas adornaron nuestros labios. Estar enamorada de ti Nanoha, es pura felicidad. Quiero pasar cada día de mi vida, dándote todo lo que tú me has dado. Esta es mi promesa para ti.
"Hey, ¿Dónde esta mi beso?"
Nuestras cabezas se giraron para observar a Faye de pie junto a nosotras con una gran mueca en sus labios. Eso era lindo.
"Esta aquí, por supuesto!" La cargué rápidamente en mis brazos mientras Nanoha y yo le dábamos besos y le hacíamos cosquillas.
Gritos y risas llenaron el área. Esos dulces sonidos que los niños podían producir, hicieron que mi corazón se hinchara de pura felicidad al saber que he contribuido en la vida de esta pequeña. Si antes estaba triste por haberme perdido cuatro años de su vida. Ahora esto es lo único que importaba.
"Los amo, mamá y papá" Declaró Faye una vez que las cosquillas y besos cesaron. Un par de lágrimas salieron de mis ojos.
Sus pequeños brazos se posaron en nuestros cuellos, atrayéndonos más hacía ella. Y así, compartimos un beso de amor. Yo no podía haber pedido mejor familia que esta. Estoy muy feliz, por que esto es lo que siempre he soñado.
He aprendido que los sueños se hacen realidad. Tal vez algo tarde, pero se cumplen.
Nanoha:
Definitivamente estaba sintiéndome nostálgica de nuevo. Aquí estaba, nuevamente debajo del mismo árbol, este lugar donde nos reunimos. Donde miraba a Fate y a Faye jugar. En aquel entonces, no sabía como serían nuestras vidas. Yo estaba feliz cuando las veía sonreír.
En ese entonces tenía miedo porque no estaba segura de que esperar. Pero el enamoramiento era la última cosa en mi lista. Poco a poco, Fate hizo un camino hacía mi corazón. Lo que es curioso, es que no tuvo que esforzarse tanto. Era tan natural el como sucedió todo. Mi única conclusión, es que todo estaba destinado a pasar. Estábamos destinadas a estar juntas.
Ahora mírennos, después de todo lo que pasó somos como cualquier otra familia. Fue una bendición el que Fate esté en nuestras vidas. Deseé haberla conocido antes, nos habríamos casado ya y tal vez con otro niño.
Matrimonio…
Me gusta la forma en que suena.
Después de unas horas, nos fuimos de vuelta al parque con Faye en los brazos de Fate… pero claro, esta vez es diferente. Esta vez, ya no éramos simples extrañas. Ya no estábamos cuidando la tristeza de que fuéramos separadas. Ahora somos una familia y eso es lo único que importa.
Nos detuvimos en la casa de mis padres, ya que mi madre quería hablar conmigo sobre algunas cosas del café. Una vez solucionado, la ayudé a preparar las cosas para el siguiente día de trabajo.
Después de una hora habíamos estado hablando sobre el viaje que los padres de Fate estaban planeando. Me di cuenta que mi madre estaba muy entusiasmada. Pues era raro que mis padres salieran de viaje, ya que el negocio estaba de por medio. Estaba feliz de que por fin tendrían un merecido descanso.
"Hey, Nanoha" Fate sonrió cuando entró por las puertas de la cocina. "¿Esta bien si te llevó alguna parte?"
"Pero ya es algo tarde" La miré confusa
"Lo sé, pero realmente quisiera llevarte a un lugar, por favor" Fate terminó haciendo un puchero y poniendo ojos de cachorro.
"Adelante, Nanoha. Se que ha sido realmente duro el que ustedes no hayan pasado un tiempo a solas. Tu padre y yo cuidaremos a Faye" Intervino mi madre.
Fate todavía se veía esperanzada y lo sabía en cuanto miraba sus ojos. Bueno, si a mi madre le parece bien. No veo por que a mi no.
"De acuerdo"
(n_n_n_n)
"Fate, no puedo creer que me trajeras a este lugar. Sabes, ya no estamos en la escuela secundaria" Dije, después de que aparcó el coche.
