Hola de nuevo, aquí les dejo otro capitulo espero les guste, nos estamos acercando al descenlance de la historia, el próximo capitulo será el del final, gracias por sus comentarios y sugerencias, recuerden dejar sus reviews sus opiniones son importantes para mi. Se les quiere. Angie!
El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
LA HISTORIA DE NUESTRO AMOR
CAPITULO XI
ALEGRIA SIN FIN
Han pasado tan solo unas semanas, y cada día que pasa veo mi cuerpo crecer, aun no lo puedo creer, sigo restando los días al calendario esperando tu llegada, faltan menos de dos meses pero aun siento que es una eternidad, y al sentir tus movimientos dentro de mi jamás pude haber sido tan feliz. Rose Mary ya esta lista para recibir a su hijo, esta tan feliz pero su salud ha caído deplorablemente pero con los cuidados y atenciones de mama ha mejorado mucho, pero es fuerte y decida, quisiera ser como ella; lucha constantemente para traer con bien a su bebe, hace unos días regresaron la señora Elroy, Vicent y William quienes solo están a la espera del momento; realmente la compañía de ellos le hace bien a Rose Mary pude notarlo en su rostro.
Robert aun sigue de gira por el país con la compañía, he visto algunas menciones de la obra en los diarios y algunas fotografías donde pude notar que se ve tan feliz, me hubiera gustado estar ahí pero creo que todo tiene su razón de ser, el teatro ha sido mi vida en los últimos años pero ahora hay algo mas importante que la hizo mejor aun, ahora debo desempeñar el papel mas importante de mi vida el ser madre. Mientras tanto en New York Elizabeth apoya en el trabajo de oficina, se ha vuelto una buena amiga y sin saber que al principio no lo creí que pudiera ser así es curioso no, ser amiga de la ex de tu prometido…pero bueno así suelen suceder las cosas, me siento tranquila el saber que ella esta enamorada de Robert, cuando me lo contó no podría creerlo…se lo tenían bien guardado esos dos espero que puedan ser felices como lo soy ahora. Richard sigue al mando de la compañía de su padre,
claro con la ayuda de Elizabeth; el trabaja lo mas que puede para que cuando sea el momento pueda tomar días libres cuando nazca el bebe, se que aunque el venga cada semana y este al pendiente de nuestra salud, siento que para mi no es suficiente, lo extraño tanto, extraño su calido abrazo, sus besos, el calor de su cuerpo; no se si podré soportar estar alejada de el mas tiempo, ya sueño con el día de nuestra boda a partir de ese día nadie podrá separarnos, es lo que mas deseo estar juntos por siempre…claro que debo tomar en cuenta la opinión de sus padres, Richard me dijo que su madre vendría a visitarlo, el dice que no debo preocuparme pero es algo que debo de tener pendiente.
A pesar del frío todos los días salgo a caminar al jardín o hasta donde mi madre lo permita, claro siempre voy acompañada de Ana, la mucama de la familia Andrey; por el bosque siempre veo jugar a William es un niño tan alegre y seguro de si mismo, su amor por la naturaleza y los animales es notorio; cuando se acerca a mi veo sus hermosos ojos azules llenándome de paz y sus dulces e inocentes palabras me hacen reír, realmente creo que no pude escoger mejor lugar para dar a luz, quiero que mi hijo conozca las maravillas de este lugar donde no hay sufrimiento ni tristeza, todo se respira en un aire de paz y tranquilidad – dijo cerrando su diario.
Señora Beaker – hija vienes a tomar el te.
Eleanor – si mama –dijo viendo por la ventana.
Señora Beaker - te esperamos abajo.
Eleanor – enseguida voy –dijo tomando el diario en sus manos colocándolo en su pecho, mientras cerraba los ojos- Richard…te extraño, que estarás haciendo en estos momentos.
New York
Elizabeth – mira ahí esta –dijo señalando.
Richard – ya la veo –dijo sonriendo.
Duquesa G. – hijo mío –dijo abrazándolo- me alegra verte de nuevo.
