Policy of truth

I could give you anything
I would give you anything
I can give you anything but time.

Una puerta que estaba junto al escritorio del recepcionista demonio, se abrió lentamente. En el interior no había más que pura oscuridad, era como mirar dentro de la boca de una bestia que está a punto de devorarte.

-Caminen hasta llegar a su oficina que está al final del pasillo- el demonio continuó- Sin embargo, les tengo una advertencia: Una vez que pasen por esa puerta, no intenten volver.

-¿O qué?- preguntó 2D, preocupado- ¿Qué nos sucederá si lo hacemos?

-No te lo puedo decir, idiota. Si pudiera, ya no sería un demonio- dijo el demonio, irritado- Sólo sigan mi consejo: no es algo que quieras hacer si alguna vez quieres volver a ver la luz del sol, imbécil.

2D hizo exclamó alarmado.

-¿Si alguna vez quiero volver a ver...?

Detrás de él, el demonio Murdoc gruñó, y se frotó suavemente la sienes con los dedos antes de tomar desprevenido a 2D por el cinturón y llevarlo volando a través de la puerta. El grito desgarrador del vocalista fue lo último que se escuchó cuando ambos desaparecieron por el oscuro pasillo.

El demonio sonrió, y luego se escabulló hacia su computadora, dejando a Mudz y a Noodle frente a la puerta solos.

-Me siento algo enfermo- admitió Mudz- Creo que esta situación va a empeorar.

-Ten fe, Mudz-kun- la expresión de Noodle era de simpatía- No dejaré que esto te suceda.

En lugar de buscar consuelo, Mudz estaba preocupado. Se mordió el labio inferior.

-Mira, Noodle, al final, yo soy el único responsable de lo que hice con mi vida, no tú. Lo que quiero decir es... Creo que eres increíble, estar contigo en Stoke hizo que me sintiera mucho mejor en ese maldito infierno en el que estaba; y no quiero que nada malo te seceda una vez que entremos aquí- señaló hacia la puerta.

Noodle se hechó a reír.

-Mudz-kun, te aseguro que no estaba pensando en ofrecerle mi alma al Diablo.

-Sólo quería aclararlo- sonrió.

-Quedó muy claro- sonrió inquieta, y luego respiró hondo- ¿Estás listos, Mudz-kun?- dio un paso hacia la puerta.

-No- Murdoc la sujetó del brazo, y ella se volvió para mirarlo con curiosidad- Todavía no- sus dedos acariciaron la mejilla de la japonesa, acercó el rostro lentamente hacia el de ella, y la besó. La envolvió por la cintura, y ella se apoyó en su pecho. Estaba tan cálido...

Murdoc se separó del beso lentamente, suspiró y apoyó la barbilla en la parte superior de la cabeza de la chica.

-Dios Noodle, esta podría ser la última vez en que pueda abrazarte de esta manera- sopló suavemente sobre su pelo- Quisiera tener algo que dart...

Noodle colocó sus dedos sobre los labios del chico para hacerlo callar.

-El recuerdo de esto es todo lo que necesito- lo besó tiernamente en la mejilla y dio paso atrás.

Un atractivo adolescente de piel color verde con algunos pequeños cortes en el rostro, con una remera negra ligeramente carbonizada, con unos jeans rasgados, de pelo negro despeinado, y de ojos uno negro y otro rojo, le sonrió con ternura. Él le tendió la mano, y ella lo agarró con fuerza.

"Nunca te dejaré ir" pensaron los dos.

Y juntos, cruzaron la puerta y fueron deborados por la oscuridad.

Detrás del mostrador, el demonio recepcionista levantó la vista de la planilla en la que estaba trabajando y arrugó la nariz.

-Uf. Pensé que nunca se irían- murmuró antes de regresar a su trabajo.

