Chale ahora ¿con qué excusa les puedo salir? la neta es que si he estado muy ocupada, pero no les puedo mentir... tuve 3 semanas de huelga en la uni que me cayeron de lujo además esas semanas me sirvieron para trabajar en esto ;D asi que bendita la huelga, pero ahora el lado negativo... la salida a vacaciones se nos ha atrasado hasta junio, cuando yo estaba por salir ya en mayo ;; dammit well ya dejo de quejarme... aparte me puse a trabajar en otro fic con el que estaré trabajando mientras termino este... no les adelanto mucho, solo que es sci-fic y que lo publicaré pronto ;D

Además muchas gracias por los reviews... me alegran el día, y otra cosa... no se dejen llevar las parejas al final podrían no ser las que creen ;P

Digimon ni ninguno de sus personajes me pertenece... cómo no voy a hacerlo? hahahahahah :P well enjoy


Capítulo 11 Aprendiendo a vivir juntos

5 días habían pasado desde el encuentro de los hermanos en el parque, ambos ya se habían instalado en la casa de Tachikawa se la pasaban bastante bien juntos, incluso Joe los había estado visitando casi a diario, pero la paz y armonía no estaban presentes todo el tiempo.

- YAGAMIIIIIIIIII – gritó el mayor de los rubios por fuera del baño. – SALTE O TE OBLIGARÉ A HACERLO.
- Matt tienes que aprender a ser más rápido – le decía el otro chico divertido desde el interior.
- Taichi hablo muy enserio, SALTE INMEDIATAMENTE.
- ¿O sino?
- O sino te saco a palos.
- ¿Tú y cuántos?
- Conmigo es más que suficiente.
- "Conmigo es más que suficiente" – lo imitó el moreno.
- Más te vale que lo que escucho no sea la regadera Tai.
- ¿Qué? No te puedo escuchar, es que abrí la regadera.

- ¿Otra vez? – preguntó Mimi uniéndose a Kari quien observaba la escena desde un extremo del pasillo.
- Si – dijo resignada la chica – Matt metió sus cosas al baño, parece que olvidó algo, se salió y Tai aprovechó para ganar el baño… de nuevo.
- ¿Siempre va a pasar esto?
- Mientras que compartan baño, yo creo que sí.
- Mientras que compartan techo esos dos siempre hallarán una razón para pelear – dijo una voz adormilada detrás de ellas.
- Buenos días Sora, ¿cómo dormiste? – preguntó Mimi, quien estaba segura de que la chica se había despertado por la pelea de los dos chicos.

- Sora no respondió a la pregunta de Mimi y empezó a caminar hacia el baño, Tk quien había aparecido en escena y trataba de calmar a su hermano dio unos pasos hacia atrás cuando vio a una decidida Sora acercarse a ellos. Aunque más bien lucía como una Sora que no había dormido muy bien por las bolsas en sus ojos. Matt al sentir la presencia de alguien notablemente molesta y peligrosamente cerca suyo dejó de golpear la puerta y lentamente giró en sí mismo para quedar de frente a la chica, los ojos de Ishida se abrieron grandes e imitando a su hermano dio unos pasos hacia atrás. 5 largos minutos en silencio, y finalmente la puerta se abrió, dejando ver a un moreno recién bañado secándose el cabello, quien solo vestía unos pantalones deportivos y el pecho desnudo, también se asustó al ver a Sora parada frente a la puerta. Prefirió quedarse en silencio y dejar que ella hablara.
- Cinco – susurró por lo bajo la chica.
- ¿Eh? – Solo alcanzó a preguntar él.
- Cinco – dijo en tono más alto.

La cara de duda del chico era evidente, así como en el rostro de los demás.

- Me dormí a las cinco.

Todos se giraron a ver el reloj que estaba colgado en el pasillo. La manecilla marcaba las 6 en punto. Un escalofrío recorrió la espalda de Tai, quien intentó sonreír, pero solo logró formar una mueca.

