Quiero dar las gracias a mis lectoras, tanto a las que dejan review como a las silenciosas y a las que dan follow/favorite. También a mi beta LuluuPattinson que me ayuda en esta locura de fic!


Bella POV:

Abre bien la boca, Bella, que va el avión – dijo Edward sosteniendo la cuchara con sopa. Negué riendo y él fingió enfadarse. Con su brazo libre me inmovilizó y me vi obligada a tomar lo que había en la cuchara.

Odio la sopa, y las medicinas. ¡Quiero comer comida normal! – pataleé. Edward rió encantado.

Los dos nos recuperábamos satisfactoriamente. Él hacía su vida normalmente. Yo estaba obligada a tomar comida suave y a drogarme a pastillas cada 8 horas. Había días que no me apetecía salir de la cama, y no había dios que lo consiguiera… Ni Edward, ni mi padre, ni si quiera los padres de Edward. Simplemente lloraba y rogaba por no tomar más pastillas.

Otros días, me levantaba resplandeciente y daba gracias por no haber rechazado el riñón y por tener a un hombre así a mi lado, que se había mudado a mi habitación de huéspedes para vigilar que no me olvidara de mi medicación. Aunque no dormía allí, obviamente. Simplemente era para mantener las apariencias.

En unos meses – suspiró – si tu organismo funciona bien, te irán reduciendo la medicación y podrás aumentar la comida normal en tu dieta corazón – dijo peinando mi cabello y yo solo pude comérmelo a besos.

Cuando nos dieron el alta, el doctor tuvo una charla privada que me avergonzó hasta la médula. Nada de sexo ni masturbación hasta que a ambos se nos retiraran los puntos de la operación. Y cuando estos fueran retirados, nos recomendó algunas posturas para comenzar. Lo peor fue cuando sacó unas fotografías y nos explicó cómo realizar cada una. Juro por Dios que nunca me había avergonzado tanto. Sin embargo, Edward estaba intentado aparentar normalidad, y lo consiguió. Por eso, dormíamos en la misma cama, pero no había nada de sexo desde mi operación, y joder

Edward tenía sus puntos retirados desde hace dos días, pero yo tenía uno que parecía no querer irse de mi cuerpo. Y parecía que estaba en celo, joder. Tener a ese hombre en mi casa y que le veía salir de la ducha con su pelo mojado y sin camisa… ¡Ay! Y hablando de duchas, mi mente voló hasta esta mañana, cuando mi época de sequía acabó y pude disfrutar de mi compañero de piso… ¡Bendito sexo!

Flashback

Llevaba un rato en la cama. Me encantaba despertar y tenerle a mi lado, ya sea dormido o viéndome dormir. Pero no estaba y se oía la ducha. Nunca había sido una persona de usar camisones de encaje, pero ahora que solo tenía un punto de sutura y una doctora amiga de Sue me comentó que con solo un punto, si se tenía cuidado se podían mantener relaciones, decidí que era hora de comprar ropa para alegrar la vista de mi compañero de piso. Me coloqué el camisón y me encaminé hasta el cuarto de baño, y abrí la puerta. La imagen que tuve fue gloriosa. Edward se encontraba en la ducha, ajeno a que yo me encontraba allí. Coloqué un brazo sobre mi cabeza y doblé mi cintura de la forma más sexy que pude. Cuando salió de la ducha y miró en mi dirección, su boca calló al suelo literalmente.

Una doctora me dijo que podiámos hacerlo si tenemos cuidado y yo lo necesito… - a esta altura de mi verborrea se había acercado a mi y me observaba casi con adoración.

Diosa – salió de sus labios, y a continuación me besó.

Me desnudó despacio alegando que le encantaba ese camisón y me metió en la ducha. Llenó la bañera y allí nos tumbamos, yo sobre su pecho.

¿Estás segura Bella? –le miré mal – Es decir, yo también lo necesito y estás demasiado buena y llevo fantaseando en enterrarme en ese estrecho coño - gruñó en mi cuello y mi centro se estremeció – pero seguiremos las posturas que nos recomendó el doctor.