Lo primero que vieron fue un par de enormes puertas de cristal al final de un pasillo iluminado de mármol. Había una pequeña placa de oro colgada en la pared, junto a la puerta del final del pasillo, en la que se leía: "Satanás, el Señor de las Tinieblas"

En frente de ellos, había un inmenso perro de tres cabezas que dormía placidamente. Un hilo de baba chorreaba de la boca de la cabeza superior y caía sobre la oreja de la cabeza que estaba debajo.

-Oh, mierda- dijo Mudz- Parece que él no quiere ninguna compañía.

-2D y Murdoc debieron haber logrado pasar de alguna manera.

-Seguramente se quedó dormido después de haberlos matado y comido.

-Ten fe, Mudz-kun- Noodle salió corriendo.

El perro guardián (llamado Cerberus) despertó al instante, y comenzó a ladrar y a tirar mordiscones. Se lanzó tras Noodle; las garras de sus patas rayaban todo el suelo de mármol.

La guitarrista se paró en seco, momentáneamente aturdida mientras observaba como Cerberus abanzaba.

-¡NOODLE!

La voz de Mudz irrumpió dentro de sus pensamientos, remontándola en sus recuerdos. Respiró profundo y comenzó a cantar en voz alta lo primero que le vino a la mente.

-"You've got to press it on you, you just think it, that's what you do, baby. Hold it down, DARE."

El perro se detubo abruptadamente un segundo antes de avalanzarse sobre Noodle. Tres pares de ojos la miraron, desconcertados. Para sorpresa de Mudz, el perro se sentó en frente de ella.

Noodle sonrió, y comenzó a hacer una versión a medias de la danza de "Dare" en frente del perro de Satanás.

-"Jump with them all and move it. Jump back and forth, and feel like you were there yourself. Work it out."

La cabeza de la izquierda cayó rendida, profundamente dormida.

-"It's coming up…"

La cabeza de la derecha quedó valanceándose de un lado a otro, fuera de combate.

-"It's coming up…"

Por último, los párpados de la cabeza del medio se cerraron lentamente.

-"It's DARE"- susurró Noodle, pasando junto Cerberus que estaba profundamente dormido. Mudz la siguió en silencio hacia las puertas.

-Recuerdo que una vez Murdoc-san me dijo que la música lo hace dormir. Al parecer, ellos también debieron cantar para poder pasar- dijo Noodle.

-Parece que sí- dijo Mudz, tomando el asa de oro de una de las puertas- Buena canción.

-Es algo que escribí- Noodle tomó la otra asa.

El adolescente sonrió para sus adentros.

-Me gustaría oírla completa algún día- dijo antes de abrir la puerta y entrar a la oficina, con Noodle a su lado.

De repente, el Murdoc de cuarenta años que estaba del otro lado de la habitación con 2D a su lado, levantó la vista al percatarse de los dos adolescentes.

-¡Noodle!- gritó 2D a punto de llorar de felicidad. El grito hizo eco en la enorme sala.

-Señor... Tusspot, ¿verdad? Silencio- una voz áspera que arrastraba las palabras retumbó en toda la habitación. Una figura humanoide sentada en una silla en el extremo de una enorme mesa de conferencias que parecía no terminar nunca. Detrás de la silla había un gran ventanal que daba vista a un enorme y burbujeante río de magma.

La primera impresión de Mudz fue la de un bulldog deforme de color rojo sangre con un traje negro costoso. Dos alas negras de murciélago asomaban por la parte posterior de la chaqueta del traje, y de la cabeza le salían dos cuernos puntiagudos de color blanco.

Satanás sonrió, dejando al descubierto unos dientes puntiagudos y deslumbrantemente blancos.

-Hola Murdoc. Pensé que vendrías. Francamente, te esperaba un poco más temprano- frunció el ceño, mirando a las demás personas en la habitación, sus ojos pasaron por encima de Mudz sin especial interés- Y sin el pequeño séquito a cuestas.

-Murdoc es nuestro amigo- exclamó 2D.