Cuando Fate dijo que tenía en mente un gran lugar. No me imaginé que vendríamos a una escuela secundaria. Es el lugar al que ningún estudiante vendría. Supongo que tiene algo sexy en mente.
"Relájate, te traje aquí porque hay una gran vista. No para tener sexo"
La vista aquí era muy agradable. Se podía ver toda la ciudad desde aquí. Definitivamente era algo romántico, como las luces hacían ver mejor la ciudad. Tuve que darle la razón a Fate, pues si era un lugar agradable. Aunque sabía que no sería una noche tan inocente.
"Pero estoy segura de que algo va a suceder de todos modos" No pude evitar sonreír.
Un enorme rubor se instaló en las mejillas de Fate. Tenía que tomarle el pelo de vez en cuando. Era divertido cuando se ponía así. Pues me hacía las cosas más fáciles.
Quitándome el cinturón de seguridad, moví mi cuerpo más cerca de ella. Mi aliento escapó en su oído. Mientras mi mano bajaba lentamente hacía su muslo. Podía sentir como los escalofríos llegaban a su cuerpo, lo que hizo que mi sonrisa creciera. Me encantaba el hecho de saber que yo la hacía reaccionar de esa manera.
Un suave beso fue colocado en su oído, seguido de otro por ahí y por allá. Su respiración comenzó acelerarse y no pude evitar que mi cuerpo se calentara en el proceso. Molestarla es algo que nunca me falla, por que sé que ni ella puede abstenerse.
Mis labios estaban a centímetros de su oído, una vez más. Ambas respirábamos aceleradamente, por razones obvias. En este punto, sólo quería besarla ferozmente y hacerle el amor. Además de que estoy segura que Fate quiere lo mismo.
"Tu sabes que me quieres, bebé" Susurré en su oído seductoramente.
Fate me empujó lejos de ella, viéndome de una manera que me hizo reír. Después de todo, mis bromas tienen mucho efecto en ella.
"Nanoha, no hemos estado más que cinco minutos aquí y ya me estas molestando"
"Fate-papá, sabes que debo molestarte cuando la oportunidad se presenta" Le dije, después de dejarle un beso en la mejilla.
"Bueno" Ella hizo una pausa mientras su cuerpo se acercaba al mío. Sus labios se posaron en mi cuello, mientras que una de sus manos se dirigió a mi seno derecho. Un gemido escapó de mi boca al sentir ese placer en mi cuerpo. Las caricias de Fate siempre me encendían. Ya podía sentir mis bragas húmedas. Todo mi cuerpo se estremeció. Sus manos eran magnificas.
Una respiración profunda salió de la nariz de Fate mientras palmeaba mis pechos con fuerza. Una mordida llegó a mi cuello, seguida de una lamida. Me encontré incapaz de seguir en mi asiento. Mis paredes constantemente se contraían y me era difícil controlar mi respiración.
De repente la maravillosa sensación que yo estaba sintiendo, se detuvo. Todo lo que podía sentir era la acelerada respiración de Fate contra mi oído. Eso sí, no era suficiente como para no enviar una sensación de hormigueo en mi espina dorsal.
"Ahora, si yo fuera a molestarte como tu lo hiciste. Entonces sería una persona muy mala" Dijo sensualmente en mi oído.
Mis ojos se abrieron lentamente, notando como Fate tenía una enorme sonrisa. Antes de que pudiera darme cuenta de ello, el calor del cuerpo de Fate había desaparecido. La puerta del coche se abrió y pronto ella salió. "Vamos a disfrutar de la vista" dijo antes de cerrar la puerta.
Todavía me tomó unos segundos darme cuenta de lo que había sucedido. Un puchero al instante se posó en mi rostro. Eso no era justo! Salí del coche, todavía con mi puchero. Ella volteó a verme y enseguida empezó a reírse.