- He dormido menos de una hora estudiando para mi final de matemáticas – dijo en tono normal.

- Tengo miedo – dijo Kari en voz baja para que solo Mimi la escuchara.
- Si, yo también.

- ¡TODA LA SEMANA SE HAN PELEADO POR LA DUCHA! – finalmente gritó – MAS VALE QUE ENCUENTREN LA MANERA DE ARREGLARSE UN HORARIO QUE LES FUNCIONE, ¿o hay algún problema? – volteó a ver desafiante a Matt, quien afirmó con la cabeza – No me vuelvan a despertar cuando estoy en finales – se giró y regresó a su habitación.

Un silencio inundó el lugar por un momento.

- Taichi – exclamó Matt con los ojos entrecerrados viendo al moreno.
- No despiertes a Sora – le recordó él, el rubio cayó en cuenta y simplemente pasó de largo hacia el baño golpeando a Tai con el hombro al pasar.

- Vaya manera de iniciar el día – dijo Tk.
- ¿Quieren desayunar? – preguntó Mimi.
- Gracias Mimi – dijo Tk – solo me pondré algo más decente – dijo notablemente sonrojado al recordar que solo vestía una camiseta y bóxers, pues con los gritos de su hermano salió de su habitación a medio vestir. Las chicas también se sonrojaron levemente y Mimi siguió su camino hacia el piso inferior.
- ¿Qué te apetece desayunar Kari?
- No tengo hambre, gracias. Tengo que llegar temprano a la escuela y no tendré tiempo, compraré algo por ahí – la chica no le dio tiempo a Mimi de regañarla pues ya se había metido en su habitación.

Varios minutos pasaron y como manada poco a poco empezaron a llegar a la cocina. Pues el olor a café y hot cakes los había atraído.

- Buenos días – los saludó alegremente Mimi tratando de hacerlos olvidar el trago amargo de hace un rato, pero lo que más les llamó la atención fue ver a Joe sentado en la mesa con una taza de café y leyendo el periódico de lo más normal.
- Buenos días – dijeron todos al unísono, a excepción de Sora quien aún lucía un poco molesta. Se acercó a la mesa y se sentó a un lado de Joe sin decir palabra, el resto la imitó.
- Ah hola chicos – saludó finalmente Joe quien por fin había alejado la vista del periódico para prestar atención a sus amigos - ¿Cómo durmieron? – y todos pusieron cara de terror, el chico lo notó y por impulso giró su vista hacia donde todos estaban viendo.
- Estoy segura de que todos durmieron muy bien, el despertar me parece que fue el problema – decía una Sora un poco más serena, pero aún molesta mientras enfriaba su café.
- Joe ¿qué haces aquí tan temprano? – preguntó Kari, quien venía entrando a la cocina. Lo cual molestó a su hermano, aunque lo agradeció porque había cambiado el rumbo de la conversación.
- Hace unos días Mimi y yo fuimos a desayunar…
- ALERTA ¿Fueron a desayunar? ¿solo ellos dos? ¿por qué? ¿a Joe aún le gusta Mimi?- la cara de Kari se mostró notablemente inconforme, pero ni Mimi ni Joe lo notaron, en cambio eso no pasó desapercibido por Tk.
- …El punto es que me invitó a desayunar prometiéndome los mejores hot cakes que hubiera probado en mi vida y como hoy madrugué, me pareció que tenía el tiempo de visitarlos y aprovechar para tomar tan espectacular desayunar.
- Superior, me hará sonrojar – le dijo en broma Mimi.
- Si se gustan… la alaba y ella le responde los cumplidos… por Kami se aman – la cabeza de Kari era un océano de dramas y esto se reflejaba en su rostro.
- Kari, ¿estas bien? – le preguntó su hermano mayor.
- Si… creo que estoy un poco indispuesta… mejor me voy a la escuela de una vez antes de que se me haga tarde.
- ¿Tarde? Pero si apenas son las 6:25 – anunció su hermano, pero no sirvió de nada porque Kari ya se había retirado.
- Creo que yo también me iré – dijo Tk – así Kari no se va sola.
- Gracias Tk.
- No te preocupes Tai.

