Capítulo 11
— ¡No puedo creer que pagaras eso por esto!— dijo Kurt a Sebastián mientras alzaba la bolsa con los brazaletes— No tenías que hacerlo, Bas—siguió hablando mientras abrazaba a Sebastián por el costado de la cintura
—Bueno...ya sabes, todo mi tacaño corazón te ama y él quería regalarte eso—dijo Sebastián con una sonrisa — Ahora ¿quieres ir a cenar o...?— fue cortado por un beso de Kurt
—Vamos al parque que está a la vuelta de la manzana. Caminando quiero caminar— comentó Kurt tomando a Sebastián de la mano
Los chicos caminaron todo el trayecto hasta el parque, en alguna parte de este trayecto Kurt le pidió a Sebastián que tapara sus ojos. Tenía una "sorpresa especial" y no quería que se arruinar
— ¿Kurttie?— preguntó dudoso Sebastián— ¿Me puedo quitar esto ya?
—Claro, amor— dijo Kurt con un deje de ¿ansias? ¿Preocupación?— Puedes quitártela
Al quitársela Sebastián no pudo creer lo que estaba viendo. Una sección del parte estaba cerrada (¿cómo demonios consiguió eso?) y frente a él estaba Kurt en una mesa, adornada de blanco, como una mesa de bodas.
— ¿Pero que...?—comenzó Sebastián, pero fue automáticamente callado por un beso de Kurt que se movió extremadamente rápido pero con elegancia hacia el— Esto de ser callado a besos me está gustando— comento Sebastián más para sí que para Kurt
— ¿Gustaría el señor Smythe acompañar a este joven pero sexy chico a cenar?— dijo Kurt tomando de la mano a Sebastián
—Claro. Pase lo que pase— dijo Sebastián mientras se sentaba y empezaba a comer su cena junto al amor de su vida. — Espera... ¿no son las...3:46 de la tarde?
—Smythe— gruño Kurt— eres un experto para romper el romance— dijo entre risas
Después de que ambos chicos terminaron su comida y de que Sebastian cancelara la reservación en el restaurante, estaban listos para irse, cuando...
—Sebby, espera— dijo Kurt algo nervioso mientras sacaba algo de un bolsillo — pensaba hacerlo más romántico y todo más a mi...estilo...ya sabes— siguió hablando entre risas y entre risa y palabras fue poniéndose en una rodilla — Entonces, Sebastian Smythe, mi suricato, mi increíble novio, mi vida, mi amor, mi todo. — para ese entonces Kurt vio algo que jamás pensó que vería...Sebastián Smythe estaba llorando...oh algo parecido, estaba contendiendo el llanto— Nuestra relación ha pasado por momentos horribles y hermosos, los cuales no cambiaría por nada en el mundo...ni siquiera por toda la ropa existente –y de buen gusto – del mundo...Entonces — dijo con una gran sonrisa — Sebastian Smythe ¿gustarías de hacerme el honor de ser mi esposo y hacerme el hombre más feliz del mundo?
Sebastián, quien siempre tenía algo que decir, se quedó callado y la única respuesta fue un murmullo que ni siquiera el logro escuchar. En vez de repetirlo solo se abalanzó sobre Kurt provocando que algunas personas voltearan a ver casualmente la escena de estos dos. Sebastian estaba literalmente atacando a Kurt con besos.
—Si. Si. Si. Si. — repetía Sebastián entre cada beso — Si quiero. Acepto. Acepto.
Después de que los chicos (ahora prometidos el uno al otro) terminaran eso del parque se dirigían a la casa de los padres de Sebastián...igual el continuaría con su plan original.
— ¿Mamá? ¿Papá? ¿Santana? — Grito Sebastián por la casa— Bien.
— ¿Qué quieres decir con "Bien"?— pregunto Kurt
—Es decir...—tartamudeo Sebastián— que tenemos la casa para nosotros solos—ronroneo Sebastián mientras se acercaba a Kurt y lo tomaba por la cintura— vamos — dijo mientras lo encaminaba al cuarto previamente preparado
Ya en el cuarto Sebastián hizo pasar primero a Kurt para después pasar el y cerrar la puerta. Cuando se giró Kurt ya estaba cerca de la ventana.
—Kurt...— empezó Sebastián acercándose a el— que puedo decir...siempre me has derrotado en muchas cosas...esta por ejemplo— dijo Sebastián mientras se ponía de rodillas — Tu, Kurt Hummel, mi vida, mi amor, mi todo. Mi perfecto rey, mi príncipe azul, la luz de mi vida ¿aceptarías esta propuesta de matrimonio para reforzar tu propuesta de matrimonio – para este momento Kurt estaba en un río de lágrimas y soltó una risa al escuchar lo último – y hacerme el hombre más feliz del mundo?
Al igual que Sebastián, Kurt respondió de la misma manera, solo que para sorpresa de Kurt toda la familia Smythe se encontraba viendo todo lo sucedido.