"Cruel" Resoplé
"¿Ves?, es de lo que hablaba antes" Ella continuó riéndose mientras me tomaba por la cintura. Después me envolvió en sus brazos y me dio un casto beso. Cuando vio que mi puchero no había desaparecido. Me volteó y me miró. "Deja de ser un bebé y disfruta de la vista"
Yo todavía estaba un poco gruñona, pues seguía encendida. Y todo en lo que Fate podía pensar era en ver la maravillosa vista de la ciudad… a pesar de que si era hermoso. Unos minutos después y mi actitud se relajó. Para después empezar a disfrutar aquella vista. Lo que mas me gustaba era estar con Fate.
La calidez de su cuerpo me hacía sentir muy cómoda, además de que me gustaba los besos que dejaba en mi cuello. Lástima que hizo enfocarme en otras cosas, no podía dejar de sentir como los pechos de Fate se movían en mi espalda cada vez que respiraba. Me di cuenta como su cálido aliento chocaba con mi oído y otras veces en mi cuello. Sentí como sus manos me tocaban pero antes de darme cuenta yo estaba tratando de tranquilizar mi respiración.
"¿Estas disfrutando de la vista, Nanoha?"
El aliento de Fate envió un hormigueo por mi espalda mientras decía eso. Tuve que contener un gemido cuando sus manos tocaron la parte inferior de mis pechos al mismo tiempo que me abrazaba. Cielos, me estaba preguntando si ella estaba haciendo esto a propósito! Sí lo hacía, definitivamente estaba haciendo un buen trabajo, pues empezaba a sentirme caliente nuevamente.
En este punto yo necesitaba respuestas… no solo respuestas, pero ya saben que quiero decir. "¿Estas haciendo esto a propósito?" Dije, después de girarme y verla de frente.
"¿A que te refieres?" Me miro confusa, pero eso no me lo creí.
"No te hagas la tonta conmigo Fate. Me di cuenta de como respirabas en mi oído e incluso apretaste mis pechos! Estas tratando de calentarme y molestarme ¿no es así?" La miré
"Nanoha, no sé de que me estas hablando. Si ese fuese mi plan, ya lo hubiera echo" Ella explicó.
"Bueno, es una pena porque estoy realmente muy encendida"
Empezamos a besarnos tan pronto como llegamos al asiento trasero. La mano de Fate acarició mi pecho mientras que la mía hacía su trabajo en la cremallera de su pantalón.
Había algo sexy en esto de hacer el amor en el coche. Tengo que agradecerles a Lindy y a Precia por darnos la idea. Me encantaba estar al aire libre bajo las estrellas, el espacio reducido y el como las ventanas se empañaban por el calor que producíamos. Me encantaba todo.
Hmm… tal vez tengamos diversión en el capó del coche algún día.
Un gemido escapó de los labios de Fate en cuanto tomé su pene erecto. Empecé a masajearlo de la manera que sabía le gustaba. El ritmo era agradable y lento, amé la manera en que dijo mi nombre. Hizo que mi interior quemara, estaba muy segura que ella sentía lo mismo.
"Nanoha…" Salió otro gemido sensual.
Sus dedos se abrieron paso entre mi cabello agarrándolo con fuerza. Me llevó con fuerza hacía sus labios y se encontraron con avidez. No había ninguna duda de que mis bragas ya estaban totalmente empapadas. Sólo Fate sabía ponerme así.
Fate:
Yo estaba en éxtasis. La sensación de sus labios, de su cuerpo y de su piel. Sólo un toque y ya me sentía en el cielo. Amar a Nanoha era como experimentar la euforia. Siempre me sentía como en una nube. No soy capaz de distinguir una cosa de la otra.
No podía recordar en que momento me coloque en condón, pero podía sentir el calor de Nanoha a mí alrededor. La atraje más a mí, quería sentirla y besarla todo lo que podía. No había nada como esto para poder estar con la persona que amas. Sabíamos que no estábamos en el mejor lugar y mucho menos el más romántico. Eso no importaba ahora, porque aun podía saborear su piel, acariciar su cuerpo y escuchar como decía mi nombre. No había nada parecido a esto.
