Me llegó de pronto la inspiración así que ahora escribí de un jalón el capítulo y no a pausas como generalmente lo hago, espero les guste y que me den review =) también comenten si no les gustó.
Espero tengan un lindo mes ^^
Cap 12. ConfusiónPerezosos rayos de luz matutina se colaban entre las pesadas cortinas rojas, iluminando magistralmente la habitación del hotel, iluminando los cuerpos de dos jóvenes acurrucados en la cama del cuarto, la ropa esperaba en el suelo a ser recogida y desarrugada, una gota se pendía en la boquilla de una botella que aún contenía un líquido azuleo dentro. Un haz de luz se abrió paso hasta dar en el rostro de un apuesto pelinegro.
Sasuke dejó de soñar y comenzó a sentir el estado semiconsciente del recién despertar, le daba pereza abrir los ojos, estaba muy cómodo, se sentía abrigado y sentía una extraña sensación de calidez en su pecho y en su abdomen, no sabía que era pero se sentía bien, lo único que le hacía desear levantarse era ese horrendo dolor de cabeza que tenía, si cerraba la maldita cortina bien y tomaba un par de aspirinas tal vez la jaqueca se iría. De pronto notó que había algo inusual aparte de su jaqueca, podía sentir el suave rose de las sábanas sobre su piel desnuda, un suave olor que creía conocer lo inundaba, la cálida sensación en su pecho adquirió un cierto peso al igual que en el abdomen.
Lentamente abrió los ojos, escuchó una respiración y sintió que un aliento se estampaba contra su piel, una idea fugaz cruzó su mente, luego un recuerdo borroso, deseó que no fuera verdad aquello; miró en dirección a su pecho pero lo que fuera que estuviera allí estaba cubierto por la sábana, la movió con cuidado y lo primero que vio fue una cabellera rubia, corta y despeinada. La respuesta le cayó de golpe, quien estaba apoyado en él no era nadie más que su mejor amigo, no era nadie más que Naruto; con temor continuó destapándolo, notó que el torso del menor estaba desnudo al igual que el suyo, no tuvo que continuar para saber qué es lo que había pasado, se reprendió mentalmente, ¿cómo Sasuke Uchiha había llegado a aquella situación?, no estaba seguro pero debía hacer algo al respecto, antes de que su compañero despertara, le aterraba la idea de que pudiera enterarse y entonces lo culpara de haber hecho algo que no podría perdonarle.
Con sumo cuidado lo separó de sí y lo acostó cuidadosamente a su lado, Naruto se movió pero continuó con su sueño, Sasuke suspiró, sin duda era una gran ventaja que una vez dormido nada podía despertar a Naruto mas que sí mismo y antes Sakura, a veces también su hijo. Buscó en la maleta su pijama y ropa, con delicadeza lo vistió, su corazón latí a cien por hora mientras hacía esto, terminó poniéndole un gorro de dormir que Naruto siempre usaba no importa a donde fuera, siempre lo usaba para dormir, sus dedos recorrieron parte de la mejilla del rubio al terminar de colocarlo, Sasuke sintió que su corazón saltó porque se topó con un hermoso y tranquilo rostro, que a pesar de tener unas marquitas, mostraba la imagen de la tranquilidad y alegría que puede haber en la vida, o eso fue lo que cruzó la mente del pelinegro al observarlo dormir; de nuevo se reprendió mentalmente, ¡un Uchiha no podía estar teniendo tales pensamientos!, así que prosiguió con su labor, cargó a su compañero en sus brazos y lo acostó en el sillón de la sala, se vistió y recogió la habitación.
Sus pensamientos se deslizaban una y otra vez hacia el suave aroma del cabello de su amigo, hacia lo cálido que se había sentido al tenerlo tan cerca y a su rostro dormilón, trataba de evadirlos pero lo invadían una y otra vez, fragmentos de la noche anterior atravesaban su mente de igual manera, no podía evitar estrujar lo que tuviera en sus manos al recordar esas cosas y un sentimiento extraño de dolor le invadía el pecho y entonces lo recordaba, recordaba lo que había pasado hace tantos años atrás cuando iban en la preparatoria.
Esa tarde Naruto y Sasuke acaban de salir de la escuela, ya no había nadie porque ese día había habido festival y todos se retiraron temprano, excepto ellos dos que habían tenido la brillante idea de meter alcohol a escondidas a la escuela, habían entrado al amplio almacén del gimnasio para beber un poco de la bebida. En ese entonces ellos andaban fingiendo ser novios por una apuesta que habían hecho con Kiba, jugaban a tomarse de las manos, a abrazarse pero nunca llegaban a algo más, habían establecido que eso solo sería un juego y que ganarían para tener dinero para comprarse el nuevo disco de su grupo favorito.
El día del festival tomaron varias latas de cerveza y en cierto momento reían en otros discutían, Naruto, en su juego de novios, estaba sentado entre las piernas de Sasuke, apoyando su espalda en el pecho del otro y este le respondía abrazándolo con un brazo por la cintura, a veces cada quien tomaba de su lata y a veces se compartían una y le daba uno de beber al otro, les parecía divertido. Naruto tuvo la gran idea de que jugaran verdad o castigo, él comenzó.
-Verdad.- había respondido feliz, seguido le dio un trago a la botella.
