Capítulo 12:

-¿Cómo es mamá? – escucho preguntar a la niña en un murmullo bajo

-¿Cómo? – pregunto haciéndome el desentendido, sólo para ver si mi oído no me ha jugado una mala pasada

-Que cómo es mama – repite esta vez chapoteando al entrar en contacto con el agua

Me pilla desprevenido. Estaba preparado para cualquiera de sus preguntas, menos para esa.

Me siento apoyándome en una de las paredes de la bañera sentándola delante y noto como apoya su espalda en mi pecho mientras echo algo de gel en su esponja azul y enjabono primero uno de sus brazos y después el otro

-mmmm… mamá es genial – le contesto esperando su siguiente pregunta que deduzco no a de tardar en llegar

Ante mi sorpresa gira la cabecita mirándome fijamente

-¿Cuándo la conociste? – me pregunta pilla llevándose un dedo a la boca

-¿A mama?

Asiente mientras le enjabono la tripa y antes de darme margen de respuesta coge la esponja con ambas manitas, pasándomela por el pecho ella a mí.

Sonrío tontamente ante el gesto y agarro su melena ondulada con una cola de caballo alta

-El otro día en el parque renacuaja…

La escucho bufar igual que hacía yo cuando Kate vacilaba conmigo en comisaría y la miro reprimiendo la carcajada

-Eh… seguro que traes a todos los niños de tu clase de cabeza con esas poses... – y le doy un toquecito con el dedo en la nariz haciendo que la arrugue todavía con el cejo fruncido

-No cambies mi tema – responde cruzándose de brazos y mirándome fijamente a los ojos – conoces a mamá de antes… porque mamá también te conoce a ti.

Abro los ojos mirándola sorprendido - ¿mamá te ha hablado de mi?

-¡Ajam! ¡Lo sabía, lo sabía! – dice soltando la esponja y llevándose ambas manitas a la boca

-Alexandra Beckett… es usted una pequeña tramposilla – y la alzo sentándola mejor entre mis piernas mientras la bombardeo a un nuevo ataque de cosquillas

-Eh… no vale… no vale – responde tomando aire entrecortadamente – Rick… tu sabes mi punto débil.

Rio a carcajadas al verla utilizar esos conceptos que sé bien que no llega a entender - ¿tu punto débil? –pregunto picándola un poco

Se lleva un dedito a los labios jugueteando con su patito de goma amarillo – Shh… tu a callar

-Pero…

-¡Shh!

-¿Sabes que eres una réplica exacta de tu madre?

Sonríe – eso dice tío Espo.

Frena sus juegos y me mira - ¿sabes que tengo dos primitos?

-No… no lo sabía – y le acaricio el pelo pensando en Sarah Grace y la última vez que quede con Ryan y Jenny para estar con mi ahijada

-Pues si… la prima Sarah es un año mayor que yo… y siempre siempre siempre estamos juntas. Y se aproxima a mi oído – es mi mejor amiga – susurra bajo

-Oh… pero eso está muy bien princesita, no hace falta que lo digas como si intentases ocultarlo.

Y luego está el primo Jack

-¿el primo Jack? – pregunto suponiendo previamente que debe ser algún primo suyo por parte de Matt

-Si… es así - ejemplifica con sus bracitos separándolos solo unos pocos cms – solo come y llora… menos conmigo… conmigo siempre sonríe

-Eso es porque eres una gran niñera – y cojo el segundo pato de goma decidiendo unirme a sus juegos

-¿A qué juegas con Donald? – pregunto

Me mira mordiéndose el labio y negando con la cabeza –No… no se llama Donald.. es Rudolf…

-¿Rudolf? ¿Cómo el reno?

Rie divertida – ¡sii!

-Mmmmm… - y cambio la voz adecuándola al personaje del que tratamos- hooooola Rudolf, soy Cosmo y he perdido a mi mama pata…¿puedes ayudarme?

Y miro a Alex que me mira con los ojitos brillantes antes de continuar el juego.

Estamos así durante unos cuantos minutos hasta que noto como el paso del reloj empieza a hacer mella en la piel de mi pequeña terremoto que se va arrugando poco a poco

-Creo que es hora de que nos vayamos a dormir un rato Rudolf

-Mmmm… pero el próximo día seguimos buscando a tu mama, ¿eh?

-Eso está hecho amigo.

Y nos damos un abrazo pato antes de dejar el par de juguetes a un lado de la bañera mientras nos enjuagamos el agua.

Salgo de la bañera y cojo a Alex mientras saco el secador y lo enchufo pudiéndonos así pues secarnos a la vez

Una vez vestida con un gracioso vaquero y una camiseta color rosa palo, la peino sentándola sobre la taza del váter mientras me peino y me perfumo yo

-Rick… -escucho que me llama

-Dime princesa – digo dejando el peine y agachándome a su altura

-Te quiero… mucho – susurra con los ojitos brillantes

-Hey enana, ¿qué pasa?