Richard – a mi también mama, me alegra tenerte aquí.
Elizabeth – bienvenida Duquesa –dijo haciendo una reverencia.
Duquesa G. – gracias hija –dijo abrazándola- pero que cambiada que estas.
Elizabeth – usted lo cree?
Duquesa G. – claro que si, cuando le cuente a tus padres se pondrán muy felices.
Richard – nos vamos? –dijo señalando el carruaje, ofreciéndole el brazo a ambas.
Duquesa G. – hace mucho tiempo que no venia a este lugar –dijo mientras lo tomaba del brazo.
Elizabeth – y como estuvo el viaje –dijo tomando del brazo a Richard, caminando el medio de las dos.
Duquesa G. – muy bien, gracias por preguntar –dijo sonriendo- y bien dime como esta tu prometida.
Richard – muy bien, cada día esta mas…no se como decirlo…mas grande.
Elizabeth – que gracioso eres…espera a que le cuente a Eleanor –dijo sonriendo.
Duquesa G. – me alegra saber que ambos están bien, dime cuando la conoceré.
Richard – no podrá ser ahora.
Duquesa G. – que dices?
Richard – no esta en la ciudad, se encuentra en Chicago con su madre.
Duquesa G. – pero porque? A caso tú y ella discutieron.
Richard – no mama, no es lo que piensas; decidimos que el bebe nacería allá.
Duquesa G. – ohhh...entiendo, o sea que no la conoceré aun.
Richard – no, pero te manda cariños.
Duquesa G. – y tu querida tienes algo que contarme, te noto muy callada.
Elizabeth – bueno yo.
Richard – ya tiene novio –dijo sonriendo.
Duquesa G. – como?
Elizabeth – Richard! No seas indiscreto –dijo sonrojándose.
Duquesa G. – me alegro por ti, pero no tienes que ser tímida.
Elizabeth – yo…aun nos estamos conociendo.
Duquesa G. – y dime como es?
Elizabeth – es atento, galante, serio, cariñoso…y tiene unos ojos que…-dijo suspirando- lo siento madam.
Duquesa G. – no tienes porque disculparte, me parece que estas muy enamorada.
Richard – tu lo conoces mama, recuerdas a Robert Hathaway?
Duquesa G. – si el chico que estudio contigo en el San Pablo.
Richard – así es.
Elizabeth – Richard! Por favor –dijo levantando la ceja.
Richard – que…solo le digo a mama lo que tú no quieres contarle.
Elizabeth – creo eso lo tendría que decidir yo –dijo nerviosa.
Richard – a caso no te gusta que la gente sepa que tienes novio.
Elizabeth – Richard! –dijo furiosa- no me molestes –dijo cruzando los brazos.
Duquesa G. – ya niños –dijo sonriendo- me divierte verlos pelear, mejor llévame al hotel quiero descansar un poco.
Richard – esta bien, lo que tu digas.
Lakewood
Eleanor – con permiso –dijo adentrándose a la biblioteca.
Rose Mary – adelante –dijo sonriendo- te esperábamos.
Señora Beaker – siéntate querida –dijo mientras empezaba a servir el te.
Eleanor – buenas tardes señora Elroy.
Señora Elroy – buenas tardes –dijo levantando la ceja, al principio no había aceptado que Eleanor y su madre se mudaran con Rose Mary pero entendió que ella era feliz con la compañía de ellas.
Eleanor – como te has sentido.
Rose Mary – mejor gracias por preguntar, bueno tu mejor que nadie sabe como se debe sentir –dijo mientras aceptaba la taza de te.
Eleanor – si…ya lo creo, auch –dijo poniendo cara de molestia.
Señora Beaker – te pasa algo.
Eleanor – no, solo sentí una patadita –dijo sonriendo- se mueve mucho, creo que será un bebe muy inquieto –dijo mientras recibía el te.
Rose Mary – ya lo creo –dijo sonriendo- en cambio el mío creo que será muy tranquilo; ya deseo verlos jugando juntos por el jardín.
Eleanor – yo también.
Señora Elroy – para cuando nacerá el suyo Eleanor.
