El Guardián 2: El Círculo Infernal

Capitulo 11: Intrusos

La habitación estaba cerrada, solo se veía iluminada por la pantalla de una computadora. El hombre frente a la maquina, ropa ajustada de color negro y su rostro cubierto por un pasamontañas, insertaba un puerto USB y espero a que descargara la información necesaria. Apenas terminó el proceso la alarma se activo. Luces intermitentes de color rojo y un ruido ensordecedor estaban en todos lados. El intruso salió corriendo del cuarto, deteniéndose para insertar pequeños aparatos en las paredes del corredor.

Tomó las escaleras, el personal de seguridad lo encontró. El jefe de equipo gritaba "Deténganlo tiene el Proyecto Foen" Pero poco pudieron hacer, pues enseguida cayeron rodando por las escaleras hasta el descanso. Una vez salido de la escalera, el hombre sacó un pequeño botón rojo. El segundo piso del edificio voló en pedazos, provocando un incendio. El enmascarado despareció del edifico en el momento de explosión.

Al día siguiente…

Ron dormía en el sofá de su departamento, mientras que Kim lo observaba tiernamente. En su mano derecha resplandecía un anillo plateado. El rubio tirado en el sofá de su sala de estar, parecía estar soñando con su chica. Eso lo pensó Kim porque el adicto al Bueno Nacho sonreía y balbuceaba su nombre. La pelirroja casi había olvidado el encuentro con el mutante. La propuesta de Ron eclipsó todo lo sucedido, casi todo… había esperado a que la policía se llevara a Brandon, para luego apartarla a un lado para charlar a solas.

-"Kim, sé que no es el mejor momento… pero como cada intento de un momento romántico sucede algo que se interpone… "- la voz del joven se entrecortaba, sudaba como si estuviera en un desierto.

- "Ron, ¿esto no puede esperar? Podríamos ir primero al restaurante".

-Mirando su reloj el rubio dijo:" ya está cerrado" - hizo una pausa para tomar valor "Kimberly Ann Possible, - expresaba calmadamente, mientras se arrodillaba y buscaba algo en su bolsillo "Kim…yo… tu…nosotros" el joven no encontraba la pequeña caja que cambiaria su destino. Rufus que estaba parado al lado de su amo, entró en el otro bolsillo de su saco. Después de unos segundos en los que Kim parecía no comprender nada, por fin victorioso Rufus alzó una pequeña cajita azul. Retomando su discurso "Kimberly Ann Possible, ¿Qui-quieress casarte conmigo?"

Kim muda por la emoción solo lo abrazó, y luego entre lagrimas dijo "si, Ron". El joven respondió con un grito de alegría:

-¡BOOOOOOOYAH! – el grito fue tan grande que todos los policías que estaban allí aún tomando evidencias corrieron pensaron que algo malo ocurría. Pero cuando descubrieron la verdad algunos se fueron refunfuñando por la corrida innecesaria y otros sonriendo son cierta complicidad con los jóvenes enamorados

Luego, cuando regresaron al departamento, Ron se desplomó sobre el mueble en el cuál aun dormía. Su comportamiento contra Brandon aterrorizaba a Kim "¿Cómo puede ser que alguien tan inocente y tierno puede ser tan temperamental y agresivo? Y después volver a ser lo que era sin recordarlo" esa pregunta sin respuesta parecía una nube de tormenta en medio del cielo azul. El rubio abrió los ojos y al ver la belleza que lo observaba amplió su sonrisa. Él trató de levantarse pero un beso apasionante de ella. "buen día, querido" dijo ella suavemente luego de separar sus labios.

Ron se cambió de ropa, pues aún tenía el traje arruinado por su combate. Veinte minutos después limpios y aseados la joven pareja se marchó en el Podrido a otro agotador día de universidad. Clase tras clase, Ron y Kim se perdían en pensamientos sobre su futuro, esperando cada intervalo para encontrarse. Era la última clase del día para Ron antes de su práctica con el equipo, lo cual no le entusiasmaba, sobretodo porque era la clase del Profesor Makiala. Su voz hacia todo tan monótono que hacia a su joven amigo dormir. Para colmo, su clase era la menos concluida. Cuando terminó la hora, todos salieron apresurados y desconcertados como despertando de un sueño, tratando de ser los primeros en salir. Cuando nuestro héroe se levantó una voz severa y desligada de cualquier afecto menciono su nombre. Ron se dio vuelta, con cierto fastidio, sabiendo lo que eso significaba.

-Sí profesor. ¿Necesita algo?- Ron odiaba fingir ante todos rencor con Rabí, pero aún así no le era difícil. En la universidad Rabí no sólo era otro profesor, sino que también era el más raro de todos, además de representar la materia que Ron la que peor le iba y más odiaba: latín. "Una lengua muerta que debería estar enterrada" pensaba Ron cuando sufrirla en el Liceo, luego de confundirla con latino. – necesito hablar muy seriamente con usted Sr. Imparable.

Cuando el profesor se aseguró que no hubiera nadie más en la habitación se llevó a Ron a una esquina y allí sacó unos papeles. –Ron debemos apurarnos tengo varias cosas que contarte. Recuerdas el edificio donde te atacaron esos fenómenos. Pues bueno averigüé ciertas cosas que me desconciertan. Las cámaras antes de ser desactivadas solo muestran a una chica –ron asintió recordando su destreza con las dos katanas. – ¿por dónde y cuándo entraron los otros? Además investigué sobre los dueños del lugar dónde te atacaron… uno de ellos es Robert Don Ghibaddy…

-¿y quién es ese? ¿Deberia saberlo? - preguntaba Ron desorientado.

-Esa persona no existe Ron, es un anagrama de Big Daddy Brotherson, el mafioso más peligroso del Mercado Negro. - decia despacio Rabí como contando un cuento infantil - Es el dueño de todo negocio ilícito en Lowercraft y por lo visto quiere verte muerto.

Concluirá…