"No es bueno para ti"
Bella Pov
Salí del baño y me encontré con Edward que me sonreía y me miraba curioso.
-¿Dónde estabas? Fui a buscarte pero me tope con la enana y dijo que no habías tenido clase.-dijo mientras tomaba mi mano y comenzábamos a caminar, le sonreí me pegue más a él buscando su calor, me sentía tan insegura después de lo que ellas dijeron y él siempre me hacía sentir protegida y segura.
Él sonrió y me abrazo por la cintura pegándome a su cuerpo, suspire y sonreí se sentía bien cuando me abrazaba.
-Me compre un café y anduve por la escuela.-mentí descaradamente.
-Entonces ¿vamos a comer?-asentí sobre su pecho y comencé a caminar con él hasta la cafetería donde Jasper y Alice ya nos esperaban en la mesa.-Compremos algo.-asentí aun sin querer soltarlo, sentía que era mi tabla de salvación ¿de qué? No estaba segura.-Oh mira, hay budín.-dijo sonriéndome, levante la vista y casi puedo jurar que mis ojos brillaron.
Llegamos a la fila y estaba por tomar uno cuando las palabras de las zorras rubias llegaron a mi mente, mire mi cuerpo y aunque yo no veía eso que ellas decían tenía de más, me remordió la consciencia comprar el budín, Edward me miro confundido.
-¿Qué pasa?-pregunto al verme parada sin tomar el budín o avanzar. Cerré la mano y la saque sin nada, él me miro aun extrañado.-¿No quieres?
-No, hoy paso.-dije nerviosa, él que mantenía su firme agarre en mi mano me miro como si estuviera loca.
-¿Qué?-pregunto mirándome fijamente.
-Solo no tengo ganas.-dije sin poder mirarlo a los ojos, ¿Qué pensaría de mí si supiera que las rubias me hicieron sentir insegura de mí?
-Esa no me la creo. ¿Qué pasa, Bella?-pregunto mirándome intensamente y tomando mi rostro entre sus manos para levantar mi rostro y mirarme a los ojos, mordí mi labio y suspire.
-Creo que he comido muchos dulces últimamente, necesito perder unos kilos.-dije con una sonrisa más que falsa, ¿Qué tan bajo había caído para decir eso? Estaba perdiendo mi dignidad al decir esas palabras.
-¿Perder unos kilos? Intentas decirme que te sientes pasada de peso.-dijo serio, yo asentí, él me miro entera y negó divertido, se estiro tomo un budín y me miro sonriente.-Estás loca, Swan. Tú sigues tan bella y hermosa como siempre, no tienes que bajar ni un gramo así que comprare este budín y lo comerás porque lo adoras.-dijo sonriente, yo me mire entera, también me veía igual, no encontraba esos kilos de más pero ¿Y el resto de las personas? ¿Los veían?
-No sé…-él negó y me llevo hasta la caja comprando el budín y un par de almuerzos.-Edward, puedo pagar mi comida.-dije al ver que él pagaba, él sonrió travieso y negó.
-Hoy yo invito.-rodé los ojos y lo deje llevarme hasta la mesa.
-Eso dices diario.-dije como niña pequeña.
-Deberías acostumbrarte entonces.-dijo poniendo en la mesa nuestros almuerzos, nos sentamos juntos y Alice me sonrió mientras continuaba platicando con Jasper.
-Un día de estos me vengaré.-dije enfurruñada, él se acerco y beso mi mejilla.
-No te enojes, princesa.-yo no podía enojarme con esa tierna mirada y esa hermosa sonrisa.
-Eres un tramposo.-él sonrió y comenzamos a comer mientras hablábamos de tonterías.
Al terminar nuestros respectivos almuerzos, él me dio el budín yo sonreí forzadamente y él saco una cuchara de plástico, mire el bote y lo abrí lentamente, casi con miedo. Ellas no podían hacerme sentir miedo de quien era, no deberían, pero la cuestión no eran ellas, era Robert, por alguna razón él perderlo me ponía mal, por Dios, ni siquiera lo tengo y ya temo perderlo. Suspire bajito y levante la mirada, lo vi a lo lejos con sus amigos riéndose entre ellos, ¿Había una mínima posibilidad de qué yo le gustara? Si la había no quería perderla poniéndome como un marrano.
-En serio no quiero.-dije dándole el bote, él me miro acusadoramente y termino de abrirlo, tomo la cuchara y tomo una gran cucharada para llevársela a la boca, haciendo un gesto de que estaba delicioso, luego saco otra cucharada y me la tendió, yo lo dude pero él me regalo una sonrisa enorme.
-En serio, te juro que no hay ni un kilo de más en tu cuerpo. Estás preciosa.-dijo sonriéndome y haciendo que me sonrojara de sobre manera, él tenía una forma de hacerme sentir hermosa que dudaba alguien más tuviera. Tome la cucharada y le sonreí con la boca cerrada, él sonrió satisfecho y siguió comiendo el budín y dándome grandes cucharadas, quedaba solo una cucharada, ambos nos miramos y él la llevo a su boca.
-¡Ni se te ocurra, Cullen!-dije como advertencia y me acerque a robarle la cucharada, él empezó a reírse y la levanto sobre mi cabeza.
-Creí que no querías.-dijo divertido, yo le mire traviesa y me estire pero su altura era mucho mayor.
-¡Edward!-dije haciendo un puchero, él sonrió y agacho para besar mi mejilla y tenderme la cucharada, le sonreí y bese su mejilla antes de llevarme el chocolate a los labios, amaba esa cosa, no importaba si subía unos kilos por ella.
-Te vez hermosa cuando comes chocolate.-dijo acomodando un mechón de mi cabello detrás de mi oreja.