Eleanor – en enero.
Señora Elroy – ya estas cerca.
Eleanor – si.
Señora Elroy – que harás después de nazca el bebe?
Eleanor – regresare a New York a planear la boda.
Rose Mary – ya escogiste la fecha.
Eleanor – no…aun no; Richard tiene que viajar a Londres antes para arreglar unos negocios con su padre.
Señora Elroy – Richard?
Rose Mary – sabes Tía el prometido de Eleanor es el hijo del Duque de Grandchester.
Señora Elroy – como dices?
Rose Mary – así es.
Señora Elroy – mejor elección no pudiste hacer.
Eleanor – bueno yo.
Señora Beaker – ya viste que libros tan interesantes hay aquí –dijo interrumpiendo.
Eleanor – no lo había notado –dijo acercándose a una librera.
Rose Mary – son libros de mi padre, recuerdo que cada fin de semana nos reuníamos aquí en este mismo lugar a leer alguna historia.
Eleanor – mi padre también hacia lo mismo, mi pasión por la lectura creció cada dia con el, fue mi inspiración; es el mejor recuerdo que tengo de mi padre.
Rose Mary – en uno de esos libros vi el nombre más dulce que pude encontrar para mi hijo.
Eleanor – como…ya elegiste el nombre.
Rose Mary – desde hace mucho tiempo.
Eleanor – y cual elegiste.
Rose Mary – por ahora no te lo diré, será una sorpresa.
Señora Elroy – no quiero ni imaginarme que nombre escogiste –dijo levantando la ceja.
Rose Mary – vamos tía no será tan malo –dijo sonriendo- ya veras.
New York
Duquesa G. – hola hijo, te interrumpo –dijo entrando a la oficina.
Richard – claro que no mama, porque no me avisaste que vendrías hubiera ido por ti al hotel.
Duquesa G. – no te preocupes, pensé mucho si debía venir o no.
Richard – porque mama.
Duquesa G. – no quería volver a recordar porque le gustaba a tu padre tanto venir a este lugar.
Richard – porque dices eso.
Duquesa G. – cuando inicio con esta compañía, no tenia gente de confianza quien pudiera estar a cargo –dijo acercándose a la ventana- así que después de casarnos el viajaba a esta ciudad; luego de un tiempo de hacerlo me escribió una carta diciéndome que no volvería durante un tiempo a Londres; yo me sentí tan sola y tan triste porque a pesar de que nuestro matrimonio también fue arreglado yo empecé a enamorarme de el, aunque el sentía un afecto diferente hacia mi, realmente no podía detenerlo, tu sabes como es el –dijo sonriendo de lado- días después me entere que estaba embarazada, quise sorprenderlo así que decidí viajar a America para darle la noticia personalmente.
Richard – y que paso?
Duquesa G. – entre a la oficina a esperarlo, me acerque a esta misma ventana, fue cuando lo vi afuera despidiéndose de esa chica Melissa –dijo apretando el pañuelo con sus manos- luego me entere que el tenia un amorío con ella, era realmente hermosa y joven.
Richard – como…mi padre te engañaba? No puedo créelo –dijo pasando su mano por el cabello- realmente no lo entiendo, pero tu que hiciste.
Duquesa G. – salí corriendo de la oficina; en ese instante lo único que quería era regresar a casa, derrepente sentí que alguien me tomaba del brazo haciéndome detener, era el…su mirada era diferente pude notar que estaba nervioso solo alcance a escuchar pronunciar mi nombre y luego me desmaye; a los días regrese a Londres me mude a casa de mis padres, por meses no supe mas de el, hasta que me entere que esa chica había muerto en un accidente. Después de eso me busco y me pidió perdón, y a pesar de los años que han pasado no puedo olvidarlo.
Richard - porque nunca me lo dijiste –dijo abrazándola.
Duquesa G. – no tenia el valor para decírtelo –dijo sollozando- pero nunca quise que tu estuvieras alejado de el, por eso no estaba de acuerdo con tu matrimonio arreglado con Elizabeth.
