Así pasan los días, Harry nadando en un mar de confusión y ella sin darse cuenta que el amor es como el dinero, no se puede ocultar. Un día a media mañana llega un chico a la recepción de quirófano preguntando por la enfermera Weasley, es ella quien le atiende, el chico le entrega una caja alargada y se marcha de inmediato. Ginny inspecciona la caja, es color perla y está atada con un listón dorado, no tiene nada que indique su procedencia, piensa por un minuto que es un error, pero el muchacho preguntó por ella, al fin abre el paquete. Envuelta en varias capas de papel delicado encuentra una rosa bellísima, roja de tallo largo, solo una, no hay tarjeta ni nada que le haga saber quién o de donde la envían, la coloca en un florero y cada que la mira suelta un suspiro. Los siguientes días a la misma hora la historia se repite, el mismo chico entrega una caja similar, siempre con una rosa, ella intenta sacarle información pero no tiene éxito, él trabaja en un servicio de mensajería, esa es su ruta por eso siempre le lleva el paquete, pero no tiene la menor idea de quien la envía ni de dónde viene, sus compañeras la interrogan sobre el obsequio, cuando les dice que ignora quien la envía piensan que no les quiere contar.
En un descanso está en la cafetería con Bruce y dos chicas, el obsequio diario ha levantado polémica, charlan animadamente discutiendo la posible procedencia, algunas opciones son tan absurdas que ríen divertidos. Neville y Harry entran en ese momento, se saludan a distancia con una inclinación de cabeza y toman asiento algo apartados de ellos, escuchan algo de la charla que tienen los chicos, Neville ataca de nuevo.
-segunda lección Doctor Potter, esforzarse cada día más por dejar de ser un patán y conformarse con verla aunque sea a distancia, se llama interés sentimental.
-a que te refieres?...cuestiona fingiendo demencia.
-vamos Harry, acaso necesitas una explicación científica?, de cuando acá eres tonto?
-no sé de qué hablas.
- ah no?, Ginny!...habla levantando la voz, sin moverse de su lugar.
-cálmate!...dice su amigo en voz baja algo desesperado.
-si?...responde ella
-nada amiga, quería aportar mi opinión sobre tu enamorado secreto, pero pensándolo bien no creo que el doctor Thomas recuerde como cortejar a una dama...todos ríen, ese médico tiene todos los años del mundo, ya solo hace trabajo administrativo, vuelve cada quien con sus compañeros de mesa.
-entonces qué?... insiste Neville
-ya Nev!, déjame en paz!
-tan malo es Harry?
-el qué?
-aceptar que quizá por primera vez estás enamorado.
-no lo sé Nev…se quita los lentes y cansado se pasa la mano por el rostro…que voy a saber yo de amor.
Neville lo mira atentamente, él a su vez mira a Ginny mientras toma su café, se está rindiendo, algo en su expresión se lo dice, no falta mucho para que acepte que está enamorado de ella, al menos ya no lo niega solo necesita empujarlo un poco más.
Navidad ha llegado, Neville organiza una pequeña fiesta con el personal de su área en un bar cercano al hospital, Ginny se niega a ir, quiere irse a casa de sus padres terminando el turno, después de la experiencia sufrida Molly decide que no se perderá más de la compañía de su familia y amigos, así que los invita a pasar las fiestas en casa, ella quiere llegar lo antes posible pues tiene mucho trabajo por delante. Luna la convence de que se quede recordándole que su madre no quiere que viaje de noche, termina el turno y sale disparada a su departamento para arreglarse, de ahí se va caminando al punto de reunión ya que está a solo unas calles. El lugar está lleno, localiza a sus compañeros, es la última en llegar, saluda de manera general y se sienta, alguien pone en su mano una copa y empieza a charlar con los compañeros que tiene a los lados. Siente que la miran, busca con la mirada y entonces lo ve...ahí al final de la mesa, recargado en la pared, con una copa en la mano, un poco alejado del grupo y solo, está el doctor Potter. Viste traje negro y camisa color uva, sin corbata, recién se ha duchado aún tiene el cabello húmedo, ella desvía la mirada rápidamente y se concentra en sus compañeros preguntándose dónde está Sofía, no la ve por ninguna parte. Llegan las botanas, comen, charlan y beben un poco lanzándose luego a la pista, ella continúa charlando ahora con Bruce quien la invita a bailar, piensa en declinar la invitación pero no quiere ser grosera con el chico, él siempre se ha portado muy bien con ella y pasan mucho tiempo juntos en el hospital así que acepta, para su sorpresa se está divirtiendo, la música es alegre, se mueve junto con Bruce al ritmo de la música, ríen mientras se muestran, según ellos, su mejores pasos. Ginny no puede dejar de reír, se siente realmente bien, su risa es contagiosa.