- Hey Kari, espérame – dijo Tk apresurando el paso para alcanzarla.
- ¿Tu qué haces aquí?
- Dijiste que era tarde, así que me apresuré a salir… no soy de los que tiene retardos.
- Ah… ok.

El resto del camino a la preparatoria fue en silencio. Ninguno decía ni una palabra y el ambiente ya se empezaba a sentir pesado para Tk, en cambio Kari parecía que tenía la mente en otro lado.

- ¿Qué te sucede?
- ¿Eh?
- Tú no eres así.
- ¿Así cómo? – preguntó un poco ofendida.
- Hey no te molestes, solo trato de hacer conversación aquí.
- ¿Desde cuándo te interesa tener conversación conmigo? ¿Así de aburrido estas?
- ¿De qué hablas?
- De que podría contar con una sola mano las cosas en común que tenemos tú y yo y hasta me sobrarían dedos, así que no veo la razón por la que te interese entablar una conversación conmigo.

La respuesta realmente lo había molestado.

- ¿Y así esperas gustarle a Joe? – se preguntó por lo bajo.
- ¿Qué dijiste?
- ¿Qué? – peguntó sin darle mucha importancia.
- ¿Dijiste algo?
- Si
- ¿Y qué fue? – dijo un poco molesta.
- No veo por qué te interesa saberlo, después de todo son contadas las cosas que tenemos en común ¿no?, no veo entonces el interés de saber que dije.

La respuesta de Tk le disgustó de sobremanera a la castaña y apresuró el paso para no ir junto con él. Después de algunos metros de distancia Tk recapacitó sobre lo que acababa de pasar y no puedo evitar sentirse mal, maldijo su naturaleza de "niño bueno" y su breve momento de "chico malo". Apresuró el paso para quedar atrás de la chica, cuando ésta sintió su cercanía se detuvo de golpe y se giró para quedar de frente al rubio.

- ¿Qué quieres? – le preguntó muy molesta.

Un breve momento de silencio y entonces lo que sorprendería a Kari.

- Discúlpame, no fue mi intención ser grosero contigo.

Kari se había quedado sin palabras, esperaba que el chico le dijera que era infantil, loca, histérica, neurótica, traumada, cabeza hueca, superficial, llorona, falsa, plástica, hipócrita, y un millón de adjetivos más para nada halagadores y en cambio estaba ahí, parado frente a ella pidiéndole disculpas, cuando fue ella quien estaba de malas y obligó a que la situación fuera lo que había sido.
Tk lo intentó de nuevo.

- ¿Me perdonas? – ahora su tono era un poco más alegre, lo que trajo a Kari de vuelta a la realidad.
- No tienes que disculparte – le dijo ella desviando la mirada tratando de evitar sus ojos azules, por alguna razón no quería enfrentarse a esos ojos, la hacían sentir mal.
- Sigamos o llegaremos tarde – le recordó Tk, la situación no le era incómoda en absoluto, pero sabía que si lo era para Kari, sino ¿por qué le evitaría la mirada?
- No estoy aburrido – dijo Tk después de un rato de haber camino en silencio.
- ¿Perdón?
- Hace rato me preguntaste que si porqué me interesaba tener una conversación contigo, que si estaba demasiado aburrido… y mi respuesta es que no estoy aburrido, simplemente quise hablar un poco contigo, y honestamente, no quiero que terminemos como nuestros hermanos.
- Supongo que te entiendo, aunque gran parte del problema es por Sora… no me malinterpretes – se adelantó a decir – quiero a Sora, es una gran amiga y magnífica persona, pero nuestros hermanos están peleados desde que descubrieron que a ambos les gustaba Sora.
- En parte tienes razón, pero la verdad yo creo que Sora es solo el 10 del problema, el otro 90 radica en que los dos son unos necios. Además ella ya les dijo que no quiere nada con ninguno de los dos.
- ¿Realmente lo crees? ¿No crees que quiera estar con Tai y que por eso terminó con Matt? ¿O que por no herir a mi hermano decidió terminar con el tuyo cuando realmente lo quería?
- Sobre el rompimiento de ellos dos se tanto como todos los demás. Supongo que todos esperan que sepa algo porque somos hermanos, pero respecto a ese tema Matt se ha mantenido al margen. De hecho yo me enteré por Sora de que ya no estaban juntos.
- Esto es un lío.
- Si.
- Y ahora que vivimos juntos es cosa de pleito diario.
- Algún día lo superaran.
- Si – dijo esperanzada Kari.
- Eso espero.