Richard – ahora entiendo porque el no quería que viniera a New York –dijo deshaciendo el abrazo- por temor a que pasara lo mismo, de todos modos ya tenia planeado dejar mi compromiso con Elizabeth.
Duquesa G. – por eso cuando hable con el, le dije que yo no te obligaría a hacer su voluntad, mi mayor deseo es que seas feliz, y cuando tu le expusiste tu decisión la acepto sin decir mas, porque le recordaba el pasado; pero en algo no pude ayudarte.
Richard – de que se trata.
Duquesa G. - el acepta que seas feliz con Eleanor pero con la condición que tomes el lugar que te corresponde en el ducado.
Richard – como dices?
Duquesa G. – lo siento, pero no pude convencerlo de lo contrario; porque cuando el falte tu tendrás que hacerte cargo de la familia; pero así tendrás asegurado el futuro de tu hijo y Eleanor por generaciones; hazlo por ellos.
Richard – esta bien mama, lo hare…pero debo decirle a Eleanor y si ella no esta de acuerdo no lo hare.
Duquesa G. – seguro que lo entenderá.
Richard – eso espero –dijo levantando la ceja.
Lakewood
Dormía tranquilamente pero unos fuertes pasos se escuchaban en toda la casa; tome mi bata y salí a la puerta, afuera de la habitación de Rose Mary observe a Vincent caminar de un lado a otro a otro, mientras la señora Elroy entraba con sabanas y toallas, el momento había llegado, sentía unos nervios que revolvían mi estomago, decidí permanecer en mi habitación hasta saber noticias de mi madre, observe a través de la ventana y el pequeño William jugaba en el jardín tranquilamente, solo unos minutos pasaron cuando escuche el llanto de un bebe, inmediatamente sonreí, me dirigí a la puerta, Salí de mi habitación atravesé el corredor, mis piernas temblaban sentía como si no llegaría nunca, me quede afuera de la habitación me pare en la puerta y pude observar a Vincent sonriendo al lado de Roser Mary, mientras mi madre y la señora Elroy quien tenia al bebe en sus brazos se lo entregaba a los felices padres; lentamente entre y me acerque a donde se encontraban; todos me miraron…Rose Mary tomo mi mano y con una calidad sonrisa me dijo.
Rose Mary – quiero que conozcas a mi hijo Anthony.
Eleanor – lindo nombre –dijo sonriendo- que significa.
Rose Mary – "El que se destaca entre todos".
Señora Beaker – felicitaciones.
Vicent – gracias.
Señora Elroy – debemos dejarla descansar.
Eleanor – esta bien, te veo luego –dijo acercándose al bebe dándole un beso.
Rose Mary – si aquí estaremos –dijo sonriendo.
Señora Beaker – vamos.
Eleanor – si madre –dijo saliendo de la habitación.
Señora Beaker – como te sientes.
Eleanor – bien, contenta, sorprendida.
Señora Beaker – ve a tu habitación, te llevare el desayuno.
Eleanor – esta bien, gracias.
New York
Elizabeth – no tendrías que haber ido a ver a Eleanor.
Richard – no, le envíe un telegrama que no podría ir esta semana.
Duquesa G. – espero no haya sido por mi.
Richard – no mama, hemos tenido mucho trabajo; además necesitare varios días libres cuando nazca el bebe.
Elizabeth – vamos a necesitar vacaciones –dijo levantando la ceja- porque yo iré contigo.
Duquesa G. – recuerda escribirme cuando llegue el momento.
Richard – si lo hare.
Duquesa G. – bueno, creo que es hora de regresar a casa, ya he cumplido mi misión –dijo sonriendo.
Richard – cuando quieres irte?
Duquesa G. – mañana mismo.
Elizabeth – tan pronto.
Duquesa G. – si…me preocupa la salud del Duque, últimamente no ha estado nada bien; mucho menos con la noticia que le diste –dijo sonriendo- además si vine fue porque te extrañaba y no a desistir de tu decisión.
Richard – lo se mama, también te extrañaba –dijo abrazándola- gracias por apoyarme.