El ve la escena desde su lugar apretando cada vez más los dientes, al sacarse el abrigo se le fue el aliento lleva un vestido un poco arriba de la rodilla, gris obscuro, el estilo le sienta realmente bien, se ajusta un poco a la cintura para caer suavemente por sus caderas, de escote discreto, el cabello suelto en suaves ondas cayendo sobre sus hombros y sandalias de cintas tan finas que él duda que pueda caminar con ellas, menos bailar, pero lo hace. Maldice a Bruce, está seguro de que le interesa Ginny, por si fuera poco, burlándose de que no es su tipo, su cuerpo le grita que la desea, desesperado saca aire. Neville y Luna salen de la pista, ella se sienta y él se va con su amigo, lo ha estado observando, Bruce no sabe lo cerca que está de perder la vida, es una excelente oportunidad para darle otro empujón, se recarga junto a Harry y observa a Ginny bailar.
-tercera lección Doctor Potter, ese instinto asesino y eso que siente usted aquí...le toca el estómago...y aquí...tocándole el pecho...se llaman celos, a ver repita después de mi CCCCEEEEELLLLLOOOOSSSS.
-maldición Nev!,…dice alejándose de él…ya suéltame!...la risa de su amigo lo sigue.
La música ha cambiado, ahora son baladas románticas, Ginny le pide a Bruce que regresen a la mesa para descansar, salen de la pista cuando se topa de frente con el doctor Potter, quien sin mediar palabra la toma del brazo y la regresa a la pista, ella quiere protestar pero sus compañeros los ven atentamente, así que no dice nada. La toma por la cintura acercándola a él, quedando los brazos de ella a los costados del pecho, empiezan a moverse, ella recuerda lo sucedido en la terraza y se tensa.
-cálmate Ginevra, solo es un baile, relájate.
Ella lo hace y se mueven coordinadamente, de pronto una mano suelta su cintura, sube por su espalda y tomándola de la nuca empuja suavemente la cabeza para que se recueste en su hombro, quedándose ahí como si temiera que se separe al retirar la mano. El aroma de el golpea su nariz, huele tan bien...a tabaco y licor finos que junto con la loción suave y fresca y el humor de él, hacen una mezcla deliciosa, mueve delicadamente la cara contra el hombro, cerrando los ojos. Siente como si ese fuera su lugar, como si perteneciera ahí, la otra mano deja la cintura y sube un poco por la espalda apretándola, aplastando sus senos contra él, Ginny abre los ojos de golpe, intenta aflojar el abrazo empujándolo suavemente por el pecho, pero él no le permite separarse, la pista está atestada apenas pueden moverse.
Harry también tiene los ojos cerrados, ignora el intento de ella de separarse apretándola un poco más, no lo puede evitar necesita sentirla, que esté pegada a él. Quizá ella no se dio cuenta pero ese movimiento de la cara sobre su hombro lo sobresaltó, siente algo extraño, diferente, le habla al oído.
-me gustas Ginevra, me atraes, no sabes cuánto y sé que yo también te atraigo, lo he notado, he visto como me miras cuando crees que no me doy cuenta, rehúyes mi mirada ruborizándote cuando me pillas viéndote, retienes el aliento cuando estoy cerca de ti y quieres golpearme cuando me ves con Sofía, regálame esta noche.
Ginny está asustada y algo avergonzada, acaso es tan obvia? desde cuándo sabe él que le gusta?. Hasta hace unos días se fulminaban con la mirada y ahora le dice eso y le pide que pasen la noche juntos?, siente un nudo en la garganta no sabe cómo manejar esto, él le gusta como nadie pero no es una suicida, no es que sea una puritana pero tampoco es de moral distraída como las mujeres que él acostumbra tratar. Ella solo ha tenido un hombre, el que era su novio y que cuando decidieron vivir juntos ambos pensaban que se amaban y formarían una familia, desesperada busca como salir del paso, pero él ya sabe que le atrae, no puede negarlo pero tampoco puede aceptar, así, tan de pronto.
