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Setsuna17, maring, CONEJA, Yitaaome y a todos los que me leen y de vez en cuando dejan sus review.
Cap. 12 Nueva Batalla
El frio se adentraba dentro de mis huesos, la brisa se escurría por las hendijas de las ventanas, era señal de cambio de temporada, brisa de otoño y frio de invierno cercano.
Un sonido en la puerta me inquieto y al abrir los ojos me di cuenta de que no había soñado. Ahí a mi lado estaba Ahome, con su blanca piel al descubierto y mi brazo alrededor de su fina cintura.
Me había enamorado de ella, lo sabía, no era difícil amarla y ahora me contentaba que fuera mía por completo.
El sonido en la puerta volvió a escucharse.
- ¿Qué pasa? – gruñí y la voz de la cocinera se escucho tras la puerta.
- Señor perdone que lo moleste pero abajo están esperándolo unos señores y el señorito Sesshomaru también –
Que hacia ese descarado en mi casa, se había atrevido a venir después de atentar contra mi vida.
- Un momento – respondí mirando a Ahome moverse a punto de despertar.
- Cariño – murmuró y se acurruco en mi pecho - ¿Por qué nos despiertan tan temprano? – me preguntó besando mi pecho.
- No es nada cariño, debo bajar a ver unas cosas – le acaricié sus cabellos negros despeinados pero aun así eran hermosos - quiero que me esperes aquí está bien, mandare a traer el desayuno a la cama.
- Está bien, te esperare, pero no tardes –
Le di un beso en sus rosados labios algo hinchados por la pasión desbordada de anoche, me levante para vestirme y baje dejándola aun en cama pero ya con su bata de dormir.
En la sala, Sesshomaru y tres hombres con trajes negros y azules me esperaban. Todos se pusieron de pie para saludarme menos Sesshomaru que sonreía macabramente.
- Señor Taisho – dijo el más viejo, de barba blanca y pocos cabellos en la cabeza tendiéndome la mano en modo de saludo.
- Buenos días ¿señor? – hice una pausa esperando que me dijera su nombre.
- Soy el señor Yamamoto soy agente policial de la ciudad –
- Bien señor, ¿a qué debo su visita? – pregunte porque no entendía que hacia la policía del gobierno en mi casa.
- Ellos son investigadores y vinimos a hacerle una visita a sus tierras y a unas siembras ilícitas –
- ¿Siembras ilícitas? – de que me hablaban
- En la oficina estadal se presentó una denuncia por parte de uno de sus trabajadores, vinimos buscando al señor Fujita pero hace meses que la casa no le pertenece –
- Así es, la perdió, tenía una deuda con mi padre, pero le di dinero por la casa, fui solidario con él –
- Si señor, y desde que las tierras están en sus manos, existen siembras de marihuana y amapolas de opio –
- ¿Drogas?, por favor señores yo no siembro esas cosas en mis tierras, las uso sólo para mantener caballos – era absurdo, no tenia siembras en esta hacienda.
- Perdone señor Taisho pero tenemos orden para revisar sus tierras, ¿nos acompaña por favor?-
- Si claro, vamos – Salí de la casa seguido de los tres hombres de la policía, la denuncia puesta por uno de mis trabajadores, ¿Quién haría eso?
Montamos los caballos que estaban guardados en sus establos y nos adentramos a las tierras.
Dimos un recorrido a casi todo el lugar, y cuando llegábamos a la frontera de la hacienda miré el sembradío. Era opio estaba seguro por sus flores blancas y algunas rojas, y marihuana a un lado, sus hojas divididas me lo aseguraban.
- Ya ven señores, me despoja de mis tierras para sembrar esta porquería, la droga es el producto que hace millonario a miles de personas en este país. Seguro la lleva a la ciudad y ahí la vende, siempre supe que era un delincuente – aseguró Sesshomaru, y que podía decir yo para defenderme, ahí estaba la droga cultivada.
- Nunca había venido a esta zona de la hacienda – les dije pausadamente a los oficiales – además la última vez que me acerque, fui herido por él, tengo una herida aun cicatrizando en un costado-
- Por favor señor Taisho, ¿tiene pruebas de que estuve aquí? , yo no he pisado este lugar desde que vi a su pobre esposa secuestrada en una habitación- Sesshomaru hablaba y todo eso iba más y más en mi contra.
- ¿Dónde está su esposa señor? – preguntó uno de los oficiales
- Está en casa, en nuestra habitación esperándome –
- Siento mucho que su señora se quede esperando, está usted detenido por siembra ilícita de drogas –
No había más nada que hacer, la sonrisa de Sesshomaru se extendía por toda su cara, ahora yo sería detenido y Ahome se quedaría sola en casa.
- ¿Podría despedirme de mi esposa?- solo podía pensar en ella, en dejarla sola con Sesshomaru rondando.
- Está bien – dijo el de barba blanca – vamos a la casa y que se despida de su mujer.
Cabalgamos de nuevo a la casa, y una nube negra se había extendido por todo el lugar, mis ánimos estaban igual que el tiempo, negro y frío, oscuro, sin esperanzas de que el sol saliera.
Ahome estaba en la ventana y la vi desaparecer del ventanal y unos segundos después aparecer por el umbral de la puerta.
- Inuyasha – gritó y corrió hasta mí. La atrape en mis brazos y bese sus cabellos oscuros con aroma a jazmín.
- Vamos, deja de fingir, sabemos que eres un canalla que encierra a las mujeres – dijo Sesshomaru burlista.
- Inuyasha, ¿qué sucede?, ¿Qué hace Sesshomaru y esos hombres aquí? – Ahome miraba con sus ojos asustados.