-Te he dicho que te quiero.-dije sonriente, él siempre sabía que decir para hacerme sentir única. Él sonrió y se acerco para abrazarme por la cintura.
-No, creo que no.-dijo sonriente.
-Creo que lo hice.
-Creo que deberías repetirlo por si acaso.
-Deberías convencerme-él me miro y comenzó a llenar mi rostro de besos, yo me reía con ganas mientras nuestros amigos nos miraban como si estuviéramos locos.-Bien, bien. Te quiero.-dije mirando sus ojos verdes y brillantes como esmeraldas.
-Y yo te quiero a ti.-dijo sonriente, sonreí y bese su rostro rápidamente, luego de nuestro espectáculo cada uno tuvo que ir a su clase, la mía me tocaba con Alice.
-Bellita ¿Tienes algo que contarme? Sé que hace mucho no hablamos a fondo pero creo que te traes algo y quiero saber que es.
-No tengo nada nuevo.-dije nerviosa, Alice siempre sabía cuando iba mal o simplemente algo cambiaba.
-Te vi con Robert.-me quede helada, me gire y la vi con los nervios en todo el cuerpo, ella no estaría de acuerdo.-¿Ahora me dirás que pasa?
-¿Cuándo?-pregunte mirándola aun completamente pálida.
-Esta mañana, en el salón de música.-dijo mirándome fijamente.-¿Qué está pasando Bella? ¿Acaso ustedes están saliendo?-pregunto con el ceño fruncido.
-No, claro que no. Es solo qué….-pero ¿Cómo explicar lo que pasaba?
-¿Qué?-pregunto seria.
-Él…es complicado, Alice.-dije, era lo único que podía decir sobre lo que sea que Robert me estaba haciendo.
-¿Qué tan complicado?
-¿Podemos hablar de esto después?-pregunte cuando las personas empezaron a llenar el pasillo. Ella suspiro y asintió.
-Hablaremos después de clases. Te llevaré a tu casa y ahí hablaremos…
-No puedo después de clases.-dije porque recordé que las rubias había dicho algo de vernos más tarde.
-Dile a Edward que yo te llevaré y seguro entiende.-dijo caminando, yo negué.-Bella…
-Es que no saldré con Edward.-ella se detuvo y me miro mal.
-¿Con quién entonces? No me digas que con Robert.-dijo mirándome acusadora, yo negué rápidamente aunque creo que salir con las rubias era incluso peor que salir con Robert.
-No, saldré con otras personas.-dije omitiendo sus nombres.
-¿Quiénes?-Dios, porque Alice debía ser tan curiosa.
-Con…
-Isabella, recuerda que nos veremos al salir.-escuche la voz de Rosalie tras nosotras, vi la cara de Alice y supe que me mataría en cuanto se fueran.
En cuanto estuvieron lejos, ella me fulmino con la mirada.
-¡¿SALDRAS CON ELLAS?!-unas cuantas personas se giraron a mirarnos, yo me sentía mal por haber aceptado pero en mi defensa ni siquiera las estaba escuchando cuando lo mencionaron.
-Sí.-dije nerviosa, ella tomo mi mano y me llevo hasta el patio.
-Quiero una explicación ahora mismo.-yo no sabía cómo explicar lo que estaba pasando pero acomode mis ideas lo mejor que pude.
-Pues, ¿recuerdas que le estaba dando tutorías a Robert?-ella asintió aun mirándome mal.-Pues la última vez que lo hice él se ofreció a llevarme a casa. Íbamos en su auto y él iba muy rápido le grite y le dije que dejará que me bajara, él dijo un montón de cosas y al final se detuvo, me baje furiosa y él me siguió, le dije que se alejara y él me beso.-ella me miro sorprendida.
-Y lo detuviste.-afirmo, yo me quede callada y ella negó.-Bella…
-No sé porque no lo hice, solo deje que me besara y luego le di una bofetada, él se fue y yo me fui a casa. Por eso ya no quise seguir ayudándolo, pero entonces él empezó a seguirme, está donde menos lo espero y lo del salón, yo lo escuche tocando y él me atrapo espiándolo. No sé qué me pasa cuando estoy con él o cuando me besa, simplemente no puedo detenerlo.-ella me miro más tranquila y suspiro, tomo mi mano y me miro a los ojos.
-Bella, ¿te estás enamorando de él?-yo trague en seco, eso ni se me había pasado por la mente.
-No.-dije titubeante, ella suspiro de nuevo.
-Deberías alejarte de él, con sus antecedentes solo puedo decirte que no te conviene.-yo asentí porque sabía que ella tenía razón pero aun así no sabía si era posible para mí alejarme de él.-Yo debo ir a clase ¿vienes?-negué.
-Necesito pensar.-ella asintió y se despidió, me quede sola y de pronto sentí unos brazos a mi alrededor.
-Tiene razón, deberías alejarte de mí.-dijo con esa voz grave que me volvía loca.
-Lo sé.-dije seria pero sin intención de soltarme de su agarre, él acomodo mi cabello de lado y dejo un beso en mi cuello.
-No soy bueno para ti.-yo sabía eso también.
-También lo sé pero…no puedo alejarme.-sus manos que me sostenían con firmeza de pronto me soltaron y su cuerpo dejo de estar pegado al mío, me gire y lo vi alejarse a paso firme.
Debía poner los pies en la tierra y dejar de soñar con que él podía sentir algo por mí, quizá y lo que dijo Rosalie era verdad y ahora estaba así porque le parecía diferente pero conociendo a los hombres como Robert en unas semanas lo olvidaría. Era mejor que no dejará que él importara porque si llegaba a meterse en mis sentimientos estaba perdida.
Espero les guste y dejen sus RR :3