-No Doctor, déjeme volver a la mesa por favor.
-espera, dime porque no?, acaso estoy equivocado y no te atraigo?
Desconoce ese tono de voz, no pertenece al doctor Potter, donde quedó el médico vanidoso, soberbio y grosero? ni aun teniendo que cumplir con su parte del trato había cambiado tanto.
-no soy como las mujeres que usted trata, sé que le parecerá ridículo y pasado de moda, pero yo no voy de cama en cama, no sirvo para encuentros de una noche. Desde que nos conocimos usted no paró hasta convertirse en la persona más desagradable con quien haya tratado, hace unos días casi nos retamos a duelo y ahora me dice que le atraigo?, luego está Sofía aunque sea una relación de ocasión mientras esté con usted para mi es su pareja y por si fuera poco, está su fama de mujeriego de la que usted mismo presume.
En ese momento Harry recuerda las palabras de Neville "cuando te cruces con alguien que valga la pena no te mirará dos veces" El sabe que ella no es para una noche, si lo que siente fuera como lo que conoce y Ginny fuera ese tipo de mujer, simplemente la hubiera arrastrado a cualquier parte y se habría desahogado, pero este sentir no lo conoce, necesita estar con ella pero no para simplemente meterle mano, no por solo deseo sexual, no...ella le provoca algo distinto, la desea, eso no lo puede negar, pero necesita tenerla de una manera que ni el mismo comprende.
-tienes razón, he sido un patán y un cerdo con todos, pero he puesto especial empeño contigo. Mi vida personal carece de sentido, salvo Nev, nadie daría una moneda por mí, pero necesito la seguridad de saber que te atraigo, dime, te gusto?
-eso no importa, igual mi respuesta a su propuesta sigue siendo no.
-olvida lo de pasar la noche juntos, respóndeme, si Sofía no estuviera, si me esforzara por cambiar, te gustaría?, te atraería?
Ginny jala aire, esa es su oportunidad, le dice que está equivocado y ya, pero su corazón no la dejará mentir, no mientras la tiene entre sus brazos, así tan pegada a él.
-sí doctor pero está equivocado, confundido, yo no soy lo que usted quiere, por lo que dicen en los pasillos prefiere mujeres muy diferentes a mí, yo no tengo lo que a usted le gusta, no hay nada en mí que usted desee.
-si hay algo en todo esto de lo que estoy seguro, es de la fuerte atracción que siento por ti, porque si no es así, si no hay nada en ti que yo desee entonces dime, que es esto?
Toma su mano y la desliza por el cuerpo hasta llegar a su sexo para que sienta su deseo. ella intenta retirarla, la mano de él suavemente se lo impide quedándose un momento ahí.
-doctor Potter!...dice con voz ahogada.
-creo que ya es muy tarde para continuar como Doctor Potter, no crees hermosa?, dime que te gusta de mí?
-doctor, por favor
-dímelo, tan solo dímelo.
Ella pasa saliva, si le dice la tendrá en sus manos, si no le dice, si no le dice, pero quiere decírselo!
-sus labios, me encantaría conocer su sabor, pero no con un beso como el que me robó, probarlos de verdad, lentamente...sus manos, sueño con sentirlas en la caricia más atrevida que puedan darme...y usted...muero por saber que se siente tenerlo en mi
-Ginevra!...suelta ahogadamente
-cómo ve doctor, no es un problema de falta de atracción.
-no más doctor, di mi nombre
-doctor
-No!,...la corta...me llamo Harry, dilo
-...Ha...rry...
-otra vez.
-Harry
-de nuevo
-...Harry...Harry...Harry!
La pieza ha terminado, brevemente la aprieta más, la toma de la mano y la lleva a la mesa. Toma su abrigo, se despide y sale rápidamente del bar, ella se queda hasta que se compone, ese baile la llevó a un límite que no conocía. Pasado un rato también se despide y sale a la calle, está helando, rápidamente pasa las calles que la separan del edificio donde vive, entra a su departamento, se saca las sandalias y las avienta en cualquier parte, no debió ponerse esos ridículos zapatos tiene los pies tan fríos que casi no los siente, enciende la calefacción y se va al cuarto de baño para darse una ducha, se va desvistiendo arrojando la ropa en el camino, cuando sale del baño se pone una bata y se va a la cocina a prepararse una taza de té.
