La humana sube al máximo el sonido del televisor intentando no escuchar los gemidos que vienen del otro lado de la puerta donde se encuentran su actual jefa y la madre de su antigua novia. Por mucho que sube el volumen las sigue escuchando. Abre un libro tratando de no pensar con la tele al máximo, aun así no puede evitar pensar en lo que está pasando al otro lado. Intenta concentrarse en el libro de botánica pero no puede, los gemidos de ambas faes la desconcentran.

Se levanta y comienza a andar por la habitación sin saber qué hacer, nerviosa, preguntándose cuando terminarán. Escucha un ruido en el techo y mira hacia él asustada, niega con la cabeza y sigue recorriendo la habitación. Vuelve a escuchar algo que viene desde el conducto de ventilación se acerca para mirar y un cuerpo cae sobre ella.

La humana morena se quita de encima de la rubia que la mira confusa. La ayuda a levantarse justo en el momento en el que la súcubo cae al suelo formando un estrepitoso ruido. Durante un momento hay silencio, Lauren mira hacia la habitación asustada, conteniendo la respiración y con el corazón acelerado. Al segundo vuelven los gemidos, lo que hace que la humana suelte aire y se relaje de nuevo. Mira a sus amigas con una mezcla de enfado y preocupación. Sin poder evitarlo se abalanza sobre los brazos de Bo y se funden en un abrazo. La humana rubia se separa y las observa, su voz es casi un susurro.

- Tenéis que iros, ya. Antes de que Evony salga y os vea aquí – la súcubo hace caso omiso de sus palabras y comienza a andar por la habitación alzando la voz.

- Sabía que esa bruja te tenía aquí encerrada. Me dijo que te buscara, que alguien te iba a coger. Será… - se acerca a la habitación pero Lauren la agarra del brazo.

- Bo, no entres ahí… No querrás ver eso, créeme – la súcubo se acerca a la puerta y escucha los gemidos. Suspira y se aleja de la puerta. La morena habla por primera vez desde que están allí.

- Se supone que a la buscábamos era a Aife, que ella estaba aquí pero nos ha traído hasta Lauren ¿Qué sentido tiene eso? – Kenzi mira a ambas confusa, intentando buscar una respuesta.

- Mi madre tiene que estar en peligro por algún sitio de este apartamento. Lauren, ¿la has visto? ¿sabes dónde puede estar? ¿sabes si está herida?

- Bo, tu madre no está en peligro… - suspira intentando pensar como decirle que su madre es la que está haciéndolo con Evony en la habitación de al lado – Ella... ella está… - señala con la cabeza en dirección a la habitación – ya sabes, con Evony – hace un mueca y mira a los dos esperando una reacción. Kenzi es la primera en reaccionar.

- ¿Se lo están montando? - hace un gesto dramático como si vomitara, cosa que hace que la doctora se ría. De repente hay silencio, las tres se miran indecisas sin saber que deben hacer. Escuchan murmullos desde el otro lado de la pared pero no se puede oír con claridad.

Antes de que las humanas puedan reaccionar la súcubo se abalanza sobre la puerta e intenta abrirla sin éxito. Se quedan petrificadas al oír que el ruido cesa, miran con atención a la puerta intentando escuchar algún ruido. Algo que les indique que alguien se acerca pero en lugar de eso lo que oyen son gemidos y suspiros de nuevos. Las humanas vuelven a respirar de nuevo, la fae se acerca al pelo de Kenzi y le quita dos horquillas del pelo, se acerca a las cerraduras y comienza a abrirlas lentamente. La humana morena suspira, le quita las horquillas y ocupa su lugar. Con cuidado van abriendo una por una cada cerrada, parándose de vez en cuando por si las faes al otro lado de la puerta se percatan de la situación, pero están tan ocupadas en lo suyo que ni siquiera se dan cuenta cuando Bo entra en la habitación de golpe hasta que no habla.

- ¡Mamá! – las dos faes se sobresaltan por el grito de la súcubo, Aife se separa un poco de Evony pero esta la agarra de la cintura con fuerza y la vuelve a pegar a ella. Bo niega con la cabeza y suspira.

- ¿Te importa súcubo? ¿estábamos en medio de algo? ¿Y cómo has entrado en esta casa? – la musa la observa esperando su respuesta.

- Conductos de aire acondicionado, no es tan difícil – la humana morena ve como la leanan sidhe la mira enfadada así que cierra la boca, da un paso hacia atrás y mira hacia otra parte. Bo mira a su amiga y toma la palabra, habla mirando a su madre.

- ¡Pensé que estabas en peligro! Que estabas herida y necesitabas mi ayuda. No he parado de pensar en dónde podías estar. Preocupada por ti y tú mientras estabas aquí. Acostándote con Morrigan – la mira seria esperando una respuesta sincera, que se disculpara o que intentara explicarse, pero para sorpresa de las cuatro mujeres la súcubo comienza a reírse, la miran algo confusas.

- ¿De verdad pensabas que yo necesitaba tu ayuda? – se separa de Evony, se acerca a Bo desnuda y la mira a los ojos – eres demasiado ingenua cariño. Si, te he estado buscando pero herida no me pareció un buen momento. Iba a ir a buscarte de verdad que si – sube su mano y acaricia su rostro. De un manotazo Bo aparta la mano de su madre mirándola con odio.

- Si de verdad hubieras querido buscarme habrías venido, no te hubieras quedado aquí en la cama con la zorra de Evony – en cuestión de segundos y sin que la súcubo pueda reaccionar la mano de Aife aterriza en su mejilla. La musa sonríe por detrás satisfecha de lo que ha logrado en cuestión de un día, mientras las humanas miran perplejas lo que acaba de ocurrir. Las súcubos se miran en silencio.

- Ten cuidado. Evony te puede volver más loca de lo que ya estas – se gira y comienza a andar hacia la salida.

- ¡Eh! Ten cuidado con lo que dices. Mamá tiene sentimientos – la sigue hacia el salón, Bo se gira y ambas se observan en silencio.

- Tú tienes sentimientos cuando te interesa ¿Dónde quedaron tus sentimientos cuando me dejaste con aquella familia de humanos? ¿o cuando mataste a esos faes de las luces? ¿o cuando te acostaste con mi novio? ¿o cuando sabias que yo empezaría a tener mis poderes súcubos? ¿alguna vez pensaste en mí, en alguno de esos momentos? – observa a su madre, la mira fijamente a los ojos tratando de ver algo. Observa arrepentimiento en su rostro pero en esos instantes no le importa. Las dos humanas y la leanan sidhe miran la conversación en silencio preparadas para intervenir si es necesario. La doctora agacha la mirada cuando Bo habla sobre Dyson – quédate con Evony. A ver cuánto tarda en darte la patada una vez que te haya usado. Kenzi, Lauren, vámonos de este sitio – la musa avanza rápidamente hasta dónde se encuentran y sonríe.

- No, no. No os vais a ninguna parte y mucho menos Lauren. Ella ahora trabaja para mí, es de las sombras. Y con respecto a vosotras queridas – se acerca a Bo y la mira a los ojos – estáis arrestadas por allanamiento de morada.