Siguieron caminando y hablando, incluso hablaron de lo que Kari sintió esa mañana cuando escuchó a Joe alabar las habilidades culinarias de Mimi.

- Estas mal – fue la respuesta de Tk.
- ¿Por qué lo dices? ¿Que no los viste?
- Si los vi, justamente por eso te digo que estas mal… a Mimi no le gusta Joe y a Joe no le gusta Mimi, además…
- Heeeeeeeeeeey chicos – una voz detrás de ellos los hizo voltear, la voz pertenecía a Izzy - ¿qué hacen?
- Vamos a la escuela – contestó Kari. Algo no estaba bien.
- ¿Cómo estas Izzy? – preguntó el chico.
- Muy bien, por aquí y por allá.
- Te hemos llamado.
- ¿Sí? Mmmm… bueno, la universidad absorbe mi tiempo.
- Me imagino que debe ser pesado, sobre todo con los finales.
- Si, así es.

Los chicos no tardaron en darse cuenta, Izzy estaba ebrio, no estaba cayéndose, pero se tambaleaba un poco hacía los lados y abría y cerraba los ojos como queriendo enfocar.

- ¿Y a dónde vas en este momento? – preguntó Kari.

Dudó, la verdad es que no tenía destino. Siguió pensando, pero el tiempo parecía una eternidad y su cerebro simplemente parecía rehusarse a funcionar a velocidad normal.

- Deberías ir a visitar a los chicos, Mimi aún no inicia clases y le haría bien algo de compañía durante la mañana – le sugirió Kari.

La verdad es que esa idea no le había parecido la mejor a Tk, en ese estado quién sabe qué podría ser capaz el pelirrojo, y aunque no se podía imaginar a Izzy haciéndole daño a alguien tampoco se lo había imaginado ebrio antes. Cuando el rubio estaba a punto de intervenir y recomendarle que mejor se fuera a su casa, que incluso él podía acompañarlo, Izzy aceptó la sugerencia de la Yagami.

- Me parece… bien, así no tendré que caminar tanto ¿verdad?
- Claro – respondió Kari – si apenas y puedes sostenerte, ¿de verdad se creerá capaz de caminar?- recordando la hora – bueno, que te vaya bien Kou, Tk y yo tenemos que irnos a la escuela.
- Vete tú Kari – dudó, la verdad es que no quería ofenderlo y mucho menos molestarlo como la ves pasada – yo acompañaré a Izzy.

De cierta manera el ser abandonada en medio de la calle molestó a Kari.

- Takaishi eres un tonto – dijo para ella misma cuando los chicos ya no se podían ni ver.
- Wow, ¿apenas te das cuenta? – le preguntó Yuriko.
- Tonta me asustaste – le recriminó un poco sobresaltada.
- Así tendrás la conciencia.
- Hablas como mi abuela – le repuso Kari y continuo su camino hacia la escuela, la verdad es que no estaba de humor para escuchar a su supuesta mejor amiga, a veces se cansaba de tanta superficialidad por parte de la gente de la que se rodeaba.
- Al menos yo no me la paso con Takaishi.
- ¿Qué? ¿De qué me estas acusando?
- Creo que lo sabes bien, en los últimos días te he visto llegar un poco antes o después que él.
- ¿Y por eso me acusas?
- Usan la misma ruta, cosa que antes no pasaba – Yuriko abrió grande los ojos – NO, NO ME DIGAS QUE EL TAMBIEN SE MUDÓ Y AHORA VIVEN BAJO EL MISMO TECHO – puso cara de asco como si se tratara de algo realmente repugnante o nauseabundo.