Duquesa G. – dale esto a Eleanor, es para el bebe –dijo entregándole una pequeña cajita.
Richard – no debiste molestarte –dijo aceptándola.
Duquesa G. – pero no podrás abrirla hasta que nazca.
Richard – de que se trata.
Duquesa G. – no seas curioso, ya lo sabrás.
Richard – no se si podré con la curiosidad.
Duquesa G. – prométeme que no lo abrirás aun, querida te dejare a cargo de esa tarea –dijo entregándole la pequeña llave.
Elizabeth – lo que usted diga madam…ya lo escuchaste Richard deberás hacer caso –dijo enseñándole la lengua.
Duquesa G. – siguen comportándose como unos niños –dijo sonriendo- estos días en la ciudad la pase muy bien; solo lamento no poder haber conocido a Eleanor.
Richard – pero pronto tendrás noticias mías.
Duquesa G. – y me hubiera gustado ver actuar a Robert, realmente no me lo imagino de Romeo.
Elizabeth – yo tampoco lo imaginaba –dijo sonriendo- pero aun con el disfraz no deja de ser buen mozo –dijo suspirando- le prometo que para la próxima vez que venga la llevare al teatro.
Duquesa G. – me encantaría –dijo sonriendo.
Richard – volverás?
Duquesa G. – si…claro, tengo que venir a conocer a mi nieto –dijo guiñando el ojo- espero sea niña.
Richard – como dices?
Duquesa G. – porque te asustas? Mmmm ya veo que tienen en común tu y tu padre.
Richard – de que hablas?
Duquesa G. – que los dos son orgullosos.
Lakewood
Varios días han pasado desde el nacimiento del pequeño Anthony, al parecer esa fue la mejor medicina de Rose Mary cada día se ve mejor, y nunca deja de sonreír, ya he practicado como se debe cuidar un bebe, me ha dejado cargarlo y cambiarle la ropa; bueno siempre con la presencia y supervisión de mi madre, aun recuerdo la primera reacción de William brincaba de felicidad al ver a su sobrino y lo mas cómico que paso fue cuando trajo una mascota a casa para Anthony, la señora Elroy casi se desmayaba de la impresión y pidió que sacaran inmediatamente el animalito; Rose Mary reía tan felizmente y Vincent solo veía la escena divertido. Hace casi dos semanas que Richard no viene a verme, ya lo extraño en su carta me dice que le fue muy bien con su madre, pero algo que menciono me dejo preocupada ahora solo debo esperar para hablar con el y que me diga que sucede.
Ya se acerca Navidad, un enorme árbol fue colocado en la sala; Rose Mary y William se encargaron de la decoración, mientras yo solo los observo detenidamente sentada en el sillón tomando en brazos a Anthony, las risas de ambos me hacen recordar cuan unida era con mi padre y los maravillosos momentos que pasamos juntos…ellos me han demostrado que no importa que el tiempo y la distancia te separen de tus seres queridos siempre están unidos en un mismo corazón.
En la biblioteca busco uno de mis libros favoritos tratando de buscar un nombre que pueda darte, me siento en aquella mecedora que tanto te gusta; mientras lo hago siento tus pataditas y solo me dedico a acariciarte y a demostrarte lo mucho que ya te amo; muero por sentirte, tenerte cerca de mi, sentir tus manitas, tus piernecitas, tocar tu cabello, escuchar el timbre de tu voz y ver el color de tu mirada; siempre me pregunto a quien te parecerás y como serás; cada tarde veo tu ropa que ya se encuentra en el closet, la silla que ya se encuentra en la mesa, el cobertor que tejí para ti ya te espera para abrigarte, no falta nada mas pero se que hay algunas cosas que no puedo cambiar pero siempre me tendrás a tu lado y te seguiré para darte la mano.
Señora Beaker – hija Richard ya está aquí.
Eleanor – en seguida bajo –dijo sonriendo de medio lado.
Señora Beaker – te sientes bien?
Eleanor – si…es solo que a veces me siento un poco melancólica, creo que es normal sentirse así.
