Capítulo 11: Pretérito.
La lluvia caía con una enorme intensidad, empezó como algo inocente pero de repente se soltó sin aviso alguno, incluso se escuchaban muy cerca los truenos, como si el cielo estuviera furioso y dejara caer toda su rabia en el pequeño pueblo de ponis. Por más que lo intentaron ni los mejores pegasos pudieron hacer algo frente a la fuerza de la tormenta, incluso saliendo heridos algunos al ser impactados por un rayo o por caer al suelo por culpa de los fuertes vientos. Al final optaron por dejar la tormenta y advertirles a los ponis que estuvieran en sus casas y no salieran hasta que terminara todo.
Ente todo ese caos estaban dos yeguas en dirección a un castillo abandonado en el bosque, las cuáles avanzaban con paso firme sin importarles los fuertes vientos o los truenos , que sonaban como bestias hambrientas en medio de una hecatombe.
Después de sortear obstáculos, ríos nuevos, caídas de algunos árboles y uno que otro relámpago llegaron al Castillo de las Hermanas Nobles. Nada más llegar buscaron un sitio para refugiarse, teniendo que ir a lo más profundo de las ruinas para mantenerse a salvo.
-¡Maldita sea, te dije una distracción no una catástrofe!- Le reclamó una de las ponis a su compañera.
-Perdón -le respondió con indiferencia- pero tu sabes que no se controlar todavía esto de los rayos y todo eso. Además es muy complicado, no te creas que es fácil – le reclamó eso último.
-Bueno, al grano. Necesito luz y también hay que empezar… -
-¿¡Pero qué estamos buscando?!- interrumpió la poni alada con ira (y algo de miedo)
-Tiene que haber algo en las profundidades de este lugar, quiero suponer que hay una bóveda o un lugar oculto en donde escondieran secretos.
--Bueno, vamos a buscar, así damos tiempo a que esa tormenta se disperse.
Y empezó el viaje, buscando en todos los lugares alguna palanca, interruptor o al menos una pared falsa que las condujera a una habitación. Algo que notaron mientras pasaba el tiempo era que la oscuridad del castillo no les producía ningún temor o alguna emoción asfixiante, pero tampoco les causaba bienestar, solo "estaba" ahí pero era completamente inocua. Otro factor que no les importó era la falta de ruido total más allá de su propia respiración o de sus pasos, se "sentía" raro pero ellas estaban tan centradas en su objetivo que no les importó. Después de activar varias trampas por error, caminar por grandes pasadizos e inspeccionar cada rincón del oscuro recinto encontraron su recompensa.
-¿Qué fue ese ruido?- Dijo algo nerviosa una de las ponis
-¿Pues qué hiciste?
-Solo presioné este botón- Se quitó mostrándole a si amiga un pequeño interruptor oculto detrás de una estatua casi en ruinas.
Y la pared que tenían atrás se abrió de golpe, revelando una pequeña sala con un pequeño librero. Pero en ese mueble solo había un libro…
-Ahora me lamento de no traer velas o de ser un unicornio para iluminar.
-No es necesario – En eso un mini rayo cae sobre una tabla de madera, prendiéndola en el acto.
-Eres grande Dust, ahora déjame ver ese libro -Lo empieza a examinar con bastante curiosidad- Parece muy antiguo, ha de tener la edad de este castillo incluso creo que más. Tiene un título muy curioso: "El archivo".
-Déjame darle una rápida leída -Su compañera le da el libro y empieza a leer en voz alta- Bueno habla sobre algunos secretos de esa época, mmm también sobre un lugar llamado "La Cámara de Cristal", un castillo gigante en el cielo y sobre pociones que se usaban en guerra para potenciar a las tropas…
-Pero, nunca ha existido una guerra en Equestria, bueno al menos que yo sepa.
-Aquí dice que si, tal vez hay secretos que no han sido revelados y…
-Luego nos preocupamos por eso, dime que son esas pociones y para que servían.
-Pues tenían usos muy variados: Para destruir edificios, matar a las tropas enemigas muy fácilmente o para que los aliados sean más veloces, ataquen con más fuerza y ese tipo de cosas – Hizo una pausa temporal para continuar leyendo- Vaya aquí también hay uno llamado "Pesadilla".
-¿Y qué hace eso?
-Básicamente tú lo usas contra un poni y si ese poni tiene un pasado oscuro o hizo algún mal en esa noche va a revivir esas experiencias en la peor pesadilla su vida, "capas de destruir la cordura de la victima e incluso hacer que vuelva al camino del mal".
-No creo que nos sirva con esas ponis, pero siempre es útil tenerlo- Hace una pequeña pausa- Es hora de volver, y llévate ese libro que lo vamos a necesitar. Pero ten mucho cuidado, es antiguo y no creo que aguante un golpe, menos lluvia.
-Espero que la tormenta ya no esté.
-Tranquila, ya no estará. Simple corazonada mía.
Y listo. Casi se me olvida subirlo pero es que estoy viciado a uno de mis juegos. Pero ya esta, ya saben el discurso de siempre, así que adios y nos "vemos" en la próxima.