Kari no contestó.

- Entonces es cierto – asumió la chica.
- Sí, es cierto – no tenía las energías como para ponerse a inventar excusas o dar explicaciones.

Yuriko se alejó unos pasos como si Kari tuviera la peste o alguna enfermedad contagiosa.

- ¿Qué te pasa? ¿Acaso ya son amigos o algo así?
- ¿Y qué si lo fuéramos?
- No Hikari, ¿te das cuenta lo que pasaría si la gente se entera de esto? Sería tu fin.
- ¿Por qué sería mi fin? ¿Porque vivo donde Tk?
- ¿Tk? ¿Ahora le dices Tk?
- Ay no exageres ¿de acuerdo? No es para tanto.
- Tu vida social estará por debajo del subsuelo, así que no, no creo que esté exagerando.
- Eso me tiene sin cuidado.
- Estas enferma ¿verdad?

Suficiente. Kari ya se había cansado de las tonterías de la chica.

- Cállate – hizo una pausa – tú y esa bola de superficiales me tienen hasta el copete, ¿no se dan cuenta del daño que le hacen a las personas?
- Wooo tranquilízate.
- No, ya me cansaste. Siempre quejándote de Tk, por si no lo recuerdas el fue mi amigo, espero que aún quiera serlo porque no me sorprendería si de plano ya no quisiera saber de mi.
- ¿Estas en tus días?
- ¿No te das cuenta de que quiero alejarme de ustedes? – dijo harta de que al parecer no le diera importancia a lo que decía, no le dio tiempo de decir nada más, estaba a unos pasos de la escuela así que se metió y se perdió entre la gente.

Tk e Izzy ya habían llegado a la casa donde vivía el rubio por necedad del pelirrojo que lo había amenazado con irse por su cuenta si no llegaban ahí. Takeru estaba exhausto al llegar pues básicamente tuvo que cargar al otro chico para que no cayera consecutivamente por su torpeza al estar en tal estado. Cuando llegaron Sora iba saliendo de la casa e inmediatamente se percató de la condición de su amigo, se sintió egoísta por pensar en que ya iba retrasada y que no se podía quedar, los saludó con la cabeza y se despidió de los dos, antes de salir le recordó a Tk que Mimi no estaba sola, no quiso decir nombre por duda a que Izzy se pusiera renuente a quedarse o no, aún así Tk entendió a la perfección. Entraron a la casa y escucharon voces en la estancia, a duras penas Tk se dirigió ahí ya que si por el hubiera sido lo hubiera tirado segundos después de haber entrado a la casa, pero el hecho de tener que levantarlo después le daba aun más pesar. El pelirrojo al fin entendió lo que Sora trataba de decir cuando dijo que Mimi no estaba sola, ahí estaba Joe, su traidor. Se quedaron en silencio, Izzy se separó de Tk para evitar cualquier duda sobre su estado aunque era más que evidente cómo se encontraba.

- Hola Izzy, ya mucho tiempo sin saber de ti – saludó entusiasta Mimi y tratando de lucir lo más natural posible, se acercó al chico y lo invitó a sentarse.
- Si, tenía muchas cosas en la cabeza – dijo fríamente, parecía como el efecto del alcohol había bajado considerablemente desde que había visto al peliazul quien permanecía en silencio observándolo. Por alguna razón se sentía mal y la urgencia de una copa.
- Debo irme – finalmente habló Joe – tengo que presentarme a un examen, Tk ¿quieres que te lleve? – recordando que el chico ya había salido con dirección a la escuela anteriormente.
- No Joe estoy bien, de repente no estoy de humor para ir a clases.
- Está bien, nos vemos luego… - tomó sus cosas que estaban en uno de los sillones y empezó su camino hacia la salida – Izzy.
- ¿Sí? – giró a verlo.
- Cuídate amigo, es bueno verte otra vez – y en seguida se fue.

