Cumpleaños de Anzu


Eran las ocho y veinte de la noche, en la mansión Kidou, habían pasado cuatro días y Anzu estaba algo triste por la ausencia de Yuka, a cada momento preguntaba por ella y ahora estaba llorando, Yuuto se sentó a su lado para consolarla.

- Mamá no demora- dijo él para calmar la situación.

- ¿Y si no vuelve? - dijo entre lágrimas.

- Claro que vendrá, solo salió a pasear y ya la extrañas- él sonrió enternecido mientras con su pañuelo suavemente secaba las lágrimas de la pequeña.

No se dieron cuenta cuando el taxi arribó, Yuka bajó después de haber pagado, fue a la puerta y con sus llaves abrió la puerta. Ellos y los gatos se alertaron, fueron a la entrada y Yuka sonrió al verlos, hubo un abrazo grupal.

- Los extrañé mucho. - Dijo mientras tomaba a la niña en brazos y abrazaba fuerte sin llegar a lastimarla. Luego besó a su esposo con cariño.

- Veo que sobreviviste a un montón de adolescentes rebeldes.

- No te imaginas, pero luego te contaré. Ahora… mi princesita hermosa. - Yuka besó la mejilla de su hija.

- No te vayas- Anzu tras decir eso la volvió a abrazar.

Llegó la hora de dormir, ellos la dejaron en su camita, deseándole las buenas noches, luego fueron a su habitación y ella tomó a Motita y se sentó en la cama.

- Tengo que contarte algo, aún si me detestaras no puedo ocultarte lo que pasó en el viaje.- dijo seria.

- Tiene que ver con Yamana ¿no es así?

- Si y no, pues veras…- ella estaba pensando como contárselo a la vez que él estaba extrañado.

Con un poco de detalles le contó todo lo sucedido sobre Akane y Kinako.

- ¡¿Kinako?!- preguntó con sorpresa- ¡¿Nanobana Kinako?!

- Si… ella.

- Siempre pensé que te veía como si tu fueras su madre, ahora recuerdo que un día intentó besarte, no directamente, pero en ese momento noté como intentaba robarte uno y tu sin darte cuenta, dijiste que solo jugaban, más ella tenía otras intenciones.

- Ya recuerdo, te la llevaste cargando fuera de mi oficina.

- Esas dos te estaban acosando.

- Pero yo no lo noté, en ningún momento sentí más que solo amistad y cariño, pero al declarárseme Akane ese día algo cambió en mí. Pero de igual manera no sentí nada en ese momento con Kinako, pero creo que en el fondo siempre la quise de diferente manera, solo que no me daba cuenta o no quería aceptarlo.

- Creo que la querías a ella y no a Yamana, pero entraste en una confusión y llegaste a aceptar a Yamana ya que Nanobana no estaba presente en tu vida.

- Tal vez, pero es que me siento culpable, no debí ceder. En todo caso perdón.

- Está bien, ya lo imaginaba, además ustedes dos me están debiendo algo- Kidou se recostó en la cama, ella igual, pero preguntándose que le debían.

En el departamento de Midori, ella y Kinako estaban sentadas viendo un programa.

- ¿Oye Kinako? Ya que me intriga algo, pasó algo entre tú y Tsurugi.

- ¿Cómo qué? - preguntó la castaña sin dejar de ver la tele.

- Ya sabes, un beso…

Kinako la volteó a ver- ¿Estás de broma? ¿solo un beso? ¿Vengo de tan lejos solo para dar un beso y nada más? ¿piensas eso?

- ¿Por qué tantas preguntas? Yo solo quería saber.

- Si quieres saber si nos besamos, pues si, es que es realmente irresistible. También hicimos el amor- dijo con un leve sonrojo.

- ¿Es que ya te acostaste con él?

- Pues sí- dijo como si nada- Pero claro está en que no fue mi primera vez.

- Eres como Akane, van demasiado rápido.

- ¿Y qué esperabas?

- No lo sé, que no siguieras los pasos de Akane.

- Ay Midori, me costó acceder la primera vez que me lo pidió mi novio, Asurei, pero hablé con una amiga y le conté mis inseguridades, ella me dijo que si no estaba lista no lo hiciera, pero es que realmente quería tener mi primera experiencia y pues ya vez.

- Hiciste de oídos sordos, cambiando de tema, nuestro futuro, ¿me casaré? Y si es así ¿con quién?