Nos encaminamos hacia la cama. La primera postura recomendada fue el misionero, preferentemente sobre una cama, y allí estábamos. Besuqueándonos y manoseándonos como si fuera nuestra primera vez juntos.

Oye – resopló separando sus labios de mis pechos, los cuales estaban duros e hinchados. Yo me retorcí por su separación. – quiero hacerte el amor, tomémonoslo con calma.

Recorrió cada parte de cuerpo con besos mientras yo tomé el sobre plateado de mi segundo cajón de la mesa de noche. Saqué el preservativo y lo coloqué lentamente, y vi su cara y supe que estaba disfrutando de la caricia.

Hicimos el amor lenta y suavemente, como dos amantes inexpertos que descubren el cuerpo del otro por primera vez. Cuando ambos alcanzamos el clímax nos abrazamos como si aquello hubiera sido algo nuevo y extraño. Nos tumbamos en el cochón, uno al lado del otro y sonreímos.

Te quiero – dijimos al mismo tiempo y reimos por la coincidencia. Toda la tarde la pasamos así, en la cama, y no precisamente durmiendo.

Cuando desperté después de la tercera ronda, todo estaba en silencio y a oscuras. Me incorporé en la cama y me encontré una nota que rezaba:

Mi querida Isabella. En tu silla he dejado ropa, póntela. Sólo la que hay en la silla. Maquíllate y ponte preciosa, aunque con lo preciosa que eres no haría falta pero cúmpleme el capricho. Nos encontrarnos muy pronto…

PD: La segunda pista está en un lugar el cual visitas por las noches dentro de esta casa. No tardes.

Me quedé en blanco por lo menos unos tres minutos.

Cuando giré mi vista hasta la silla de la ropa, encontré simplemente unas bragas de encaje con una especie de chal trasparente. Básicamente iba a jugar a este juego en bragas. ¿Quieres jugar Edward? Vamos a jugar pensé. Me maquillé suavemente y cuando terminé pensé.

¿Un lugar que yo visito mucho de noche? Miré en el cuarto de baño y nada, ya que mi vejiga tenía poco aguante. También miré la biblioteca, ya que cuando tenía insomnio solía leer, pero no hallé nada. Por último solo se me ocurría el frigorífico. Y ahí allé la segunda pista.

Oh, chica lista. Bienvenida a la segunda pista. Solo te pido que mientras vas hacia la tercera pista, contonees las caderas, quiero ver como se mueve ese culito que me vuelve loco. "- Graciano, el mundo me parece lo que es: un teatro, en que cada uno hace un papel. El mío es... bien triste."

¿Te suena? Busca la cita y allí encontrarás la siguiente pista. No olvides tu trasero ;)

Me encaminé hacia la biblioteca contoneándome como bien decía la nota, y mientras lo hacía me giré para ver si Edward estaba por allí para verme, como decía la nota, pero solo vi mi salón. Cuando llegué a la biblioteca y encontré el libro (el Mercader de Venecia), tuve que buscar la página donde se encontraba la cita vi la última pista.

Este piso es muy pequeño y no daba para más, así que aquí acaba tu aventura y además como te siga viendo solo con esa ropa te voy a saltar encima… Ahora, hazme caso. Túmbate en la alfombra, cierra los ojos y espérame con las piernas abiertas. Te quiero expuesta totalmente para mí.

Simplemente ese párrafo me había excitado al máximo e hice caso a la nota tumbándome. Sentí las pisadas por el pasillo y a cada paso mi excitación crecía.


¿Quién quiere saber lo que ocurre después? YOOOOO

¿Quién quiere un Edward que le haga Jinkanas así? YOOOOOO

Nos leemos en el próximo cap, dejen review *pone ojitos*

PD: Estoy escribiendo un fic nuevo basado en la película La boda de mi hermana, si no la han visto les recomiendo que la vean! :)