Y se echa a mis brazos apretándome el cuello con sus bracitos

-Hey chiquitaja, ya esta… - murmuro llenándola a besos por los mofletes y el cuello

-Estoy triste…

-¿Qué le sucede a mi bicho? – y siento como algo se me desgarra por dentro al verla tan afligida

-Nada… soy una mala hija…

-¡¿Qué?! ¿Cómo puedes decir eso?

-¿Sabes?... papá nunca juega a Rudolf conmigo… ni se baña conmigo… ni me deja ayudarle a preparar la comida…y… y cuando hemos estado jugando en la bañera… yo… - y se lleva ambas manitas a la cara evitando que pueda verla llorar de escapársele alguna lagrima

Le doy su tiempo abrazándola contra mi pecho, aguantándome las ganas de poder contarle la verdad

-Rick… a veces… me gustaría que tú fueses mi papá… porque cuando tengo miedo cierro los ojos y tú siempre apareces para ayudarme. Siempre estás ahí. Y tú me enseñaste a hacerle sonreír a mamá… y a montar en bici… ¿te acuerdas?

-¿cómo olvidarlo?

Y me abraza más fuerte apoyando su mejilla en mi hombro

-Y por eso soy mala hija… porque a veces siento que te quiero a ti mucho mucho y a papá ya no tanto…

Me quedo así sin saber que decirle… en verdad, ¿qué puedo decirle?

Quiero hacerle saber que ese personaje con el que le ha tocado convivir no es su padre, pero no puedo hacerlo. No hasta que Kate y yo decidamos que paso dar.

Nos debemos hacer esto bien, pero sobretodo se lo debemos a ella.

Así que la acaricio susurrándole

-¿Sabes?.. Me hubiese encantando tener una hija como tu Alexandra

Me mira fijamente con los mofletes rojos por el sollozo

-¿Lo dices de verdad… o solo por pena?

Dios… es tan igual a su madre…

-Alex… yo nunca te diría algo así por pena – y vuelvo a peinarla con infinita ternura pasando mis dedos entre sus mechones y colocándole bien su diadema – Es más tengo una idea…

-¿Cuál? – pregunta muerta de curiosidad

-mmmm… podemos jugar nuestro propio juego…

-¿Cómo el de mamá y tú? – y vuelve a brillarle la mirada

-Exactamente igual. Solo que en este… yo puedo ser tu papa de mentiras…y mientras Matt no pueda estar contigo... yo cuidare de ti

Vuelvo a ver como se le escapan las lagrimas lanzándose a mis brazos – ¡SI, SI, SI!

Y antes de verlo venir me estampa un beso en la mejilla que me hace volver a sonreír ampliamente

-¿Y esto? – le pregunto colocándola de pie sobre la taza antes de subírmela a la espalda

-Porque te quiero mucho mi papi de mentiras

-Y yo más pequeñaja.

Y cierro la puerta del baño camino de las escaleras

-Papi, papi. Espera nos queda un tema aún por hablar…

-¿cómo? – pregunto conmocionado sin dejárselo notar cuando se dirige a mi de esa manera

-Si.. mamá

-¿Qué sucede con ella?

-Ahora soy tu hija de mentiras.. así que… cuéntamelo porfi porfi

-Es una tontería princesa… podemos hablarlo los 3 juntos en la mesa…

-No.. no porque mami no dirá nada… Porfa papá…

Entramos a mi habitación y la siento sobre la cama

-Pero bueno… ¿de dónde te viene tanta curiosidad terremoto?

-Es que… mami llevaba mucho mucho tiempo sin sonreir…

-¿Cómo? ¿Cuánto es mucho tiempo Alex?– pregunto queriendo saber más

-Mmmm – se lleva un dedo a la boca – hagamos un trato papi… tu me cuentas cómo conociste a mamá y yo te cuento esta parte

Rio divertido – venga, trato hecho. Las damas primero…

Me mira mal y responde – papá.. que porque sea pequeña no soy tonta… si empiezo yo tu luego no me contaras tu parte

-Pero…

-Lo sabes – me dice asintiendo

-De acuerdo, de acuerdo. No se puede con las mujeres Beckett. A tercas no os gana nadie.

Y sentándome a su lado tomo aire pensando como empezar…

Con este ya vamos la mitad de lo que nos fijamos conseguir cuando empezamos a escribir este fic… dejarnos algún review para hacernos una idea de cómo va resultando la historia.

Y gracias a todos aquellos que seguís leyéndonos.