- En primera, si, te casarás con un hombre que es muy bueno, te hará feliz, no te diré con quién pues no quiero alterar las cosas.

- Bueno por lo menos sé que no me quedaré soltera.

- Después de conocerlos y de haber estado con todos ustedes, me he dedicado un poco en conocer que les depararía el destino, siempre habrá algo que se interponga en el camino, pero para lograr la felicidad hay que luchar con ganas y no dejarse vencer venga lo que venga.

- Tomaré tus sabias palabras y las tendré presente siempre.

Kinako volvió a su época, Tsurugi quedó algo triste, pero sabía que ella no pertenecía a su tiempo, todo volvería a la normalidad.


En la vida de los Kidou las cosas como todos los años se complicaban pues había muchos cumpleaños, y este sería el primero que pasarían con Anzu.

Desde muy temprano se encargaron de arreglar la mansión pues tendrían a los niños del vecindario, los padres, algunos amigos cercanos, la familia.

Entraron a la habitación de ella y la despertaron con felicitaciones y muchos abrazos, Kidou dejó un par de obsequios en la mesa del cuarto.

- Felicidades retoño, hoy cumples un año más de vida. - dijo Yuka mientras Anzu saltaba en la cama para luego caer sentada y escuchar a Yuuto.

- Como ya cumples tres años, tu madre y yo sabemos cuanto te gusta el ballet así que…- Yuuto la toma de la mano y la baja de la cama y la lleva a la mesa- Ábrelos.

- Gracias- ella se aparta el cabello ya que aún no estaba peinada, luego retira el moño y con ayuda de Yuka retiran la tapa de arriba del obsequio y ve los implementos para tomar clases de ballet.

- ¿Te gusta? - pregunta Yuka a lo que ella solo asiente mientras apreciaba el traje de práctica.

Anzu se giró y abrazó a Yuka ya que estaba a su altura y luego pidió los brazos de Kidou, para igual agradecerle con un abrazo y un beso.

El segundo obsequio tenía el vestido de cumpleaños. Los invitados iban llegando Anzu estaba conversando con su amiguita que vivía a solo unas casas.

- Que lindo vestido Anzu-chan

- ¿Verdad que sí? Narumi-chan.

- ¿Te lo han comprado tus padres?

Anzu se sorprendió y volteó a ver a Yuuto y Yuka- ¿Mis padres? - No lo había pensado, siempre sintió temor a llamarlos papá y mamá ya que aún tenía en su memoria a los que perdió. Ellos le tenían paciencia, la llenaban de amor, la cuidaban.

- ¿Anzu?... ¡te estoy hablando! - dijo Narumi algo disgustada.

- Ah, lo siento, si, me lo compraron mis padres- sintió algo raro en su ser.

Naoko llegó junto a ellas- ¿Qué hacen? - se sentó en el sofá mientras comía un cupcake de chocolate.

- Hablando del vestido de Anzu.

Mientras ellas hablaban Fuyuuka le habla a su hija- Naoko ten cuidado de que te ensucias el vestido.

- ¡Si! - Naoko miró sus manos y su vestido dándose cuenta de que ya estaba lleno de chocolate. - Mamá me matará.

Ellas rieron, luego se acercó Ryo- ¿Quieren jugar? - traía consigo la pelota de futbol.

- Más tarde, aún no puedo. - Dijo Anzu.

- ¿Cuantos cumples? - Pregunta el niño.

- Tres añitos- Anzu pone tres dedos.

Yuka se acerca un poco ya que llevaba una bandeja con pastelitos. - Anzu llegaron tus abuelos.

Anzu se disculpó un momento con sus amigos y fue corriendo a donde sus abuelos.

- ¡Abuela Kokoro, abuelo Yuu! - Ella los abrazó.

- Feliz cumpleaños Anzu- dijo dulcemente Kokoro.

- Gracias.

- Te dejaremos este presente con los demás. - dice Yuu.

Yuka se acerca- Que bueno que nos pudieron acompañar.

- Hija es que estábamos ansiosos de celebrar junto a nuestra nieta su tercer cumpleaños y el primero con nosotros. - Dijo Kokoro.

Kirino iba junto a Kariya.

- Que bien que nos invitaron- dijo Kariya con su regalo en mano.

- Si, Shindo y Akane asistirán también.

- Tenma y los demás, ya que somos amigos cercanos de la familia.

Al llegar se encontraron con Akane y Shindo. Los cuatro entraron y fueron a saludar a la cumpleañera. Llevandose una pequeña sorpresa.