— Deberíamos bajar— dijo Kurt una vez que se habían separado
— No creo que sea necesario — dijo Sebastián con una sonrisa pícara mientras cerraba las cortinas que Santana y Blaine habían colocado — tenemos nuestro momento de privacidad
— Siempre atento a todo señor Hummel-Smythe— dijo Kurt mientras Sebastián empezaba a a besar su cuello
— ¿Hummel-Smythe?— preguntó Sebastián más para sí mismo que para Kurt— Me gusta— y con eso empezó a morder y a hacer más cosas con Kurt ...
Mientras tanto afuera de la casa Smythe
— ¡ESE MALDITO!— grito Santana — ¡para eso eran esas malditas cortinas!
—Cálmate Santana— dijo Blaine mientras los padres de ellos (que habían volado hasta esa residencia para ver lo que iba a hacer Sebastián y otras cosas de negocios familiares [entre ellas vacaciones]) saltaban de alegría — Pronto tendrás tu momento — comento entre risas.
—Sí, claro. ¿Y el tuyo?— contesto Santana secamente mientras se dirija a la casa para romper el... Momento de Kurt y Sebastian
—El mío...—se preguntó Blaine — el mío...—volvió a decir mientras su tono cambiaba a triste y después a melancolía
Después de que la familia Smythe entrará en la casa y los nuevos prometidos fueran forzados a dejar sus "asuntos" los chicos fueron felicitados por su familia y su próxima familia...
—Bien en honor a este nuevo compromiso— comenzó a hablar el padre de Sebastian— ¿qué les parecería ir a un fin de semana a la casa de campo de Sebastian? — Dijo con una sonrisa — bueno...si es que el dueño gusta ir...—dijo mientras se volteaba para ver a Sebastian
—Yo... ¿gustarías de ir?— pregunto algo avergonzado hacia Kurt— Se encuentra a un día y medio de camino...
Kurt pensó en su respuesta ¿Sebastián tenía una casa y él no sabía nada de ella? — Claro — dijo Kurt sonriendo— pero...quiero saber los detalles de esa casa
La única respuesta de Sebastian fue una sonrisa y un "De acuerdo. Nos vamos mañana" antes de besar a Kurt nuevamente.
Después de estar un momento con su familia. Platicando del viaje de sus padres. Santana y Kurt se ofrecieron a hacer la cena junto a la madre de su nuevo prometido.
—Entonces, Sebastian...— comenzó a decir Blaine — ¿Quien hará sus despedidas de solteros?
—No sé, Blaine— dijo Sebastián con una risa— solo ustedes lo saben y no sé si algún amigo de Kurt lo sepa, después de todo él se me propuso primero
— ¿Podría organizarla yo?— pregunto Blaine, había algo en su voz que Sebastián no supo identificar — Ya sabes, conozco muchos lugares y personas...
—Me parece buena idea—dijo el señor Smythe que se había mantenido callado hasta ese momento — Al menos así tu hermano se mantendrá ocupado en otras cosas...— termino de decir el padre de los chicos mientras se levantaba y se dirigía hacia la sala— ¿ No gustan venir? Hoy juegan Buldogs
— ¿Hoy? Demonios olvide el partido. ¡Ya voy!— gritó Sebastián mientras se levantaba de donde había estado las últimas horas— Claro, hermanito. Le diré a Kurt y luego te digo a ti
—Genial — dijo Blaine mientras se dirigía junto a su padre y hermano
Media hora después Kurt y las chicas llegaron a la sala para decirles a los chicos que la cena estaba lista. La madre de Santana le comento a Kurt que podía esperar ahí con ellos mientras arreglaban la mesa, pero después de dos intensos y largos minutos de ver a hombres corriendo sin algún sentido de lado a lado prefirió levantare y ayudar con la mesa.
—No entiendo como Kurt puede estar tan delgado...nunca lo eh visto practicar algún deporte—comentó el señor Smythe
— ¿Tener sexo es un deporte? Porque si es así lo práctica diariamente con Sebastián— dijo Blaine mientras se levantaba y se dirigía al baño
Sebastian solo se tornó de un rojo tomate y le explico a su padre que Kurt no hacia algún deporte, pero que él y Kurt iban al gimnasio de la empresa cuatro días a la semana y de vez en cuando salían a correr o a alguna carrera que se hiciera.
Otras dos horas después Sebastian y Kurt se disculparon porque tenían que regresar a su casa, debido a que tenían trabajo el día de mañana. Blaine dijo que el se quedaría en la casa y después los vería.
Una vez en la casa los chicos tomaron una ducha junta que terminó con un Sebastián pidiendo a gritos a Kurt y a un Kurt muy complaciente. Cuando ellos habían "terminado" se limpiaron y tomaron otra ducha exprés y prepararon el atuendo que usarían dentro de unas horas debido a que su "primera ducha" había durado más de dos horas.
