Dormí como por una o dos semanas, eso fue lo que me dijeron las enfermeras, ya que no sabía qué día era, básicamente me habían estado drogando para que durmiera, porque cuando despertaba no comía o no paraba de llorar, no podía concentrarme en otra cosa, siempre recordaba lo que había pasado, me había dado cuenta que esto no había sido un sueño. Y ahora estaba por mi cuenta, la mamá de Cedric estaba a mi lado cuando desperté, la mire detenidamente y ella me dio un abrazo y me dijo algo que no me lo esperaba.

−Lo siento mucho, Lyra.−Dijo entre sollozos. Eso ocasiono que comenzara a derramar lágrimas.

−¿Lo sientes? ¿Porqué lo sientes?–Pregunte sin saber a qué se refería.−Tú eres la madre que perdió a su único hijo.

−Lo soy, pero tú perdiste a tu otra mitad.− Eso me dolió tanto que me dejo atónita. No sabía que contestarle y aun peor, no sabía si había una contestación para eso. Comencé a llorar porque aunque ya habían pasado semanas aun dolía.


La noche antes de regresar a casa, prepare mi baúl. Mi recorrido hacía al gran comedor fue silencioso, nadie se atrevía a mirarme, nadie se atrevía a hablarme. Cuando entre al gran comedor, me di cuenta que ahora no había ningún adorno, solamente colgaduras negras en la pared detrás de la mesa de los profesores, al ver eso sentí que mi corazón se encogía, suspire y me arme de valor para entrar.

Cuando todos los alumnos tomaron asiento Dumbledore se paro y comenzó a hablar:

−El fin de otro curso −dijo Dumbledore, mirándolos a todos. Hizo demasiadas pausas, miro primero a la mesa de Hufflepuff y por ultimo poso los ojos en mí, tuve que desviar la mirada para que no me sintiera intimidada y no comenzara a llorar.

−Son muchas las cosas que quisiera decir esta noche −dijo Dumbledore−, pero quiero antes que nada lamentar la pérdida de una gran persona que debería estar ahí sentada −señaló con un gesto hacia los de Hufflepuff, "Mierda" "No ahora, no ahora" me dije a mi misma, era… demasiado. No aguantaba esto−, disfrutando con nosotros este banquete. Ahora quiero pedirles, por favor, a todos, que se levanten y alcen sus copas para brindar por Cedric Diggory.

Así lo hicieron. Hubo un estruendo de bancos arrastrados por el suelo cuando se pusieron en pie, levantaron las copas y repitieron, con voz potente y grave:

−Por Cedric Diggory.

Empezaron a salirme lágrimas, trate de limpiarlas con la manga de mi uniforme. Harry nuevamente apretó mi mano. Lo miré conmocionada, no solté su mano.

−Cedric ejemplificaba muchas de las cualidades que distinguen a la casa de Hufflepuff −prosiguió Dumbledore−. Era un amigo bueno y leal.- se dirigió a mí.-, muy trabajador, y se comportaba con honradez. Su muerte nos ha afligido a todos, lo conocieran bien o no. Creo, que por eso, tienen derecho a saber qué fue exactamente lo que ocurrió.- Cuando Dumbledore pronuncio esas últimas palabras, lo mire directamente, yo sabía que había sucedido. Las imágenes aparecían en mi mente, sentí escalofríos y pensé por un momento que yo estaba presente en el momento que Cedric murió, en el odioso cementerio donde acabaron con su vida.

−Cedric Diggory fue asesinado por lord Voldemort.

Un murmullo de terror recorrió el Gran Comedor. Los alumnos miraban a Dumbledore horrorizados, sin atreverse a creerle. Yo baje la mirada.

−El Ministerio de Magia −continuó Dumbledore− no quería que se lo dijera. Es posible que algunos de sus padres se horroricen de lo que haya hecho, ya sea porque no crean que Voldemort haya regresado realmente, o porque opinen que no se debe contar estas cosas a gente tan joven. Pero yo opino que la verdad es siempre preferible a las mentiras, y que cualquier intento de hacer pasar la muerte de Cedric por un accidente, o por el resultado de un grave error suyo, constituye un insulto a su memoria.

−Hay alguien más a quien debo mencionar en relación con la muerte de Cedric −siguió Dumbledore−. Me refiero, claro está, a Harry Potter.