Tk se ofreció en preparar el desayuno para Izzy mientras que la castaña se quedaba haciéndole compañía.

- ¿Cómo has estado? – le preguntó tratando de romper el hielo.
- Ebrio – dijo para sorpresa de la chica y sin miedo a ocultarlo, sin embargo ella trató de no lucir sorprendida.
- ¿Hay algo en lo que te pueda ayudar?
- Dejémonos de hipocresías.
- ¿Cómo dices? – la chica estaba visiblemente sorprendida.
- Mimi, no nos conocemos, hace 8 años que no nos veíamos dame una buena razón por la que deba confiar en ti – la chica lo veía con una mezcla de enojo y confusión, pero no dijo nada – eso pensé, tal vez tenga un problema, pero en este mundo ¿quién no los tiene? Y si yo decido beber, es mi decisión y no debe de importarte, así que evítate la "molestia", como si te importara – finalizó fríamente.

El chico salió de la casa, cuando estaba por abrir la puerta de metal que daba a la calle una mano sobre su hombro lo detuvo, se volteó para quedar de frente y vio a la chica que tenía los ojos vidriosos y en su mano izquierda sostenía una foto. Le extendió la foto y él la tomó, era la foto que se tomaron el día que Mimi partió de Japón con rumbo a Estados Unidos, los 8 niños con sus más grandes sonrisas, pero que si se observaba cuidadosamente se notaba la tristeza en sus miradas, quizá hasta podían notar lo rojo en los ojos de Mimi, Kari y Tk por el llanto. Izzy sonrió un poco, volteó a ver a Mimi.

- Perdón… supongo que esperabas que el tiempo se hubiese detenido y que hubiéramos seguido siendo los mismos, supongo que te fallé.
- Si, me hubiese gustado que en estos años no hubiéramos cambiado, que al volver fuéramos los mismos, pero no puedo esperar que ustedes siguieran igual si yo también he cambiado – dijo con un dejo de tristeza, y al fin desde que había vuelto tuvo el valor de sincerarse con alguien – estoy huyendo.
- ¿Qué? – el chico estaba sorprendido, no esperaba una confesión por parte de su amiga, más bien esperaba un sermón de lo importante de la amistad, de cuánto lo querían y de que podía confiar en ellos - ¿Estás bien?... ¿De qué huyes?
- De mi vida, huyo de… mi papá… no quiero volver a verlo nunca – dijo con amargura, tratando de evitar caer en el llanto.

Inmediatamente se sintió conectado con la chica, finalmente alguien que podía entenderle, podía sentir el dolor en sus palabras, la traición de un ser querido, justo como se sintió él, corrección como se sentía cada vez que la veía. Sin darle oportunidad de reaccionar se acercó a la chica y la abrazó, el gesto la sorprendió un poco, pero le sorprendió aún más que no había notado lo alto que ahora estaba su amigo, inmediatamente un flashback a su niñez la hizo recordar una ocasión cuando la chica abrazó al pelirrojo, éste al instante se había puesto del color de su cabellera y trataba de esconder el rostro entre los cabellos de la joven para que nadie lo notara, lo cual no era un gran problema por lo bajito que estaba. De regreso al presente ambos regresaron al interior de la casa, Tk los había llamado diciendo que el desayuno estaba listo. En el comedor hablaron un poco, Mimi trajo al tema lo mal que se sentía Joe.

- Lo sé, lo noté.
- Él solo quería ayudarte – siguió Mimi.
- Pensó que podían ayudarme, lo sé.
- ¿Entonces?
- ¿Entonces qué?
- ¿Lo perdonarás?
- No tengo nada qué perdonarle, espero que él me disculpe por haber sido tan grosero con él.

Tk y Mimi se vieron sonrientes, parecía que las cosas mejorarían, al menos parecía que Izzy volvería a hablarles.