- Creo que llegamos primero- dice Midori, tras ella aparecen Tenma, Aoi, Tsurugi y Shinsuke.

- Nos han ganado- dice Shindo.

- Chicos, pónganse cómodos, tenemos mucha comida. - Dijo Kidou mientras les señalaba el salón de fiestas de la mansión a los que llegaron.

Ellos agradecieron y siguieron a ver que podían probar, había niños correteando por el lugar. Llegaron Sakuma y Genda.

- A ver ¿Dónde está la niña del cumpleaños? - pregunta Sakuma, mientras cargaba un peluche de pingüino con un moño.

Anzu se acercó- ¡Tío pingüino!

- Ay, pero ¿quién le dijo que me llamara así? - dijo Sakuma, le entregó el regalo a Yuka casi empujándola y cargó a la niña, dándole muchos besos en la mejilla.

- He sido yo- respondió Kidou.

- Pues es mejor así, sabrá mis gustos por esas bellas aves.

Kariya estaba comiendo un trozo de pizza, mientras Shindo y Tenma veían al pequeño hijo del entrenador Endo algo depre pues sus amigas tardaban mucho para jugar.

- Tenma invítalo a jugar- propone Kirino.

- Bueno. - dice Tenma, para acercarse y charlar con el niño.

Akane se acerca a Yuka- Oye y ¿no me presentas con tus padres?

- Lo haré si las demás vienen contigo.

- Bien- llamó las demás.

Yuka las presentó con sus padres- Padre, madre, quiero presentarles a mis amigas, Sorano Aoi, Yamana Akane y Seto Midori.

- Un gusto, me alegra que mi hija tenga amigas, cuiden de ella por favor. - Dijo Kokoro ya que las tres lucían muy maduras en el sentido responsable.

- Mamá…- dijo algo apenada.

- Es que hija, eres muy distraída- dijo Yuu- Tienes amigas muy bonitas.

Si, eso fue un pequeño piropo para las tres, cosa que dejó a Yuka mucho más avergonzada. Ya que su padre no notaba que eran estudiantes, Kokoro sabía cómo era su esposo pidió permiso y se lo llevó algo molesta.

- Vaya tu padre es muy lanzado- comenta Midori.

- Es que somos bellas- dijo Akane- Mi suegro es muy singular. - terminó de decir a lo que las tres la quedan mirando de forma extraña- Es broma. No lo tomen tan en serio.

- No cambiarás jamás ¿verdad? Esto me trae problemas siempre.- Aoi se aleja de ellas, las tres no entendieron lo que quiso decir.

Kirino estaba mirando la escena y se le acerca Kariya.

- Hace rato que planeo mi broma.

- Me come la curiosidad ¿de qué se trata?

- Kariya, he notado que a Shindo no le gustan las mujeres maduras, aunque nunca puso pretexto para acercarse a una.

- Seguro porque ahora que ya tiene edad suficiente las mujeres lo ven atractivo y teme ser perseguido por un montón de viejas.

- Exacto, solo necesito a una mujer mayor que acepte el reto.

- Es lo más malvado que he escuchado.

Van llegando los invitados, la hermana de Yuka llega, impactando a los invitados con su exótica belleza.

- Kokoa, bienvenida- Saluda Yuka, traía consigo a Anzu.

- Feliz cumpleaños pequeña.

- Gracias tía.

- Dejaré el regalo por acá.- Kokoa va a dejar el obsequio y se acerca Endo.

- Hola, Kokoa-chan

- ¡Endo-san!- dijo con algo de sorpresa y nerviosismo- Hola.

- ¿Si nos sentamos y conversamos?

Ella solo asintió y fueron a sentarse a un sofá. Fuyuuka llama la atención de Natsumi.

- Endo está charlando con esa mujer.

Natsumi voltea a mirar y ve lo joven que se veía- Mamoru, ¿de dónde la conoce? Me parece su rostro familiar.

Haruna se acerca- Es la chica del paseo a la playa, ¿no la recuerdan? La invitada de Hiroto.

- Ah ya la recuerdo, ¿ella es?- dice Fuyuuka.

- Si no he escuchado mal, ella es la hermana menor de Yuka.- Dijo Haruna a lo que las otras dos se sorprendieron.

- Pero ella y Yuka no se parecen- empezó Natsumi- Esa chica es muy guapa, parece modelo y lo peor de todo es ¿Por qué mi marido le habla como si fueran viejos amigos?