Señora Beaker – si quieres puedo decirle que necesitas descansar.
Eleanor – no mama, estoy bien enseguida bajo.
Señora Beaker – está bien –dijo saliendo de la habitación.
Richard – muchas felicidades Rose Mary, Vicent –dijo haciendo una reverencia.
Rose Mary – gracias.
Vincent – querida voy un momento a la biblioteca, con su permiso.
Rose Mary – y bien como va todo.
Richard – de maravilla.
Rose Mary – me contó Eleanor que tu madre vendría.
Richard – así es, estuvo unos días.
Señora Elroy – así que usted es el prometido de Eleanor –dijo entrando a la sala.
Richard – así es –dijo haciendo una reverencia- un placer conocerla, mi nombre es.
Señora Elroy – se quién es usted joven Grandchester, el gusto es mío; conozco a su padre.
Richard – a mi padre.
Señora Elroy – si…mi querido hermano tuvo algunos negocios con él.
Richard – nunca lo supe.
Señora Elroy – fue hace mucho tiempo.
Richard – lo imagino.
Señora Elroy – dele mis saludos por favor.
Richard – con mucho gusto.
Señora Elroy – bien me retiro –dijo saliendo.
Richard – un placer.
Señora Beaker – en un momento estará aquí.
Richard – gracias.
Rose Mary – le pasa algo?
Señora Beaker – no, nada –dijo sonriendo.
Rose Mary – bueno creo que es hora de que este jovencito tome sus siesta –dijo sonriendo- te veo luego Richard.
Richard – si, hasta luego.
Señora Beaker – te acompaño –dijo dejándolo solo.
Eleanor – hola Richard.
Richard – querida –dijo abrazándola- te extrañe…y a ti también –dijo acariciando el vientre de ella- han pasado muchos días, moría de ganas por verte.
Eleanor – pensé que no vendrías –dijo levantando la ceja.
Richard – claro que si amor, es solo que estuve muy ocupado y la visita de mi madre absorbió más de mí tiempo.
Eleanor – tu carta me dejo muy preocupada.
Richard – porque?
Eleanor – que es lo que tienes que contarme –dijo sentándose en el sillón- tiene algo que ver con la visita de tu madre.
Richard – si…traía un mensaje del duque.
Eleanor – querrás decir de tu padre.
Richard - si…mi padre –dijo levantando la ceja.
Eleanor - debe ser algo demasiado importante para que tu madre haya venido desde tan lejos.
Richard – si lo es…recuerda que te conté que le escribí a mis padres contándoles sobre la boda y el bebe.
Eleanor – si.
Richard – mi padre no tomo muy bien la noticia.
Eleanor – lo imaginaba.
Richard – no te preocupes, todo está bien mi madre hablo con el convenciéndolo en aceptar mi decisión pero con una condición.
Eleanor – cual?
Richard – que debo tomar el ducado.
Eleanor – eso significa que –dijo sorprendida.
Richard – si –dijo interrumpiéndola- tengo que regresar a Londres después de la boda…tu y mi hijo deberán ir conmigo.
Eleanor – pero habíamos hablado y.
Richard – lo sé –dijo interrumpiendo- pero ahora serás la esposa de un duque y mi hijo el próximo heredero
Eleanor – pero aquí tengo todo, mi madre, mis amigos, mi hogar.
Richard – por favor comprenderme, si lo hago es por ofrecerles un mejor futuro, además tu madre puede venir con nosotros.
Eleanor – yo…tengo que pensarlo –dijo sollozando.
Richard – que tienes que pensar?
Eleanor – pensar…lo que quiero.
Richard – que significa eso? A caso no deseas ir conmigo.
Eleanor – no lo sé –dijo saliendo de ahí.
Richard – no puede ser –dijo pasando sus manos por la cabeza- hasta cuando…hasta cuando.
New York
Robert – buenas tardes vengo con Richard.
Secretaria – el señor no se encuentra, pero la señorita Elizabeth está en su oficina; gusta que lo anuncie.