−Harry Potter logró escapar de Voldemort −dijo Dumbledore−. Arriesgó su vida para traer a Hogwarts el cuerpo de Cedric. Mostró, en todo punto, el tipo de valor que muy pocos magos han demostrado al encararse con lord Voldemort, y por eso quiero alzar la copa por él.

Dumbledore se volvió hacia Harry y volvió a levantar la copa. Casi todos los presentes siguieron su ejemplo.

−El propósito del Torneo de los tres magos fue el de promover el buen entendimiento entre la comunidad mágica. En vista de lo ocurrido, del retorno de lord Voldemort, tales lazos parecen ahora más importantes que nunca.−Miro a los profesores y a todos los alumnos de diversas escuelas.

−Todos nuestros invitados −continuó, y sus ojos se demoraron en los alumnos de Durmstrang− han de saber que serán bienvenidos en cualquier momento en que quieran volver. Les repito a todos que, ante el retorno de lord Voldemort, seremos más fuertes cuanto más unidos estemos, y más débiles cuanto más divididos.

» Sólo podemos luchar contra ella presentando unos lazos de amistad y mutua confianza igualmente fuertes. Las diferencias de costumbres y lengua no son nada en absoluto si nuestros propósitos son los mismos y nos mostramos abiertos.

»Estoy convencido de que nos esperan tiempos difíciles y oscuros. Algunos de nosotros, en este salón, han sufrido ya directamente a manos de lord Voldemort. Muchas de nuestras familias quedaron deshechas por él. Hace una semana, un compañero nuestro fue aniquilado.

»Recordar a Cedric. Recordarlo si en algún momento de nuestra vida tenemos que optar entre lo que está bien y lo que es cómodo, recordar lo que le ocurrió a un muchacho que era bueno, amable y valiente, sólo porque se cruzó en el camino de lord Voldemort. Recordar a Cedric Diggory. «


Cuando salí del expreso, divise a mi madre y a los Weasley los gemelos ya se encontraba ahí, con su madre y su hermano mayor, Ginny casi llegaba hasta a ellos, me dije a mi misma: "No tenía que desmoronarme enfrente de ellos, tenía que controlarme, tenía que hacerlo, tenía que ser fuerte".

Mi madre me miro tristemente, ella ya se había enterado de lo ocurrido. –Lo siento mucho…−Se le quebró la voz. Y fue cuando me vine abajo.

−Lo extraño mucho.−mi voz se escuchaba temblorosa.−Se ha ido… Cedric… se ha ido.− mis lagrimas comenzaron a salir, tenía miedo de no parar de llorar.− ¡Lo necesito ahora! Lo necesito ahora…−Sentía que me faltaba el aire. Cada parte de mi está lleno de recuerdo de él.− Me siento tan sola… y perdida… Así que, ¿qué se supone que...?− trate de tomar aire. –Quiero decir, ¿cómo voy a…? No puedo siquiera… Ya no me queda nada.

−Lyra, necesito que te calmes, respira, respira.−me decía Jena. Los Weasley estaban aterrorizados de lo que me estaba sucediendo. Llego un momento en que Molly y Ginny se taparon la boca.

−No, no, no. No puedo, no puedo. Yo…− estaba lamentándome, necesita desahogarme… Explote, mi madre me mantenía agarrada de los hombros cuando mis piernas fallaron y caí al suelo, Jena se arrodillo junto a mí, al igual Bill Weasley. – No puedo, no puedo. Duele, duele. Solo deténganlo. Por favor haz que pare. Por favor haz que pare. Duele… Duele mucho. −Mi madre me abrazo muy fuerte, las personas que iban caminado se me quedaban viendo, sentí una varita en mí sien, no supe que paso después porque en ese momento perdí la conciencia…


Espero que les haya gustado mi Fanfiction, gracias a esas personas por leerlo, habrá una segunda parte que hace poco la he empezado a escribir, es la continuación de esta, se ambienta en el quinto libro de Harry Potter, lo estaré publicando como por el mes de Octubre o posiblemente antes o después, depende de si estaré ocupada o no, estén al pendientes por favor.

Como he puesto antes, los personajes no me perteneces, estos son de J.K Rowling, hay partes del libro que puse en este ultimo capitulo porque me pareció necesario, lo único que me pertenece es la historia y Lyra.

GRACIAS.