Sora había terminado su examen y se sentía muy bien respecto a la calificación que sacaría, pero había algo que le molestaba se le notaba en la cara, aún era temprano pero prefirió esperar a que la clase empezara dentro del salón a solas a tener que toparse con alguien y empezar alguna conversación para la que de seguro no estaría de humor. Estaba recargada sobre su escritorio al borde de quedarse dormida cuando sintió que alguien la observaba y levantó la vista lentamente.

- Buenos días – le dijo una voz conocida.
- Hola – contestó un poco sonrojada.
- ¿No dormiste bien?
- ¿Se nota?
- No, es solo que te conozco demasiado bien Sora – el hombre esbozó una gran sonrisa que hizo que ella se sonrojara aún más - ¿Cómo te fue en el examen?
- ¿Seguro que quieres hablar de mi examen? – le lanzó una mirada pícara – Yo también te conozco muy bien – le dijo divertida, levantó un poco más su rostro y él continuó lo que faltaba para que sus labios por fin se encontraran – Preferiría no tener que quedarme en clase.
- Yo igual, pero no puedo faltar así como así, además ya me vieron por la universidad.


El pequeño episodio de la mañana había logrado un efecto en Matt, mal humor durante todo el día. Ya eran las 3:00 pm y el chico se renegaba a sí mismo por haberse quedado tan tarde en la universidad haciendo nada, la verdad es que al principio le había dado pereza irse a la casa y prefirió deambular por el campus, pero después pensó que no había sido tan buena idea cuando fue acosado por algunas groupies de preparatoria que iban a la universidad a molestarlo. Ya era tarde así que se dirigió a su carro cuando notó a cierta pelirroja caminando cerca del estacionamiento, estuvo a punto de llamarla pero de nuevo el episodio de la mañana, se preguntaba si aún estaba molesta. ¿Qué más daba? Se arriesgaría.

- ¡HEY SORA!

La chica volteó al instante al escuchar su nombre.

- Hola Matt ¿cómo te fue?
- Bien. Vaya parece que está de mejor humor. Voy camino a la casa, ¿quieres que te lleve?
- Que amable, pero me quedaré a unas asesorías.
- ¿Asesorías? ¿Tú? No sabía que tenías problemas en una materia.
- No las tengo, el maestro me da puntos extras por ayudarlo dando asesorías a unos compañeros de clase.
- Oh ya veo, ¿quieres que te espere?
- No, mejor vete, la verdad no sé cuánto vaya a tardar, recuerda que estamos en finales y podría tomar mucho más tiempo. Además, ¿no tienes ensayo con la banda hoy?
- Si… bueno me voy.
- Que te vaya bien.
- Si terminas y necesitas que alguien te lleve márcame y en 5 minutos estaré aquí.
- No te preocupes, puedo irme sola… tal vez entre mis compañeros haya alguien que me pueda dejar en la casa.
- De acuerdo, nos vemos más tarde.

Matt se subió al auto y se fue, la verdad es que no tenía ganas de nada ése día pero aún así se fue a practicar con la banda. Otro error, ese día Han había sentido ganas de ser vitoreado y había invitado a algunas estudiantes de preparatoria al ensayo, cosa que molestó de sobremanera a Matt pues no soportaba que estuvieran gritando y brincando como un montón de locas, por un segundo pensó en Mimi, más bien en la antigua Mimi, esos gritos tan agudos, las chicas vestidas de rosa desde la punta del cabello hasta el dedo meñique del pie y los constantes saltitos, le recordaban a su amiga en años atrás.

- Qué bueno que ya maduró… o espero que lo haya hecho.

Finalmente la práctica terminó y antes de que cualquier chica pudiera acercársele tomó sus cosas, las echó al carro y sin despedirse de sus amigos se fue.


Ya estaba en casa, parecía que todos estaban ahí incluso Joe estaba ahí, otra vez platicando con Mimi. Odiaba tener que interrumpir conversaciones, pero no la veía.