Las otras negaron pues no tenían idea.

El señor Kidou llegó, con regalos en mano, su hijo lo ayudó.

- Padre, que bueno que ya esté aquí- dijo Yuuto.

- Si, me tardé pues me tomé el tiempo para elegir unos hermosos regalos para mi nieta.

Anzu llega corriendo- ¡Abuelito!- él la carga en brazos.

- Feliz cumpleaños pequeña, luces hermosa.

- Gracias- Responde Anzu.

Ellos van a integrarse con los demás, algunos niños se distraían en el jardín con Tenma, Shinsuke y Ryo. Otros correteaban por la mansión.

Kirino se acercó a Yuka y con su dedo tocó su hombro llamando su atención.

- ¿Podemos hablar?

- Si, por supuesto.

Kirino de paso llama a Akane, los tres suben las escaleras, Shindo solo los siguió con la mirada, ¿tramarían algo? Se preguntaba, pero no hizo caso y siguió conversando con los demás.

- Las he traído a ambas por que quiero hablar con ustedes, es sobre algo que sospechaba, pero he confirmado- dijo él mientras estaba cruzado de brazos.

Ellas se miraron sin comprender nada, Akane habló primero- ¿Qué es? Dinos de una vez.

- Si, es que no tenemos idea de qué…

- Se sobre su romance secreto- Soltó el chico, Akane comenzó a preocuparse ya que Shindo y él eran muy amigos, ¿qué pasaría si se lo dijera?

- Es que no puede ser, ¿cómo te enteraste?

Yuka no dijo nada ya que no sabía que decir. Akane estaba perdiendo la cabeza.

- Oye tranquila, no diré nada, puedes confiar en mí.

- Kirino ¿desde cuándo? - preguntó Yuka.

- Desde Halloween del año pasado, lo sospeché cuando Akane te protegió de Seto-san, ese abrazo no fue normal, era como si Yamana disfrutara tu miedo para abrazarte.

- Fui descuidada. - Akane se reprochó a sí misma.

- Pero es que son tan obvias… Akane y usted se besaron en frente de todos. Pero supongo que todos lo vieron como parte de un tonto juego. Solo un pequeño detalle más. Alguien está igual que yo involucrado, pero no se atreve a decir nada.

- ¿Quién? - preguntaron ambas a la vez.

- Matsukaze. ¿Recuerda cuando él se comportó de manera extraña hacia usted?

- Si, ahora lo entiendo.

- ¿Tenías problemas con él, Yuka?

- Él ve la traición que ambas están cometiendo a espaldas de sus parejas, me siento intrigado y debo de preguntar, ¿Kidou-san lo sabe? Porque Shindo al parecer no.

- Por supuesto que Kidou-san lo sabe- dijo Akane como si de un logro se tratase- Tanto que él se imaginaba cosas extrañas.

- Hey, él nunca se imaginó nada similar- Yuka dijo en defensa de los pensamientos de su esposo.

- Así que Kidou-san tiene una mente pervertida con estos temas- dijo Kirino.

- ¡Que no es así! - dijo Yuka alterada ya que ellos hacían caso omiso a lo que ella decía.

Shindo había subido las escaleras y los vio discutiendo, pero no entendía nada de lo que salía de sus bocas- Oigan, ya están todos los invitados- Los tres lo miraron algo atemorizados- ¿Vieron un fantasma o qué?

- No- dijo Akane algo nerviosa- vamos- ella lo tomó del brazo y bajaron, luego le siguieron estos dos.

Al llegar abajo Anzu corrió a los brazos de Yuka, Kidou dijo que ya era la hora de cantar cumpleaños y cortar el pastel.

Yuuto encendió la vela, todos se reunieron alrededor de la mesa, Yuka con Anzu en brazos y el señor Yuu Oishi, atenuó la luz, todos celebraron con la niña, hasta que sopló la velita.

Las luces se encendieron y cortaron el pastel, repartieron a cada invitado, los cuatro niños, Anzu, Naoko, Narumi y Ryo fueron al cuarto de la cumpleañera a comer y conversar. Claro que sus madres tuvieron que llevarlos ya que era complicado de que subieran una escalera larga y con plato en mano solos.

Los dejaron solos, conversando ya que ellos se entendían a pesar de que sus madres solo escuchaban palabras mal pronunciadas.