Nuestro ritmo a la hora de hacer el amor era lento, como me gustaba. No había necesidad de apresurarse, porque yo quería sentir todo. Quería sentir su amor y pasión. Como me consume cuando nos conectamos y desconectamos. Quería sentir sus manos en mi pelo, sus dulces labios acariciando los míos. Sus suaves besos en mi cuello, el como succiona mi oído para después decir esas hermosas palabras que siempre me encanta oír.
"Yo también te amo" Le digo, ya que eso significa que la amo con todo mi corazón.
Compartimos otro beso cariñoso, sellando nuestro amor para siempre.
Sin previo aviso un gemido estrangulado se escapa de tus labios. Tu cabeza vuela hacía atrás por unos segundos. Después me miras con tanta necesidad. Yo sabía lo que estaba pasando, pues tus paredes se cerraban en mi miembro.
"Nanoha…" Gemí
Sentí que sus uñas se clavaban en mi espalda. Inclinándome más al límite. Besos descuidados eran depositados en sus senos que rebotaban, llevándome al clímax.
Mis caderas se movían aun más rápido para coincidir con las suyas. Mis ojos empezaron a rodar mientras sus gemidos se hacían más fuertes. Yo estaba a la altura del éxtasis y tú estabas ahí conmigo.
"¡Ahh… bebé… me vengo!" Gritaste.
Empujé más rápido mis caderas, y tu todo lo hacías más fuerte. Una embestida más y liberé mi semilla en el condón.
"Ahh…"
Todo lo que podía oír eran nuestras fuertes respiraciones. La fuerza con la que nos abrazábamos. Nuestras frentes se juntaron con cuidado, una sonrisa adornó nuestros labios antes de darnos un beso.
Esto era el amor…
Estoy contenta de haberlo encontrado en ti Nanoha.
Nanoha:
Nos habíamos puesto algo de ropa de repuesto que siempre dejábamos en el coche, solo en caso de emergencia. Salí al aire fresco de la noche, aspiré profundamente, amando la sensación de que el aire enfriaba mi ser.
"Tengo una confesión que hacer" Dijo Fate con una carcajada.
"¿Y cual sería?"
"Pues que de echo yo te traje aquí para hacer el amor"
Mis ojos se abrieron como platos ante tal confesión "¡Lo sabía!" Golpeé su brazo "Pervertida"
Ella se echo a reír y yo solo dije un Hmphed volteando mi nariz que chocó con el aire. Sus cálidos brazos me rodearon y al instante mi actitud parecía desvanecerse. Después pensé que fue una gran idea haber venido aquí. Ya que no hemos tenido tiempo para nosotras últimamente. Siempre estaba pensando en nosotras y es que la amo tanto.
Mi cuerpo se inclinó más hacía ella. Un suspiro de satisfacción salió de mis labios. Su cabeza yacía en la mía. Y eso me hacía sentir reconfortante, todo parecía tan perfecto. La gran vista de la ciudad, el cielo nocturno lleno de estrellas. Y estar en los brazos de Fate hacía que todo valiera la pena.
"Fate, gracias"
"¿Por qué?" Me di cuenta en su voz que estaba confundida.
"Gracias por pensar en cosas dulces para mi. Realmente necesitaba esta noche. Es definitivamente una hermosa vista romántica. Así que, gracias"
Depositó un beso en mi cabeza haciendo que una sonrisa adornara mis labios. "Haría cualquier cosa por ti, Nanoha. Te amo tanto"
Lentamente me giré hacía ella, mis brazos se posaron alrededor de su cuello. Había tanta emoción en sus ojos, que supe que todo era verdad. "Yo también te amo" Sonreí
Colocó un beso en mis labios, mi cuerpo se aferró a mi amor. Nunca supe que felicidad sentía, hasta que conocí a Fate. Tenía la esperanza de que este amor nunca terminara. Porque no me imaginaba con nadie, excepto con ella.