-¿Morirías por él? ¿Darías tu alma para salvarlo?- contraatacó Lucifer.

-Uh- tartamudeó el peliazul- Bueno...

-Entonces déjame preguntarte esto: ¿Qué esperaba hacer aquí, señor Tusspot? Todo tiene un costo. Si no aceptas mi precio para regresar a tu amigo a la normalidad, entonces tu viaje hasta aquí ha sido en vano.

-B-bueno, ya lo sé-e, p-pero...- volvió a tartamudear.

-Teníamos la esperanza de que tal vez podríamos apelar el contrato- interrumpió Noodle.

El Diablo levantó una ceja.

-¿Apelar?- sobre la mesa, en frente de él, había unos cuantos docuementos y los hojeó.-Creo recordar que su contrato fue increíblemente hermético. Tú sabes que tengo a los mejores abogados trabajando para mí.

-Disculpe, señor Satanás- dijo 2D- ¿Pero si el apellido de Murdoc está mal escrito en el contrato? ¿Eso sería suficiente para una apelación?

Lucifer frunció el ceño.

-Supongo que sí, pero uno de mis secuases controló el contrato para evitar que algo así suceda.

-Sin ofender, señor Satanás, pero he visto un escaneo del contrato; su apellido está escrito con una sola C y dos L, lo cual está mal escrito- continuó 2D, mientras el Diablo volvía a revisar los papeles que estaban en frente de él, esta vez lo hizo cuidadosamente.

La mandíbula de Murdoc se abrió por completo.

-¿Realmente te diste cuenta de eso?- preguntó con su voz retumbante.

El vocalista se encogió de hombros.

-No soy tan distraído como aparento.

La cara roja de Satanás se arrugó con furia cuando se dio cuenta de los errores de tipográficos en cada página, y lo comparó con una fotocopia del certificado de nacimiento de Murdoc.

-Maldito Jesucristo, no fue deletreado correctamente ni una sola vez- murmuró el príncipe de las Tinieblas, colocando los papeles boca abajo y mirando al grupo- Esperen un minuto, por favor- apretó un pequeño botón que era del intercomunicador, la cual emitió un pitido.

-¿Sí, Mi Señor?- las palabras del demonio recepcionista se oyeron por el parlante.

-Tráeme al demonio que chequeó el contrato de Niccals en el 86.

El intercomunicador volvió a emitir un pitido, y la voz de otro demonio dijo humildemente:

-¿S-sí?

-Timore. No tengo tiempo para decírtelo con suavidad, pero estás terriblemente jodido- le dijo el Diablo sin rodeos.

-¿QUÉ? P-pero, señor, p-por...

-Me temo que tú simplemente no eres el apropiado para este trabajo, Timore.

De repente, 2D, Noodle, Mudz y Murdoc oyeron un grito asustado y luego el sonido de una exploción viscosa del otro lado del intercomunicador.

Satanás presionó otro botón.

-Gracias, Jack.

-Para servirlo, señor- dijo secamente el demonio recepcionista.

Lucifer se volvió hacia el grupo.

-Siento haberlos hecho esperar mucho, sólo debía encargarme de un asunto de menor importancia- dijo sonriendo con malicia mientras se acomodaba la corbata roja- Ahora, debido a... la lamentable inexactitud en el contrato, estoy de acuerdo en que pueden apelar el contrato. Y ya que Murdoc ha considerado conveniente traerlos aquí con él, les daré la oportunidad de redimir su humanidad, ya que él no está en condiciones de hacerlo por sí mismo en este momento. Voy a darle a cada uno de ustedes una tarea que cumplir. Si todos tienen éxito, voy a regresar a Murdoc a su estado original y abandonaré cualquier reclamación que tengo sobre su alma- hizo una pausa, y continuó- Pero si alguno de ustedes falla en la tarea asignada, Murdoc conservará su estado de demonio y será parte de mi servidumbre desde hoy hasta el final de los tiempos.