Robert – no se preocupe, lo hare yo mismo –dijo sonriendo.
Elizabeth – bien veamos, si cambian de lugar…mmm quedaría así –decía mientras revolvía varios documentos- espero que Richard decida pronto.
Robert – hola interrumpo –dijo ingresando al lugar.
Elizabeth – Robert! –dijo corriendo hacia el.
Robert – querida Beth te extrañe –dijo abrazándola.
Elizabeth – pero que haces aquí, porque no me dijiste que vendrías.
Robert – quería darte una sorpresa, a demás Charlie nos dio los días libres por las festividades.
Elizabeth – eso significa que.
Robert- si, vine a pasar contigo la navidad…y como es tu primera vez en esta ciudad tengo algo preparado especialmente para ti.
Elizabeth – en serio…que alegría; te extrañe –dijo fijando su mirada en la de él.
Robert – yo también –dijo sonriendo.
Elizabeth – te quiero –dijo acercando su boca a la de el dándole un beso apasionado que estuvo acumulado por tanto tiempo.
Lakewood
Rose Mary – estas bien –dijo entrando al lugar.
Richard – si, gracias –dijo observando el jardín.
Rose Mary – vendrás a pasar navidad con nosotros?
Richard – si no los incomodo…vendré.
Rose Mary – claro que no será un placer, veras que nos divertiremos –dijo sentándose.
Richard – si…ya lo creo.
Rose Mary – pasa algo.
Richard – no es solo que debo regresar a New York y terminar con unos pendientes antes de las fiestas.
Rose Mary – cuando regresas?
Richard – mañana mismo.
Rose Mary – tan pronto.
Richard – si…así podré estar a tiempo de regreso.
Mucama – la cena esta lista, pueden pasar al comedor.
Rose Mary – gracias…vamos –dijo tomándolo del brazo.
Caminaba por el bosque, a los lejos vi a un caballo blanco que corría velozmente, montado por un jinete al que no podía distinguir, se dirigía por un estrecho sendero saliendo del lugar, el viento frio tocaba mi cara llevándose mis pensamientos, de pronto abruptamente con un grito el detuvo al caballo, a lo lejos pude darme cuenta de quien se trataba…era el…Richard!, cuando me vio solo una palabra alcance a escuchar en todo el lugar "adiós amor" luego velozmente tomo su camino de regreso, trate de salir tras el pero algo me hizo caer, yo solo gritaba su nombre…Richard, no te vayas, no me dejes, y desperté de ese sueño.
Eleanor – noooo –dijo sentándose en la cama asustada- no puedes dejarme –dijo agitada, tomo su bata y salió de su habitación, atravesó el pasillo y entro sin ser vista a la habitación que ocupaba Richard, cuando lo vio una leve sonrisa apareció en su rostro…levanto las sabanas y se introdujo en la cama con el.
Richard – pero que –dijo despertándose.
Eleanor – siento haberte despertado.
Richard – te pasa algo, estas bien?
Eleanor – si, es solo que deseaba estar un momento a solas contigo.
Richard – pensé que ya era el momento, pero no creo que sea buena idea, no es correcto que tu.
Eleanor – solo déjame estar un momento así contigo –dijo acurrucándose a su lado- te prometo que me iré pronto.
Richard – esta bien –dijo arropándola.
Eleanor – te quiero –dijo acariciando su rostro- perdóname por no haberte dejado hablar yo.
Richard – ssshhh no digas mas –dijo poniendo su dedo en la boca- los amo, y sin ustedes no podría vivir; y si decidí hacerlo es por un mejor futuro para nuestra familia.
Eleanor – lo se…no tengo nada que pensar.
Richard – eso quiere decir que.
Eleanor – si…nos vamos contigo a Londres, no quiero estar separada de ti nunca más.
Richard – ya no lo vamos a estar –dijo sonriendo- te prometo que todo saldrá bien, me haces muy feliz –dijo besándola, ambos se quedaron juntos el resto de la noche abrazados como no queriendo separarse mas, soñando con la nueva vida que harían juntos a partir de hoy.
Continuara…