- Cariño – le dije tomando su cara en mis manos para que sólo me mirara a mi – Estoy detenido, por siembra de drogas en la hacienda -
- ¿Qué? – Tembló un poco – No, no creo que hayas hecho eso
- No lo hice cielo, sólo que, están en mis tierras, hare que se investigue todo eso, volveré pronto cariño – en verdad no creí esas palabras, sabía que no volvería, era una cochina trampa de Sesshomaru, lo sabía por su expresión, y su finalidad era humillarme y alejarme de mi querida Ahome.
- Se que no lo hiciste – me dijo acariciándome el rostro y luego dirigirse a Sesshomaru – espero, que tu no tengas nada que ver en esto Sesshomaru Fujita, y si es así, pues, espero que mi esposo vuelva, sino te la veras conmigo – su mirada era dura, llena de enojo hacia su primo el cual se sorprendió por las palabras de Ahome.
- Ahome, ¿Qué te pasa? ¿No querías estar lejos de él? –
- Es mi esposo, y lo quiero, jamás lo dejaría, y mucho menos en sus malos momentos así que olvídate de que estaré bajo tu protección, ya soy una mujer casada y estaré en mi casa, tú no eres bienvenido aquí – la reacción de Ahome ante Sesshomaru me tranquilizó, al menos sabia que ella no correría a sus brazos buscando protección.
- Ahome, busca a Miroku y a Sango, y quédate con ellos – le dije mientras que los oficiales me hacían entrar a su Buick Y-Job negro, un auto del año.
- Cuídate, prométeme que volverás Inuyasha por favor – Ahome estaba con sus ojos llenos de lagrimas.
- Lo prometo – era una promesa vana, no sabía muy bien que me esperaba en la ciudad y mucho menos si volvería o estaría en una cárcel por el resto de mis días.
Toda la mañana la pasé dentro del auto, el viaje a la ciudad era largo, la oscuridad aun se apoderaba del cielo, y el frio junto con la calidez de nuestras respiraciones empañaba los vidrios.
El más viejo, el señor Yamamoto, conducía el auto conmigo a su lado. Los otros dos iban en un segundo auto también negro y Sesshomaru los acompañaba.
- Su esposa, es una señora muy hermosa – habló Yamamoto, más para no aburrirse en el camino que para entablar una conversación con una supuesto delincuente.
- Si lo sé, es hermosa, por eso es mi esposa – aseguré. Quería que supiera que si adoraba a mi mujer.
- ¿Sólo por su belleza? –
- No, también porque la amo, y vivíamos muy tranquilos hasta que llegaron hoy –
- Señor Inuyasha, cuando lleguemos será interrogado por varios oficiales, debe decirnos a donde lleva esa mercancía –
- Yo no trafico nada señor Yamamoto, nunca había visto esa parte de la hacienda, ya le dije que estuve cerca con mi caballo y Sesshomaru me hirió. Si desea puede ver mi herida, aun no cicatriza del todo –
Esta situación acrecentaba más y más la discordia entre Sesshomaru y yo, cuando intentaba olvidarme de ese odio, cuando había encontrado a la mujer de mi vida, ahora que quería formar una familia de verdad, llegaba de nuevo para hacer desgraciada mi vida.
- Un trabajador, denunció este caso, y si es su empleado entonces porque tendría que mentir sobre esto –
- ¿Cuál es en si la denuncia? –
- Dícese que el señor Taisho, nuevo dueño de la hacienda Fujita, comenzó con una siembra ilícita de amapolas de opio y marihuana a pocos días de haber obtenido la hacienda –
- A pocos días de obtener la hacienda estaba casándome, y luego estuve si se puede decir de luna de miel ahí mismo en la hacienda, además de criar más caballos, la siembra no era de mi interés –
- Su padre el Señor Taisho también era un hacendado – el escuchar a la policía nombrar a mi padre me estremeció
- Si y fue acecinado junto con mi madre y ustedes no hicieron nada, ¿porque no investigan y atrapan a delincuentes de verdad en vez de buscar inocentes? – reclamé mientras que en mi pecho se formaba de nuevo el agujero de dolor.
- Si en verdad es inocente señor Taisho, lo sabremos, pero si usted está llenándose sus bolsillos de dinero con la desgracia ajena, si usted llena la sangre de niños, hombres y mujeres con esas sustancias pues morirá o por lo menos vivirá sus días dentro de una cárcel –
- Lo sé, y lamentablemente hay alguien que desea con todas sus fuerzas que eso me ocurra –
- No es mi culpa que usted se gaste ese tipo de enemigos – me dijo mientras tomaba un pañuelo y quitaba la humedad del vidrio.
- Lo sé, me lo gane yo mismo por idiota – le sonreí con desgano. Todo esto era consecuencia de mis imprudencias y mi impulsividad, escuchaba la voz de Miroku diciéndome "ya ves hermano te lo advertí, ahora estas lejos de la mujer que amas".
Tonto, tonto y mil veces tonto había sido. Sabía que estaba perdiendo esta batalla, creí haber ganado muchas pero ahora estaba siendo apuntado con mi arma, y sin pensarlo dos veces Sesshomaru apretaría el gatillo y me desaparecería de este mundo obteniendo así mi tesoro más preciado, Ahome y con ella iba la hacienda.
N/A: bien solo puedo decirle DEJEN REVIEW. Jeje pues bueno como ven Sesshomaru no es ningún gatito indefenso ahí esta nuestro querido Inuyasha siendo acusado de siembras ilícitas en sus nuevas tierras. ¿Tendrá Sesshomaru algo que ver? ¿Y Kikiou donde se ha metido? ¿Qué hará Ahome para salvar a Inuyasha? ¿Inuyasha será acusado como culpable? Pues dejen sus review y no se pierdan los siguientes capítulos.