-Mmm ¿cuántas chicas has besado? – preguntó el pelinegro, sonriendo de lado pues sabía la respuesta.
Naruto se molestó.- Baka, esas preguntas no valen.- le lanzó su lata vacía, suspiro.- Una
Sasuke no pudo evitar reír, le gustaba molestar al gran Naruto conquistador de todas las mujeres, como luego se hacía llamar.-Anda, ríe todo lo que quieras, al menos yo no ando besando chicos por allí.- le enseñó la lengua, el pelinegro se puso serio, sin duda ese era uno de los temas que habían acordado nunca comentar y él lo había hecho, tarde fue para Naruto cuando se dio cuenta de su error pues Sasuke le había dado un golpe en plena frente.
-¡Tú me besaste a mí, usuratonkachi!
-¡Yo no fui!
En un intento de devolverle el golpe el pie del rubio se atoró con una red mal doblada y fue a dar a los brazos de Sasuke, viéndose sus labios unidos en un segundo beso. Ninguno dijo nada, ninguno se separó, cuando lo notaron se hallaban abrazados el uno al otro besándose; se separaron de golpe y en silencio volvieron a sus casas. En sus mentes estuvo rondando el beso, seguían fingiendo ser novios ante Kiba pero cuando se hallaban solos el ambiente era tenso y confuso, así otro beso no se pudo hacer esperar, esa vez el pelinegro inició, otros se dieron y cierta tarde pasaron a otro nivel, fue cuando decidieron terminar con todo eso, porque era peligroso jugar tanto porque ellos eran mejores amigos y no se querían de esa forma, además a ellos les gustaban las mujeres.
Ahora esas ideas volvían a la mente de Sasuke, habían prometido que de ninguna forma algo así se daría de nuevo, ni siquiera bajo los efectos del alcohol, pero allí estaba ahora, en esa situación extraña, el corazón dándole saltos en el pecho y una oración que su esposa le había dicho tiempo atrás "Sasuke, yo te amo y siempre serás el primero en mi vida, corazón y memoria, pero yo siempre seré la segunda en tu vida y tu corazón, solo seré la primera en tu memoria, lo seré cuando te des cuenta de a quien amas realmente". Akari le había dicho antes de que se casaran que abriera su mente y su corazón porque amaba a su mejor amigo más de lo que imaginaba, pero él le decía que esas eran tonterías, él quería a Naruto pero siempre había estado enamorado de ella.
Pensaba en Akari, pensaba en Naruto y se confundió, sin duda había tenido momentos de confusión al respecto a Naruto, pero se los reprimía y después de un tiempo lo olvidaba, le parecía que Naruto también a veces era raro con él, las cosas se habían normalizado cuando cada uno se casó y aún más normal se hizo todo cuando el rubio tuvo a su hijo, se habían vuelto compadres, se juntaban los fines de semana para ver deportes, jugar o ir al boliche, a veces Sakura y Akari los acompañaban, a veces Hikaru también, pero sino ellos iban solos y lo pasaban bien.
Estaba tan ensimismado que no escuchó al rubio colarse en el dormitorio, se sobresaltó cuando escuchó el agua del lavamanos correr y luego cerrarse, la puerta chirriar y Naruto aparecer por allí, despeinado, tallándose un ojo y con una mano en la cabeza.
-Tengo una jaqueca del demonio…Sasuke yo pedí la cama y estaba en el sillón.- dijo al tiempo que se disponía a saltar a la cama pero un extraño dolor lo detuvo.- auch… - Sasuke lo miraba sin decir nada, pidiendo que Naruto fuera tan él como para no sacar conclusiones, pero parecía que estaba a punto de sacar una conclusión importante, sin embargo lo único que pasó fue que se encogió de hombros.- Apúrate que quiero ir a desayunar algo picoso.- se estiró, tomó ropa y se metió a bañar. Sasuke suspiró, agradeció que Naruto no se diera cuenta y espero a que terminara el rubio para meterse a bañar.
Naruto mientras estaba en la ducha tenía recuerdos vagos de lo que había pasado la noche anterior y se preguntaba si el silencio de Sasuke había sido como consecuencia de eso, esperaba que no, no quería que Sasuke supiera, él pensó que después de todo lo que había ocurrido finalmente cada quien se había dormido en un lugar distinto y que eso era lo que no recordaba, pero no dejaba de inquietarle la idea de que el pelinegro supiera lo que había pasado, si así era su amistad se iba a ver en gran peligro y no quería, Sasuke era todo el apoyo que tenía, sin él se sentiría solo y no podría ni sacar a su hijo adelante, siempre había necesitado más el apoyo de su amigo que el de su esposa, no sabía la razón pero sabía que así era. Unas cristalinas lágrimas resbalaron de sus ojos, se sentía confundido, tenía el dolor y el miedo oprimiéndole el corazón, deseó que Sasuke lo abrazara, recordó el tacto de pelinegro la noche anterior y le cayeron más lágrimas, estaba sin duda confundido, ¿por qué sentía que aquello estaba mal pero había sido genial? ¿Debería sentirse arrepentido o feliz? , no sabía la respuesta a esas preguntas, pero ahora debería fingir que nada había pasado y que todo estaba bien entre ellos.