Luego de eso como prometieron las tres fueron al jardín a jugar, Narumi solo jugó unos instantes ya que su madre la llamó ya que no quería que jugara y se ensuciara. La niña al igual que Anzu era adoptada y tenía dos hermanos mayores, una niña de seis y un niño de ocho, pero eran hijos biológicos de la señora.

Al ser adoptada a Narumi se le exigía comportarse y mantener la educación que se le había inculcado desde que llegó a casa.

Ellos se sintieron algo tristes ya que ella solo se sentó a verlos jugar. Su madre la dejó sentada y se retiró. Yuka y Yuuto se acercaron y la vieron ahí.

- ¿No juegas Narumi?

- No, señora Kidou, mi madre no me permite jugar porque me ensucio.

Kidou y Yuka se miraron, sintiendo algo de tristeza por ella. Narumi tenía cinco años, pero se llevaba con los tres ya que con sus hermanos no mucho.

Cuando la fiesta hubo terminado todos fueron despidiéndose, Fuyuuka llamándole la atención a su hija ya que se había manchado, Narumi se salvó ya que había obedecido. Los niños estaban agotados.

En la mansión solo quedaron unos cuantos, de los chicos, Akane, Kirino, Kariya, Shindo y Midori. La hermana de Yuka se sentó al lado de Kariya.

- Masaki…- dijo Kokoa con ganas de molestarlo.

- ¿Qué quieres? - el chico estaba fastidiado.

- Nada, mocoso. - le acarició la cabeza al chico despeinándolo de paso cosa que lo hizo enfadar.

- Te sigo detestando, y a tu hermana igual.

- Eso ya lo sé. - ella solo sonrió ya que disfrutaba hacerlo enfadar.

Kirino solo los veía discutir, pero era entretenido que alguien no se disgustara con la actitud odiosa de Kariya y qué el perdiera la paciencia.

La casa quedó como si un huracán hubiera pasado, Yuuto sacó su móvil para programar una limpieza para el siguiente día.

- Yuka ¿no crees que es hora de que tengamos sirvientes en casa?

- Tú crees, yo estoy bien así.

- Si, pero es que no quiero que tus hermosas manos se arruinen.

- Bueno, lo pensaré, además cuando te conocí vivías solo y tenías empleados de entrada por salida.

- Tu ganas, luego será.

Yuka viendo que Anzu estaba cansada le pidió ayuda a Akane para con la niña. Subieron a la habitación, le pasó la niña a la rosa, mientras preparaba la tina.

Akane prestaba atención para cuando en un futuro ella fuera madre, tuviera algo de experiencia en niños. Yuka baño a Anzu, ayudó a cepillar sus dientes y le puso una pijama fresca ya que en verano hacía mucha calor, la cubrió con una manta ligera.

- Buenas noches mi pequeñita.- dijo Yuka mientras apagaba la luz y luego cerró tras sí.- Estoy muy cansada, nuestros gatos se quedaron escondidos en nuestra habitación.

- Claro, con tanta gente y más si eran niños- Akane y Yuka bajaron con los demás.

Luego los que quedaban se retiraron, ella se tiró al sofá y los gatos bajaron las escaleras ya que ella antes de bajar les dejó la puerta abierta.

Kidou se sentó a su lado y abrazó a su esposa.

- Notaste que a todos los llama por tío, tía, abuela, abuelo, pero a nosotros aún no nos llama papá y mamá. Anhelo el día en que de sus pequeños labios salgan esas dulces palabritas. - Kidou se quitó las gafas y secó una que otra lagrima.

- Oye ya llegará el día- Yuka le da ánimos, pero igual derrama algunas lágrimas.


Las clases comenzaron ya que las vacaciones habían terminado y Kirino estaba sentado en su silla, llegó temprano esa mañana, había tenido tiempo para armar su broma.

Los siguientes días Shindo recibió una carta en su casillero donde guardaba sus zapatos, una admiradora secreta cada día dejaba una ahí, intrigado siempre leía las poéticas frases que venían impresas en la hoja de papel y un suave perfume.

Una última carta recibió en la que la chica lo citaba después de la salida en la Torre Inazuma.

Salió después de la practica de futbol al encuentro, había un agradable atardecer, él llegó al encuentro y vio a la chica de espaldas.

- Ya estoy aquí, como me lo has pedido. - dice él, luego ella se volteó revelándose ante él.- ¿Qué hace acá?

- Te cité para decirte mis sentimientos…- ella da un paso al frente- Me gustas.


Continuará...