- Hey, ¿no ha llegado Sora?
- No – contestó Mimi mientras veía su reloj – ya es un poco tarde.
- Finalmente se dan cuenta – pensó el chico.
- ¿Dónde estará? – preguntó Joe.
- Bueno son finales, tal vez sigue en la escuela – dijo Mimi un poco más tranquila.
- Sí, tienes razón… no te preocupes Matt, ya llegará.
- ¿Qué? No estoy preocupado, es solo que necesito que me preste algo, es todo – y se fue a su habitación.

Mimi tranquilizó a Joe por el asunto de Izzy y le dijo que ya todo estaba bien, que de seguro pronto lo llamaría, y si no lo hacía que lo hiciera él, el pelirrojo ya había mostrado arrepentimiento por lo sucedido.

- Espero que tengas razón.
- La tengo, es más ¿por qué no pasa por él en la mañana y ambos se vienen a desayunar aquí?
- Mimi, ¿te has dado cuenta que paso demasiado tiempo aquí?
- ¿Qué? ¿Ya no quiere visitarnos superior?
- No es eso, es solo como un dato curioso, entre la universidad y aquí ya solo uso mi casa para dormir y bañarme, ya ni siquiera para comer – comentó divertido.
- Es que todo es parte de mi plan.
- ¿Qué plan?
- Bueno, empezó visitándonos, luego comiendo, poco falta para que se quede a dormir y ya con tanta confianza también se podrá bañar aquí, es solo cuestión de tiempo para que se mude también.
- Solo que tu plan tiene una pequeña falla – dijo un poco sonrojado por lo que le había dicho la chica.
- ¿Qué cosa?
- Que ya me lo dijiste todo.
- ¿Y qué tal si parte de mi plan es que lo sepa?
- Ay Mimi, bueno me voy porque ya se está haciendo un poco tarde.
- ¿Ve?
- ¿Qué cosa?
- Si viviera aquí ya estaría en casa.
- ¿Tu plan es que todos vivamos aquí? – Joe se despidió de todos y se retiró, pero la pregunta que le hizo a Mimi la dejó pensando, tal vez no era mala idea después de todo ya 6 estaban ahí, solo faltaban Joe e Izzy, y se sentía con la confianza de convencerlos, muy probablemente dicha seguridad se trataba porque en el pasado Joe e Izzy la complacían en las casi todo lo que quería, especialmente Joe, y cuando el pelirrojo no estaba distraído también lo hacía.

Tai estaba afuera de la casa practicando algunas maniobras con el balón cuando un carro se estacionó en la entrada, de ahí bajó Sora.

- Bonitas horas de llegar.
- ¿Me estabas esperando?
- No, solo que cené demasiado y estoy esperando a que se me bajé la comida para poder irme a dormir. ¿Quién te trajo?
- Ehhm… no lo conoces.
- ¿Es alguien de tus asesorías? – le preguntó Matt quien estaba en la puerta de la casa.
- Si.
- ¿No es muy tarde para terminar una asesoría? – preguntó Tai.
- Se nos hizo un poco tarde y como nos dio hambre nos fuimos a cenar, pero ya tengo sueño así que me retiro a dormir, buenas noches chicos – no les dio más tiempo de preguntarle nada más, se metió a la casa y subió las escaleras rápidamente. ¿Acaso sospechaban algo? – Son solo ideas tuyas Sora, tranquilízate.


Wiiii el cap 11

Como que estos chicos rayan en la bipolaridad ne? No pueden culparlos sus vidas están llenas de drama xDDDD y si no lo estuvieran no sería divertido :P
supongo que en parte me proyecto, naaaah mi vida no es tan interesante... well tengo mis dias como cualquiera, creo que pasa cuando los planetan se alinean 8-)

¿Qué creen que pase de ahora en adelante? ¿Qué creen que les espera a los ex-niños elegidos? ¿Ya saben las parejas? muhahahahaha
Dejen reviews, me suben el autoestima y ya no tengo que comprar prozac :P